AUTORES
- Raquel Brinquis Seco. Psicóloga Interna Residente, Hospital Obispo Polanco. Teruel, España.
- Lucas Santiago Piñeiro. FEA Psicología Clínica, Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.
- Belén Sieso Gracia. FEA Psiquiatría, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Marina Guarch Oncins. FEA Psicología Clínica, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Marta Berbegal Bolsas. Psicóloga Interna Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Sandra Arilla Andrés. FEA Psiquiatría, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
La aceptación radical es un concepto nuclear en la Terapia Dialéctico-Conductual, desarrollada por Marsha M. Linehan¹, el cual propone la aceptación plena de la realidad como estrategia para reducir el sufrimiento psicológico. Este artículo presenta un caso clínico que ilustra la aplicación de la aceptación radical en un contexto terapéutico, analizando sus fundamentos teóricos y los mecanismos psicológicos implicados en el proceso.
La paciente, una mujer de 28 años, acude a consulta tras una ruptura de pareja, presentando sintomatología ansioso-depresiva de unos meses de duración. El análisis del caso permite identificar cómo la resistencia a eventos vitales inmodificables actúa como factor mantenedor del malestar emocional, mediante procesos como la rumiación y la evitación experiencial².
A lo largo del proceso terapéutico, la incorporación de estrategias basadas en la aceptación se relaciona con una regulación emocional más adaptativa y un ajuste adecuado a la situación. Del mismo modo, se analizan las coincidencias con enfoques actuales como la Terapia de Aceptación y Compromiso³, que consideran el papel de la flexibilidad psicológica como componente central.
El caso subraya la importancia de integrar la aceptación como componente fundamental en la intervención clínica, destacando su papel en la reducción del sufrimiento psicológico y en la mejora del funcionamiento adaptativo.
PALABRAS CLAVE
Aceptación radical, terapia dialéctico-conductual, regulación emocional, evitación experiencial, psicoterapia.
ABSTRACT
Radical acceptance is a core concept in Dialectical Behavior Therapy, developed by Marsha M. Linehan¹, which proposes full acceptance of reality as a strategy to reduce psychological suffering. This article presents a clinical case that illustrates its application in a therapeutic context, analyzing its theoretical foundations and the psychological mechanisms involved in the process.
The patient, a 28-year-old woman, seeks psychological treatment following a relationship breakup, presenting persistent anxiety and depressive symptoms for several months. The case analysis highlights how resistance to unchangeable life events functions as a maintaining factor of emotional distress, through processes such as rumination and experiential avoidance².
Throughout the therapeutic process, the incorporation of acceptance-based strategies is associated with more adaptive emotional regulation and an appropriate adjustment to the situation. Likewise, convergences are analyzed with current approaches such as Acceptance and Commitment Therapy³, which consider psychological flexibility as a central component.
This case underscores the importance of integrating acceptance as a fundamental component in clinical intervention, highlighting its role in reducing psychological suffering and improving adaptive functioning.
KEY WORDS
Radical acceptance, dialectical behavior therapy, emotion regulation, experiential avoidance, psychotherapy.
INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas, la Psicología Clínica ha incorporado enfoques centrados en la aceptación como un componente fundamental del cambio terapéutico. En este contexto, la aceptación radical, desarrollada en el marco de la Terapia Dialéctico-Conductual por Marsha M. Linehan¹, ha adquirido una gran importancia en el abordaje del malestar emocional. Estudios recientes han señalado que las intervenciones basadas en la aceptación se asocian con mejoras en la regulación emocional y reducción de la evitación experiencial en diferentes trastornos psicológicos² ³.
Desde esta perspectiva, la disforia no se explica únicamente por la presencia de eventos adversos, sino también por la relación que la persona establece con los mismos. En particular, la resistencia a experiencias internas o externas que no pueden ser modificadas tiende a intensificar el sufrimiento, generando procesos como la rumiación, la evitación experiencial y la desregulación emocional².
La aceptación radical propone, en este sentido, un cambio en la forma de relacionarse con la experiencia, promoviendo el reconocimiento pleno de la realidad tal como es en el momento presente, sin implicar la aprobación ni la resignación, sino una actitud activa que permite reducir el sufrimiento secundario asociado a la lucha contra lo inevitable.
De igual modo, este enfoque presenta importantes similitudes con modelos recientes como la Terapia de Aceptación y Compromiso, desarrollada por Steven C. Hayes³, que enfatiza la flexibilidad psicológica y la reducción de la evitación experiencial.
El presente artículo tiene como objetivo ilustrar, a través de un caso clínico, el papel de la aceptación radical en la comprensión y abordaje del malestar psicológico, integrando una perspectiva teórica y clínica.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
La paciente, de 28 años, acude a consulta de Psicología Clínica en su dispositivo de Salud Mental de referencia, refiriendo sintomatología ansioso-depresiva persistente en el contexto de una ruptura de pareja ocurrida aproximadamente seis meses atrás.
