El profesional sanitario en la ergonomía cognitiva

25 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Patricia Álvarez Vallejo. Administrativo. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Daniel Heredia Ernenwein. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario San Jorge, Huesca.
  3. Eva María Casorrán Fuentes. Técnico Auxiliar de Farmacia. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Idoia Carrasquer Castellón. Auxiliar Administrativo. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

La ergonomía cognitiva se enfoca en la interacción entre los procesos mentales de las personas y su entorno de trabajo. Examina cómo los factores como la carga cognitiva, la memoria, la atención y la toma de decisiones afectan el rendimiento y la seguridad en diversas actividades laborales. Su objetivo es diseñar sistemas, herramientas y entornos que optimicen el procesamiento mental y reduzcan los errores humanos, mejorando la eficiencia y la efectividad en el trabajo. Esto incluye la simplificación de interfaces, la presentación clara de la información y la reducción de la complejidad en las tareas. Al aplicar principios de ergonomía cognitiva, se busca minimizar la sobrecarga mental, facilitar la toma de decisiones y mejorar la experiencia general del usuario, contribuyendo a un entorno laboral más funcional y menos propenso a fallos debido a errores cognitivos.

PALABRAS CLAVE

ergonomía cognitiva, profesional sanitario, baja laboral.

ABSTRACT

Cognitive ergonomics focuses on the interaction between people’s mental processes and their work environment. Examines how factors such as cognitive load, memory, attention, and decision-making affect performance and safety in various work activities. Its goal is to design systems, tools and environments that optimize mental processing and reduce human errors, improving efficiency and effectiveness at work. This includes simplifying interfaces, clearly presenting information, and reducing task complexity. By applying cognitive ergonomics principles, we seek to minimize mental overload, facilitate decision making and improve the overall user experience, contributing to a more functional work environment that is less prone to failures due to cognitive errors.

KEYWORDS

cognitive ergonomics, health professional, sick leave.

INTRODUCCIÓN

La ergonomía cognitiva es una rama de la ergonomía que se enfoca en los procesos mentales involucrados en la interacción entre los profesionales sanitarios y sus entornos de trabajo, con el objetivo de mejorar la eficiencia, seguridad y bienestar. En el ámbito de la salud, la ergonomía cognitiva es esencial debido a la complejidad y alta demanda cognitiva que implica la atención médica, donde los profesionales deben procesar información, tomar decisiones rápidas y precisas, y coordinar acciones en entornos frecuentemente estresantes.

Uno de los principales enfoques de la ergonomía cognitiva en este contexto es la reducción de la carga cognitiva. Los profesionales sanitarios, como médicos, enfermeras y técnicos, deben manejar grandes cantidades de información, que van desde datos clínicos del paciente hasta procedimientos operativos y normativas de seguridad. Si la carga cognitiva es excesiva, puede llevar a errores, estrés, fatiga mental y, en última instancia, afectar negativamente la calidad de la atención al paciente.

Otro aspecto clave es el diseño de interfaces y herramientas tecnológicas, como sistemas de registro electrónico de salud (EHR), equipos médicos y dispositivos de monitorización, que deben ser intuitivos y alineados con las capacidades cognitivas de los usuarios. La mala usabilidad de estos sistemas puede causar confusión, ralentizar el trabajo e incrementar el riesgo de errores.

Además, la ergonomía cognitiva también considera la comunicación y el trabajo en equipo en entornos clínicos. Una comunicación clara y eficiente es crucial para la coordinación de tareas y la toma de decisiones colectivas, especialmente en situaciones críticas como las emergencias médicas.

La ergonomía cognitiva en el ámbito sanitario busca optimizar las interacciones entre los profesionales y su entorno, minimizando errores y mejorando la seguridad y eficiencia en la atención sanitaria. Esto implica un diseño cuidadoso de herramientas, procesos y entornos de trabajo que soportan las capacidades cognitivas de los profesionales, permitiéndoles desempeñar sus roles de manera óptima.

OBJETIVOS

Los objetivos del profesional sanitario al investigar sobre ergonomía cognitiva incluyen optimizar el rendimiento al identificar factores que afectan la eficiencia y precisión en la toma de decisiones y en la ejecución de tareas complejas. También buscan reducir errores al analizar cómo las cargas cognitivas excesivas contribuyen a fallos, y cómo mitigar estos riesgos mediante mejoras en el entorno de trabajo. Otro objetivo es mejorar la usabilidad de sistemas tecnológicos, como los registros electrónicos de salud, para que sean más intuitivos y alineados con las capacidades cognitivas de los usuarios. Asimismo, se pretende promover el bienestar explorando cómo las demandas cognitivas afectan el estrés y la fatiga, proponiendo intervenciones que mejoren el bienestar mental y emocional del personal. Finalmente, se busca fomentar la seguridad del paciente desarrollando estrategias basadas en los hallazgos para minimizar errores médicos y mejorar la calidad del cuidado1-5.

METODOLOGÍA

La investigación sobre la ergonomía cognitiva del profesional sanitario puede seguir varios pasos metodológicos. Primero, realizar una revisión exhaustiva de la literatura existente en bases de datos como PubMed y Scopus para identificar estudios previos y teorías relevantes. Luego, elegir un enfoque cualitativo, cuantitativo o mixto; los enfoques cualitativos pueden incluir entrevistas y grupos focales, mientras que los cuantitativos pueden emplear encuestas y experimentos controlados. La recopilación de datos puede llevarse a cabo mediante observación directa en entornos clínicos, encuestas a profesionales, análisis de sistemas de información o simulaciones. El análisis de datos se realiza utilizando software estadístico para datos cuantitativos y herramientas como el análisis temático para datos cualitativos. Los hallazgos se validan con expertos en el campo y mediante técnicas como la triangulación. Finalmente, se redactan y presentan los resultados en conferencias y publicaciones académicas, destacando las implicaciones para el diseño y mejora de entornos de trabajo.

RESULTADOS

Los estudios de investigación sobre ergonomía cognitiva en el ámbito sanitario han arrojado resultados significativos que subrayan la importancia de adaptar los entornos de trabajo a las capacidades cognitivas de los profesionales de la salud. Una de las conclusiones principales es que la carga cognitiva excesiva está directamente relacionada con un aumento en los errores médicos y la disminución de la eficiencia operativa. Los entornos de trabajo mal diseñados, que no consideran las limitaciones cognitivas humanas, pueden llevar a una sobrecarga mental, lo que a su vez contribuye a decisiones incorrectas y a una mayor probabilidad de errores en la atención al paciente.

Otro hallazgo relevante es el impacto de las interfaces tecnológicas mal diseñadas, como los sistemas de registro electrónico de salud (EHR), en la cognición de los profesionales. Se ha demostrado que las interfaces complicadas y no intuitivas aumentan el tiempo necesario para completar tareas, generan frustración y pueden llevar a omisiones o errores en la introducción de datos críticos. Este aspecto es crucial, ya que la tecnología de la información en salud está destinada a mejorar la eficiencia, pero si no se diseña adecuadamente, puede tener el efecto contrario.

La investigación también ha evidenciado que la mejora en la ergonomía cognitiva no solo reduce errores, sino que también mejora la satisfacción laboral y el bienestar general de los profesionales de la salud. Los estudios muestran que cuando los sistemas y entornos de trabajo están alineados con las capacidades cognitivas, los profesionales experimentan menos estrés y fatiga mental, lo que conduce a una mayor satisfacción en el trabajo y una mejor calidad de vida. Esto es especialmente relevante en entornos de alta presión, como las unidades de cuidados intensivos o las salas de emergencias, donde la demanda cognitiva es extremadamente alta.

Asimismo, se ha encontrado que una comunicación y colaboración efectiva entre equipos de trabajo es fundamental para reducir la carga cognitiva. La investigación sugiere que la implementación de protocolos claros y herramientas de comunicación eficaces puede mejorar significativamente la coordinación y la toma de decisiones en equipos multidisciplinarios, reduciendo así la posibilidad de errores.

Finalmente, los estudios destacan la necesidad de formación continua en ergonomía cognitiva para los profesionales de la salud. La capacitación en esta área permite a los trabajadores desarrollar estrategias efectivas para manejar la carga cognitiva y utilizar las herramientas tecnológicas de manera más eficiente. Esta formación es crucial para mantener un entorno de trabajo seguro y efectivo, especialmente en un campo tan dinámico y exigente como la atención sanitaria.

En conjunto, estos hallazgos subrayan la importancia de integrar principios de ergonomía cognitiva en el diseño de entornos de trabajo y sistemas tecnológicos en salud, con el fin de mejorar tanto la seguridad del paciente como el bienestar del personal sanitario1-5.

CONCLUSIÓN

Los estudios de investigación sobre ergonomía cognitiva en el ámbito sanitario han revelado que la adaptación de los entornos y herramientas de trabajo a las capacidades cognitivas de los profesionales es fundamental para mejorar la seguridad del paciente y la eficiencia del trabajo. La evidencia muestra que una alta carga cognitiva puede conducir a errores médicos significativos y reducir la calidad de la atención, por lo que es crucial diseñar sistemas y procesos que minimicen estas demandas mentales.

Los hallazgos subrayan que interfaces tecnológicas intuitivas y bien diseñadas, como los sistemas de registros electrónicos de salud, pueden mejorar considerablemente la eficiencia y reducir los errores. Un diseño que se alinee con las capacidades cognitivas de los usuarios facilita la interacción con la tecnología, minimiza el riesgo de errores y reduce la frustración.

Además, una mejor ergonomía cognitiva contribuye al bienestar general de los profesionales sanitarios, reduciendo el estrés y la fatiga mental, y, por ende, incrementando su satisfacción laboral. La comunicación clara y los protocolos efectivos también juegan un papel crucial en la mejora del trabajo en equipo y la reducción de la carga cognitiva

BIBLIOGRAFÍA

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