Alteraciones dermatológicas durante la gestación

16 abril 2024

AUTORES

  1. Celia Sánchez Álvarez. Matrona Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Adela Villarreal Pellegero. Matrona Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Carlota Enguita Guinovart. Matrona Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Ana María García-Belenguer Montón. Matrona Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Sara Gimeno Sanjuan. Matrona Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Ana Del Valle Rodríguez Delgado. Matrona Hospital Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Objetivo: Conocer las diferentes alteraciones dermatológicas que se producen durante la gestación.

Métodos: Se realizó una búsqueda bibliográfica durante el mes de octubre y noviembre y se seleccionaron un total de 9 estudios que cumplían con los criterios establecidos.

Conclusiones: Los cambios a nivel dermatológico en las gestantes son frecuentes y pueden ser fisiológicos o patológicos. Ante un prurito se deberá siempre hacer evaluación y diagnóstico temprano para evitar riesgos. Las afectaciones fisiológicas se producen por cambios en la pigmentación, vasculares, del tejido conectivo, pruritos fisiológicos, y otros cambios en el pelo, uñas, encías… Las dermatosis son enfermedades que ocurren exclusivamente durante el embarazo como el penfigoide gestacional, la erupción polimorfa del embarazo, la erupción atópica, psoriasis pustulosa y la colestasis intrahepática. Debe de hacer un diagnóstico certero para dar el tratamiento necesario y evitar complicaciones.

PALABRAS CLAVE

Embarazo, alteraciones dermatológicas, dermatitis, dermatosis, piel, prurito.

ABSTRACT

Objective: To know the different dermatological alterations that occur during pregnancy.

Methods: A bibliographic search was carried out during the months of October and November and a total of 9 studies were selected that met the established criteria.

Conclusions: Changes at the dermatological level in pregnant women are frequent and can be physiological or pathological. Before an itch, an evaluation and early diagnosis should always be made to avoid risks. Physiological affectations are produced by changes in pigmentation, vascular, connective tissue, physiological itching, and other changes in hair, nails, gums … Dermatoses are diseases that occur exclusively during pregnancy such as gestational pemphigoid, the polymorphic eruption of the pregnancy, atopic rash, pustular psoriasis and intrahepatic cholestasis. You must make an accurate diagnosis to give the necessary treatment and avoid complications.

KEY WORDS

Pregnancy, dermatological disorders, dermatitis, dermatosis, skin, itching.

INTRODUCCIÓN

Durante el embarazo se pueden producir una serie de cambios a nivel vascular, hormonal, metabólico e inmunológico, que hacen a la mujer especialmente sensible a cambios en la dermis tanto fisiológicos como patológicos. Estas alteraciones en la piel de la mujer se pueden presentar como consecuencia de cambios fisiológicos, de enfermedades exacerbadas durante el periodo de gestación y enfermedades que son específicas de la etapa del embarazo. Los cambios considerados normales durante esta etapa de la vida de la mujer, se denominan alteraciones de los componentes cutáneos normales y se dividen a su vez en diferentes categorías1.

Cuando hablamos de dermatosis específicas del embarazo, nos referimos a alteraciones dermatológicas con características comunes que han sido descritas de manera mayoritaria durante el periodo de gestación o el posparto inmediato. Las enfermedades que consideraremos específicas de la etapa del embarazo serían el impétigo herpetiforme y la colestasis del embarazo (ocasionado por afectación hepática). Las dermatosis específicas del embarazo serían el herpes gestationis, la erupción polimorfa del embarazo, prurigo del embarazo y la foliculitis del embarazo1.

La clasificación de estas alteraciones dermatológicas durante el embarazo es difícil ya que diversos autores las agrupan de maneras diferentes, aunque la última clasificación más aceptada es la que corresponde a Holmes et al. pero había enfermedades que no estaban lo suficiente clasificadas por lo que Ambros Rudolph2 en una de las clasificaciones más modernas y actuales (año 2011) modificó la clasificación de Holmes.

Clasificación según la SEGO:

Dermatosis específicas:

  • Herpes gestationis: penfigoide gestacional.
  • Erupción polimorfa del embarazo: pápulas y placas urticariformes pruriginosas del embarazo.
  • Erupción atópica del embarazo: prurigo gestacional (Besnier), foliculitis pruriginosa del embarazo y eccema del embarazo.
  • Psoriasis pustulosa del embarazo.

