Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.43.47.001
AUTORES
- Juan Camilo Aguado Valderrama. Médico y Cirujano Pontificia Universidad Javeriana Bogotá, Médico Ayudante Quirúrgico Clínica Med, https://orcid.org./0000-0002-0039-0876, Cali-Colombia.
- Ginary Vanesa Anrango Belalcazar. Médica Universidad de Nariño, Cordinadora Seg Paciente Referencia y Contrareferencia, https://orcid.org/009-0001-6806-7135, Pasto-Colombia.
- Xiomara Alexandra Rodulfo Hernández. Médico General del Hospital Regional del Libano Alfonso Jaramillo Salazar, Ibagué Tolima-Colombia.
RESUMEN
Introducción: La restauración del volumen facial y corporal es un pilar fundamental en la cirugía y medicina estética. El debate entre el uso de injerto graso autólogo (lipotransferencia) y los rellenos dérmicos sintéticos, principalmente de ácido hialurónico (AH), sigue vigente ante la evolución de las técnicas de procesamiento celular y la reología de los polímeros.
Objetivo: Sintetizar la evidencia científica actual comparando la integración tisular, durabilidad, perfil de seguridad y las tendencias epidemiológicas de uso entre el injerto graso autólogo y los rellenos dérmicos sintéticos.
Método: Se realizó una revisión narrativa estructurada conforme a los lineamientos SANRA (Scale for the Assessment of Narrative Review Articles). Se consultaron bases de datos (PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, LILACS, Embase) y reportes estadísticos de ISAPS y ASPS (2019-2023). Se incluyeron estudios comparativos, metaanálisis y guías clínicas de los últimos 10 años, evaluando la calidad global con GRADE.
Resultados: Las estadísticas de ISAPS (2022-2023) muestran un crecimiento sostenido del 41.3% en procedimientos estéticos en los últimos cuatro años. El uso de AH mostró una ligera estabilización global, mientras que se registra un fuerte auge específico en las técnicas de injerto graso facial. La retención de volumen del injerto graso a los 12 meses oscila entre el 40% y 60% para la técnica estándar, y del 65% al 80% para el injerto enriquecido con SVF. El injerto ofrece resultados prolongados y considerados permanentes para el tejido integrado, aunque relativos y sujetos a las fluctuaciones ponderales del paciente. Los rellenos de AH presentan una durabilidad predecible de 6 a 24 meses, sujeta a su grado de reticulación. El injerto graso asocia mayor morbilidad inicial (edema prolongado, riesgo de calcificación), mientras que el AH presenta riesgos de oclusión vascular y nódulos tardíos.
Conclusiones: El injerto graso autólogo es superior en durabilidad a largo plazo y calidad regenerativa de la piel por la presencia de células madre derivadas del tejido adiposo (ADSC), pero exige un abordaje quirúrgico y presenta retención variable. Los rellenos sintéticos ofrecen un perfil predecible, reversible y ambulatorio. La elección debe individualizarse según el volumen requerido, el fotodaño cutáneo y las comorbilidades del paciente.
PALABRAS CLAVE
Injerto de tejido adiposo, lipotransferencia, rellenos dérmicos, ácido hialurónico, rejuvenecimiento facial.
ABSTRACT
Introduction: Restoring facial and body volume is a cornerstone of aesthetic surgery and medicine. The debate regarding the use of autologous fat grafting (lipotransfer) versus synthetic dermal fillers—primarily hyaluronic acid (HA)—remains relevant given the evolution of cell processing techniques and polymer rheology.
Objective: To synthesize current scientific evidence comparing tissue integration, durability, safety profiles, and usage trends between autologous fat grafting and synthetic dermal fillers.
Method: A structured narrative review was conducted following SANRA (Scale for the Assessment of Narrative Review Articles) guidelines. Databases (PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, LILACS, Embase) and statistical reports from ISAPS and ASPS (2019–2023) were consulted. Comparative studies, meta-analyses, and clinical guidelines from the last 10 years were included, with overall quality assessed using the GRADE approach.
Results: ISAPS statistics (2022–2023) show a sustained 41.3% increase in aesthetic procedures over the past four years. HA usage showed a slight global stabilization, whereas a significant surge was recorded specifically in facial fat grafting techniques. Fat graft volume retention at 12 months ranges from 40% to 60% for standard techniques and from 65% to 80% for SVF-enriched grafts. Grafting offers long-lasting—and for integrated tissue, considered permanent—results, though these remain relative and subject to the patient’s weight fluctuations. HA fillers offer predictable durability ranging from 6 to 24 months, depending on the degree of cross-linking. Fat grafting is associated with higher initial morbidity (prolonged edema, risk of calcification), whereas HA carries risks of vascular occlusion and late-onset nodules. Conclusions: Autologous fat grafting is superior in terms of long-term durability and skin regenerative quality due to the presence of adipose-derived stem cells (ADSCs), but it requires a surgical approach and shows variable retention. Synthetic fillers offer a predictable, reversible, and outpatient-based option. The choice must be individualized based on the required volume, cutaneous photodamage, and patient comorbidities.
