AUTORES
- Irati Cuadrado Noain. Centro de Salud de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Raúl Tricas Peralta. Servicio de Traumatología, Urología, Oncología y Otorrinolaringología, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Carlota Buen Pueyo. Servicio de Cirugía y Digestivo, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Hugo Escudero Casajus. Servicio de Urgencias, Hospital de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Ignacio Bellosta Soler. Servicio Pull, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- María Emilia Statie Statie. Servicio de Traumatología, Urología, Oncología y Otorrinolaringología, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
RESUMEN
Introducción: La administración intravenosa de medios de contraste mediante inyectores automáticos es una práctica habitual en radiodiagnóstico que permite obtener estudios de alta calidad, pero conlleva el riesgo de extravasación, uno de los efectos adversos más frecuentes en el ámbito radiológico. Un acceso venoso periférico adecuadamente seleccionado, canalizado y monitorizado es el elemento central de su prevención.
Objetivos: Analizar, mediante una revisión narrativa de la literatura, las estrategias de acceso venoso periférico orientadas a la prevención de extravasaciones durante la administración de contraste intravenoso y el papel de enfermería en dicho proceso.
Metodología: Se realizó una búsqueda narrativa en PubMed, CINAHL y Cochrane Library combinando los términos «extravasación de materiales diagnósticos y terapéuticos», «medios de contraste», «cateterismo periférico» y «seguridad del paciente», seleccionando revisiones sistemáticas, guías de sociedades científicas y estudios observacionales relevantes publicados entre 2002 y 2024.
Resultados: La incidencia de extravasación de contraste se sitúa entre el 0,1 % y el 1,2 % de las inyecciones, con factores de riesgo bien identificados como la edad avanzada, el sexo femenino, el uso de accesos venosos preexistentes, el calibre reducido del catéter y las tasas de inyección elevadas. La selección de un catéter corto de calibre adecuado en antebrazo o fosa antecubital, la comprobación del reflujo venoso, la monitorización directa mediante palpación durante el inicio de la inyección y la educación del paciente constituyen las medidas preventivas con mayor respaldo.
Conclusiones: Enfermería desempeña un papel central en la prevención, la detección precoz y el manejo inicial de la extravasación de contraste, siendo necesaria la implementación de protocolos estandarizados en las unidades de radiodiagnóstico.
PALABRAS CLAVE
Extravasación de materiales terapéuticos y diagnósticos, medios de contraste, cateterismo periférico, seguridad del paciente, radiología.
ABSTRACT
Introduction: Intravenous administration of contrast media through automated power injectors is a routine practice in diagnostic radiology that enables high-quality imaging studies, but it carries the risk of extravasation, one of the most frequent adverse events in the radiological setting. An adequately selected, cannulated, and monitored peripheral venous access is the central element of its prevention. Objective: to analyze, through a narrative literature review, peripheral venous access strategies aimed at preventing extravasation during intravenous contrast administration and the role of nursing in this process.
Methodology: A narrative search was performed in PubMed, CINAHL, and the Cochrane Library, combining the terms «extravasation of diagnostic and therapeutic materials», «contrast media», «catheterization, peripheral», and «patient safety», selecting relevant systematic reviews, scientific society guidelines, and observational studies published between 2002 and 2024.
Results: The incidence of contrast extravasation ranges from 0.1% to 1.2% of injections, with well-identified risk factors such as older age, female sex, use of pre-existing venous access, small catheter gauge, and high injection rates. Selection of an appropriately sized short catheter in the forearm or antecubital fossa, checking for venous backflow, direct palpation monitoring at the start of the injection, and patient education constitute the preventive measures with the strongest support.
Conclusions: Nursing plays a central role in the prevention, early detection, and initial management of contrast extravasation, making it necessary to implement standardized protocols in diagnostic radiology units.
KEY WORDS
Extravasation of diagnostic and therapeutic materials, contrast media, catheterization, peripheral, patient safety, radiology.
INTRODUCCIÓN
El uso de medios de contraste intravenosos —yodados en tomografía computarizada y basados en gadolinio en resonancia magnética— se ha generalizado en la práctica radiológica diaria, favorecido por la incorporación de inyectores automáticos capaces de administrar grandes volúmenes a tasas de flujo elevadas y con una calidad de imagen óptima. Sin embargo, esta misma tecnología, unida a factores dependientes del paciente y del propio acceso venoso, expone a la posibilidad de que el contraste se extravase de forma accidental hacia el tejido subcutáneo circundante en lugar de progresar por el árbol vascular1.