 

Enfermedades del embarazo (sin lesiones):

  • Colestasis intrahepática del embarazo

 

Dermatosis interrecurrentes con la gestación.

La incidencia de estos procesos durante el embarazo es difícil de evaluar, debido a las diferentes clasificaciones, la escasa prevalencia de algunos de los procesos y la poca derivación a dermatología para valoración por parte de ginecología1.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

Conocer las diferentes alteraciones dermatológicas que se producen durante la gestación.

Objetivos específicos:

  • Presentar las alteraciones dermatológicas fisiológicas más frecuentes durante el embarazo.
  • Identificar las alteraciones dermatológicas patológicas que se producen durante la gestación, su pronóstico y tratamiento.

 

METODOLOGÍA

Para la elaboración de esta sesión clínica, se ha realizado una revisión de diferentes artículos científicos actuales. Se incluyeron estudios cuyas fechas de publicación databan del 2018 hasta el 2024, cualquier idioma y que incluyeran los términos Mesh: embarazo, dermatosis, piel, alteraciones dermatológicas.

Se realizó una búsqueda bibliográfica durante el mes de octubre y noviembre, en diferentes bases de datos electrónicas como Scopus, PubMed, UpToDate, la librería Cochrane. Los términos mesh utilizados fueron: embarazo, alteraciones dermatológicas, dermatitis, dermatosis, piel, prurito.

Finalmente se seleccionaron un total de 9 artículos que cumplían con los criterios de inclusión según los objetivos planteados en el estudio.

DESARROLLO

ALTERACIONES FISIOLÓGICAS DERMATOLÓGICAS DURANTE LA GESTACIÓN:

Durante la gestación se producen cambios a nivel de la piel, ya que es un tejido, que cambia de manera significativa bajo la influencia de diversas hormonas. La piel y los anexos padecen alteraciones por estos cambios a nivel hormonal e inmunológico, que después del parto suelen revertir. La apariencia general de la piel se relaciona con la pigmentación, glándulas, vascularidad y tejido conectivo. Durante el embarazo las principales alteraciones fisiológicas están relacionadas con la pigmentación de la piel y la laxitud de la misma.

PIEL:

HIPERPIGMENTACIÓN:

Durante la gestación se produce un aumento de la pigmentación de la piel. Suele producirse en áreas localizadas, que se ha visto relacionado con la densidad de melanocitos dentro de la epidermis. Puede ocurrir también una hiperpigmentación generalizada pero no es común durante el embarazo y se debería de descartar otras causas como por ejemplo enfermedad de Addison3. Se considera una de las alteraciones dermatológicas más frecuentes durante el embarazo, ocurre hasta en el 90% de las embarazadas4.

La causa de esta hiperpigmentación no es conocida, pero se relaciona con la estimulación melanocítica producida por los estrógenos y la progesterona. Los cambios suelen producirse en el segundo trimestre de gestación y antes de la elevación de los niveles plasmáticos de la hormona estimulante de los melanocitos3,4.

Se puede producir, oscurecimiento de la piel del rostro (melasma); oscurecimiento de la piel de la línea media, desde la sínfisis púbica hasta el xifoides (línea alba); la piel periareolar se oscurece y se extiende hacia afuera produciendo lo que se conoce como areola secundaria. Otras áreas que tienden a la hiperpigmentación serían los pezones, axilas, genitales, perineo, parte interna de los muslos y cuellos, también, cicatrices y pecas.

Esta hiperpigmentación tiende a desaparecer durante el periodo posparto. Tarda en desaparecer varios meses3.

MELASMA:

El melasma también conocido como cloasma o máscara del embarazo, es una hiperpigmentación de la zona del rostro, suele aparecer en mejillas, nariz y labios y es el cambio pigmentario sobre el que más consultan las embarazadas ya que tiene un gran impacto a nivel visual y estético. Ocurre hasta en el 75% de los embarazos.

Patrones clínicos del melasma:

  • Centrofacial: mejillas, frente, labio superior, nariz y barbilla.
  • Malar: mejillas y nariz.
  • Mandibular: afecta a la zona de la mandíbula.