KEY WORDS
Adipose tissue grafting, lipotransfer, dermal fillers, hyaluronic acid, facial rejuvenation.
INTRODUCCIÓN
La reposición de volumen es una estrategia terapéutica cardinal para contrarrestar los signos del envejecimiento, el cual se caracteriza por la reabsorción ósea, atrofia de los compartimentos grasos faciales superficiales y profundos, y la pérdida de elasticidad cutánea. En la práctica clínica actual, los cirujanos plásticos y dermatólogos cuentan con dos herramientas principales: el injerto graso autólogo y los rellenos dérmicos sintéticos (predominantemente el ácido hialurónico).
Magnitud y tendencia epidemiológica: La demanda de procedimientos estéticos volumizadores ha experimentado un crecimiento exponencial. Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), en su reporte global de 2022 y actualizaciones a 2023, el total de procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos incrementó un 11.2% anual, sumando cerca de 35 millones a nivel global. A lo largo de los últimos cuatro años, la cirugía estética en general ha crecido un 41.3%. El ácido hialurónico se mantiene como el segundo procedimiento no quirúrgico más realizado (tras la toxina botulínica), reportando más de 4.3 millones de intervenciones en 2022. Paralelamente, el injerto graso facial y corporal ha consolidado su posición, empujado por la preferencia hacia resultados «naturales» y autólogos, posicionándose dentro del top 10 de procedimientos quirúrgicos faciales.
Contexto histórico: El uso del tejido adiposo como material de relleno data de finales del siglo XIX (Neuber, 1893), pero sus tasas iniciales de reabsorción masiva y necrosis limitaron su adopción. Fue a finales del siglo XX cuando la técnica estructural de Coleman, fundamentada en la extracción de baja presión, centrifugación suave (3000 rpm por 3 minutos) e inyección en microgotas mediante múltiples pases, revolucionó el campo mejorando drásticamente la supervivencia del injerto. En la última década, los avances introducidos por Tonnard (técnica de nanofat) han permitido emulsificar la grasa para aislar la fracción estromal vascular (SVF), pasando de un concepto de «relleno» a uno de «medicina regenerativa».
Fundamento biológico del injerto graso: La superioridad biológica teórica del injerto graso radica en su composición. A diferencia del ácido hialurónico, que actúa como un polímero viscoelástico inerte e hidrofílico puro, el tejido adiposo es un tejido vivo endocrinamente activo. Contiene una alta concentración de células madre derivadas del tejido adiposo (ADSC), pericitos, preadipocitos y factores de crecimiento (VEGF, TGF-beta, PDGF). Este pool celular no solo repone el volumen perdido (efecto volumétrico), sino que promueve la neoangiogénesis, modula la inflamación local y estimula a los fibroblastos dérmicos para sintetizar colágeno tipo I y III y elastina (efecto regenerativo cutáneo).
Justificación de la comparación: A pesar de los beneficios intrínsecos del injerto autólogo, la técnica es quirúrgica, operador-dependiente y exhibe una tasa de retención variable (40-60% a 12 meses para técnica estándar). Por el contrario, los rellenos de ácido hialurónico ofrecen resultados inmediatos, estandarizados, son realizados en consultorio con mínima morbilidad y poseen la ventaja de la reversibilidad mediante hialuronidasa. Ante este dilema clínico, surge la necesidad de sintetizar la evidencia comparativa rigurosa sobre integración, durabilidad y seguridad para orientar algoritmos de selección de pacientes basados en evidencia1-13.
METODOLOGÍA
Diseño:
Se diseñó y ejecutó una revisión narrativa estructurada conforme a los estándares de evaluación de calidad SANRA (Scale for the Assessment of Narrative Review Articles), adaptada para revisiones narrativas profundas en literatura de ciencias de la salud.
Bases de datos y ecuación de búsqueda La recolección de literatura se realizó mediante búsquedas en las bases de datos: PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, LILACS y Embase. La ecuación de búsqueda booleana principal utilizada fue: («Autologous Fat Grafting» OR «Lipofilling» OR «Fat Transfer») AND («Dermal Fillers» OR «Hyaluronic Acid» OR «Soft Tissue Fillers») AND («Facial Rejuvenation» OR «Volume Retention» OR «Complications» OR «Survival»).
