La enfermedad de chagas

5 junio 2025

 

AUTORES

  1. Estefanía Flox Carballo. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Ionela Mihaela Tomi. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Raquel Tormo Bozal. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. María Lázaro Aspas. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Traian Pamfilie. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Yolanda Fernández Álvarez. Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La enfermedad de Chagas es una infección parasitaria crónica que afecta principalmente a las poblaciones rurales de América Latina, pero que, en los últimos años, ha emergido como una amenaza global debido a la migración y la globalización. Esta enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y es transmitida por insectos triatominos, conocidos como «chinches besuconas». La enfermedad puede ser aguda o crónica, y si no se trata adecuadamente, puede llevar a complicaciones graves, como insuficiencia cardíaca, trastornos gastrointestinales y alteraciones neurológicas.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de chagas, chinches, enfermedad parasitaria.

ABSTRACT

Chagas disease is a chronic parasitic infection that primarily affects rural populations in Latin America, but has emerged as a global threat in recent years due to migration and globalization. This disease is caused by the parasite Trypanosoma cruzi and is transmitted by triatomine bugs, known as «kissing bugs.» The disease can be acute or chronic, and if not treated properly, it can lead to serious complications, such as heart failure, gastrointestinal disorders, and neurological disorders.

KEY WORDS

Chagas disease, bed bugs, parasitic disease.

DESARROLLO DEL TEMA

La enfermedad de Chagas es una infección parasitaria crónica que afecta principalmente a las poblaciones rurales de América Latina, pero que, en los últimos años, ha emergido como una amenaza global debido a la migración y la globalización. Esta enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y es transmitida por insectos triatominos, conocidos como «chinches besuconas». La enfermedad puede ser aguda o crónica, y si no se trata adecuadamente, puede llevar a complicaciones graves, como insuficiencia cardíaca, trastornos gastrointestinales y alteraciones neurológicas. Aunque la enfermedad de Chagas ha sido reconocida durante más de un siglo, sigue siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en América Latina, afectando también a un número creciente de personas en otras partes del mundo.

Etiología y transmisión:

La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, un protozoo que pertenece al género Trypanosoma. Los triatominos son los principales vectores de transmisión de la enfermedad, ya que, al picar a una persona infectada, ingiere el parásito en la sangre. Posteriormente, los insectos defecan cerca del sitio de la picadura, y las personas se infectan cuando los parásitos presentes en las heces entran en contacto con las membranas mucosas de la piel, los ojos o la boca.

A pesar de que la transmisión vectorial es la forma más común de adquirir la enfermedad, existen otros modos de transmisión menos frecuentes, como la transmisión congénita (de madre a hijo durante el embarazo), la transmisión sanguínea (a través de transfusiones de sangre contaminada) y la transmisión a través de trasplantes de órganos. Además, el contacto directo con el parásito a través de alimentos contaminados o en la piel también es posible, aunque más raro1.

Fases de la enfermedad de Chagas:

La enfermedad de Chagas se presenta en dos fases principales: la fase aguda y la fase crónica.

  1. Fase aguda: La fase aguda ocurre poco después de la infección y puede durar varias semanas o meses. Durante este periodo, muchas personas no presentan síntomas evidentes, lo que dificulta el diagnóstico temprano. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar fiebre, malestar general, inflamación en el sitio de la picadura (conocida como chagoma) y linfadenopatía (hinchazón de los ganglios linfáticos). En raros casos, los pacientes pueden desarrollar complicaciones graves como miocarditis o meningoencefalitis. La fase aguda es de vital importancia, ya que el tratamiento temprano con medicamentos antiparasitarios puede ser eficaz para erradicar la infección, lo que reduce la probabilidad de que la enfermedad avance hacia la fase crónica.
  2. Fase crónica: Si la infección no es tratada adecuadamente durante la fase aguda, el parásito puede permanecer en el cuerpo durante años, y la enfermedad progresa hacia la fase crónica. En esta fase, muchos pacientes no presentan síntomas, lo que hace que la enfermedad pase desapercibida. Sin embargo, aproximadamente el 30% de los pacientes desarrollan complicaciones graves que pueden involucrar el corazón, el sistema digestivo y, en ocasiones, el sistema nervioso. La insuficiencia cardíaca, arritmias y dilatación del corazón (cardiomegalia) son algunas de las manifestaciones más comunes. Además, algunos pacientes desarrollan megaesófago o megacolon, lo que puede causar dificultades para tragar, dolor abdominal y problemas digestivos.

