Atención de enfermería en el shock séptico: revisión narrativa basada en evidencia y taxonomía NANDA-NOC-NIC

23 julio 2026

 

AUTORES

  1. Leyre Lecumberri Alzueta. Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
  2. Sara Chocarro Arróniz. Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
  3. Amaia Ros Maiz. Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.

 

RESUMEN

Introducción: El shock séptico representa una de las principales causas de morbimortalidad en las unidades de cuidados intensivos a nivel global, caracterizado por una disfunción circulatoria, celular y metabólica profunda.

Objetivo: Analizar la evidencia científica disponible sobre los cuidados de enfermería aplicados al paciente en shock séptico, integrando las taxonomías NANDA, NOC y NIC dentro de la planificación asistencial del paciente crítico.

Metodología: Se ha desarrollado una revisión narrativa estructurada mediante una búsqueda exhaustiva en bases de datos indexadas como PubMed, Scopus y CINAHL, empleando descriptores MeSH/DeCS específicos combinados con operadores booleanos. Se incluyeron guías de práctica clínica y artículos originales publicados entre 2014 y 2026. Resultados: Las intervenciones de enfermería basadas en la evidencia, centradas en la identificación precoz mediante escalas de deterioro clínico, la resucitación con fluidoterapia dirigida y la administración de antibioterapia empírica dentro de la primera hora, demuestran disminuir de forma drástica la tasa de mortalidad. La implementación estructurada del proceso de atención de enfermería a través de etiquetas NANDA prioritarias como ‘Perfusión tisular periférica ineficaz’ garantiza una práctica sistematizada y segura.

Conclusiones: El rol de enfermería es clave en la supervivencia del paciente crítico en shock séptico. La unificación de los criterios científicos con los lenguajes estandarizados optimiza claramente la calidad de los cuidados asistenciales.

PALABRAS CLAVE

Shock séptico, sepsis, cuidados críticos, procesos de enfermería, unidad de cuidados intensivos.

ABSTRACT

Introduction: Septic shock is one of the leading causes of morbidity and mortality in intensive care units worldwide, characterized by severe circulatory, cellular, and metabolic dysfunction.

Objective: To analyze the available scientific evidence on nursing care for patients in septic shock, integrating NANDA, NOC, and NIC taxonomies into critical care planning.

Metodology: A structured narrative review was conducted through an exhaustive search in indexed databases including PubMed, Scopus, and CINAHL, using specific MeSH/DeCS terms combined with Boolean operators. Clinical practice guidelines and original research articles published between 2014 and 2025 were included.

Results: Evidence-based nursing interventions focused on early identification through clinical deterioration scales, targeted fluid resuscitation, and administration of empirical antibiotic therapy within the first hour have been shown to drastically reduce mortality rates. The structured implementation of the nursing care process through priority NANDA diagnoses such as ‘Ineffective peripheral tissue perfusion’ ensures a systematized and safe practice.

Conclusions: The nursing role is critical in the survival of patients in septic shock. Aligning clinical scientific evidence with standardized languages substantially optimizes the quality of critical healthcare execution.

KEY WORDS

Septic shock, sepsis, critical care, nursing process, intensive care unit.

INTRODUCCIÓN

El shock séptico constituye una de las emergencias médicas y asistenciales más complejas e impactantes en el ámbito de la medicina intensiva a nivel internacional¹. A pesar del perfeccionamiento continuo en las técnicas de soporte vital y monitorización hemodinámica avanzada, el pronóstico global de los pacientes afectados por esta entidad clínica continúa mostrando tasas de letalidad alarmantes, que se ubican de manera de forma permanente entre el 30% y el 50% de los casos ingresados en unidades de críticos².

Desde la publicación del consenso internacional Sepsis-3, el shock séptico quedó definido como un subgrupo específico de la sepsis en el cual las alteraciones circulatorias, celulares y metabólicas subyacentes son lo suficientemente profundas como para incrementar de forma significativa la mortalidad. Desde la perspectiva clínica, se identifica por la persistencia de una hipotensión arterial refractaria que exige la infusión continua de fármacos vasopresores con el fin de sostener una Presión Arterial Media (PAM) igual o superior a 65 mmHg, acompañada por niveles de lactato sérico mayores a 2 mmol/L, todo ello documentado tras una estrategia de reposición volumétrica que haya resultado adecuada³.