 

Los factores de riesgo para el desarrollo de melasma son la genética, la exposición a la luz solar, el fototipo de piel, los factores hormonales.

El melasma relacionado con el embarazo suele remitir en el plazo de un año posparto. Es posible que algunas de las áreas afectadas no se resuelvan por completo8.

El tratamiento más importante es la protección contra el sol con filtros solares de amplio espectro con factor de protección solar de 50 o superior. Después del parto, en aquellas pacientes que deseen tratamiento se podrían dar terapias con láser o tratamientos tópicos, ácido tranexámico oral o peelings químicos3,8.

NEVUS:

Los nevus más conocidos como lunares son producidos por la multiplicación de células de la piel productoras de melanina. Aunque estos pueden cambiar durante el embarazo, los cambios no son significativos respecto a personas no embarazadas, excepto en pacientes con síndrome del nevus displásico, de las cuales el 75% de las gestantes muestra un cambio durante el embarazo. Se establece que todos los nevus que suscitan una preocupación en la paciente no embarazada deben de examinarse también en la paciente embarazada.

ESTRÍAS:

Las estrías gravídicas son cambios estructurales que se producen en la piel y se presentan como parches lineales rosados entre el sexto y séptimo mes de gestación debido a la distensión de la piel, factores hormonales y alteraciones de la estructura de la piel. Se encuentran en abdomen, mamas, muslos, aunque pueden aparecer en otras localizaciones. Pueden aparecer hasta en el 90% de las mujeres embarazadas durante el tercer trimestre5.

Los factores de riesgos serían, aumento del índice de masa corporal, factores genéticos, aumento de la distensión uterina (embarazos múltiples)3.

Medidas preventivas: No hay evidencia suficiente de que ninguna de las cremas comercializadas ayude a que no se desarrollen5. Se recomienda hidratación de la piel con vitamina C, aceite de rosa mosqueta, centella asiática y vitamina E.

Como tratamiento podemos encontrar la terapia con láser, carboxiterapia, cremas inductoras de la síntesis de colágeno8.

VASCULAR:

Durante el embarazo el estrógeno y otros factores causan distensión vascular y proliferación de vasos sanguíneos. Estas alteraciones dan lugar a cambios en la piel relacionados con cambios vasculares, y que de manera general disminuyen en el posparto. Se encuentran con una prevalencia del 70% sobre todo durante el segundo trimestre de embarazo8.

ARAÑAS VASCULARES:

Las arañas vasculares se desarrollan en el 66% de las embarazadas de piel clara y el 11% en piel oscura y suelen aparecer entre el primer y segundo trimestre de embarazo. Las lesiones suelen ser rojas y son comunes alrededor de los ojos y ocurren exclusivamente en áreas del cuello, cara, parte superior del tórax, brazos y manos. La mayoría de las lesiones alrededor de un 90% desaparecen a los tres meses posparto.

Las arañas vasculares persistentes en las extremidades inferiores pueden ser tratadas con escleroterapia o con láser.

VARICOSIDADES:

En esta categoría incluimos a las varices de extremidades inferiores, anorrectales y vulvares, que ocurren con mayor frecuencia durante el embarazo y no son prevenibles.

Venas varicosas en extremidades inferiores:

Se presentan hasta en un 50% de las embarazadas, en las cuales se presenta una dilatación anormal de las venas superficiales. Son más comunes durante el tercer trimestre de embarazo.

Los factores de riesgo para el desarrollo de varices son los altos niveles de estrógenos y progesterona, edad avanzada, antecedentes familiares, bipedestación prolongada, índice de masa corporal aumentado, inactividad física, traumatismo en las piernas y tabaquismo.

Medidas preventivas: elevación de las extremidades, medias de compresión, descanso en decúbito lateral izquierdo, hacer ejercicio, evitar largos periodos en bipedestación. Se puede tratar de manera quirúrgica después de 6 meses posparto8.

Varices anorrectales (hemorroides):

Es común durante el embarazo, afecta hasta a un 70% de las embarazadas. El dolor y el sangrado es más común durante el tercer trimestre ya que se produce un empeoramiento de las mismas.