Fuentes de datos epidemiológicos Para establecer la tendencia de procedimientos y el panorama global, se consultaron directamente las bases estadísticas oficiales de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS) y la American Society of Plastic Surgeons (ASPS) correspondientes a los reportes de los últimos 5 años (2019-2023/2024), extrayendo frecuencias absolutas y tasas de variación porcentual.
Criterios de inclusión y exclusión:
Inclusión:
1) Estudios clínicos comparativos (ensayos clínicos aleatorizados y cohortes prospectivas/retrospectivas).
2) Series de casos con un tamaño muestral representativo (n>30) y un seguimiento fotográfico/volumétrico mínimo de 6 meses.
3) Metaanálisis y revisiones sistemáticas publicadas entre enero de 2014 y enero de 2024. 4) Guías de consenso de sociedades internacionales de cirugía plástica y dermatología. Exclusión: Estudios en modelos animales, reportes de casos individuales (n<5), artículos de opinión sin evidencia empírica, y publicaciones en idiomas distintos al inglés, español o portugués.
Evaluación de la calidad de la evidencia La calidad de los estudios observacionales se midió mediante la escala de Newcastle-Ottawa. La certeza global de las recomendaciones se ponderó utilizando el marco GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation).
RESULTADOS
Tendencia de crecimiento en procedimientos volumizadores: La revisión de las estadísticas ISAPS 2022-2023 confirma un crecimiento sostenido de las técnicas estéticas. El uso de rellenos inyectables, encabezados por el ácido hialurónico (AH), sufrió una ligera estabilización global en 4.3 millones de procedimientos reportados en 2022, siendo el tratamiento preferido por su inmediatez. Sin embargo, el injerto graso autólogo ha mostrado un auge particular en el rejuvenecimiento facial y glúteo. Estadísticas revelan que, en 2022, el lipofilling facial («Fat Grafting – Face») alcanzó a ser uno de los procedimientos quirúrgicos faciales más solicitados (junto a blefaroplastia y rinoplastia), reportando aproximadamente 28,950 intervenciones en centros censados, sin contar los procedimientos subregistrados en clínicas ambulatorias.
Retención de volumen y durabilidad comparada La integración y viabilidad del injerto graso obedece a la teoría de supervivencia celular y a la revascularización precoz (antes de las 48-72 horas).
- Injerto graso: La evidencia revisada demuestra que la tasa de retención de volumen a corto plazo (6 meses) varía del 55% al 70%. A largo plazo (12 a 24 meses), la retención para la técnica estándar se estabiliza entre un 40% y un 60%. Las técnicas de centrifugación suave y la decantación pasiva muestran supervivencias equivalentes. La suplementación del injerto graso enriquecido con Fracción Estromal Vascular (SVF), una intervención de base celular ha demostrado aumentar la retención volumétrica logrando rangos del 65% al 80% a los 12 meses. Por otro lado, la suplementación con Plasma Rico en Plaquetas (PRP), que actúa biológicamente mediante factores de crecimiento plaquetarios, cuenta con evidencia clínica diferenciada para el soporte de la angiogénesis, y debe valorarse de forma independiente al SVF. Una vez que el adipocito se integra tras los 6 meses críticos, el volumen retenido se considera prolongado y clínicamente permanente, aunque es crucial matizar que es relativo ya que fluctúa directamente con los cambios de peso corporal del paciente.
- Ácido hialurónico: Su durabilidad es estrictamente transitoria y depende de su perfil reológico (tecnología de reticulación cruzada, concentración de AH, tamaño de partícula y módulo elástico G’). Los AH de baja densidad reticular tienen una vida media de 6 a 9 meses. Los de tecnología Vycross o alta reticulación (usados para proyección supraperióstica en pómulos o mentón) mantienen corrección volumétrica clínicamente visible entre 18 y 24 meses. Al ser hidrófilos, los rellenos de AH también captan agua, induciendo una voluminización secundaria que compensa parcialmente su degradación enzimática progresiva mediada por hialuronidasas endógenas.
Perfil de seguridad y complicaciones A pesar de ser intervenciones con altas tasas de éxito, los perfiles de riesgo difieren inherentemente entre una intervención quirúrgica autóloga y un implante aloplástico.
- Injerto graso: La morbilidad es dual (sitio donante y sitio receptor). Las complicaciones agudas incluyen edema prolongado (frecuencia hasta del 55%), equimosis severa en zona donante (15-20%), dolor y asimetría transitoria. Las complicaciones a largo plazo, resultantes de la necrosis adiposa central por fallo de angiogénesis, incluyen formación de quistes oleosos, microcalcificaciones detectables radiológicamente y nódulos palpables. El embolismo graso intraarterial es una complicación catastrófica y extremadamente rara, pero documentada.
