Cuidados del paciente con traqueotomía en UCI: recomendaciones para una práctica segura

17 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Nadia El Hounaini Nourelabidine. Enfermera. Aragón, España.
  2. Iris Royo Villar. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
  3. Enara Ramallo Lamikiz. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
  4. Silvia Chaure Lumbreras. Enfermera. Aragón, España.

RESUMEN

La traqueotomía es un procedimiento fundamental en la Unidad de Cuidados Intensivos para pacientes con ventilación mecánica prolongada o destete complejo. Los cuidados de enfermería a pie de cama representan un pilar básico para garantizar la seguridad, reducir complicaciones y promover la rehabilitación, abarcando siete pilares clave como la adecuación del entorno, el manejo del neumotaponamiento, la humidificación, la aspiración aséptica de secreciones, el cuidado de la piel cervical, la comunicación alternativa y la selección de la técnica.

PALABRAS CLAVE

Traqueotomía, cuidados críticos, enfermería de cuidados intensivos, seguridad del paciente, síndrome de dificultad respiratoria, cánula de traqueotomía.

ABSTRACT

Tracheostomy is a fundamental procedure in the Intensive Care Unit for patients requiring prolonged mechanical ventilation or complex weaning. Bedside nursing care is a cornerstone for ensuring safety, reducing complications, and promoting rehabilitation, encompassing seven key pillars: environmental adaptation, cuff management, humidification, aseptic secretion suctioning, cervical skin care, alternative communication, and technique selection.

KEY WORDS

Tracheotomy, critical care, intensive care nursing, patient safety, respiratory distress syndrome, tracheotomy tube.

INTRODUCCIÓN

La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) se caracteriza por la atención a pacientes en estado crítico con una alta susceptibilidad biológica, donde el soporte ventilatorio invasivo es una herramienta cotidiana. Cuando la ventilación mecánica invasiva (VMI) se prolonga más de 10-14 días, la intubación orotraqueal convencional incrementa sustancialmente el riesgo de lesiones laringotraqueales, neumonía nosocomial y necesidad de sedoanalgesia profunda1.

En este contexto, la traqueotomía (TQ) constituye uno de los procedimientos quirúrgicos o percutáneos más comunes en los pacientes críticos para facilitar la desconexión del ventilador, disminuir las resistencias del sistema y reducir el espacio muerto instrumental1.

No obstante, la presencia de un traqueostoma altera por completo la fisiología respiratoria del paciente. Al perderse el acondicionamiento natural que ejercen las fosas nasales, el árbol traqueobronquial queda expuesto a gas seco y frío, lo que paraliza la actividad ciliar y favorece la retención de secreciones viscosas y la formación de tapones mucosos, pudiendo generar una parada cardiorrespiratoria por obstrucción o pérdida de la vía aérea1,2.

Asimismo, el cuidado de estos pacientes representa un gran desafío técnico y humano para el personal de enfermería3.

Por un lado, sienten frustración, dilemas morales y angustia ante la sospecha de sobretratamiento o prolongación fútil de la agonía en pacientes muy ancianos o con graves comorbilidades en quienes la traqueotomía perpetúa un estado artificial sin devolver calidad de vida . Por otro lado, experimentan una profunda recompensa moral y satisfacción profesional cuando el paciente recupera la voz, se comunica con sus familiares, se moviliza precozmente y, finalmente, progresa de forma exitosa hacia la decanulación y el alta de la unidad de críticos3.

Por consiguiente, es indispensable estandarizar las prácticas de cuidado de la traqueotomía basándose en la mejor evidencia científica disponible, asegurando que la enfermera actúa como defensora de la seguridad y de la dignidad del paciente crítico4,5.

OBJETIVO

Objetivo General:

– Sintetizar y unificar las recomendaciones clínicas basadas en la evidencia actual para los cuidados de enfermería del paciente adulto con traqueotomía en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Objetivos Específicos:

– Unificar las pautas prácticas de manejo seguro de la traquestomía en la UCI, abarcando desde la seguridad del entorno y el control de infecciones, hasta la humidificación, aspiración segura de secreciones y cuidado avanzado de la piel cervical.

