- Isabel Loscos García. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Fernando el Católico (Zaragoza).
- Celia Socada Rasal. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Amando Loriga, Caspe (Zaragoza).
- Daniel Guerrero Latorre. Graduado en Enfermería. Medicina interna en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
- Jolanta Swierczynska. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Valdespartera (Zaragoza).
- Jordán Lozano Clemente. Graduado en Enfermería. Servicio de Esterilización en el Hospital Clínico Lozano Blesa (Zaragoza).
- Sonia Val Pérez. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Royo Villanova (Zaragoza).
RESUMEN
El dolor torácico atípico en la consulta de atención primaria representa un desafío diagnóstico que requiere una valoración cuidadosa para detectar posibles síndromes coronarios agudos (SCA). Este caso clínico describe la actuación enfermera ante un paciente que presenta dolor torácico no característico, destacando la importancia de la valoración integral, el uso de herramientas clínicas para la sospecha precoz y la coordinación con el equipo sanitario para una respuesta rápida. La actuación adecuada y basada en protocolos reduce riesgos y mejora la atención en urgencias primarias. La experiencia refuerza la necesidad de formación continuada en atención primaria para manejar eficazmente estas situaciones potencialmente graves.
PALABRAS CLAVE
Dolor torácico, síndrome coronario agudo, atención primaria, actuación enfermera, urgencias.
ABSTRACT
Atypical chest pain in primary care consultations poses a diagnostic challenge requiring careful assessment to detect possible acute coronary syndromes (ACS). This clinical case describes the nursing intervention for a patient presenting with non-characteristic chest pain, emphasizing the importance of comprehensive assessment, the use of clinical tools for early suspicion, and coordination with the healthcare team for rapid response. Appropriate, protocol-based action reduces risks and improves emergency care in primary settings. The experience highlights the need for ongoing training in primary care to effectively manage these potentially serious situations.
KEY WORDS
Chest pain, acute coronary syndrome, primary care, nursing intervention, emergency care.
El dolor torácico es una de las principales causas de consulta en Atención Primaria y Urgencias. Su etiología puede variar desde causas benignas hasta patologías que amenazan la vida, como el síndrome coronario agudo (SCA). La atención rápida y eficaz desde el primer contacto sanitario es crucial para reducir morbilidad y mortalidad. El personal de enfermería juega un papel fundamental en la valoración inicial, el reconocimiento precoz de signos de alarma y la activación del protocolo asistencial adecuado (Vrints et al., 2024)¹.
Además de la valoración clínica inicial, la enfermería desempeña un papel fundamental en la identificación de signos sutiles que pueden indicar isquemia miocárdica, especialmente en pacientes con factores de riesgo cardiovascular, comorbilidades como diabetes mellitus o hipertensión, o edad avanzada. La detección temprana no solo permite la activación rápida del protocolo asistencial, sino que también reduce complicaciones posteriores, hospitalizaciones prolongadas y mortalidad. La evidencia indica que la actuación oportuna de enfermería en Atención Primaria es determinante para el pronóstico del paciente con dolor torácico atípico¹.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Paciente varón de 62 años, con antecedentes de hipertensión arterial y dislipemia, acude a consulta de Atención Primaria por dolor torácico de características atípicas: opresivo, de inicio súbito, duración variable, no irradiado y sin factores desencadenantes claros. El dolor se acompaña de sudoración y leve disnea. El paciente niega episodios previos similares.
La enfermera realiza una valoración inicial siguiendo el protocolo de triage, evaluando signos vitales, antecedentes cardiovasculares y factores de riesgo. Se realiza electrocardiograma (ECG) urgente que no muestra alteraciones evidentes. Sin embargo, dada la sospecha clínica, se procede a activar el código SCA para traslado inmediato a urgencias hospitalarias para monitorización y pruebas complementarias.
Durante la actuación, la enfermera proporciona soporte emocional y educación al paciente y familia, explicando la necesidad de valoración urgente y seguimiento continuado (Sotorra-Figuerola et al., 2022)².
La enfermera, además de evaluar signos vitales y factores de riesgo, documenta de manera detallada la historia del dolor, incluyendo características como localización, irradiación, intensidad, duración y factores desencadenantes o de alivio. También se valora la aparición de síntomas asociados como disnea, náuseas, sudoración o palpitaciones. Este registro exhaustivo permite la comunicación eficaz con el equipo médico y asegura que ningún signo relevante pase desapercibido².
El dolor torácico atípico representa un desafío diagnóstico en Atención Primaria. La valoración integral y el uso de escalas clínicas y ECG permiten identificar pacientes con sospecha de SCA, aunque los resultados iniciales puedan ser normales (Sachdeva et al., 2023)³. La rápida intervención enfermera en la identificación de signos y síntomas compatibles con SCA es clave para la activación temprana del tratamiento hospitalario, lo que mejora el pronóstico (Padte et al., 2024)⁴.
El enfoque enfermero debe ser integral, combinando vigilancia clínica, educación sanitaria y soporte emocional. La enfermera no solo identifica signos de alarma, sino que también explica al paciente y familiares la importancia de acudir inmediatamente ante cualquier cambio en la intensidad o características del dolor. La implicación activa de enfermería en la toma de decisiones temprana es coherente con las guías ESC 2024, que recomiendan priorizar la valoración inicial, el ECG precoz y la derivación inmediata en casos de sospecha de SCA¹. Este abordaje coordinado mejora la adherencia a las recomendaciones y reduce la ansiedad del paciente, contribuyendo a una atención más segura y eficaz³.
Las guías ESC 2024 subrayan la importancia de una actuación protocolizada en Atención Primaria, priorizando la valoración clínica, el ECG precoz y la derivación inmediata en casos sospechosos (Vrints et al., 2024)¹. Además, la educación y acompañamiento enfermero son esenciales para mejorar la adherencia y disminuir la ansiedad del paciente (Ashraf et al., 2023)⁵.
Además de la valoración clínica y la identificación de signos de alarma, la enfermería en Atención Primaria desempeña un papel clave en la planificación de la continuidad asistencial. La comunicación detallada y estructurada con el equipo médico y los servicios de urgencias asegura que el paciente reciba una atención coordinada y segura, minimizando retrasos en la intervención y mejorando la eficiencia de los recursos disponibles¹-². La actuación enfermera proactiva, basada en protocolos y guías actualizadas, permite anticiparse a complicaciones, optimizar tiempos de respuesta y reducir la ansiedad del paciente y su familia durante la evaluación inicial⁵.
Asimismo, la educación sanitaria dirigida al paciente y a sus familiares constituye un componente central en la prevención de complicaciones posteriores. Explicar la importancia de la vigilancia continua de síntomas, la adherencia a tratamientos y la identificación de señales de alarma facilita una respuesta temprana ante nuevos episodios, reforzando la seguridad del paciente y potenciando su empoderamiento frente a su propia salud²-⁵. Este enfoque integral, que combina competencias técnicas, juicio clínico y habilidades de comunicación, refleja la relevancia de la enfermería como primer contacto en situaciones de urgencia y como garante de una atención de calidad en el ámbito comunitario¹-².
La actuación enfermera en Atención Primaria frente a un paciente con dolor torácico atípico es vital para la sospecha precoz de SCA. La formación, protocolos claros y comunicación efectiva son imprescindibles para asegurar un abordaje adecuado, mejorando resultados clínicos y experiencia del paciente.
Además, la actuación enfermera no concluye con la valoración inicial y la activación del protocolo, sino que se extiende al seguimiento del paciente tras la derivación a urgencias hospitalarias. La monitorización de signos y síntomas, la educación continuada al paciente y familiares sobre factores de riesgo y la comunicación eficaz con el equipo multidisciplinar contribuyen a optimizar el pronóstico y prevenir complicaciones posteriores¹-². Este enfoque integral refuerza la seguridad del paciente, mejora la adherencia a las indicaciones médicas y fortalece la confianza en la atención sanitaria, consolidando el papel central de la enfermería en la detección precoz y manejo del SCA con dolor torácico atípico⁵.
- Vrints CJ, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of acute coronary syndromes in patients presenting without persistent ST-segment elevation. Eur Heart J. 2024;45(10):750-818. doi:10.1093/eurheartj/ehae177.
- Sotorra-Figuerola G, Ouchi D, García-Sangenís A, et al. Pharmacological treatment after acute coronary syndrome: Baseline clinical characteristics and gender differences in a population-based cohort study. Aten Primaria. 2022;54(1):102157. doi:10.1016/j.aprim.2021.102157.
- Sachdeva P, Kaur K, Fatima S, et al. Advancements in Myocardial Infarction Management: Exploring Novel Approaches and Strategies. Cureus. 2023;15(9):e45578. doi:10.7759/cureus.45578.
- Padte S, Samala Venkata V, Mehta P, et al. 21st century critical care medicine: An overview. World J Crit Care Med. 2024;13(1):90176. doi:10.5492/wjccm.v13.i1.90176.
- Ashraf FUN, Ghouri K, Someshwar F, et al. Insulin Resistance and Coronary Artery Disease: Untangling the Web of Endocrine-Cardiac Connections. Cureus. 2023;15(12):e51066. doi:10.7759/cureus.51066.