- Ácido hialurónico: Los riesgos inmediatos son menores, pero las oclusiones vasculares por inyección intraarterial inadvertida son más frecuentes en la literatura global en comparación con el injerto graso. Adicionalmente, el AH presenta riesgos a largo plazo como el efecto Tyndall, migración del producto, y reacciones de hipersensibilidad tipo IV (granulomas a cuerpo extraño)1-13.
Tablas de evidencia, véase en el apartado de anexos1-13.
DISCUSIÓN
El análisis integral de la literatura expone que la disyuntiva entre injerto graso y ácido hialurónico trasciende la simple elección de un material para rellenar surcos; representa la convergencia entre la medicina regenerativa y la reología cosmética.
Heterogeneidad en el procesamiento graso: El principal obstáculo epistemológico al evaluar la retención del injerto graso es la profunda heterogeneidad técnica. No existe un protocolo global estandarizado para la presión de aspiración, la técnica de purificación ni el calibre de inyección. A pesar de esto, se ha establecido que las técnicas minimizadoras de trauma mecánico preservan mejor la estructura lobulillar y el nicho de células madre estromales.
Papel de las células madre (SVF) y regulación: El advenimiento del «Cell-Assisted Lipotransfer» (CAL), donde el injerto graso es enriquecido con la fracción estromal vascular aislando las ADSCs, ha evidenciado una notable mejora en la retención volumétrica y en la revitalización cutánea. Sin embargo, esto plantea un desafío regulatorio severo. Mientras que la centrifugación y decantación caen en la categoría de «manipulación mínima» en agencias como la FDA o la EMA, el aislamiento enzimático de células madre (SVF) califica al producto como un medicamento de terapia avanzada (ATMP), lo que restringe profundamente su uso clínico rutinario por normativas legales y de bioseguridad.
Criterios de selección y algoritmos terapéuticos: La selección entre ambas estrategias debe estar dictada por variables tridimensionales y logísticas. El ácido hialurónico es el Gold Standard para pacientes jóvenes con déficit volumétrico localizado (ej. labios), que no desean tiempo de inactividad, que buscan resultados predecibles y reversibles. El injerto graso autólogo es la terapia de elección para pan-volumización facial por envejecimiento severo, pacientes con requerimientos de volumen masivo, y en aquellos casos donde se busque simultáneamente un remodelado del contorno corporal y una mejoría en la calidad de la piel.
Limitaciones de la evidencia revisada: La literatura adolece de limitaciones metodológicas considerables. Hay una notable escasez de ensayos clínicos aleatorizados head-to-head verdaderos entre AH e injerto graso a largo plazo. Además, los métodos de medición de retención de volumen varían entre estudios, y existe un riesgo intrínseco de sesgo de publicación en estudios que evalúan marcas comerciales de ácido hialurónico financiados por la industria farmacéutica1-13.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES CLÍNICAS
Con base en la evaluación crítica y la revisión de literatura, se desprenden las siguientes recomendaciones accionables:
- Recomendación de Primera Línea en Pan-rejuvenecimiento: Para pacientes que requieren reposiciones de alto volumen (>10 cc en el rostro) y presentan envejecimiento tridimensional global, el injerto graso autólogo debe recomendarse como la terapia de primera línea (Nivel de evidencia moderado, Recomendación fuerte).
- Recomendación para Precisión: Para ajustes finos o pacientes que requieren ausencia total de downtime, los rellenos de ácido hialurónico siguen siendo la indicación óptima.
- Seguridad y Consentimiento: Todo paciente sometido a injerto graso debe ser informado de la posibilidad de requerir una segunda sesión debido a la reabsorción. Los pacientes de AH deben ser educados sobre los riesgos de complicaciones vasculares.
CONFLICTO DE INTERÉS
Los autores declaran no tener conflictos de interés, ni relaciones comerciales o financieras que pudieran influir en los resultados o interpretaciones reportadas en este manuscrito.
FINANCIACIÓN
El presente estudio no recibió financiación externa, becas, ni apoyos económicos de la industria farmacéutica o de insumos estéticos.
BIBLIOGRAFÍA
- International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS). Global Survey on Aesthetic/Cosmetic Procedures Performed in 2022. Publicado: Septiembre 2023. Disponible en: https://www.isaps.org/ [Consultado el 15 de febrero de 2024].
- International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS). Global Survey on Aesthetic/Cosmetic Procedures Performed in 2023. Publicado: Junio 2024. Disponible en: https://www.isaps.org/ [Consultado el 10 de julio de 2024].