En este escenario de alta complejidad asistencial, el papel que desempeña el personal de enfermería se posiciona como un eslabón fundamental e insustituible para la cadena de supervivencia. La monitorización continua a pie de cama otorga a estos profesionales una posición única para la detección precoz de signos sutiles de disfunción orgánica, permitiendo la activación de los códigos institucionales de sepsis y la ejecución coordinada de intervenciones terapéuticas estrictamente dependientes del factor tiempo⁴.

OBJETIVO

El objetivo principal de este trabajo es analizar de forma detallada los cuidados y las intervenciones básicas de enfermería dirigidas al paciente adulto en estado de shock séptico en unidades de cuidados críticos, mediante la revisión analítica de la literatura científica contemporánea y la integración práctica de los lenguajes diagnósticos estandarizados bajo el marco metodológico de la taxonomía bilingüe NANDA, NOC y NIC.

METODOLOGÍA

Para la consecución del objetivo propuesto, se llevó a cabo una revisión narrativa estructurada de la literatura científica disponible en las principales bases de datos biomédicas de referencia internacional: PubMed/MEDLINE, Scopus y CINAHL. La estrategia de búsqueda bibliográfica se configuró mediante el empleo de descriptores normalizados contenidos en los repertorios MeSH (Medical Subject Headings) y DeCS (Descriptores en Ciencias de la Salud), incluyendo los términos analíticos: «Septic Shock», «Nursing Care», «Critical Care Nursing» y «Sepsis», articulados entre sí a través del operador lógico booleano AND.

Se establecieron criterios de inclusión rigurosos con el fin de dotar al estudio de la máxima vigencia científica: artículos originales de investigación, revisiones sistemáticas, metaanálisis y guías de práctica clínica publicadas formalmente en el horizonte temporal comprendido entre los años 2014 y 2026, redactados tanto en lengua castellana como inglesa y con acceso íntegro a su texto completo. Como criterios de exclusión se descartaron aquellas aportaciones consistentes en cartas al editor, editoriales de opinión no estructuradas de forma científica, comunicaciones breves a congresos y cualquier tipo de manuscrito que careciera de un proceso transparente de revisión por pares externos.

RESULTADOS

1. Fisiopatología del shock séptico y repercusión hemodinámica:

El shock séptico se desencadena a partir de una respuesta inmunológica e inflamatoria completamente desregulada y deletérea del huésped ante la agresión de un agente infeccioso. La cascada fisiopatológica se inicia con la liberación masiva a la circulación sistémica de mediadores y citocinas proinflamatorias (factor de necrosis tumoral alfa, interleucinas), lo que precipita un daño directo sobre el endotelio vascular y una alteración severa de la microcirculación5. Este fenómeno biológico genera una vasodilatación sistémica generalizada, una elevación marcada de la permeabilidad capilar con fuga de líquido al tercer espacio (hipovolemia relativa) y una depresión de la función miocárdica. El resultado final se traduce en una hipoperfusión tisular crítica, el desarrollo de hipoxia celular generalizada, metabolismo anaerobio e hiperlactatemia con acidosis láctica, conduciendo de forma progresiva al fallo multiorgánico.

2. Valoración sistemática de enfermería mediante el enfoque ABCDE

La valoración clínica estructurada a pie de cama constituye la herramienta predictiva más potente con la que cuenta la enfermería en el entorno de los cuidados intensivos. La sistemática de evaluación debe ceñirse estrictamente al algoritmo cronológico ABCDE:

● A (Airway / Vía Aérea): Evaluación permanente de la permeabilidad de la vía aérea. En pacientes con deterioro severo del nivel de conciencia secundario a hipoperfusión cerebral, se debe prever y asistir la necesidad de aislamiento de la vía aérea mediante intubación endotraqueal.