La extravasación de contraste se considera uno de los efectos adversos más frecuentes en radiología, aunque ha recibido tradicionalmente menos atención en la literatura que otras complicaciones como la nefropatía inducida por contraste o las reacciones alérgicas1. Su incidencia oscila, según las distintas series publicadas, entre el 0,1 % y el 1,2 % de las inyecciones realizadas mediante inyector automático4, con una amplia mayoría de casos leves que se resuelven de forma conservadora, si bien un pequeño porcentaje puede evolucionar hacia complicaciones graves como el síndrome compartimental o la necrosis cutánea, con las consiguientes implicaciones clínicas, legales y de seguridad del paciente1.
En este contexto, el acceso venoso periférico —su selección, la técnica de canalización y la monitorización durante la inyección— constituye el elemento central sobre el que pivota la prevención de la extravasación. Enfermería y el personal técnico de radiodiagnóstico son, en la mayoría de los servicios, quienes canalizan la vía, administran o supervisan la inyección y detectan los primeros signos de alarma, lo que sitúa a esta disciplina en una posición clave para la seguridad del paciente en este ámbito7.
OBJETIVOS
- Objetivo general: Analizar las estrategias de acceso venoso periférico orientadas a la prevención de extravasaciones durante la administración de contraste intravenoso.
- Objetivos específicos:
- Describir la magnitud del problema y los principales factores de riesgo asociados a la extravasación de contraste.
- Analizar las recomendaciones disponibles sobre selección del acceso venoso, técnica de canalización y monitorización durante la inyección.
- Sintetizar el papel de enfermería en la prevención, la detección precoz y el manejo inicial de esta complicación.
METODOLOGÍA
Se ha realizado una revisión narrativa de la literatura científica publicada entre los años 2002 y 2024. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, CINAHL y Cochrane Library, utilizando los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS/MeSH) «extravasación de materiales diagnósticos y terapéuticos» (extravasation of diagnostic and therapeutic materials), «medios de contraste» (contrast media), «cateterismo periférico» (catheterization, peripheral) y «seguridad del paciente» (patient safety), combinados mediante los operadores booleanos AND/OR.
Se priorizaron revisiones sistemáticas, guías de práctica clínica de sociedades científicas de referencia —como la European Society of Urogenital Radiology (ESUR) y el American College of Radiology (ACR)— y estudios observacionales de gran tamaño muestral que analizaran de forma específica la incidencia, los factores de riesgo o las estrategias de prevención de la extravasación de contraste en el contexto del acceso venoso periférico.
La selección final se orientó a sintetizar, de forma narrativa y no sistemática, la evidencia con mayor relevancia para la práctica enfermera en unidades de radiodiagnóstico.
RESULTADOS
Magnitud del problema y factores de riesgo:
La revisión sistemática de Heshmatzadeh Behzadi et al.2, que combina datos de diecisiete estudios con más de un millón cien mil pacientes, estima una incidencia global de extravasación del 0,2 %, con tasas notablemente más bajas para los contrastes basados en gadolinio (0,045 %) que para los contrastes yodados (0,26 %). Entre los factores de riesgo identificados destacan la edad avanzada, el sexo femenino, el uso de un acceso venoso preexistente en lugar de canalizar uno nuevo específicamente para el estudio, la condición de paciente ingresado, el empleo de inyección automática a tasas de flujo elevadas y la falta de calentamiento previo de los contrastes más viscosos.
En una serie de más de ciento cuarenta mil exploraciones, Hwang et al.3 confirmaron una incidencia similar, del 0,23 %, mientras que el estudio japonés de Matsumoto et al.5, sobre más de ciento cuarenta y tres mil pacientes, identificó la tasa de inyección elevada, el calibre reducido del catéter, el uso de fármacos antineoplásicos y la existencia de un acceso venoso previo como los factores más fuertemente asociados a la extravasación, datos que resultan coherentes con series clásicas como la de Wang et al.4, que ya en 2007, sobre casi setenta mil inyecciones, había señalado el calibre del catéter y la localización de la punción como determinantes relevantes del riesgo.