Medidas preventivas: se debe de tener una buena hidratación y dieta rica en fibra para evitar el estreñimiento. El tratamiento consiste en el alivio de los síntomas, con aplicación de frio local, antiinflamatorios, y anestésicos locales. Las hemorroides que requieran tratamiento quirúrgico se podría realizar la intervención de manera segura durante el embarazo si fuese necesario.

Varices vulvares:

La distensión venosa de la vagina y la vulva (signo de Jacquemier), se asocia con la aparición de varices vulvares, que son difíciles de tratar. Se han asociado al síndrome de congestión pélvica.

Están causadas por genética, aumento del volumen sanguíneo y la presión venosa en los vasos pélvicos por el aumento del útero. Suelen disminuir durante el posparto.

Tratamiento: conservador, realizando compresión y evitando la bipedestación prolongada. En caso de varices sintomáticas que no se resuelven en el posparto, se puede realizar escleroterapia, escisión, embolización y ligadura

PRURITO GESTACIONAL:

El prurito de manera generalizada durante el embarazo puede deberse tanto a cambios fisiológicos en la embarazada, como a enfermedades cutáneas, infecciones o infestaciones, por ejemplo, dermatitis alérgica de contacto, pitiriasis, sarna, etc, que ocurren de manera coincidente con el embarazo. Aparece hasta el 40% de las mujeres embarazadas, de las cuales el 60% no tiene una causa subyacente. Se localiza de manera general en la zona abdominal. En algunos casos puede influir en la calidad de vida de la embarazada, por ejemplo, disminuyendo la calidad del sueño6.

Ante una mujer gestantes con una erupción cutánea pruriginosa, se debe de realizar una valoración inmediata por dermatología, ya que un diagnóstico tardío o erróneo puede llegar a representar un riesgo para el resultado materno-fetal. Se debe de realizar una anamnesis y valoración que incluya lo siguiente: historial médico detallado, con antecedentes personales y familiares de enfermedades dermatológicas, antecedentes obstétricos, examen de la piel para determinar el tipo y distribución de las lesiones, biopsia de piel en caso de ser necesario para realizar un examen histopatológico, pruebas de laboratorio1,6. Es importante un buen diagnóstico ya que puede enmascarar una patología grave que puede conllevar aumento de la morbimortalidad materno-fetal.

Para el tratamiento del picor idiopático, se pueden realizar baños de avena, uso de esteroides tópicos, antihistamínicos o luz ultravioleta6.

OTRAS ALTERACIONES FISIOLÓGICAS:

Pelo: Durante el embarazo suele producirse un crecimiento piloso, hirsutismo, en grado variable que puede aparecer en cara, brazos, piernas, línea alba y espalda. Relacionado con factores endocrinos, que remiten durante los 6 meses posparto. Durante el posparto, debido a la disminución hormonal de estrógenos y progesterona, se produce el efluvio telógeno, que se inicia desde el primer al tercer mes posparto. Se vuelve a la normalidad tras 1 año después del parto8.

Glándulas sebáceas: Aumenta su actividad en el tercer trimestre. Está asociado al acné, el cual puede mejorar o empeorar durante el embarazo. El empeoramiento se debe a la respuesta de la gestante al hiperandrogenismo.

Glándulas sudoríparas: Aumentan su actividad, puede encontrarse hiperhidrosis, dishidrosis, sudamina e intertrigos.

Gingivitis: Durante la gestación hasta en un 80% de las mujeres pueden producirse alteraciones en las encías. Se encuentra una hipertrofia e hiperemia de las mismas. Podemos encontrar épulis en las encías, pero no es tan común.

Acrocordones: Son tumores benignos que se producen en zonas de pliegues de la piel. Se desarrollan en cara, cuello, axilas, pecho, ingles…Se producen durante la segunda mitad del embarazo y pueden desaparecer en el posparto. Para el tratamiento se recomienda crioterapia, con muy buenos resultados.