● B (Breathing / Ventilación): Monitorización de la Frecuencia Respiratoria (FR), saturación de oxígeno (SatO₂) y valoración minuciosa del trabajo respiratorio (uso de musculatura accesoria). El soporte de oxígeno debe ajustarse para corregir la hipoxemia tisular inducida por el shock.

● C (Circulation / Circulación): Es el eje prioritario en el shock distributivo. Requiere el control estricto de la Frecuencia Cardiaca (FC) y Presión Arterial (TA). Involucra la evaluación de la perfusión periférica (tiempo de llenado capilar, temperatura cutánea, presencia de livideces), cuantificación de la diuresis horaria mediante sondaje vesical rígido y el seguimiento estrecho de la curva de lactato sérico.

● D (Disability / Estado Neurológico): Valoración del nivel de conciencia aplicando de forma seriada la escala de coma de Glasgow y la respuesta pupilar, detectando de forma temprana la encefalopatía asociada a sepsis.

● E (Exposure / Exposición y Control Ambiental): Examen cutáneo integral en busca de focos infecciosos (heridas quirúrgicas, celulitis), monitorización continua de la temperatura corporal (hipertermia o hipotermia extrema) y preservación estricta de las medidas de asepsia en todos los accesos vasculares invasivos.

3. Intervenciones de enfermería basadas en la evidencia científica:

La literatura científica actual convalida la existencia de paquetes de medidas específicas denominados Sepsis Bundles, cuya aplicación secuencial en las primeras horas reduce de forma drástica la morbimortalidad intra-UCI6. Las intervenciones de enfermería se desglosan en cuatro pilares operativos:

Reconocimiento precoz y monitorización: La identificación ágil de signos clínicos de alarma (taquicardia superior a 90 lpm, taquipnea mayor a 22 rpm, hipotensión arterial) permite instaurar medidas antes de la consolidación del fallo multiorgánico refractario6.

Fluidoterapia intensiva: La enfermería es responsable de canalizar accesos vasculares de grueso calibre y administrar de forma preferente una carga inicial de soluciones cristaloides isotónicas (preferiblemente soluciones balanceadas) a razón de 30 ml/kg de peso corporal dentro de las primeras tres horas del diagnóstico, con el objetivo de restaurar el volumen intravascular circulante y optimizar la precarga cardiaca7.

Antibioterapia empírica de amplio espectro: Constituye una de las intervenciones enfermeras con mayor impacto directo en la supervivencia del paciente séptico. Los antimicrobianos pautados deben infundirse obligatoriamente dentro de la primera hora del reconocimiento del cuadro clínico (The Golden Hour)8. Previo al inicio de la infusión, enfermería debe realizar la extracción de al menos dos pares de hemocultivos de localizaciones anatómicas diferenciadas, asegurando que este procedimiento no demore la administración del fármaco.

Manejo terapéutico de vasopresores: Ante la permanencia de la hipotensión arterial a pesar de la optimización del volumen intravascular, se debe iniciar la infusión continua de vasopresores por una vía venosa central. La norepinefrina se consagra como el fármaco vasoconstrictor de primera elección9. La enfermería debe dosificar e infundir el fármaco mediante bombas de infusión volumétrica de alta precisión, ajustando el ritmo de infusión de forma dinámica para mantener una PAM ≥65 mmHg y vigilando la aparición de necrosis periférica o arritmias secundarias.

4. Proceso de Atención de Enfermería (PAE): Taxonomía NANDA-NOC-NIC:

La estandarización de los planes de cuidados mediante lenguajes estandarizados dota a la práctica enfermera en cuidados intensivos de un marco metodológico riguroso (Vease las tablas 1,2 y 3 en apartado Anexo).

DISCUSIÓN

Los hallazgos consolidados en la presente revisión narrativa respaldan de manera clara las directrices internacionales emanadas de la Surviving Sepsis Campaign, confirmando que la supervivencia global del paciente con shock séptico se encuentra condicionada de forma directa por la celeridad y la precisión con la que se ejecuten las intervenciones en las primeras fases del cuadro clínico6,10. En esta línea cronológica, la enfermería intensivista emerge no como un mero ejecutor de órdenes médicas, sino como el verdadero dinamizador y garante del cumplimiento de los tiempos terapéuticos en las unidades de críticos.