 

Impacto global de la enfermedad de Chagas:

A pesar de ser tradicionalmente una enfermedad endémica en América Latina, la globalización y la migración han permitido que la enfermedad de Chagas se disemine a otros continentes, especialmente Europa y América del Norte. Se estima que alrededor de 6 a 7 millones de personas están afectadas por la enfermedad de Chagas en todo el mundo, y la mayoría de los casos se concentran en América Latina, donde más de 65 millones de personas están en riesgo de infección. Sin embargo, debido al aumento de los flujos migratorios de personas provenientes de América Latina hacia otras regiones, la enfermedad ha comenzado a ser un desafío sanitario también en países como Estados Unidos, España y otros países europeos, donde se ha reportado un aumento en el número de casos diagnosticados1,2.

El impacto económico y social de la enfermedad de Chagas es considerable. Las personas afectadas por la enfermedad a menudo enfrentan una vida de discapacidad, lo que limita su capacidad para trabajar y participar plenamente en la sociedad. Las complicaciones a largo plazo, como la insuficiencia cardíaca y las alteraciones digestivas, pueden generar gastos médicos elevados y un mayor riesgo de mortalidad. Además, la enfermedad contribuye a la pobreza en las regiones endémicas, donde el acceso a la atención médica y a los medicamentos es limitado.

Diagnóstico y tratamiento:

El diagnóstico de la enfermedad de Chagas se basa en la identificación del parásito en muestras de sangre, generalmente mediante técnicas de microscopía o pruebas serológicas que detectan anticuerpos específicos contra Trypanosoma cruzi. Sin embargo, dado que muchas personas infectadas no presentan síntomas durante la fase crónica, el diagnóstico precoz es un desafío, y se requiere de un enfoque integral que incluya la vigilancia epidemiológica y la promoción de la detección activa en áreas de riesgo.

El tratamiento de la enfermedad de Chagas se basa en el uso de medicamentos antiparasitarios, principalmente el benznidazol y el nifurtimox. Estos medicamentos son más efectivos en la fase aguda de la enfermedad, y aunque pueden reducir la carga parasitaria y aliviar los síntomas, no siempre son capaces de erradicar la enfermedad en la fase crónica. Además, en muchos países de América Latina, la disponibilidad y el acceso a estos medicamentos son limitados, lo que dificulta la implementación de tratamientos efectivos en la población afectada.

Prevención y control:

La prevención de la enfermedad de Chagas se basa en el control de los triatominos, la principal vía de transmisión. Esto incluye el uso de insecticidas en viviendas y en áreas de riesgo, así como la construcción de viviendas más seguras que impidan el acceso de los insectos3. Además, las campañas de concienciación sobre la enfermedad y las medidas de protección, como el uso de mosquiteros y la mejora de la higiene en las viviendas, son esenciales para reducir la transmisión vectorial.

El control de la transmisión sanguínea también es fundamental, por lo que se deben realizar pruebas de Trypanosoma cruzi en las donaciones de sangre y en los órganos destinados a trasplante. La detección y el tratamiento de mujeres embarazadas infectadas es otro aspecto crucial, ya que la transmisión congénita puede evitarse con una intervención temprana.

CONCLUSIÓN

La enfermedad de Chagas sigue siendo un problema de salud pública importante en América Latina, pero su alcance global está en aumento debido a los movimientos migratorios. A pesar de los avances en diagnóstico y tratamiento, sigue siendo un desafío sanitario en muchas regiones, especialmente por las limitaciones en el acceso a atención médica y medicamentos. Es crucial que se implementen estrategias efectivas de prevención, diagnóstico precoz y tratamiento para controlar la propagación de esta enfermedad. Además, la cooperación internacional y el fortalecimiento de los sistemas de salud en las regiones endémicas son necesarios para mitigar el impacto global de la enfermedad de Chagas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Molina I, Salvador F, Sánchez-Montalvá A. Actualización en enfermedad de Chagas. Enferm Infecc Microbiol Clin [Internet]. 2016;34(2):132–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.eimc.2015.12.008
  2. F. Guhl, C. Jaramillo, G.A. Vallejo, F. Cárdenas A-Arroyo, A. Aufderheide. Chagas disease and human migration. Mem Inst Oswaldo Cruz., 95 (2000), pp. 553-555.
  3. J.A. Pérez-Molina, A.M. Pérez, F.F. Norman, B. Monge-Maillo, R. López-Vélez. Old and new challenges in Chagas disease. Lancet Infect Dis., 15 (2015), pp. 1347-1356.

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