 

ALTERACIONES PATOLÓGICAS DERMATOLÓGICAS DURANTE LA GESTACIÓN:

Las dermatosis específicas de la embarazada representan un grupo amplio de enfermedades que son exclusivas de esta etapa en la vida de la mujer. Las mas características son las lesiones inflamatorias y el prurito de intensidad variable. Según algunos estudios este tipo de alteraciones son poco frecuentes y no siempre se derivan a la consulta de dermatología, por lo que pueden ser tratadas con medicamentos que no son los indicados para el tipo de afección o para las posibles complicaciones. Existen enfermedades asociadas con el embarazo, que pueden empezar durante el mismo o ser preexistentes, pero no son dependientes de la gestación, como, por ejemplo: el herpes simple, los moluscos contagiosos, los condilomas, sífilis, escabiosis.

En aproximadamente el 11,8 al 76,4% de las gestantes que presenten prurito serán diagnosticadas de una dermatosis específica del embarazo6.

HERPES GESTATIONIS o PENFIGOIDE:

El herpes es una enfermedad ampollosa autoinmune que se produce en el embarazo y el puerperio. La incidencia es baja de alrededor 1 de cada 4000 hasta 50000 mujeres, no encontrándose diferencias en cuanto a raza en su prevalencia y solo ocurre durante el embarazo6.

La clínica se define por la aparición de prurito asociado a lesiones urticariformes o ampollosas durante el segundo o tercer trimestre del embarazo. Se localiza de manera preferente en el abdomen, alrededor del ombligo con posterior expansión al resto del cuerpo. La afectación a cara y mucosas es muy poco frecuente.

Las lesiones suelen progresar formando vesículas agrupadas y ampollas. La evolución del cuadro y el grado de afectación es muy variable y normalmente se presenta una remisión parcial al final de la gestación que en el 75% de los casos reaparece en un brote posparto7.

Hasta la resolución total del proceso se pueden presentar rebrotes premenstruales a mitad del ciclo menstrual. Suele recurrir en el 95% de los embarazos posteriores, siendo la afectación más intensa y precoz.

Se ha descrito la presencia de esta enfermedad relacionada con la mola hidiatiforme y con el coriocarcinomo, ya que la intensidad del cuadro está relacionada con los niveles de gonadotropina coriónica (BHCG).

El recién nacido puede estar afecto de una erupción moderada en un 10% de los casos (por el paso transplacentario de anticuerpos), y se resuelve en unos días o semanas sin necesidad de tratamiento. Se ha relacionado con una tendencia a la prematuridad y bajo peso para la edad gestacional. No se ha encontrado información significativa respecto a un aumento de la mortalidad fetal ni de aborto espontáneo. El uso de corticosteroides no parece modificar el riesgo6.

Se ha descrito en la bibliografía que estas pacientes presentan con mayor frecuencia enfermedades autoinmunes. Se asocia con la enfermedad de Graves, y un aumento de frecuencia de enfermedad tiroidea y de anemia perniciosa en los familiares de las pacientes con herpes gestationis7.

El tratamiento de elección debe de ser los corticoides tópicos, en caso de no conseguir controlar los síntomas se usarían corticosteroides orales (prednisona) a una dosis inicial de 0,5mh/KG/día y dosis menores de mantenimiento; para disminuir la sintomatología. Se han usado la sulfona, ritodrina, piridoxina, y ciclosporina como alternativa o complemento7.

Ante situaciones especiales o persistencia posparto se han utilizado la ciclofosfamida, plasmaféresis, inmunoglobulina intravenosa. En casos asociados a coriocarcinoma, el tratamiento de elección es el metotrexato.

ERUPCIÓN POLIMORFA DEL EMBARAZO:

La EPE es considerada una de las dermatosis más frecuentes del embarazo. Es un trastorno inflamatorio pruriginoso, benigno y autolimitado. Se estima la incidencia en alrededor del 22% de las embarazadas con picor6.

El cuadro se presenta en primigestas durante el último trimestre del embarazo (último mes) o después del parto, con lesiones muy pruriginosas. Las lesiones pueden ser papulosas de pequeño tamaño, se localizan preferentemente en las estrías abdominales que posteriormente se extiende a espalda y extremidades. La cara, las palmas y las plantas no se ven afectadas. La erupción es autolimitada, generalmente dura de 4 a 6 semanas y se resuelve en las dos semanas posparto; no presenta recurrencias en partos posteriores ni con la toma de anticonceptivos orales6. Se desconoce la patogenia, pero la localización de las lesiones sugiere que podría estar relacionado con la distensión abdominal. Algunos autores lo relacionan con la distensión abdominal, embarazos múltiples, ganancia de peso materna y aumento de peso fetal. Se ha visto mayor prevalencia en mujeres con fetos varones. El pronóstico materno y fetal es bueno7.