La adopción institucional de protocolos asistenciales estandarizados ha demostrado disminuir notablemente la variabilidad en la práctica profesional, reduciendo la incidencia de errores de omisión y acortando los tiempos hasta la infusión de la primera dosis de antibiótico8. Paralelamente, la incorporación sistemática de las taxonomías NANDA, NOC y NIC dentro de las gráficas de monitorización intensiva soluciona una de las grandes problemáticas de la disciplina: la falta de visibilidad científica del cuidado enfermero11. Como se demuestra en las tablas de datos elaboradas, la taxonomía permite interconectar la valoración fisiopatológica pura con criterios de resultado mensurables y actividades precisas, elevando la seguridad del paciente crítico y homogeneizando los criterios de excelencia asistencial a nivel internacional.

CONCLUSIONES

El shock séptico clínico representa una entidad médica de extrema urgencia tiempo-dependiente que demanda un abordaje asistencial dinámico, cohesionado y fundamentado en el máximo rigor científico disponible. En este contexto, el personal de enfermería de cuidados intensivos se consolida como una pieza angular imprescindible, cuya competencia científico-técnica determina de forma directa la evolución clínica y las tasas de supervivencia global del paciente séptico.

La integración sistemática de la evidencia científica más reciente junto con la aplicación normalizada de los lenguajes enfermeros estandarizados (NANDA-NOC-NIC) provee a los profesionales de una estructura metodológica excepcional. Esta herramienta no solo suprime la variabilidad injustificada en la práctica clínica, sino que además optimiza la monitorización, garantiza la seguridad del paciente crítico y maximiza la calidad global de los cuidados de enfermería especializados.

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Evans L, Rhodes A, Alhazzani W, Antonelli M, Coopersmith CM, French C, et al. Surviving Sepsis Campaign: International Guidelines for Management of Sepsis and Septic Shock 2021. Intensive Care Med. 2021,47(11):1181-247.
  3. Cecconi M, Evans L, Levy M, Rhodes A. Sepsis and septic shock. Lancet. 2018,392(10141):75-87.
  4. Rudd KE, Johnson SC, Agesa KM, Shackelford KA, Tsoi D, Kievlan DR, et al. Global, regional, and national sepsis incidence and mortality, 1990-2017: a analysis for the Global Burden of Disease Study. Lancet. 2020,395(10219):200-11.
  5. Angus DC, van der Poll T. Severe sepsis and septic shock. N Engl J Med. 2013,369(9):840-51.
  6. Levy MM, Evans LE, Rhodes A. The Surviving Sepsis Campaign Bundle: 2018 update. Crit Care Med. 2018,46(6):997-1000.
  7. Rhodes A, Evans LE, Alhazzani W, Levy MM, Antonelli M, Ferrer R, et al. Surviving Sepsis Campaign: International Guidelines for Management of Sepsis and Septic Shock: 2016. Crit Care Med. 2017,45(3):486-552.
  8. Kumar A, Roberts D, Wood KE, Light B, Parrillo JE, Sharma S, et al. Duration of hypotension before initiation of effective antimicrobial therapy is the critical determinant of survival in human septic shock. Crit Care Med. 2006,34(6):1589-96.
  9. Vincent JL, De Backer D. Circulatory shock. N Engl J Med. 2013,369(18):1726-34.
  10. Reinhart K, Daniels R, Kissoon N, Machado FR, Schachter RD, Finfer S. Recognizing Sepsis as a Global Health Priority – A WHO Resolution. N Engl J Med. 2017,377(5):414-17.
  11. Herdman TH, Kamitsuru S, editors. NANDA International Nursing Diagnoses: Definitions & Classification, 2021-2023. 12th ed. New York: Thieme, 2021.