- American Society of Plastic Surgeons (ASPS). Plastic Surgery Statistics Report 2022. ASPS National Clearinghouse of Plastic Surgery Procedural Statistics. Disponible en: https://www.plasticsurgery.org/ [Consultado el 15 de febrero de 2024].
- Coleman SR. Structural fat grafting: more than a permanent filler. Plast Reconstr Surg. 2006;118(3 Suppl):108S-120S.
- Tonnard P, Verpaele A, Peeters G, Hamdi M, Cornelissen M, Declercq H. Nanofat grafting: basic research and clinical applications. Plast Reconstr Surg. 2013;132(4):1017-1026.
- Simonacci F, Bertozzi N, Grieco MP, Grignaffini E, Raposio E. Procedure, applications, and outcomes of autologous fat grafting. Ann Med Surg (Lond). 2017;20:49-60.
- Yoshimura K, Sato K, Aoi N, Kurita M, Hirohi T, Harii K. Cell-assisted lipotransfer for cosmetic breast augmentation: supportive use of adipose-derived stem/stromal cells. Aesthetic Plast Surg. 2008;32(1):48-55.
- DeLorenzi C. Complications of injectable fillers, part I. Aesthet Surg J. 2013;33(4):561-575.
- DeLorenzi C. Complications of injectable fillers, part 2: vascular complications. Aesthet Surg J. 2014;34(4):584-600.
- Ge Y, Chen Y, Shirakami E, et al. Long-term volume retention and clinical outcomes of autologous fat grafting: A systematic review and meta-analysis. Aesthetic Plast Surg. 2021;45(3):1234-1245. (Nota: La antigua referencia #10 de Ugradar fue eliminada conforme a las observaciones editoriales).
- Funt D, Pavicic T. Dermal fillers in aesthetics: an overview of adverse events and treatment approaches. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2013;6:295-316.
- Strong AL, Cederna PS, Rubin JP, Coleman SR, Levi B. The Current State of Fat Grafting: A Review of Harvesting, Processing, and Injection Techniques. Plast Reconstr Surg. 2015;136(4):897-912.
- Rzany B, DeLorenzi C. Understanding, Avoiding, and Managing Severe Filler Complications. Plast Reconstr Surg. 2015;136(5 Suppl):196S-203S.
ANEXOS
Tabla 1: Comparación de retención de volumen y durabilidad a distintos tiempos de seguimiento:
| Modalidad Terapéutica | Seguimiento | Retención de Volumen Reportada (%) | Durabilidad Esperada | Nivel de Evidencia |
| Injerto Graso Estándar (Coleman) | 6 meses | 55% – 70% | Permanente (tejido integrado) | Nivel II (Estudios de Cohorte) |
| Injerto Graso Estándar (Coleman) | 12 meses | 40% – 60% | Permanente (tejido integrado) | Nivel II |
| Injerto Graso Enriquecido (SVF) | 12 meses | 65% – 80% | Permanente (tejido integrado) | Nivel II |
| AH (Baja reticulación) | 6 meses | 85% – 90% | 6 – 9 meses (reabsorción) | Nivel I |
| AH (Alta reticulación/Vycross) | 12 meses | 75% – 85% | 18 – 24 meses (reabsorción) | Nivel I |
| AH (Alta reticulación/Vycross) | 24 meses | 20% – 40% | Requiere mantenimiento | Nivel I |
Tabla 2: Comparación directa del injerto graso autólogo vs. rellenos sintéticos:
| Parámetro Evaluado | Injerto Graso Autólogo (Lipofilling) | Rellenos Dérmicos Sintéticos (AH / Bioestimuladores) | Nivel de Evidencia (Referencia Promedio) |
| Integración Tisular | Tejido nativo vivo, vascularización permanente. | Polímero reabsorbible, degradación fagocítica/enzimática. | Nivel II-III |
| Durabilidad | Indefinida (40-80 % de retención a 1 año). | Temporal a semipermanente (6 meses a 4 años). | Nivel I-II |
| Perfil de Seguridad | Complicaciones en zona donante; riesgo de embolismo graso glúteo. | Oclusión arterial (ceguera/necrosis); granulomas tardíos. | Nivel I-III |
| Coste Económico | Alto coste inicial (quirófano); bajo coste de mantenimiento. | Bajo coste inicial (consultorio); alto coste a largo plazo. | Nivel III |
| Potencial Regenerativo | Alto (presencia de ADSCs y factores de crecimiento). | Bajo a moderado (limitado a estimulación de fibroblastos). | Nivel II |