El diagnóstico es clínico según la sintomatología y aparición de las lesiones.

El tratamiento es sintomático y consiste en corticoesteroides tópicos de elevada potencia, emolientes y antihistamínicos6,7.

ERUPCIÓN ATÓPICA DEL EMBARAZO:

Se caracteriza por la presencia de lesiones escoriadas muy pruriginosas en superficies extensoras, pero pueden encontrarse también de manera diseminada. Se inicia en el 75% de los casos antes del tercer trimestre. El término incluye el eccema del embarazo, el prurigo de Besnier y el prurito.

No se ha encontrado riesgo ni materno ni fetal. La frecuencia de aparición es variable, aunque se considera la dermatsis más frecuente durante el embarazo, diagnosticada hasta en un 49% de las embarazadas con prurito4,6.

Se ha visto asociada a gestantes con antecedentes personales o familiares de atopia y se considera que su aparición va ligada a los antecedentes personales y los cambios fisiológicos propios del embarazo (aumento de la producción de citoquinas).

  • Eccema: Erupción eccematosa generalizada que afecta a cara, cuellos y flexuras, aunque puede aparecer de manera generalizada.
  • Prúrigo del embarazo: menos común que el eccema, se presenta con nódulos eritematosos agrupados en extremidades y tronco. Suele resolverse durante el posparto.
  • Foliculitis pruriginosa del embarazo: erupción papulopustulosa folicular dispersas (similar al acné), que se inician en el abdomen y pueden extenderse al tronco y las extremidades. Suele desaparecer en las dos semanas después del parto.

 

El tratamiento es sintomático (baños fríos, ropa fina de algodón…), corticosteroides tópicos de potencia media baja, emolientes y antihistamínicos. Si no se consigue aliviar los síntomas pueden ser necesarios el uso de fototerapia o corticoides orales6.7.

PSORIASIS PUSTULOSA DEL EMBARAZO:

La psoriasis, antes llamada impétigo herpetiforme, se considera una forma rara de psoriasis pustulosa que se presenta durante el embarazo. Se desarrolla generalmente en el tercer trimestre de embarazo y se caracteriza por la formación de placas eritematosas con un borde pustuloso y localizadas frecuentemente en flexuras (pliegue inguinal), pueden encontrarse anillos concéntricos de pústulas. Pueden encontrarse erosiones orales y esofágicas. Las uñas pueden volverse onicolíticas6.

Pueden presentarse dependiendo de la gravedad del cuadro, síntomas sistémicos graves como malestar general, fiebre, anorexia, náuseas, vómitos, diarrea y tetania. El embarazo de mujeres con esta patología se considera de alto riesgo. En las pruebas de laboratorio puede encontrarse una leucocitosis y aumentada la velocidad de sedimentación globular, hipocalcemia (lo que provoca tetania, delirio y convulsiones). De manera ocasional puede encontrarse albúmina, hipoalbuminemia, piuria y hematuria6.

El diagnóstico se realiza mediante clínica, pero se prefiere la confirmación con una biopsia, ya que las consecuencias de esta enfermedad pueden ser graves7.

Respecto al tratamiento debe ser de inicio temprano por el riesgo asociado. En ocasiones se debe de programar una inducción del parto para aliviar los síntomas y por la seguridad del feto. El tratamiento se realiza con corticoesteroides a dosis altas y se disminuyen a medida que mejoran los síntomas. La ciclosporina (riesgo teratogénico bajo) y el infliximab. En caso de casos persistentes en madres no lactantes, se recomendarían los retinoides sistémicos o el metotrexato6,7.

Antes comportaba gran riesgo para la madre y el feto, pero actualmente el tratamiento con prednisona oral ha disminuido el riesgo. Suele remitir después del parto. Puede producirse insuficiencia placentaria lo que podría aumentar el riesgo de aborto espontáneo, restricción del crecimiento fetal o incluso muerte fetal. Pueden presentarse recidivas en embarazos posteriores y con la toma de anticonceptivos con estrógenos6.