Describe haber mantenido una relación de larga duración (8 años), cuyo final vivencia como inesperado e injusto. Refiere dificultades importantes para aceptar la situación, expresando con frecuencia pensamientos del tipo “esto no debería haber pasado” o “no puedo soportar que haya terminado así”. Esto se traduce en sintomatología rumiativa, insomnio de conciliación, episodios de ansiedad, llanto frecuente y dificultades en su puesto de trabajo. De igual modo, reduce significativamente su actividad social, evitando lugares y situaciones que puedan recordarle a su expareja.
En las primeras entrevistas, se observa una marcada tendencia a la evitación experiencial, con intentos reiterados de suprimir pensamientos y emociones asociados a la pérdida. La paciente refiere sentirse “atrapada” en su malestar, con una sensación persistente de falta de control sobre su estado emocional.
A nivel premórbido, describe un funcionamiento adecuado, con una red social estable, buen desempeño laboral y ausencia de antecedentes psicológicos relevantes. La ruptura supone, por tanto, un evento vital altamente disruptivo en su trayectoria personal.
Desde la formulación clínica, se entiende que el malestar no deriva exclusivamente del evento en sí, sino de la relación psicológica existente hacia ese evento de manera continua¹. En este sentido, se introduce progresivamente el trabajo en aceptación radical como eje de la intervención.
Durante las seis sesiones que se llevaron a cabo con la paciente, se prioriza la validación emocional, reconociendo el impacto de la situación en su vida, así como su sufrimiento. Se incorporan estrategias orientadas a la identificación de momentos de “resignación” o “no aceptación”, siguiendo el siguiente esquema: 1. Notar que no estamos aceptando la realidad, 2. Comprometerse internamente con aceptar la realidad (aclaración de valores), 3. Repetir la actividad de aceptar, 4. Detectar señales tempranas de no aceptación para emplear en futuras situaciones. A su vez, se emplean diferentes técnicas propias de la DBT, como distraerse, STOPP o salir de la situación.
La paciente presenta inicialmente dificultades para comprender este enfoque, interpretando la aceptación como una forma de resignación. Este aspecto se aborda mediante psicoeducación, diferenciando claramente entre aceptar y aprobar, y enfatizando el carácter activo del proceso de aceptación.
A lo largo del tratamiento, se observa una disminución progresiva de la rumiación y de la intensidad emocional, así como una mejora en la calidad del sueño y en el funcionamiento cotidiano. La paciente comienza a retomar actividades previamente evitadas y a reconstruir su red social, siendo dada de alta en la sexta sesión.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
El caso presentado ilustra cómo la aceptación radical puede constituir un elemento central en la comprensión y abordaje del sufrimiento psicológico¹. En línea con los planteamientos teóricos y la evidencia disponible⁴,⁵, se observa que la resistencia a eventos vitales no modificables actúa como un factor mantenedor del malestar, intensificando procesos como la rumiación, la ansiedad y la evitación conductual².
La intervención basada en la aceptación permite, en este sentido, reducir el sufrimiento secundario asociado a dicha resistencia, facilitando una relación más flexible con la experiencia interna. En el caso descrito, la incorporación progresiva de estrategias de aceptación, junto con la validación emocional, se asocia a una mejora significativa en la adaptación psicológica de la paciente.
Asimismo, el caso pone de manifiesto la importancia de diferenciar la aceptación radical de la resignación pasiva, ya que esta confusión puede generar resistencias en el proceso terapéutico. La aceptación implica un posicionamiento activo frente a la realidad, que permite dejar de luchar contra lo inmodificable y dirigir los esfuerzos hacia aspectos susceptibles de cambio.
Por otro lado, resulta relevante considerar que este tipo de abordajes deben integrarse dentro de una perspectiva más amplia, que contemple tanto los factores individuales como los contextuales que influyen en el malestar psicológico.
En conclusión, la aceptación radical se configura como una herramienta clínica de gran utilidad en la práctica psicoterapéutica, especialmente en aquellos casos en los que el sufrimiento se encuentra vinculado a experiencias inevitables. Su integración con estrategias orientadas al cambio permite un abordaje más completo y eficaz del malestar emocional.
BIBLIOGRAFÍA
- Linehan MM. Cognitive-Behavioral Treatment of Borderline Personality Disorder. New York: Guilford Press; 1993.
- Aldao A, Nolen-Hoeksema S, Schweizer S. Emotion-regulation strategies across psychopathology: A meta-analytic review. Clin Psychol Rev. 2010;30(2):217–37.
- Hayes SC, Strosahl KD, Wilson KG. Acceptance and Commitment Therapy: The Process and Practice of Mindful Change. 2nd ed. New York: Guilford Press; 2012.
- Gloster AT, Walder N, Levin ME, Twohig MP, Karekla M.
- The empirical status of acceptance and commitment therapy: A review of meta-analyses.
- J Contextual Behav Sci. 2020;18:181–192.
- Stoffers JM, Völlm BA, Rücker G, Timmer A, Huband N, Lieb K. Psychological therapies for people with borderline personality disorder. Cochrane Database Syst Rev. 2012;(8):CD005652.