Determinantes sociales de la salud: factores clave en la desigualdad sanitaria

6 junio 2025

 

AUTOR

  1. Sonia Pascual Martín. Trabajadora Social. Servicios Sociales Comunitarios (Zaragoza). España.

 

RESUMEN

Los determinantes sociales de la salud son factores socioeconómicos, culturales y ambientales que influyen en la calidad de vida y el bienestar de las personas. Aspectos como el nivel educativo, la estabilidad económica, las condiciones de vivienda y el acceso a servicios de salud afectan significativamente la probabilidad de enfermar y la esperanza de vida. La desigualdad en estos factores contribuye a brechas en los indicadores sanitarios, reflejando que la salud no depende únicamente de factores biológicos, sino del contexto en el que se desarrolla cada persona.

Las condiciones socioeconómicas adversas, el empleo precario y la falta de acceso a entornos saludables aumentan la vulnerabilidad a enfermedades y reducen la calidad de vida. Del mismo modo, la falta de apoyo social y la exclusión pueden afectar la salud mental y el bienestar general. En contraste, quienes tienen acceso a educación, empleo estable y vivienda adecuada suelen disfrutar de mejores niveles de salud. Estas diferencias estructurales explican por qué ciertos grupos poblacionales presentan mayores desigualdades sanitarias que otros.

PALABRAS CLAVE

Determinantes sociales, salud pública, desigualdades en salud, equidad sanitaria, políticas de salud, acceso a la salud.

ABSTRACT

Social determinants of health are socioeconomic, cultural, and environmental factors that influence people’s quality of life and well-being. Aspects such as educational level, economic stability, housing conditions, and access to healthcare services significantly affect the likelihood of illness and life expectancy. Inequality in these factors contributes to gaps in health indicators, reflecting that health is not solely dependent on biological factors but also on the context in which each individual develops.

Adverse socioeconomic conditions, precarious employment, and lack of access to healthy environments increase vulnerability to diseases and reduce quality of life. Similarly, the absence of social support and exclusion can negatively impact mental health and overall well-being. In contrast, individuals with access to education, stable employment, and adequate housing tend to enjoy better health outcomes. These structural differences explain why certain population groups experience greater health inequalities than others.

KEY WORDS

Social determinants, public health, health inequalities, health equity, health policies, healthcare access.

INTRODUCCIÓN

Los determinantes sociales de la salud representan un conjunto de factores externos al sistema sanitario que influyen en la salud de las personas y comunidades. Se han identificado como elementos clave en la generación de desigualdades en salud, ya que afectan la exposición a riesgos, el acceso a recursos y las oportunidades para llevar una vida saludable. La OMS define estos determinantes como «las circunstancias en las que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen, y los sistemas establecidos para hacer frente a la enfermedad”¹.

La importancia de los determinantes sociales radica en su relación con la equidad en salud. Países con políticas de bienestar social sólidas tienden a presentar mejores indicadores de salud en comparación con aquellos donde la desigualdad económica y social es más pronunciada. Este artículo explora los principales determinantes sociales de la salud y su impacto en la salud pública.

OBJETIVOS

  • Analizar cómo los determinantes sociales de la salud afectan la calidad de vida y el bienestar de las personas.
  • Examinar el impacto de las desigualdades socioeconómicas y ambientales en la distribución de la salud en distintas poblaciones.

 

METODOLOGÍA

Este artículo se basa en una revisión documental de literatura científica en bases de datos como PubMed, Scielo, y Google Scholar. Se han consultado informes de organismos internacionales como la OMS y la Comisión de Determinantes Sociales de la Salud. Además, se han revisado artículos en revistas científicas especializadas en salud pública y políticas de salud.

 

DESARROLLO

PRINCIPALES DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD:

Los determinantes sociales de la salud se refieren a las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen. Estas condiciones están influenciadas por la distribución del poder, los recursos y las oportunidades en la sociedad, las cuales dependen en gran medida de políticas económicas y sociales. Diferentes estudios han demostrado que los determinantes sociales explican más del 50% de las desigualdades en salud, ya que afectan directamente el acceso a bienes y servicios fundamentales para el bienestar humano. Entre estos determinantes, se encuentran las condiciones socioeconómicas, la educación, la vivienda y el acceso a los servicios de salud. A continuación, se analiza el impacto de cada uno de estos factores en la salud de la población.

Condiciones Socioeconómicas:

Las condiciones socioeconómicas desempeñan un papel fundamental en la salud de las personas, ya que determinan su acceso a recursos esenciales como la alimentación, la vivienda, la educación y los servicios médicos. Los estudios epidemiológicos han demostrado que las personas con menores ingresos tienen una mayor probabilidad de padecer enfermedades crónicas, sufrir desnutrición y experimentar dificultades en el acceso a la atención médica. Esto se debe a que la pobreza y la precariedad laboral generan estrés crónico, lo que debilita el sistema inmunológico y aumenta el riesgo de padecer trastornos mentales y físicos. Además, el acceso desigual a servicios básicos, como el agua potable y el saneamiento, contribuye a la propagación de enfermedades infecciosas en comunidades marginadas2,4.

El desempleo y la inestabilidad laboral también son factores que afectan negativamente la salud. Las personas que carecen de un empleo estable enfrentan dificultades económicas que limitan su acceso a tratamientos médicos y medicamentos esenciales. Asimismo, las personas con empleos precarios suelen estar expuestas a condiciones laborales adversas, como la falta de seguridad en el trabajo, largas jornadas laborales y ausencia de cobertura de salud, lo que incrementa el riesgo de accidentes y enfermedades ocupacionales. En este sentido, diversas investigaciones han evidenciado que, en países con mayores niveles de desigualdad económica, la esperanza de vida es menor y las tasas de mortalidad son más elevadas. Por ello, las políticas de redistribución de la riqueza y el fortalecimiento del empleo digno juegan un papel clave en la promoción de la equidad en salud3.

Educación:

La educación es otro de los determinantes sociales más importantes, ya que influye en la capacidad de las personas para adoptar hábitos saludables y acceder a mejores oportunidades laborales. Existe una relación directa entre el nivel educativo y la salud: las personas con mayor formación académica tienden a vivir más años y a disfrutar de una mejor calidad de vida. Esto se debe a que la educación proporciona conocimientos sobre prevención de enfermedades, fomenta la toma de decisiones informadas en cuanto a la alimentación y el ejercicio, y mejora la capacidad de gestionar el estrés y las emociones4.

Uno de los principales efectos positivos de la educación en la salud es la adquisición de habilidades para interpretar información médica y navegar el sistema de salud. Las personas con educación básica limitada tienen más dificultades para comprender instrucciones médicas, lo que puede llevar a una mala adherencia a los tratamientos y, en consecuencia, a peores resultados de salud. Por otro lado, la educación también está relacionada con una mayor estabilidad económica, ya que facilita el acceso a empleos mejor remunerados y con mejores condiciones laborales.

Los sistemas educativos de calidad desempeñan un papel crucial en la reducción de desigualdades en salud. La educación infantil temprana, por ejemplo, ha demostrado ser una estrategia eficaz para mejorar el desarrollo cognitivo y emocional de la infancia, preparándola para una vida más saludable en la edad adulta. Sin embargo, las desigualdades en el acceso a la educación siguen siendo un problema en muchas partes del mundo. Las poblaciones de bajos ingresos suelen enfrentar barreras económicas y geográficas que dificultan la asistencia a la escuela, lo que perpetúa el ciclo de la pobreza y las desigualdades en salud. Por ello, es fundamental implementar políticas públicas que garanticen el acceso equitativo a la educación para todos los sectores de la sociedad3.

Vivienda y Entorno Físico:

El entorno en el que las personas viven y desarrollan su vida diaria tiene un impacto directo en su salud. La vivienda es un factor clave, ya que las condiciones de habitabilidad pueden determinar la exposición a riesgos sanitarios. Las viviendas en mal estado, con deficiencias estructurales, humedad y hacinamiento, están asociadas con un mayor riesgo de enfermedades respiratorias, infecciones y problemas de salud mental. En muchos países, las personas de bajos ingresos se ven obligadas a vivir en asentamientos informales sin acceso a servicios básicos como agua potable, saneamiento adecuado y recolección de residuos, lo que favorece la propagación de enfermedades infecciosas.

Además de las condiciones de la vivienda, el entorno físico en el que una persona vive influye en su bienestar. La contaminación ambiental es un problema creciente en las áreas urbanas, donde la exposición a partículas tóxicas provenientes del tráfico y la industria se ha relacionado con enfermedades pulmonares, cardiovasculares y cáncer. Del mismo modo, la falta de espacios verdes y de áreas recreativas limita las oportunidades de realizar actividad física y promueve el sedentarismo, lo que aumenta el riesgo de obesidad y enfermedades metabólicas.

Por otro lado, la seguridad del entorno también es un determinante importante de la salud. Las comunidades con altos niveles de violencia y criminalidad generan estrés crónico en sus habitantes, lo que puede derivar en problemas de ansiedad y depresión. Asimismo, las poblaciones que viven en barrios peligrosos suelen enfrentar mayores dificultades para acceder a servicios de salud, educación y empleo, lo que perpetúa el círculo de la exclusión social y la pobreza. En este sentido, las políticas de urbanismo deben considerar la creación de entornos seguros, saludables y accesibles para todos.

Acceso a los Servicios de Salud:

El acceso a los servicios de salud es un determinante social crucial que influye en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades. La falta de acceso a servicios médicos oportunos y de calidad incrementa la carga de enfermedades evitables y contribuye a la desigualdad en salud5. En muchos países, las barreras económicas, geográficas y administrativas impiden que ciertos grupos poblacionales reciban la atención médica que necesitan. La falta de cobertura sanitaria universal es uno de los principales factores que limitan el acceso a la atención médica en poblaciones de bajos recursos.

Las desigualdades en el acceso a la salud no solo se presentan entre países con distintos niveles de desarrollo, sino también dentro de los mismos países. En comunidades rurales y en zonas marginadas, la escasez de centros de salud y la falta de profesionales médicos cualificados dificultan la prestación de servicios sanitarios. Además, el costo de los tratamientos, medicamentos y consultas médicas puede ser inalcanzable para muchas familias, lo que los lleva a postergar la atención hasta que la enfermedad se agrava.

Otro factor importante es la calidad de la atención médica. No basta con garantizar el acceso a los servicios de salud, sino que es fundamental que estos sean de alta calidad y respeten los principios de equidad e interculturalidad. La discriminación en los servicios de salud, ya sea por razones económicas, étnicas o de género, sigue siendo una barrera importante para muchas personas. En este sentido, los sistemas de salud deben implementar estrategias que garanticen la atención universal, asequible y culturalmente adaptada a las necesidades de cada población.

CONCLUSIONES

Los determinantes sociales de la salud son factores estructurales que moldean las oportunidades de cada persona para llevar una vida saludable, constituyéndose en la base de muchas desigualdades en salud. La evidencia muestra que las poblaciones con condiciones socioeconómicas más favorables –como mayor nivel educativo, ingresos estables, empleo digno y vivienda adecuada– tienden a gozar de mejores indicadores de salud y mayor calidad de vida. Por el contrario, aquellos grupos que enfrentan desventajas sociales persistentes (pobreza, bajo nivel educativo, entornos degradados) suelen cargar con un mayor riesgo de enfermedad y una esperanza de vida más corta. Estas brechas sanitarias reflejan, en gran medida, las diferencias en el contexto socioeconómico de cada grupo, lo que indica que las desigualdades en salud no se explican solo por factores biológicos o individuales, sino por las condiciones sociales subyacentes.

En términos generales, la situación sanitaria de una población actúa como un espejo de su contexto social: las sociedades con mayor equidad y cohesión social suelen exhibir mejores resultados globales de salud y diferencias menos pronunciadas entre sus miembros. La equidad en salud emerge, así como un componente esencial del desarrollo humano, ya que las disparidades sanitarias ponen de manifiesto desequilibrios socioeconómicos más amplios. De hecho, las sociedades más igualitarias tienden a presentar menores brechas de salud, evidenciando la estrecha interrelación entre progreso social y bienestar físico. En este sentido, comprender las implicaciones de los determinantes sociales de la salud subraya la necesidad de concebir la salud como un fenómeno tanto social como biológico, donde las condiciones de vida de las personas resultan tan determinantes como los factores genéticos o la atención médica recibida.

Por todo ello, los determinantes sociales de la salud son factores clave que explican las desigualdades en salud y bienestar en las sociedades contemporáneas. La reducción de estas desigualdades requiere un enfoque integral que incluya políticas económicas, educativas, urbanísticas y que promuevan la equidad en el acceso a los recursos esenciales para la salud6.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Organización Mundial de la Salud. Subsanar las desigualdades en una generación: alcanzar la equidad sanitaria actuando sobre los determinantes sociales de la salud. Informe final de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud. Ginebra: OMS; 2008. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/WHO-IER-CSDH-08.1
  2. Marmot M, Wilkinson RG. Social Determinants of Health. 2nd ed. Oxford: Oxford University Press; 2006.
  3. Organización Panamericana de la Salud. Justicia social y equidad en salud: una perspectiva de salud pública [Internet]. Washington D.C.: OPS; 2010 [citado 2023 Oct 10]. Disponible en: https://iris.paho.org/handle/10665.2/5160.
  4. Braveman P, Gruskin S. Defining equity in health. J Epidemiol Community Health. 2003;57(4):254–258.Disponible en : https://jech.bmj.com/content/57/4/254
  5. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Avanzando hacia la equidad. Propuesta de Políticas e Intervenciones para reducir las desigualdades sociales de salud en España. Madrid, 2015. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/promoSaludEquidad/equidadYDesigualdad/estrategia/docs/Propuesta_Politicas_Reducir_Desigualdades.pdf
  6. Wilkinson R, Pickett K. The Spirit Level: Why Equality is Better for Everyone. London: Penguin Books; 2010.

 

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