COLESTASIS INTRAHEPÁTICA DEL EMBARAZO:

La colestasis es una enfermedad hepática característica del embarazo que se presenta durante el tercer trimestre del embarazo y cursa con prurito intenso y erosiones por rascado sin alteraciones cutáneas. Es característico el prurito de inicio en palmas y plantas de manos y pies que se extiende posteriormente a brazos, piernas, tronco y cara; empeora por la noche. En los casos mas graves puede afectar a oídos, párpados y boca. Se pueden presentar también otros síntomas como ictericia, coluria, y malabsorción de grasas. Los síntomas desaparecen en 24-48 horas posparto y la ictericia en 1 a 2 semanas6,9.

Los estudios histopatológicos son inespecíficos y el estudio hepático de los casos intensos puede presentar inflamación leve con conductos biliares dilatados, depósito de pigmentos biliares. Se encuentran enzimas hepáticas aumentadas y en ocasiones bilirrubinemia. Estos cambios son reversibles después del parto 9.

En Europa se presenta una incidencia del 0,5 al 1,5%. Se ha detectado un aumento en la incidencia en los últimos años. Es más común en gestaciones múltiples y en caso de hepatitis C crónica, edad materna avanzada o antecedentes familiares de colestasis intrahepática. En el 60-70% de los embarazos posteriores puede reaparecer6,9.

Se presenta un aumento de la mortalidad fetal, prematuridad, meconio, muerte fetal. En casos muy graves en los que se produzca déficit de vitamina K, se puede ocasionar hemorragia intracraneal, por lo que se indica la inducción del parto. Respecto a la morbimortalidad materna, no parece haber cambios, se produce un riesgo de malabsorción y coagulopatía por déficit de vitamina K, pero no llega a presentar un problema grave para la madre. Existe recurrencia en un 50% de los embarazos posteriores y con el uso de anticonceptivos orales6,9.

En casos leves: tratamiento emoliente puede dar resultados, pero en la mayoría de los casos se necesita tratamiento con colestiramina, ácido ursodesoxicólico que mejora también el riesgo fetal6,7.

Inducción del parto se realizará según los niveles de ácidos biliares y la sintomatología7,9:

  • 36s: >100 micromol/l de ácidos biliares.
  • 36-37s: 40-99 micromol/l.
  • 37-38s: <40 micromol/l.
  • Antes de las 36s:
    • El prurito materno que no se alivia con fármacos tiene un impacto negativo importante.
    • Empeoramiento de la función hepática.
    • Antecedentes de muerte fetal antes de la semana 36 por PIC, que presenten PIC en el embarazo actual.

 

CONCLUSIONES

Los cambios a nivel dermatológico en las gestantes son muy frecuentes y pueden ser tanto fisiológicos como patológicos. También aumenta los brotes de afecciones dermatológicas preexistentes. Ante un prurito en una mujer embarazada con una erupción cutánea, se debe de realizar una evaluación y diagnóstico tempranos para evitar los riesgos para el feto y la madre.

Las alteraciones fisiológicas pueden estar debidas a cambios tanto a nivel de pigmentación, a nivel vascular o del tejido conectivo. La afección benigna más frecuente es la relacionada con los cambios hiperpigmentarios.

Las dermatosis se caracterizan por prurito de manera generalizada que ocurren exclusivamente durante el embarazo y posparto inmediato, entre ellas destacamos el penfigoide gestacional, la erupción polimórfica del embarazo, la erupción atópica del embarazo, la psoriasis pustulosa del embarazo y la colestasis intrahepática. La más frecuente es la erupción atópica del embarazo.

El tratamiento debe de realizarse de manera individual teniendo en cuenta las características de cada una de estas afecciones. El diagnóstico y tratamiento es dificultoso por la complejidad a la hora de diferenciar cada una de las enfermedades y porque debe de tratarse de manera especial para garantizar la seguridad tanto de la madre como del feto.

Estos cambios y patologías generalmente causan un impacto negativo en la mujer ya que sin ser una afección que suponga un riesgo importante materno-fetal, disminuye en cierta manera la calidad de vida de la embarazada además de que algunas generan un alto impacto en la imagen corporal.

 

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