– Definir los criterios de selección de cánulas, camisas internas y collares de fijación.

– Identificar los factores predictores independientes de mortalidad en el paciente traqueostomizado para orientar la toma de decisiones clínicas y posponer el procedimiento cuando la situación biológica del paciente no sea óptima.

– Desarrollar estrategias de comunicación alternativa y de humanización para reducir el estrés, la frustración y el pánico del paciente crítico sin voz.

MATERIAL Y MÉTODO

Para el desarrollo de este artículo se ha realizado una revisión consultando fuentes de los últimos 5 años en las bases de datos de PubMed y Scielo. Se seleccionaron estudios en español e inglés que definieran las intervenciones autónomas de enfermería en el manejo de la vía aérea artificial, la prevención de complicaciones, los tiempos del procedimiento y los resultados de confort y humanización centrados en el paciente.

DESARROLLO

Los cuidados de enfermería aplicados a la traqueotomía en el paciente crítico se estructuran en siete pilares de práctica clínica2,3,4,5:

Mantenimiento del entorno, equipamiento y control de infecciones:

La seguridad exige que cada box de UCI esté dotado de tomas duplicadas de oxígeno/aire medicinal, una toma de vacío exclusiva para aspiración y monitorización continua. A pie de cama debe encontrarse permanentemente un kit de emergencia para vía aérea visible e identificado que contenga: una cánula de traqueotomía del mismo calibre que porta el paciente, una de un número menor (ante colapso o estenosis durante una decanulación accidental), fiador de recanulación, pinzas de Laborde, equipo de ventilación manual (Ambú), sondas de aspiración idóneas y equipo completo de intubación orotraqueal estándar, previendo que un estoma inmaduro (menos de 7-10 días) puede cerrarse de inmediato imposibilitando la recanulación cervical5.

Para el control de infecciones, es imperativo realizar higiene de manos estricta antes y después de manipular la vía aérea artificial, empleando técnica aséptica rigurosa y utilizando el equipo de protección individual adecuado5.

Cuidados de enfermería en el postoperatorio inmediato:

Durante las primeras 24 horas, el rol de la enfermera se centra en detectar complicaciones precoces de forma estrecha2,5:

– Vigilancia respiratoria: Monitorizar frecuencia respiratoria, SpO2, presiones pico y volumen minuto exhalado5.

– Control de sangrado y enfisema: Inspeccionar el apósito cervical para descartar sangrado activo (complicación más frecuente, presente en un 5% de los casos)2,5.

– Control del neumotaponamiento: La presión del balón debe mantenerse estrictamente entre 15-25 cmH2O (o entre 25-30 cmH2O bajo ventilación mecánica activa)2.

– Posicionamiento: Elevar la cabecera de la cama permanentemente a 30°-45° para favorecer el drenaje de secreciones y reducir la presión diafragmática5.

Humidificación y técnica de aspiración segura de secreciones (aspiración de sputum):

La humidificación artificial es obligatoria para evitar la desecación de la mucosa y la consiguiente formación de tapones de moco2,5.

– Estrategias de humidificación: En pacientes ventilados o con secreciones viscosas se recomienda humidificación activa calentada, utilizando agua estéril para inyección. En pacientes estables con respiración espontánea se puede emplear humidificación pasiva con intercambiadores de calor y humedad5.

– Aspiración aséptica de secreciones: Se realiza solo bajo indicación clínica clara (secreciones audibles, roncus, caída de SpO2 o elevación de presiones pico) bajo las siguientes pautas2,5:

Gestión de la cánula, camisa interna y sujeción:

La camisa interna deslizable asegura la permeabilidad de la vía aérea ante obstrucciones súbitas de moco sin tener que retirar todo el dispositivo2,5.

