La piel. Higiene y aseo del paciente

31 agosto 2024

AUTORES

  1. Laura Polaino Martínez. TCAE, Zaragoza.
  2. Jorge Andrés Navarro. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
  3. María Carmen Carrasquer Senar. Óptico Optometrista, Hospital Nuestra Sra. de Gracia, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
  4. María Ángeles Giménez Gimeno. Óptico Optometrista, Hospital Nuestra Sra. de Gracia, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
  5. Carmen Bilbao Porta. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
  6. Álvaro Fanlo Zarazaga. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).

 

RESUMEN

La higiene y aseo del paciente es una de las labores más frecuentes y esenciales que realiza en su día a día el auxiliar de enfermería. Esta tarea conlleva importantes beneficios en el paciente y hace que la relación entre éste y el auxiliar se afiance. Por este motivo el profesional debe conocer la técnica y llevarla a cabo con destreza y celeridad.

La piel es el órgano más extenso y que en pacientes encamados puede sufrir mucho si no se le dan los cuidados necesarios. El auxiliar es quien, durante el aseo del paciente, puede observar alguna anomalía en la piel, consecuencia de humedad, presión, rozamiento, etc. que puede ser indicativo de úlcera por presión.

PALABRAS CLAVE

Piel, higiene y paciente.

ABSTRACT

Hygiene and cleanliness of the patient is one of the most frequent and essential tasks that the nursing assistant performs on a daily basis. This task brings important benefits to the patient and strengthens the relationship between the patient and the assistant. For this reason, the professional must know the technique and carry it out with skill and speed.

The skin is the largest organ and in bedridden patients it can suffer greatly if it is not given the necessary care. The assistant is the one who, during the hygiene of the patient, can observe any abnormality in the skin, as a result of humidity, pressure, friction, etc., which may be indicative of a pressure ulcer.

KEY WORDS

Skin, hygiene and patients.

DESARROLLO DEL TEMA

Los cuidados básicos de enfermería son tan antiguos como la propia humanidad. El aseo es una necesidad tan básica como la alimentación y el sueño. Desde siempre ha existido personas que se han dedicado al cuidado de las personas enfermas. Este colectivo con el paso del tiempo se ha profesionalizado en esta tarea y ha dado lugar a la profesionalización del personal sanitario.

La figura del auxiliar de enfermería sin formación académica surge en los años 60. No es hasta mediados de los 70 cuando se inicia la formación profesional de la rama sanitaria. En 1995 se crea la figura del técnico en cuidados auxiliares de enfermería.

El auxiliar de enfermería que lleva a cabo la mayor parte del aseo y cuidado de la piel del paciente encamado. Por este motivo debe conocer la técnica y los protocolos de higiene y aseo. Al realizar estas tareas es quien observa la piel, ve si existe alguna alteración en ésta y se lo comunica al personal de enfermería, para que sean estos quien valoren es el principio de alguna úlcera por presión, alguna lesión, que puede empeorar el estado de salud del paciente encamado1.

La piel es el órgano más extenso y amplio del cuerpo humano. Marca los limites externos del cuerpo, tiene un grosos de entre 0,5 y 2mm, aunque hay zonas donde éste es mayor, como puede ser la planta de los pies. Es una estructura elástica y resistente, con una pigmentación que cambia según la persona1.

La piel está formada por tres capas, de exterior al interior, epidermis, dermis e hipodermis.

La epidermis es la capa más externa de la piel. Está constituida por tejido epitelial y carece de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas. A su vez en la dermis podemos diferenciar varias capas como son:

  • Estrato córneo o calloso, es la más externa y contiene células con queratina.
  • Estrato basal o germinativo, la más interna. Es donde se forman las nuevas células y donde se encuentran las células que producen la melanina, que es la sustancia que proporciona la pigmentación de la piel.

La dermis es una capa gruesa de tejido conjuntivo que se encuentra por debajo de la epidermis. En ella encontramos vasos sanguíneos y linfáticos, terminaciones nerviosas, glándulas sebáceas y sudoríparas y folículos pilosos.

La hipodermis es la capa más profunda de la piel. Está formada en gran medida de tejido celular adiposo, está vascularizada y contiene terminaciones nerviosas2.

Las faneras son estructuras complementarias y visibles anejas a la piel y que sobresalen de ella1.

  • Uñas: apéndices epidérmicos, formadas por láminas de queratina, que cubren la cara dorsal de las falanges distales de los dedos de las manos y pies.
  • Pelo: cejas, cabello, vello corporal, pestañas, etc., tallo de queratina que se forma en el folículo piloso.
  • Glándulas sudoríparas ecrinas, son las que se abren directamente a la piel.
  • Glándulas sudoríparas apocrinas, en las axilas y genitales y se abren a un pelo.
  • Glándulas sebáceas, se utilizan como conductos excretores.