En población pediátrica, el estudio de Barrera et al. describe una frecuencia de extravasación comparable a la de la población adulta, si bien subraya la especial vulnerabilidad de los niños pequeños y de los pacientes no colaboradores, en quienes la detección precoz mediante monitorización clínica resulta especialmente compleja y, por tanto, aún más dependiente de la pericia del personal de enfermería.
Selección del acceso venoso y técnica de canalización:
Las guías del American College of Radiology recomiendan, como norma general, la canalización de un catéter periférico corto en la fosa antecubital o el antebrazo como vía de elección para la administración de contraste mediante inyector automático, evitando en la medida de lo posible el uso de accesos venosos preexistentes o de localizaciones distales de menor calibre venoso.
En esta misma línea, las guías actualizadas del Comité de Seguridad de Medios de Contraste de la ESUR1 recomiendan seleccionar el calibre del catéter en función de la tasa de inyección prevista, comprobar el reflujo venoso mediante aspiración antes de iniciar la inyección y realizar un lavado de prueba con suero salino, purgando adecuadamente el sistema de jeringa y tubuladura para evitar tanto la extravasación como la embolia gaseosa. Estas recomendaciones coinciden con los hallazgos de los estudios observacionales revisados, que identifican de forma reiterada el uso de vías preexistentes y los catéteres de menor calibre como factores de riesgo modificables5.
Monitorización durante la inyección y detección precoz:
Diversas fuentes coinciden en que la monitorización directa del punto de punción mediante palpación durante la fase inicial de la inyección constituye la medida más eficaz para la detección precoz de una extravasación incipiente1, permitiendo detener la inyección antes de que se acumule un volumen significativo de contraste en el tejido subcutáneo. A ello se suma la instrucción explícita al paciente para que comunique de inmediato cualquier molestia, escozor o tumefacción en la zona de punción a través del intercomunicador de la sala.
Como complemento a la vigilancia clínica, el estudio de Matsumoto et al.5 analiza la utilidad de dispositivos sensores capaces de detectar de forma automática la extravasación durante la inyección, y propone criterios de selección de pacientes de alto riesgo para optimizar su uso, dado que su implementación generalizada resulta poco viable por motivos de tiempo y coste; los autores concluyen que, en la práctica, la combinación de una adecuada estratificación del riesgo con la vigilancia clínica del personal de enfermería sigue siendo la estrategia más coste-efectiva en la mayoría de los servicios de radiodiagnóstico.
Manejo inicial y estándares de práctica en enfermería:
Ante la sospecha de extravasación, las guías ESUR recomiendan detener inmediatamente la inyección, retirar el catéter, elevar el miembro afectado y clasificar la lesión según su gravedad —leve, moderada o grave— para orientar el manejo posterior, reservando la valoración quirúrgica para los casos de mayor gravedad clínica o de volúmenes extravasados superiores a 150 ml, más que para un volumen extravasado concreto de forma aislada1. La mayoría de las extravasaciones se resuelven de forma conservadora, con elevación del miembro y aplicación de frío o calor según el protocolo del centro, siendo el síndrome compartimental la complicación grave más frecuente, aunque infrecuente en términos absolutos.
Desde una perspectiva más amplia de la práctica enfermera en accesos vasculares, la novena edición de los Estándares de Práctica en Terapia de Infusión7 incorpora recomendaciones específicas sobre la selección del catéter, la fijación y el cuidado tras la inserción, y la valoración sistemática del punto de inserción para la identificación precoz de complicaciones relacionadas con el dispositivo, un marco de referencia plenamente aplicable a los accesos venosos empleados para la administración de contraste en radiodiagnóstico.
DISCUSIÓN
La evidencia revisada muestra que la prevención de la extravasación de contraste no depende de una única medida aislada, sino de la combinación de una adecuada selección del acceso venoso, una técnica de canalización correcta, la comprobación previa a la inyección y una monitorización clínica activa durante su administración1. Los factores de riesgo identificados de forma consistente en distintos estudios —edad avanzada, uso de accesos preexistentes, calibre reducido del catéter y tasas de inyección elevadas2— son en su mayoría modificables o, al menos, permiten estratificar el riesgo individual de cada paciente antes de la exploración, lo que abre la puerta a protocolos de cribado que prioricen la vigilancia reforzada o el uso de dispositivos sensores en los pacientes de mayor riesgo5.
Enfermería ocupa una posición central en todas las fases de este proceso: en la valoración previa del capital venoso y de los factores de riesgo individuales, en la canalización de un acceso adecuado, en la vigilancia activa durante la inyección y en el manejo inicial ante la sospecha de extravasación. La incorporación de estándares de práctica específicos para la terapia de infusión al contexto particular del radiodiagnóstico, junto con la formación continuada del personal, resulta clave para minimizar la incidencia de esta complicación y sus consecuencias.
Entre las principales limitaciones de la evidencia disponible destaca la heterogeneidad en la definición y el registro de los episodios de extravasación entre los distintos estudios, así como la escasez de ensayos clínicos aleatorizados que comparen directamente distintas estrategias preventivas3. Se recomienda impulsar futuras líneas de investigación orientadas a estandarizar los criterios de notificación de la extravasación de contraste y a evaluar la coste-efectividad de las tecnologías de detección automática en distintos contextos asistenciales.
CONCLUSIÓN
En conclusión, la selección cuidadosa del acceso venoso periférico, la aplicación sistemática de comprobaciones previas a la inyección y la monitorización clínica activa durante la administración de contraste constituyen las medidas preventivas con mayor respaldo frente a la extravasación, siendo enfermería la disciplina llamada a liderar su implementación protocolizada en las unidades de radiodiagnóstico.
BIBLIOGRAFÍA
- Roditi G, Khan N, van der Molen AJ, Bellin MF, Bertolotto M, Brismar T, et al. Intravenous contrast medium extravasation: systematic review and updated ESUR Contrast Media Safety Committee Guidelines. Eur Radiol. 2022;32(5):3056-3066.
- Heshmatzadeh Behzadi A, Farooq Z, Newhouse JH, Prince MR. MRI and CT contrast media extravasation: a systematic review. Medicine (Baltimore). 2018;97(9):e0055.
- Hwang EJ, Shin CI, Choi YH, Park CM. Frequency, outcome, and risk factors of contrast media extravasation in 142,651 intravenous contrast-enhanced CT scans. Eur Radiol. 2018;28(12):5368-5375.
- Wang CL, Cohan RH, Ellis JH, Adusumilli S, Dunnick NR. Frequency, management, and outcome of extravasation of nonionic iodinated contrast medium in 69,657 intravenous injections. Radiology. 2007;243(1):80-87.
- Matsumoto Y, Chikasue A, Kondo M, Akita T, Kiguchi M, Nakamura Y, Awai K. Feasibility of preventing massive contrast media extravasation using a sensor device in contrast-enhanced CT: an observational study. Acta Radiol. 2024. Epub ahead of print.
- Barrera CA, White AM, Shepherd AM, et al. Contrast extravasation using power injectors for contrast-enhanced computed tomography in children: frequency and injury severity. Acad Radiol. 2019;26(12):1668-1674.
- Nickel B, Gorski L, Kleidon T, Kyes A, DeVries M, Keogh S, et al. Infusion Therapy Standards of Practice, 9th Edition. J Infus Nurs. 2024;47(1S Suppl 1):S1-S285.
- American College of Radiology (ACR). ACR Manual on Contrast Media. Version 2024. Reston (VA): American College of Radiology; 2024.
ANEXOS
Tabla 1. Resumen de las principales medidas preventivas de la extravasación de contraste relacionadas con el acceso venoso periférico.
| Ámbito de actuación | Medida preventiva | Fundamento / evidencia |
| Selección del acceso venoso | Priorizar catéteres cortos de calibre adecuado en antebrazo o fosa antecubital; evitar accesos preexistentes o de localizaciones distales. | El uso de vías preexistentes y los catéteres de menor calibre se asocian a mayor riesgo de extravasación. |
| Comprobación previa a la inyección | Verificar el reflujo venoso y realizar un lavado de prueba con suero salino antes de conectar el inyector automático. | Reduce el riesgo de extravasación no detectada al inicio de la inyección a alta presión. |
| Monitorización durante la inyección | Palpación directa del punto de punción durante la fase inicial de la inyección; informar al paciente sobre cómo avisar de síntomas. | Es la medida preventiva más eficaz para la detección precoz de una extravasación incipiente. |
| Actuación ante sospecha de extravasación | Detener inmediatamente la inyección, retirar el catéter, elevar el miembro y clasificar la gravedad de la lesión. | La mayoría de los casos se resuelven de forma conservadora; la derivación a cirugía se basa en la gravedad clínica. |