Cuidado de la piel periestomal y del estoma:

– La humedad de las secreciones y la presión de las aletas de la cánula predisponen a dermatitis, infecciones fúngicas y lesiones por presión relacionadas con dispositivos médicos5.

– Higiene diaria: Limpiar el estoma al menos dos veces al día con suero fisiológico al 0.9% mediante círculos concéntricos hacia fuera y secar minuciosamente por toques suaves. Se prohíbe el uso rutinario de antisépticos oxidantes (agua oxigenada o hipoclorito) por ser citotóxicos para el tejido de granulación joven2,5.

– Selección avanzada de apósitos según la escala de exudado: Se deben emplear apósitos específicos precortados en «Y» para evitar hilos sueltos convencionales5:

– Control de granulomas: Se previene con una correcta fijación de la cánula para evitar el roce. Si son exuberantes se tratan con nitrato de plata o extirpación menor2,5.

El reto de la comunicación, la esfera psicosocial y la humanización

La pérdida transitoria de la voz genera pánico, impotencia y aislamiento, incrementando el riesgo de agitación y delirio en la unidad de críticos3,4.

Estrategias de comunicación: Implementar de forma precoz herramientas adaptativas como pizarras de borrado seco, cuadernos con pictogramas de necesidades básicas, abecedarios para deletreo y aplicaciones en tablets con sintetizadores de voz táctil, integrando a la familia para reducir su sentimiento de indefensión3,4.

CONCLUSIONES

Los cuidados del paciente con traqueotomía en UCI son de alta especialización y requieren un liderazgo enfermero estructurado para asegurar la permeabilidad de la vía aérea, prevenir dermatitis y úlceras por presión relacionadas con dispositivos médicos , y favorecer la decanulación precoz.

El neumotaponamiento debe vigilarse rigurosamente por turno para mantenerlo entre 15-25 cmH2O o 25-30 cmH2O en ventilación activa, constituyendo la principal barrera de seguridad para prevenir la isquemia traqueal anterior y la microaspiración silente causante de la neumonía asociada al ventilador.

Aunque la traqueotomía precoz (≤10-14 días de intubación) reduce de forma significativa los días de estancia media en la UCI y la duración total de la ventilación mecánica, no disminuye las tasas de mortalidad global hospitalaria en comparación con el abordaje tardío.

La atención humanizada exige que la enfermera de UCI implemente sistemas no verbales alternativos de comunicación para mitigar el pánico de la pérdida de la voz, devolviendo la autonomía e integridad física y psíquica al paciente crítico.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Martínez-Barrio ME, Berrazueta-S. de Vega A, Romero-Pellejero J, Fernández-Ratero JA, del Valle-Ortiz M, Armesto-Formoso D. Pacientes con indicación de traqueostomía en una cohorte de cuidados intensivos. Rev Colomb Anestesiol. 2016;44(4):278–281.
  2. Badillo Melgar AG, Jimeno Galván MR, Vázquez Gandullo E, García Hidalgo A. Manejo del paciente traqueostomizado, cánulas y aplicación de fármacos inhalados. En: Neumología y Cirugía Torácica, 3ª ed. España: Ergon; 2015. p. 294–299.
  3. Akroute AR, Brinchmann BS, Hovland A, Fredriksen STD. ICU nurses’ lived experience of caring for adult patients with a tracheostomy in ICU: a phenomenological-hermeneutic study. BMC Nursing. 2022;21:214.
  4. Mc Mahon A, Griffin S, Gorman E, Lennon A, Kielthy S, Flannery A, Sam Cherian B, Josy M, Marsh B. Patient-Centred Outcomes Following Tracheostomy in Critical Care. J Intensive Care Med. 2023;38(8):727–736.
  5. Guo J, Li Y, Xie D, Zhang M, Fu S. Summary of Best Evidence for Integrated Airway Management in ICU Tracheostomy Patients. J Multidiscip Healthc. 2025;18:4613–4628.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos