Intervención del trabajo social sanitario para fomentar el envejecimiento activo en personas mayores

29 julio 2025

 

AUTORES

  1. Ruth Santamarta Plaza. Diplomada en Trabajo Social. Trabajadora Social de Atención Primaria en el Sector II de Zaragoza. España.
  2. Nilsa Carmen Viejo Lezcano. Graduada en Trabajo Social. Trabajadora Social en SALUD Aragón. España.
  3. Cristina Fabra García. Técnico Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. Técnico de Laboratorio en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza. España.
  4. Miriam Traid Pérez. Técnico Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Trabaja en la Plataforma Logística del SALUD-Plaza. Zaragoza. España.
  5. Alicia Teresa González Acero. Grado en Enfermería. Enfermera de Quirófano en Viamed Montecanal de Zaragoza. España.
  6. Sonia Plou Asensio. Diplomada en Trabajo Social. Auxiliar Administrativo en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.

 

RESUMEN

El envejecimiento de la población en el siglo XXI es uno de los fenómenos sociales de mayor impacto en nuestra sociedad. Las principales necesidades de las personas mayores son la autonomía, la seguridad, la salud, el bienestar físico, el apoyo emocional y la socialización. Por lo tanto, se necesita que se promuevan políticas y proyectos de envejecimiento activo para dicha población. Uno de los profesionales que puede colaborar en dichos proyectos es el Trabajador Social Sanitario que tiene un perfil fundamental en el ámbito comunitario y trabaja para preservar la salud mental, física y las relaciones sociales.

Este artículo se ha llevado a cabo mediante una revisión bibliográfica de carácter cualitativo. Se pretende explicar como el Trabajo Social Sanitario promueve el envejecimiento activo, fomentando la participación de las personas mayores en actividades físicas, culturales y sociales, para mejorar su calidad de vida, su autonomía e integración en la sociedad.

PALABRAS CLAVE

Trabajo social sanitario, envejecimiento activo, envejecimiento saludable, personas mayores, actividad física, bienestar.

ABSTRACT

The aging of the population in the 21st century is one of the social phenomena with the greatest impact on our society. The main needs of older people are autonomy, safety, health, physical well-being, emotional support and socialisation. Therefore, it is necessary to promote policies and projects for active ageing for this population. One of the professionals who can collaborate in these projects is the Social Health Worker, who has a fundamental profile in the community and works to preserve mental and physical health and social relationships.

This article has been carried out through a qualitative bibliographic review. It aims to explain how Social Health Work promotes active ageing, encouraging the participation of older people in physical, cultural and social activities, to improve their quality of life, their autonomy and integration into society.

KEY WORDS

Health social work, active ageing, healthy ageing, the elderly, physical activity, well-being.

DESARROLLO DEL TEMA

Según el «Informe C: Envejecimiento y bienestar» de 2023 publicado por la Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso de los Diputados (Oficina C), España es el cuarto país de la Unión Europea con más personas mayores. El 20.1% de la población es mayor de 65 años y a partir de los 85 años el número de mujeres casi duplica al de hombres. Y según el Instituto Nacional de Estadística (INE) habrá un gran crecimiento en los próximos años, el número de mayores alcanzará un máximo del 30,5% en torno al año 20551,2.

El envejecimiento es un proceso natural a lo largo de la vida de las personas, conlleva cambios biológicos, psicológicos, físicos, funcionales, sociales, etc.

Las personas mayores a lo largo de la vida se pueden enfrentar a problemas de salud, pérdida de autonomía personal, soledad no deseada, brecha digital, urbanización, migración y cambios en las normas de género. Los organismos públicos deberán crear políticas para afrontar este tipo de obstáculos que nos encontramos en la sociedad.

Actualmente nos encontramos dentro de la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030 declarada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 2020, quien elige a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para implementar las políticas, programas y proyectos que se lleven a cabo, pero siempre con la participación activa de la sociedad, gobiernos, administraciones públicas y empresas privadas. El objetivo final es lograr atender de una forma integral a las personas mayores mejorando su calidad de vida y bienestar3,4.

La OMS define Envejecimiento Activo (EA) como: “el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen”5.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que cada individuo envejece a nivel físico y cognitivo de distinta manera y que las personas mayores conforme van pasando los años necesitan mejorar su autonomía, bienestar y calidad de vida, es importante promover el envejecimiento activo para mantener o mejorar el estado de salud físico y mental a través de la participación continuada en la vida social, cultural, familiar y económica. Y al mismo tiempo se les ha de proporcionar protección, seguridad y cuidados adecuados cuando los necesiten, dependiendo de las necesidades y capacidades que uno tenga.

El envejecimiento activo contempla una serie de determinantes relacionados con6,7:

  • Sanidad y Servicios Sociales: Promoción y prevención de la salud, acceso a servicios sociales y sanitarios (en atención primaria y especializada).
  • Factores Personales y Conductuales: Los primeros están relacionados con los factores psicológicos, cognitivos y biológicos y los segundos con practicar hábitos saludables (alimentación sana, actividad física, salud bucal, etc.).
  • Entorno Físico: Accesibilidad del espacio público y del transporte, viviendas adaptadas, etc.
  • Entorno Social: Aislamiento social y soledad, violencia y abuso, educación y alfabetización.
  • Economía: Ingresos, protección social y trabajo.
  • Cultura y Género (transversales).

