Gestionar la identidad virtual es la capacidad que tiene una persona para generar, administrar y adaptar todas sus identidades digitales públicas, resguardando su reputación online y usando los datos producidos desde cada cuenta y app empleada. Se trata de un aspecto importante que puede abrir o cerrar puertas, motivo por el cual hay que saber administrarlo.
A continuación, la importancia de la identidad virtual y las formas de gestionarla desde cualquier sitio.
¿Por qué gestionar adecuadamente la identidad digital?
En un mundo digital en donde la presencia online es un requisito en las actividades cotidianas de las personas, tener una reputación adecuada es esencial. Por ello, gestionar de manera adecuada la identidad digital permite mantener una buena opinión por parte de los demás. Además, sirve para reducir los riesgos asociados con los robos de identidad digital y la ciberdelincuencia, lo que puede afectar a los activos financieros personales.
En otras palabras, se trata de vigilar las publicaciones, fotos, opiniones y acciones online. Ya que, dichos datos pueden generar repercusiones importantes en la vida personal de cada usuario.
Desde el punto de vista profesional, son cada vez más los empleadores que vigilan la identidad digital de los posibles candidatos para ver si se adaptan a los valores de la marca.
Ahora bien, si se quiere interactuar con usuarios de otro país, lo mejor es tener un nuevo número móvil, como tener un numero de estados unidos, puesto que permite lucir más profesional al momento de crear negociaciones, especialmente si el destinatario es de este país, lo que se traduce en una mejor identidad digital.
¿Cómo gestionar la identidad digital de forma correcta?
En una era digital, tener a la mano ciertas herramientas para trabajar el comportamiento y perfiles online es esencial. Ya que, sirven para conservar una identidad digital estable, que permita una mayor interacción con el público objetivo, mostrar información de valor y fortalecer la presencia online.
A continuación, estos son algunos pasos para gestionar la identidad digital desde cualquier lugar:
Plataformas de comunicación social y grupos digitales
Las redes sociales como Twitter, Facebook o Instagram, son clave para crear una identidad digital sólida. Sirven para conocer nuevas personas y estar en contacto con colegas y amigos. Además, se usan para enviar contenido de valor y ser parte de conversaciones de interés.
En el caso de los grupos digitales, tales como YouTube o LinkedIn, transmiten una imagen profesional para los empleados, sirviendo como herramientas para mostrar las habilidades y conocimientos que se poseen.
Sitios web, blogs y foros
Las páginas web, blogs y foros sirven para crear una identidad digital firme. Es decir, permiten publicar ideas, opiniones o experiencias, así como mostrar el trabajo que se realiza y conocimientos.
Al ser parte de foros, el usuario puede crear comentarios que permitirán construir una identidad digital de valor, mejorando la perspectiva de los demás.
Interactuar en la red sirve para generar conexiones sólidas con las personas que tienen los mismos intereses, igualmente es ideal para conseguir nuevos contactos.
Apps de emails o mensajes instantáneos
Las aplicaciones como Gmail, WhatsApp o Telegram, son clave para comunicarse con el mundo entero. Ya que, son herramientas que facilitan el contacto directo con colegas, seguidores o clientes, lo que sirve para crear una identidad digital más sólida.
De hecho, si se agrega una firma personal en cada correo que se envía, se genera una percepción más profesional para quien lo recibe, dándole mayor valor a la comunicación.
En general, la identidad digital son todas las interacciones realizadas con las herramientas publicadas anteriormente.
¿Qué hacer para resguardar la identidad digital?
A continuación, estos son algunos consejos para proteger la identidad digital:
- Crear contraseñas seguras. Se trata de la primera línea de defensa de cada cuenta que se posee en las páginas de internet, plataformas de comunicación social o apps de mensajería instantánea. Esta debe ser sólida, por lo que se recomienda que contenga al menos 16 caracteres con letras minúsculas, mayúsculas y símbolos.
- Configurar la privacidad en plataformas de comunicación social. Debido a que en las redes sociales se comparte información personal, es crucial ajustar los niveles de privacidad. Es decir, establecer quienes pueden ver las publicaciones realizadas y fijar un límite de visibilidad de los datos personales. Tampoco es recomendable ser parte de la difuminación de mensajes falsos, ya que crearán una identidad digital negativa.
- Vigilar la información que se publica en internet. Se trata de revisar de forma periódica lo que se publica sobre cada usuario en la red. Si se ha publicado algo inapropiado o que afecta la reputación online, hay que tomar medidas para eliminarlo. Tampoco hay que ingresar a redes wifi públicas y hacer transferencias financieras, ya que los datos bancarios serán vulnerables para los hackers.
En general, la identidad digital es la suma de las interacciones en plataformas de comunicación o sitios web y las medidas de seguridad que se toman para proteger las cuentas de usuario que se poseen. Si se verifica de forma periódica lo que las personas hablan y se ingresan a sitios web con el protocolo https, será posible controlarlo de forma óptima.
