AUTORES
- Marina Eva García Villarroya. Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet.
- Estela Belén Callaved Villuendas. Cirugía general Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
- Claudia Adelantado Berges. Centro de salud Delicias Sur.
- Lucía Hernández Berzosa. Hospital San Juan de Dios. Paliativos, convalecencia y neurología.
- María Hernández Berzosa. Cardiología Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
- Paula Aragón Puig. Neurocirugía Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
RESUMEN
Esta revisión bibliográfica explora la importancia de la nutrición en la prevención y tratamiento de las úlceras por presión (UPP). Las úlceras por presión son lesiones cutáneas comunes en pacientes encamados localizadas en la piel y tejidos subyacentes de sacro, talón, glúteos… producidas por presión o fricción prolongada y se asocian con una morbilidad significativa. La nutrición adecuada, especialmente la ingesta de proteínas, vitaminas, y minerales, es fundamental para mejorar la cicatrización de heridas y reducir la incidencia de úlceras por presión. Se analizaron estudios recientes que examinan el impacto de la nutrición destacando la importancia de una dieta bien equilibrada además de suplementos en la prevención y tratamiento de las úlceras por presión.
PALABRAS CLAVE
Úlceras por presión, estado nutricional, cicatrización de heridas.
ABSTRACT
This literature review explores the importance of nutrition in the prevention and treatment of pressure ulcers. Pressure ulcers are common skin injuries in bedridden patients, located on the skin and underlying tissues of the sacrum, heel, buttocks, and other areas, caused by prolonged pressure or friction, and are associated with significant morbidity. Adequate nutrition, particularly the intake of proteins, vitamins, and minerals, is essential for improving wound healing and reducing the incidence of pressure ulcers. Recent studies examining the impact of nutrition were analyzed, highlighting the importance of a well-balanced diet in addition to supplements in the prevention and treatment of pressure ulcers.
KEY WORDS
Pressure ulcers, nutritional status, wound healing.
INTRODUCCIÓN
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones de origen isquémico, localizadas en la piel y tejidos subyacentes con pérdida de sustancia cutánea producida por presión prolongada o fricción entre dos planos duros1.
Son un problema grave y frecuente en personas de edad avanzada. Representan una de las principales complicaciones de las situaciones de inmovilidad ya que suponen una carga añadida a la enfermedad y una menor calidad de vida para el paciente y para los que están a su cuidado. Su presencia está considerada, además, un indicador negativo de calidad asistencial2.
Estas, suponen un gran problema de salud que con el paso de los años está pasando de ser un fenómeno considerado tradicionalmente inherente a la edad avanzada de los pacientes, a uno de los principales indicadores de calidad en la atención de enfermería2.
Realizando medidas preventivas se puede reducir el riesgo de aparición de úlceras por presión y minimizar el elevado coste que conlleva su curación, tanto el económico como el moral y social2.
Un aspecto crítico en la prevención y tratamiento de las úlceras por presión es la nutrición. La relación entre el estado nutricional y la cicatrización de heridas ha sido bien documentada en la literatura científica. Un estado nutricional deficiente, caracterizado por la desnutrición o la carencia de nutrientes específicos, se asocia con una menor capacidad de reparación tisular, un aumento de la susceptibilidad a infecciones y, en consecuencia, una mayor probabilidad de desarrollo y empeoramiento de las úlceras por presión3,4.
El proceso de cicatrización de las heridas es complejo y requiere una cantidad significativa de nutrientes, incluyendo proteínas, vitaminas, y minerales. Las proteínas son necesarias para la síntesis de colágeno y la formación de nuevo tejido, mientras que las vitaminas y minerales específicos, como la vitamina C, la vitamina A, y el zinc, desempeñan roles clave en la respuesta inmunológica, la síntesis de colágeno y la proliferación celular3,4.
Epidemiología:
La incidencia y prevalencia de las úlceras por presión varía ampliamente dependiendo de su ubicación. Diversos estudios estiman que entre un 3-11% de los pacientes que ingresan en los hospitales desarrollan úlceras por presión; cerca del 70% de éstas se producen en las primeras dos semanas de hospitalización. Su inciencia en la comunidad se cifra en 1,7% anual en edades comprendidas entre los 55-69 años y 3,3% entre 70-75 años. En las residencias asistidas oscila en torno al 9,5% en el primer mes de estancia, y hasta el 20,4% a los dos años. Los pacientes con úlceras por presión tienen una mortalidad hospitalaria del 23-27%, y el riesgo de muerte aumenta de 2 a 5 veces en las residencias asistidas. Por tanto, el mejor cuidado de las úlceras por presión es su prevención, estimándose que al menos el 95% de las mismas son evitables1.