 

La piel como órgano exterior que cubre todo el cuerpo tienen como función1:

  • Protección: protege al organismo de agresiones externas, impide la entrada de virus, bacterias etc. Protege al organismo de las radiaciones ultravioleta a través de la melanina y evita la pérdida de agua.
  • Regulación térmica: adapta al organismo las fluctuaciones de temperatura ambiente y la suyas propias. Todo esto lo hace a través de la creación de sudor, el tejido graso que aísla del frío, con la piloerección que evita la pérdida de calor.
  • Absorción: se utiliza como vía de administración de medicamentos por vía tópica.
  • Secreción: de sebo, protege y lubrica la piel, y de sudor que regula la temperatura.

 

Lesiones de la piel2:

Las podemos clasificar en primarias y secundarias.

Las primarias son iniciales y características de la enfermedad. Podemos encontrar alteraciones en la coloración, lesiones primarias sólidas y lesiones primarias líquidas.

Alteraciones en la coloración:

  • Mácula: diámetro inferior a los 2mm., no sale de la superficie y está pigmentada en varias tonalidades.

 

Lesiones primarias sólidas:

  • Pápula: lesión circunscrita elevada sobre la superficie de la piel. De color variable y con un diámetro inferior a 1 cm.
  • Habón: lesión firme y protuberante, forma y tamaño variable, con edema y pruriginosa.
  • Nódulo: lesión protuberante de entre 1 a 2 cm. Afecta a dermis y epidermis.
  • Tumor: masa sólida, no inflamatoria y protuberante. Suele crecer y es más grande que el nódulo.

 

Lesiones primarias líquidas.

  • Escama: fragmento de la epidermis que se desprende de la dermis de las láminas.
  • Costra: condensación solidificada a partir de suero, sangre o pus. Se forma en la superficie de la piel y es de consistencia, tamaño y color variable.
  • Cicatriz: tejido nuevo que surge después de que la piel haya tenido una lesión.
  • Escara: tejido endurecido que surge por una necrosis o gangrena.
  • Úlcera: pérdida de sustancia de la piel. Existen varios grados dependiendo de los tejidos afectados.
  • Fisura: grieta de la epidermis y la dermis.
  • Erosión: pérdida de sustancia que afecta a la epidermis y que cura sin dejar cicatriz.

 

Patologías de la piel, pelo y uñas1.

Patologías de pelo y uñas:

  • Alopecia: pérdida de pelo.
  • Hipertricosis: aumento de la vellosidad.
  • Onicolisis: fragilidad de las uñas, se rompen fácilmente.
  • Onicogrifosis: engrosamiento de las uñas de los pies, normalmente de la uña del dedo gordo.
  • Onicomicosis: infección por hongos en las uñas.
  • Onicriptosis: crecimiento de la uña que invade el tejido blando, produce dolor y enrojecimiento.

 

Patologías de la piel.

Algunas de las patologías más comunes de la piel son las infecciones, las infestaciones cutáneas y los tumores.

Entre las infecciones nos encontramos2:

  • Infecciones bacterianas: la más habitual es la foliculitis. Ésta consiste en la infección de un folículo piloso que afecta a una glándula sudorípara y que evita la salida de sudor a la piel.
  • Víricas: el herpes simple es la infección vírica más habitual. Se presenta en forma de lesión en los labios.
  • Micosis: o pie de atleta. Infección superficial que cursa vesículas en la planta de los pies.

 

Dentro de las infestaciones cutáneas encontramos:

  • Pediculosis (piojos). Aparece a cualquier edad, la localizamos en la cabeza, el cuerpo, y el pubis.
  • Sarna. Producida por un ácaro que excava un túnel en la epidermis. El signo mas característico es el prurito, sobre todo por la noche, y las erosiones que el paciente se produce al rascarse.

 

Tumores. Es el crecimiento anormal de los componentes que forman la estructura de la piel. Según su pronóstico los podemos clasificar en benignos y malignos1.

Benignos:

  • Verrugas: tumores epiteliales, causados por el virus del papiloma humano.
  • Papiloma: de origen vírico, se forma en la planta del pie en forma de callo.
  • Lipoma: depósito blando de grasa que se forma bajo la piel.
  • Nevos: conocidos como lunares, los calificamos como pápulas y nódulos pigmentados.