 

El proceso sociosanitario del envejecimiento en la persona mayor deber ser abordado por un equipo multidisciplinar (trabajadores sociales sanitarios, médicos, enfermeros, etc.) y contar siempre con la participación activa del usuario y la familia. En concreto el Trabajador Social Sanitario (TSS) tiene un perfil adecuado para promover acciones eficaces de envejecimiento activo.

Las funciones del TSS para fomentar el envejecimiento activo son las siguientes8:

Evaluación y diagnóstico social donde se identificarán las necesidades sociales, psicológicas y de salud de la persona mayor, teniendo en cuenta las circunstancias que puedan afectar a su salud, autonomía y participación, para poder realizar un plan de intervención.

Intervención:

    • Individual. Se atenderá de forma directa al paciente y familiares. Hay que tener en cuenta la vulnerabilidad de los mayores y conocer en qué medida se ven afectadas sus condiciones de salud además de otros ámbitos como el cultural, social, familiar, económico, etc. para ayudar a cubrir las necesidades básicas, dar apoyo psicosocial, derivar a recursos sociosanitarios (Servicio de Ayuda a Domicilio, teleasistencia, centros de día, comida a domicilio, hogar de mayores, etc.), fomentar su autonomía y promover la participación social en actividades culturales, de ocio, de voluntariado y educativas.
    • Grupal. Se impulsarán la creación de grupos de apoyo como por ejemplo el de bienestar emocional y las charlas educativas sobre alimentación saludable, calidad del sueño, práctica de ejercicio físico, uso de espacios sociales, habilidades motoras, estimulación cognitiva, entre otras.
    • Comunitario. Se trata de fomentar proyectos y espacios comunitarios donde se reúnan personas de diferentes edades y organizaciones para realizar talleres intergeneracionales, bancos del tiempo y voluntariado.

 

Coordinación y Trabajo en red: Para ofrecer una atención integral el TSS debe coordinarse con otros profesionales (médicos, enfermeros, fisioterapeutas, entre otros), además de otras instituciones como puede ser Servicios Sociales, asociaciones, organizaciones, realizando un seguimiento para ver si se han cumplido los objetivos propuestos en el plan de intervención.

Prevención y Promoción:

    • Realizará actividades de sensibilización hacia la comunidad sobre el tema del envejecimiento activo y cómo prevenir los problemas derivados de la vejez.
    • Creará y evaluará proyectos de promoción del envejecimiento activo.
    • Impulsará hábitos saludables (actividad física, alimentación saludable, descanso y relaciones sociales).

 

Defensa de los derechos: Garantizará la igualdad de oportunidades y la no discriminación, protegerá la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores.

 

CONCLUSIONES

En la actualidad, la tendencia demográfica de nuestro país se inclina al envejecimiento de la población. La vulnerabilidad de las personas mayores hace necesario que se reconozcan los derechos humanos de este colectivo.

En este escenario se hace clave la figura del Trabajador Social Sanitario, el cual pretende conocer la realidad de las personas mayores para mejorar su bienestar y calidad de vida promoviendo sus potencialidades, además de prevenir e identificar precozmente las necesidades sociales que obstaculicen la integración social de nuestros mayores y de diseñar y evaluar iniciativas para promover el envejecimiento activo.

En este proceso se ha de implicar activamente el mayor, pues tiene una autorresponsabilidad en su proceso de envejecimiento activo. Además, los organismos públicos deben invertir en la implementación de programas para mayores que ayuden a mantener tanto la salud física y psíquica, como la autonomía, la vivienda, la economía, la cultura, la educación, las redes sociales y familiares, entre otros.

En definitiva, el envejecimiento activo no es una cuestión individual sino una responsabilidad de todos que implica garantizar derechos, reducir desigualdades, construir una sociedad más inclusiva, solidaria y consciente de todas las etapas de la vida.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso de los Diputados (Oficina C). Informe C: Envejecimiento y bienestar. (2023) www.doi.org/10.57952/q3ze-2c39
  2. Instituto Nacional de Estadística (INE). Nota de prensa (24/06//2024). Disponible en: https://www.ine.es/dyngs/Prensa/PROP20242074.htm#:~:text=Espa%C3%B1a%20ganar%C3%ADa%20m%C3%A1s%20de%20cinco,5%25%20en%20torno%20a%202055.
  3. Envejecimiento y salud. Organización Mundial de la Salud. 1 de octubre de 2024. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ageing-and-health
  4. La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030): una nueva iniciativa de Naciones Unidas. Organización Mundial de la Salud. Disponible en: https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing
  5. Plan de acción para la promoción de envejecimiento activo en Bizkaia 2010-2011. Disponible en: https://www.bizkaia.eus/home2/Archivos/DPTO3/Temas/Pdf/Envejecimiento%20Activo_ca_definitivo.pdf?hash=278a8375af322fa70812dea928e9e393&idioma=CA. Diputación Foral de Bizkaia. Departamento de Acción Social
  6. Limón M.R, Ortega M.C. Envejecimiento activo y mejora de la calidad de vida en adultos mayores. ISSN:1699-9517·e-ISSN:1989-9874·Revista de Psicología y Educación Núm. 6, pág.225-238.
  7. Negrín Conrado Y, Rodríguez Ramos S, Santos Hernández A. Trabajo de Fin de grado “Factores que influyen en el envejecimiento activo”. Universidad de La Laguna. Convocatoria de junio de 2023.
  8. Cuesta Ruíz Clavijo A.B, Envejecimiento activo, objetivos y principios: retos para el trabajo social. Revista de Servicios Sociales. ISSN 1134-7147, Nº. 72, 2020, págs. 49-60.

 

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