Etiopatogenia:
Las causas de las úlceras por presión son las fuerzas de presión o de cizalla. Estas pueden actuar solas o combinadas la una con la otra. La fuerza de presión actúa perpendicularmente al tejido provocando un aplastamiento entre la prominencia ósea y algo externo al paciente como la cama, una silla… La fuerza de cizalla se produce cuando el paciente se desliza paralelamente por lo que unos tejidos van en una dirección y los otros tejidos en dirección opuesta5.
Localizaciones:
Las úlceras por presión pueden aparecer no solo en personas encamadas, también se pueden formar en zonas de la superficie de la piel, sometidas a una presión constante.
Pueden aparecer en cualquier localización, normalmente en las zonas sometidas a más presión, si no se llevan a cabo cambios posturales, sobre zonas de apoyo que coinciden con prominencias o relieves óseos. Las zonas con mayor incidencia son: sacro, talón, glúteos y trocánter1,6.
OBJETIVOS
El objetivo principal de esta revisión bibliográfica es determinar la evidencia sobre la importancia de una equilibrada nutrición en el cuidado y tratamiento de las úlceras por presión.
METODOLOGÍA
Se ha realizado una búsqueda bibliográfica en bases de datos científicas como PubMed, Scopus, Cochrane Library, Scielo, Science Direct y Cuiden. Los criterios utilizados han sido la búsqueda de artículos en español e inglés, y que su antigüedad no superase los 10 años. Las palabras clave seleccionadas han sido: «úlceras por presión», “Estado nutricional” y “cicatrización de heridas”.
RESULTADOS
Los estudios revisados incluían ensayos clínicos aleatorizados, estudios de cohortes y revisiones sistemáticas previas que proporcionaron un amplio panorama sobre la importancia de distintas intervenciones nutricionales.
1. Impacto de la Proteína en la Cicatrización: La mayoría de los estudios resaltaron la importancia de un alto consumo de proteínas en la cicatrización de úlceras por presión. Un estudio realizado por Smith y Jones7 mostró que los pacientes que recibieron suplementos proteicos adicionales presentaron una reducción significativa en el tamaño de las úlceras y en el tiempo de curación comparado con aquellos que no recibieron la suplementación. En este estudio, se observó que una ingesta diaria de 1,5 g/kg de proteína corporal fue óptima para apoyar la síntesis de colágeno y la formación de nuevo tejido. Además, el consumo de arginina, un aminoácido que potencia la síntesis de colágeno, fue asociado con mejoras adicionales en la cicatrización7,8.
2. Micronutrientes Esenciales: Varios estudios subrayan la mejoría de la cicatrización con la consiguiente mejoría de las úlceras por presión al realizar un aporte suficiente de hidratos de carbono y proteínas y suplementos con aminoácidos (arginina y glutamina), vitaminas (A, C y E) y micronutrientes (magnesio, hierro y zinc). En la cicatrización de las úlceras por presión. Zhang et al.9 encontraron que la suplementación con vitamina C a dosis de 500 mg dos veces al día acelera la cicatrización de las heridas, seguramente gracias a su papel en la síntesis de colágeno y en la función antioxidante, que protege los tejidos en proceso de reparación. Además, la vitamina A, conocida por su papel en la proliferación celular y la función inmunológica,es otro nutriente clave ya que a los pacientes que recibieron suplementos de vitamina A mostraron una mejora en la velocidad de cicatrización, especialmente en etapas avanzadas de las úlceras8,9,10.
4. Intervenciones Combinadas: Algunos estudios evaluaron la efectividad de intervenciones nutricionales combinadas con otras medidas de manejo de úlceras, como el cambio frecuente de posición, el uso de colchones especializados y la higiene rigurosa. Davis y Anderson (2018) señalaron que, cuando se combina una nutrición óptima con estas medidas, se observa una reducción significativa en la formación de nuevas úlceras y una mejora en la cicatrización de las existentes. La combinación de estrategias parece ser la más eficaz, sugiriendo que la nutrición debe ser considerada una parte integral, pero no aislada, del tratamiento3,11.
DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN
Tras la revisión de los estudios ha sido posible comprobar que la nutrición es una variable importante para estudiar en la posible aparición y desarrollo de las UPP.
Mientras que algunos estudios relacionan la correcta y necesaria ingesta proteica diaria, otros afirman que un buen mantenimiento de la masa muscular ayuda a la prevención de aparición de lesiones por presión. Mientras que otros estudios apuntan a una relación directa entre mantener un IMC considerado como “normal” y un bajo riesgo de aparición de úlceras por presión.
Además, varios estudios presentados remarcan la importancia de los macronutrientes en cuanto a la correcta curación de las heridas.
Aunque la heterogeneidad de los estudios, cada uno considera esta variable de distinta forma, nos indica la necesidad de más investigaciones para establecer pautas nutricionales estandarizadas y validar los beneficios de diferentes estrategias nutricionales en la población.
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