 

Malignos:

  • Melanoma: es el tumor más agresivo que afecta a la piel. Observar el cambio de tamaño, color y forma de lunares es fundamental para la detección precoz de estos tumores.
  • Carcinoma: se origina en la epidermis.

 

Otras patologías de la piel:

  • Psoriasis: enfermedad muy común, de carácter crónico y que evoluciona en forma de brotes. Lesiones escamosas que se forman en determinadas zonas de la piel.
  • Dermatosis: reacción alérgica de la piel a determinadas sustancias o materiales.
  • Acné: inflamación de los folículos pilosocebáceos. Afecta al 85% de la población más joven.

 

Higiene y aseo del paciente1:

La higiene y aseo de paciente encamado son técnicas de enfermería cuyo fin es satisfacer las necesidades del paciente y proporcionarle bienestar y comodidad. Además, es una de las principales formas para prevenir infecciones.

Cuando hablamos de higiene nos referimos a la parte de la medicina que estudia los medios, procedimientos y hábitos para conservar la salud del paciente y evitar la aparición de infecciones. Sin embargo, el aseo son los cuidados que recibe el paciente y que le proporcionan bienestar y confort.

Es el personal de enfermería el que planifica y realiza los distintos protocolos de higiene del paciente con el fin último de conseguir la higiene integral del paciente.

Objetivos del aseo2:

  • Evitar que se acumulen secreciones y proliferaciones bacterianas que puedan favorecer infecciones. Conservar la integridad de la piel y la mucosa.
  • Eliminar células escamadas, suciedad y mal olor.
  • Observar si hay algún signo indicativo de algún problema de salud.
  • Estimular la circulación sanguínea.
  • En casos de hipertermia reducir la temperatura corporal.
  • Mejorar la autoestima del paciente.
  • Hacer sentir bien al paciente, hablar con él (siempre que sea posible).
  • Animar al paciente para que intente ser independiente para mejorar de esta forma su autoestima.

 

Antes de llevar a cabo cualquier protocolo de actuación debemos de tener en cuenta las siguientes generalidades:

  • Informar al paciente que le vamos a hacer y pedirle que, en la medida de lo posible, colabore con nosotros.
  • Lavarse las manos y ponerse guantes.
  • Si es posible realizar la técnica entre dos personas.
  • Realizar el aseo por la mañana y aprovechar ese momento para realizar el cambio de sábanas o tantas veces como sea necesario.
  • Cerrar la ventana para evitar las corrientes de aire.
  • Preservar la intimidad del paciente. Para ello utilizaremos biombos, cerrar la puerta, etc.).
  • La temperatura del agua y de la habitación debe ser adecuada.
  • Usar jabones de PH neutro.
  • Realizar un ligero masaje al paciente cuando al aplicarle las cremas hidratantes, hacer mayor énfasis en las extremidades inferiores.
  • Observar detenidamente la piel del paciente para ver si hay alguna alteración que pueda indicarnos que hay algún problema.
  • El aseo se realizará siguiendo un orden, por este motivo, iremos desvistiendo al paciente según la zona que hemos de asear.
  • Prestar especial atención a catéteres, sondas, etc.

 

– Aseo integral del paciente encamado1

Se realiza en paciente, que por sus características patológicas o por el grado de dependencia que tienen deben de permanecer encamados. Siempre que sea posible debe de llevarse a cabo por dos TCAE, para dar seguridad al paciente y disminuir el tiempo empleado.

Material empleado: jabón, esponja, palangana con agua caliente, cepillo, peine y crema hidratante. Toallas, ropa del paciente y ropa de cama. Cuña/botella. Bolsas desechables, carro de ropa sucia y guantes.

Protocolo:

  1. Aplicar las generalidades anteriormente expuestas.
  2. Lavarse las manos y ponerse los guantes.
  3. Explicar al paciente lo que le vamos a hacer y pedirle que, en la medida de lo posible, colabore con nosotros.
  4. Desvestir al paciente y cubrirlo dejando solo al descubierto la zona que vamos a asear.
  5. Ofrecer la cuña o la botella antes de comenzar el aseo.
  6. Si el aseo que vamos a realizar es a un hombre, afeitarse antes de realizar el aseo.
  7. Una vez que se lave una zona proceder a su secado de forma inmediata.
  8. Empezamos el aseo por la cara, no usar jabón para no irritarla.
  9. Continuar el aseo por el cuello y los hombros.
  10. Posteriormente seguimos las extremidades superiores. Desde las axilas hasta las manos. Hacer hincapié en las zonas interdigitales.
  11. En este momento cambiaremos el agua sino lo hemos hecho antes porque el agua esté sucia. El agua se cambiará tantas veces como sea necesario.
  12. Continuamos con el tórax. Hacer mayor hincapié en los pliegues mamarios.
  13. Realizar el aseo de la zona abdominal.
  14. El aseo de las extremidades inferiores se hace en sentido descendente. Si es posible sumergimos los pies en agua para facilitar de esa forma el corte de las uñas.
  15. Cambiar el agua.
  16. Colocar al paciente en decúbito lateral para realizar al paciente el aseo de la parte posterior del cuerpo.
  17. Desde la nuca hasta la zona baja de la espalda. En este momento podemos aprovechar para, una vez que la zona está seca, aplicar crema hidratante y dar un ligero masaje al paciente para facilitar la circulación sanguínea.
  18. Continuamos con el aseo de la parte posterior de las extremidades inferiores. Siempre en sentido descendente.
  19. Cambiar el agua.
  20. Por último, se procede al aseo de la zona genital del paciente. Colocar al paciente en decúbito supino, colocar la cuña debajo de los glúteos. Si el paciente es una mujer se limpian primero los labios mayores y posteriormente separamos estos y limpiamos los labios menores. Lo último que se asea es la zona anal. Si el paciente es un hombre, lavar primero el escroto y los pliegues inguinales, retraer el prepucio y lavar el glande. Lo último asear la zona anal.
  21. Aplicar crema hidratante, salvo en aquellas zonas donde tengamos sospecha de ulcera por presión. Vestir al paciente.
  22. Realizar el cambio de sábanas en este momento según marca el protocolo preestablecido para esta tarea.
  23. Colaborar con el aseo de la boca y el pelo. En caso de que el paciente no lo pueda realizar lo realiza el TCAE.
  24. Comprobar el estado de las uñas. Limpiarlas y cortarlas si es necesario.
  25. Recoger el material y la ropa sucia y recoger la habitación.

 

– Aseo bucal

Materiales: cepillo, antiséptico bucal, batea, pinzas kocher (para pacientes inconscientes), pasta dentífrica, gasas, vaselina, equipo de aspiraciones (para pacientes inconscientes), vaso de agua, depresor, toalla, mordedor o abrebocas (para pacientes inconscientes).

Protocolo para pacientes inconscientes3:

  1. Aplicar las generalidades anteriormente expuestas.
  2. Colocar la cabeza del paciente hacia el lado del auxiliar que va a realizar la técnica.
  3. Con ayuda del aspirador, retirar las secreciones si las hubiera.
  4. Colocar una toalla alrededor del cuello del paciente.
  5. Preparar torundas. Envolver unas gasas en las pinzas kocher o en el depresor e impregnar de antiséptico. Limpiar el interior de las mejillas, la lengua, el paladar, lo dientes por ambas caras, las encías y por último los labios.
  6. Secar los labios y aplicar vaselina.

 

Protocolo en pacientes conscientes que necesitan ayuda:

  1. Aplicar las generalidades anteriormente expuestas.
  2. Colocar al paciente en posición Fowler, sino está contraindicado.
  3. Poner la toalla alrededor del cuello.
  4. Cepillar la cavidad bucal con giros circulares. Incluye la lengua, encías, dientes y el interior de las mejillas.
  5. Ofrecer un vaso de agua para aclararse la boca y una batea para desecharla.
  6. Ofrecer un poco de enjuague bucal.
  7. Secar los labios y aplicar vaselina.

– Higiene del cabello.

Materiales: champú, toallas, batea, palangana, hule, jarra, depresor, algodón, secador y peine, pinzas kocher.

Protocolo:

  1. Realizar las normas generales de aseo.
  2. Colocar al paciente en posición horizontal, siempre que no esté contraindicado, en el borde de la cama en posición Roser.
  3. Quitar la almohada y poner el hule alrededor del cuello del paciente para que llegue hasta la palangana que tenemos colocada en el suelo. Encima del hule ponemos la toalla y lo cogemos todo con las pinzas kocher.
  4. Poner un poco de algodón en los oídos del paciente para evitar que le entre agua.
  5. Mojar el pelo del paciente y aplicar champú, aplicando un ligero masaje.
  6. Enjuagar y aclarar el cabello.
  7. Peinar y secar con el secador.
  8. Nota: esta técnica está prohibida en pacientes con lesiones cervicales, lesiones en el cuero cabelludo y aumento de la presión intracraneal.

 

– Higiene ocular3:

Materiales: gasas, batea, jeringa de 10cc., guantes y suero salino.

