AUTORES
- Ada Bayod García. Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
- Lidia Uche Arjol. TCAE Quironsalud. Zaragoza, España.
- Pau Martínez Serrano. Enfermero Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
RESUMEN
El delirium, también denominado síndrome confusional agudo (SCA), supone una alteración de la atención y la conciencia y de instauración rápida. Su gravedad tiende a fluctuar a lo largo del día y suele ir asociada una o más alteraciones cognitivas como déficit de memoria, de orientación o de la percepción. Frecuentemente se asocia a alteraciones del ciclo sueño-vigilia y puede presentar también alteraciones emocionales. Puede afectar a personas de todas las edades pero la prevalencia más elevada se encuentra entre la población anciana. Es importante incidir en la prevención y en un tratamiento rápido y eficaz.
PALABRAS CLAVE
Delirium, síndrome confusional agudo, anciano.
ABSTRACT
Delirium, also called acute confusional syndrome, is a sudden development of attention and consciousness disorder. Its severity tends to fluctuate throughout the day and is usually associated with one or more cognitive disturbances such as memory, orientation or perception deficits. It is frequently associated with sleep-wake cycle alterations and may also present emotional changes. It can affect people of all ages but the highest prevalence is among the elderly population. It is important to focus on prevention and rapid and effective treatment.
KEY WORDS
Delirium, acute confusional syndrome, elderly.
DESARROLLO DEL TEMA
Según el DSM-5 “la característica esencial del delirium es una alteración de la atención o de la conciencia acompañada de un cambio cognitivo con respecto a la situación basal que no se explica mejor por un trastorno neurocognitivo preexistente o en curso”. En la persona con delirium la atención está disminuída, se distrae fácilmente, así como la conciencia lo que deriva en un déficit de orientación respecto al entorno o sobre sí mismo. Debuta en pocas horas o días, con fluctuaciones a lo largo del día empeorando por la noche o cuando hay una disminución de estímulos externos. Además, aparecen cambios a nivel cognitivo como alteraciones en el lenguaje, la memoria, el aprendizaje, en la percepción (ilusiones o alucinaciones generalmente visuales) o desorientación1.
Etiología:
La aparición del delirium puede deberse a factores genéticos o fisiológicos, siendo los más susceptibles los ancianos. En el caso de los niños, los cuales presentan mayor susceptibilidad en niños que en adultos, la aparición puede deberse a enfermedades febriles o medicamentos1.
Las causas son diversas y pueden coexistir varias precipitando y/o agravando el cuadro. La aparición de delirium puede deberse a deterioro cognitivo previo, enfermedad grave, deshidratación, alteraciones metabólicas (malnutrición), edad avanzada, depresión, delirium o síndrome confusional agudo previo, hábitos tóxicos (alcohol, cannabis, opiáceos, hipnóticos o ansiolíticos), polifarmacia, uso de catéter urinario, iatrogenia o restricción física. Si nos centramos en los ancianos los factores que predisponen al delirium son: edad avanzada (<80 años), enfermedad cerebral orgánica previa, antecedentes de delirium previo, factores psicosociales (estrés, depresión, institucionalización), factores relacionados con la hospitalización (entorno desconocido, realización de pruebas diagnósticas), enfermedades graves, deshidratación o malnutrición o déficits sensoriales (visual o auditivo). Las más comunes de todas las enunciadas son las infecciones del tracto urinario y respiratorias, los fármacos o polifarmacia, trastornos hidroelectrolíticos, delirium postquirúrgico, hipoxia, enfermedades neurológicas y factores ambientales2.
Hay que diferenciar si es una situación aguda (horas o días) o si por el contrario es persistente (semanas o meses). Habitualmente la duración es de aproximadamente una semana aunque a menudo algunos síntomas pueden persistir.
Se clasifica en hiperactivo, hipoactivo o mixto. En el caso del primero el paciente tiene un nivel hiperactivo de actividad psicomotora acompañado o no de labilidad emocional, agitación y/o falta de cooperación con el personal sanitario; en el delirium hipoactivo la actividad psicomotora estará disminuída junto con lentitud y aletargamiento. En el caso del delirium mixto los niveles de actividad psicomotora serán normales, y puede haber fluctuaciones rápidas, pero la atención y la percepción se encuentran alteradas. El más fácil de reconocer es el hiperactivo, y generalmente se asocia a efectos secundarios de alguna medicación o por abstinencia de sustancias. Entre los ancianos el más común es el tipo hipoactivo1.
PREVALENCIA:
La prevalencia más alta está en los ancianos hospitalizados. A nivel global la prevalencia en la comunidad es baja pero aumenta con la edad suponiendo un 14% pasados los 85 años de edad. A nivel general, al ingreso hospitalario la prevalencia es del 14-24% y durante el ingreso varía entre el 6% y el 56%1.
PREVENCIÓN:
Cuando hablamos de delirium o SCA debe primar la prevención utilizando estrategias o actividades no farmacológicas. Una vez instaurado se identificará y tratará la causa. La prevención se enfocará en diversas áreas en torno al anciano realizando para ellos diferentes actuaciones. Se realizará estimulación a nivel cognitivo mediante actividades estimulantes como la reminiscencia o practicando habilidades y se tratará de orientar al anciano a la realidad utilizando por ejemplo horarios y una comunicación adecuada que le permita orientarse temporoespacialmente, socializar y conversar. Durante el ingreso hospitalario o si se encuentra institucionalizado se hará una higiene del sueño estableciendo un horario para acostarse y levantarse, establecer evitando la privación en horario nocturno para no alterar el ciclo sueño-vigilia, para ellos se disminuirá el ruido en la habitación y estancias cercanas a esta. En caso de ser necesario administrar medicación o realizar técnicas o procedimientos se ajustarán de tal manera que no alteren el descanso. Otro punto importante en la prevención es fomentar la actividad física durante el día con la deambulación o con ejercicios a nivel motor varias veces al día. Se proporcionarán aquellos útiles necesarios para el paciente en caso de que exista algún déficit sensorial, como gafas o audífonos y se incidirá en la correcta hidratación forzando la ingesta de líquidos incluso instaurando fluidoterapia intravenosa en caso de ser necesario. Si es necesario el uso de fármacos se deberá hacer una revisión frecuente de estos y restringir lo máximo posible el uso de sedantes2.
DIAGNÓSTICO:
El instrumento más utilizado para el diagnóstico es el Confusion Assessment Mental o Método de Evaluación de Confusión (CAM) (Anexo 1)3. Esta escala cuenta con dos versiones, la versión larga es empleada en investigación mientras que la corta es más usada en el ámbito clínico. Tiene dos criterios mayores, que ambos son necesarios para su diagnóstico, siendo el cambio agudo y de curso fluctuante de conciencia y la inatención; y dos criterios menores, el pensamiento desorganizado y el nivel alterado de conciencia. Para que el resultado sea positivo, deben estar presentes los dos criterios mayores y al menos uno de los criterios menores4.
La CAM recoge el inicio agudo con curso fluctuante, inatención, pensamiento desorganizado y nivel de conciencia alterado. Es sencillo y eficaz; además puede ser usado por personal no facultativo. Tiene una sensibilidad del 94% y una especificidad del 100%2.
TRATAMIENTO:
El tratamiento debe ser rápido y sistemático, y debe tratar la causa siempre que sea posible.
A nivel farmacológico, los fármacos más utilizados son los neurolépticos, también las benzodiacepinas, clorpromazina, levopromacina, que serán usados en casos concretos. El fármaco elegido debe darse a bajas dosis y durante el menor tiempo posible. Buscando no la sedación sino minimizar los síntomas del anciano estando este lo más despierto posible. El haloperidol es el más usado y se considera de primera elección en la fase aguda. Actúa de forma rápida, con pocos efectos secundarios, siendo relativamente seguro a corto plazo. Además, tiene menor efecto anticolinérgio y menor poder sedativo e hipotensor que otros antipsicóticos. Existe en presentación oral (gotas y comprimidos) y parenteral. Usando prioritariamente la vía oral siempre que sea posible dejando la vía parenteral en caso de agitación sin que se pueda reconducir utilizando medidas no farmacológicas. La risperidona se usa también por su acción rápida, sin efectos anticolinérgicos, pero solo está disponible para administración por vía oral. Resulta útil si ha de prolongarse el tratamiento o cuando el haloperidol no consigue el efecto deseado. Por tanto, es un fármaco de elección en ancianos con deterioro cognitivo previo o reserva cognitiva baja.
En cuanto a tratamiento o medidas no farmacológicas (Anexo 2)5 podemos actuar a nivel ambiental con una correcta iluminación de las estancias, manteniendo al paciente acompañado, pero no en presencia de otros ancianos que presenten conducta delirante. Se proporcionarán medios para que mantenga una correcta ORIENTACIÓN EN TIEMPO Y ESPACIO COMO RELOJ, CALENDARIOS U HORARIOS. PROPORCIONARLE INFORMACIÓN SOBRE SU estancia mientras esté ingresado en caso de estar en un hospital o estimulación facilitando la socialización y la conversación2.
CONCLUSIÓN
El delirium o SCA se asocia con una mayor morbimortalidad, declive funcional y un mayor riesgo de hospitalización. Por tanto, es igual de importante la prevención de la aparición como el tratamiento una vez ha debutado.
BIBLIOGRAFÍA
- Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2014. p. 600-601.
- Chavez Mostajo NI. Síndromes Geriátricos Para Médicos Residentes. Editorial Academica Espanola; 2024. p. 191-192, 195-197
- Método de Evaluación de Confusión (CAM) para el diagnóstico de delirio. (Internet). Manual MSD versión para profesionales. (citado el 16 de mayo de 2025). Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/multimedia/table/m%C3%A9todo-de-evaluaci%C3%B3n-de-confusi%C3%B3n-cam-para-el-diagn%C3%B3stico-de-delirio
- Paizano Vanega G, Araya Oviedo A, Chacón Díaz S. Tratamiento farmacológico del delirium en el adulto mayor . Rev.méd.sinerg. (Internet). 1 de octubre de 2021 (citado 16 de mayo de 2025);6(10):e725. Disponible en: https://revistamedicasinergia.com/index.php/rms/article/view/725
- Grupo de trabajo “Delirium”. (Internet). SEGG. (citado el 16 de mayo de 2025). Disponible en: https://www.segg.es/participacion/grupos-de-trabajo/delirium
Anexo 1: Escala CAM.
Fuente: MSD.
Anexo 2: Estrategias en la prevención del Delirium.
Fuente: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