 

ANEXOS

Tabla 1. Diagnósticos enfermeros prioritarios (Taxonomía NANDA-I):

Código y Etiqueta Diagnóstica Factores Relacionados (Foco Fisiopatológico) Características Definitorias (Manifestaciones Clínicas)
[00204] Perfusión tisular periférica ineficaz Alteración del flujo arterial, desequilibrio entre el aporte y la demanda de oxígeno celular secundario a shock distributivo. Hipotensión arterial refractaria, retraso en el llenado capilar (>3 segundos), livideces cutáneas, elevación del lactato sérico >2 mmol/L.
[00030] Deterioro del intercambio gaseoso Cambios en la membrana alveolocapilar, desequilibrio en la relación ventilación/perfusión (V/Q) inducido por la respuesta inflamatoria sistémica. Hipoxemia manifiesta (SatO₂ <90%), taquipnea, gasometría arterial con alteración de la PaO₂ y PaCO₂, somnolencia.
[00205] Riesgo de shock Infección sistémica activa, bacteriemia, retraso potencial en la instauración del soporte hemodinámico inicial. (Etiqueta de riesgo, no posee manifestaciones clínicas directas pero está condicionado por la inestabilidad hemodinámica latente).

Fuente: elaboración propia a partir de taxonomías NANDA, NIC y NOC.

 

Tabla 2. Criterios de resultado e indicadores de evaluación (Taxonomía NOC):

Resultado NOC Indicadores Clínicos de Seguimiento Escala de Medición / Objetivo Asistencial
[0413] Estado hemodinámico – Presión arterial media (PAM)

– Frecuencia cardiaca apical

– Gasto cardiaco

– Presión venosa central

Desviación grave del rango normal (1) a Sin desviación del rango normal (5). Objetivo: Sostener PAM ≥65 mmHg de forma estable.
[0414] Perfusión tisular: celular – Concentración de lactato sérico

– Estado cognitivo

– Diuresis horaria

Gravemente comprometido (1) a No comprometido (5). Objetivo: Depuración del lactato y diuresis >0.5 ml/kg/h.
[0402] Estado respiratorio: intercambio gaseoso – Presión parcial de oxígeno en sangre arterial (PaO₂)

– Saturación de oxígeno

– Hallazgos en la radiografía de tórax

Desviación grave del rango normal (1) a Sin desviación del rango normal (5). Objetivo: SatO₂ entre 92% y 96%.

Fuente: elaboración propia a partir de taxonomías NANDA, NIC y NOC.

 

Tabla 3. Intervenciones enfermeras y actividades dirigidas (Taxonomía NIC)

Intervención NIC Actividades Enfermeras Concretas a Ejecutar
[4258] Monitorización hemodinámica avanzada – Realizar lectura continua de la línea arterial invasiva y calcular de forma automática la PAM.

– Monitorizar la presión venosa central (PVC) y monitorización continua del segmento ST en ECG.

– Extraer muestras de sangre arterial de forma seriada para la determinación analítica del lactato.

[2300] Administración de medicación: Vía intravenosa (IV) – Preparar e infundir norepinefrina mediante bomba de jeringa volumétrica por luz exclusiva de vía central.

– Canalizar de forma estricta los antimicrobianos de amplio espectro en la primera hora del diagnóstico.

– Vigilar estrechamente la permeabilidad del catéter para evitar fenómenos de extravasación tisular.

[4120] Manejo de líquidos – Administrar la carga de cristaloides pautada (30 ml/kg) a velocidad de infusión rápida.

– Realizar el balance hídrico horario de forma rigurosa (entradas versus salidas de fluidos).

– Evaluar signos de sobrecarga volumétrica mediante auscultación pulmonar (búsqueda de crepitantes).

[6540] Control de infecciones – Mantener una técnica aséptica rigurosa durante la inserción y manipulación de dispositivos invasivos.

– Tomar muestras biológicas (hemocultivos, urocultivo, secreciones) antes del inicio de la antibioterapia.

– Monitorizar de manera continua la curva térmica del paciente.

Fuente: elaboración propia a partir de taxonomías NANDA, NIC y NOC.

 

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