Protocolo:

  1. Aplicar las normas generales de aseo.
  2. Colocamos al paciente en decúbito supino o en posición Fowler.
  3. Cargar la jeringa con suero salino.
  4. Con una mano abrimos el párpado superior e inferior del ojo y con la otra vamos aplicando suero salino con la jeringa desde el lagrimal hacia afuera.
  5. Repetir la operación en los dos ojos.
  6. Secar con gasas. Usar una gasa para cada ojo.

 

– Lavado y corte de uñas de manos y pies1

Materiales: lima, cortauñas o tijeras, palangana, crema hidratante, toalla, empapador, cepillo de uñas.

Protocolo.

  1. Aplicar las normas generales de aseo.
  2. Poner el empapador debajo de la zona donde vamos a trabajar.
  3. Lavar las manos o los pies.
  4. Pasar un cepillo por las uñas.
  5. Secar bien la zona, prestando mayor atención a las zonas interdigitales, puesto que esta zona es muy propicia a la aparición de infecciones por hongos.
  6. Las uñas se cortan rectas y las de las manos siguiendo la forma del dedo. Evitar dejar picos.
  7. Quitar los picos con la ayuda de la lima.
  8. En caso de que la uña esté muy engrosada limar su superficie.
  9. Cuando estamos con un paciente diabético o con problemas de circulación, no usaremos ni tijeras ni cortauñas, directamente las limaremos.

 

– Colocación de la cuña y la botella2:

Esta técnica la utilizaremos con aquellos pacientes que no pueden o no deben incorporarse. El material es de uso personal y exclusivo para cada paciente durante su estancia hospitalaria. Debemos en todo momento mantener el máximo grado de privacidad del paciente.

Colocación de la cuña

Materiales: cuña, guantes, papel higiénico y/o equipo para aseo genital, protector o toalla.

Protocolo:

  1. Aplicar las generalidades expuestas anteriormente.
  2. Aislar la coma con un biombo o cortina para preservar la intimidad del paciente.
  3. Proteger la coma con un protector o toalla.
  4. Destapar al paciente, descubrir la pelvis y colocar la cuña. Si el paciente colabora, el TCAE introduce su brazo izquierdo bajo la cadera del paciente y este eleva la pelvis haciendo fuerza con los talones, colocamos la cuña poniendo la parte plana y alargada bajo la zona sacra del paciente.
  5. Cuando el paciente no colabora, esta técnica debe hacerse siempre entre dos personas. Elevar la pelvis del paciente e introducir la cuña. También podemos colocar al paciente en decúbito lateral, dejar la cuña sobre la cama y volver a colocar al paciente en decúbito supino sobre la cuña.
  6. Tapar al paciente con la ropa de cama y salir de la habitación o alejarse para que el paciente tenga intimidad.
  7. En un tiempo prudencial, preguntar si ha terminado, facilitarle papel higiénico para que se limpie, siempre con movimiento delante hacia atrás.

 

Colocación de la botella1.

Materiales: botella, empapadores, ropa de cama.

  1. Aplicar las normas generales de aseo.
  2. Si el paciente se la puede se colocará el mismo la botella, si no es así es el auxiliar quien le introduce el pene en la botella.
  3. Preservar la intimidad del paciente cubriéndolo con ropa de cama.
  4. Una vez que termine le ofrecemos papel higiénico para que se limpie.
  5. Observar el color y el aspecto de la orina antes de desecharla, para ver si tiene alguna característica anómala y anotar la diuresis del paciente.

 

CONCLUSIONES

Por todo lo antes expuesto podemos concluir que una buena higiene y aseo del paciente del paciente son fundamentales:

  1. Previene de infecciones, no solo de la piel, sino también del tracto urinario y el sistema respiratorio.
  2. Bienestar y comodidad: el paciente se siente más cómodo y de esta manera aumenta su autoestima.
  3. Integridad de la piel: se pueden evitar complicaciones por úlceras por presión.
  4. Observación y vigilancia: durante el aseo el profesional observa si hay alguna anomalía en la piel que pueda ser un signo de úlcera.
  5. Mejora la circulación: con el aseo se regula la circulación sanguínea y la hidratación de la piel.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. García-Ruiz LM. Proceso formativo sobre la higiene y aseo del paciente en el ciclo formativo de Cuidados Auxiliares de Enfermería. 2021.
  2. De La Plaza EP, Espinosa AMF. Técnicas básicas de enfermería. McGraw-Hill España; 2011.
  3. Machín NG, Alonso AMH, Gálvez PF, Pacheco CA, Lizcano SR. Higiene y cuidados de la piel. Tema 5. Higiene bucal. Manual de procedimientos generales de la división de enfermería :30.

 

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