El glaucoma, una enfermedad ocular.

8 marzo 2024

AUTORES

  1. Andrea Mainar Crespo. Enfermera, Zaragoza.
  2. María Teresa Yanguas Romero. Celadora, Zaragoza.
  3. Elena Martin Malo. TCAE, Zaragoza.
  4. María Elena García López. TCE, Zaragoza.
  5. Carlos Mayor Gómez. Enfermero, Zaragoza.
  6. Susana Cavero Uruñuela. TCAE, Zaragoza.

 

RESUMEN

El glaucoma es una enfermedad silenciosa, ya que no suele presentar síntomas en las etapas iniciales. A medida que la enfermedad progresa, puede causar pérdida gradual de la visión periférica, lo que dificulta la realización de actividades cotidianas. Si no se trata, el glaucoma puede llevar a la ceguera permanente.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad ocular, ojo, glaucoma, pérdida de visión.

ABSTRACT

Glaucoma is a silent disease, since it usually does not present symptoms in the initial stages. As the disease progresses, it can cause gradual loss of peripheral vision, making it difficult to perform everyday activities. If left untreated, glaucoma can lead to permanent blindness.

KEY WORDS

Eye disease, eye, glaucoma, vision loss.

DESARROLLO DEL TEMA

Las enfermedades oculares son afecciones que afectan la salud y el funcionamiento de los ojos. Existen diferentes tipos de enfermedades oculares, y una de las más comunes y graves es el glaucoma. Primero diremos cuatro pinceladas acerca de las enfermedades oculares. Las enfermedades oculares pueden afectar diferentes partes del ojo, como la córnea, el cristalino, la retina, el nervio óptico y los músculos oculares. Algunas enfermedades oculares comunes incluyen la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo, la catarata, la degeneración macular, el estrabismo y el glaucoma.

El glaucoma es una enfermedad ocular crónica que se caracteriza por el daño progresivo del nervio óptico, que es responsable de transmitir las señales visuales al cerebro. Este daño generalmente está asociado con una presión intraocular elevada, pero también puede ocurrir con una presión normal. El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en todo el mundo y puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en personas mayores de 60 años1.

Existen diferentes tipos de glaucoma, siendo los más comunes el glaucoma de ángulo abierto y el glaucoma de ángulo cerrado. El glaucoma de ángulo abierto es el tipo más común y se caracteriza por un aumento lento y gradual de la presión intraocular. Por otro lado, el glaucoma de ángulo cerrado es menos común pero más grave, ya que se produce un bloqueo repentino del flujo de líquido dentro del ojo, lo que provoca un aumento rápido de la presión intraocular. Durante el envejecimiento normal, el cristalino se vuelve más grueso, produciendo una mayor aposición con el borde pupilar. En los ojos anatómicamente predispuestos, este fenómeno puede impedir el flujo del humor acuoso desde la cámara posterior hacia la anterior, lo que origina un aumento de presión en la cámara posterior. Esta diferencia de presión provoca que el iris periférico se abombe hacia delante, obstruyendo el ángulo y causando cierre angular. El ángulo se puede ocluir parcial o intermitentemente, lo que puede provocar glaucoma por cierre angular intermitente, subagudo o crónico. Además, el ángulo puede quedar bloqueado completamente de forma brusca, lo que desencadena un glaucoma agudo2. La raza y ciertas características anatómicas del ojo determinarán quién desarrollará glaucoma por cierre angular agudo o crónico. La mayoría de las personas predispuestas al glaucoma por cierre angular agudo, crónico, subagudo o intermitente no tienen signos ni síntomas. No obstante, algunos pueden presentar signos sutiles, como enrojecimiento ocular, dolor, visión borrosa o cefalea. En ocasiones, estas molestias oculares mejoran al dormir, quizá debido a la miosis inducida por el sueño, que puede resolver un ataque intermitente o subagudo de glaucoma. El glaucoma es una enfermedad silenciosa, ya que no suele presentar síntomas en las etapas iniciales. A medida que la enfermedad progresa, puede causar pérdida gradual de la visión periférica, lo que dificulta la realización de actividades cotidianas. Si no se trata, el glaucoma puede llevar a la ceguera permanente.

El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son fundamentales para prevenir la pérdida de visión causada por el glaucoma. Los exámenes oculares regulares, que incluyen la medición de la presión intraocular y la evaluación del nervio óptico, son esenciales para detectar el glaucoma en sus etapas iniciales. El tratamiento del glaucoma puede incluir el uso de medicamentos para reducir la presión intraocular, cirugía láser o cirugía convencional para mejorar el drenaje del líquido dentro del ojo.

Además del glaucoma, existen otras enfermedades oculares que también pueden causar problemas de visión y afectar la salud ocular. La catarata es una de las enfermedades oculares más comunes y se caracteriza por la opacificación del cristalino, lo que provoca visión borrosa y disminución de la calidad visual. La degeneración macular es otra enfermedad ocular común, especialmente en personas mayores, y se caracteriza por el deterioro de la mácula, la parte del ojo responsable de la visión central y la percepción de los detalles finos2,3.

Es importante cuidar la salud ocular y tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades oculares. Algunas recomendaciones incluyen realizar exámenes oculares regulares, proteger los ojos de la exposición excesiva a la luz solar y a los rayos ultravioleta, usar gafas de protección cuando sea necesario, mantener una alimentación saludable rica en antioxidantes y evitar fumar.

 

CONCLUSIÓN

Así podemos concluir, que las enfermedades oculares son afecciones que afectan la salud y el funcionamiento de los ojos. El glaucoma es una de las enfermedades oculares más graves y puede causar ceguera si no se trata adecuadamente. Es importante realizar exámenes oculares regulares y buscar atención médica si se experimentan cambios en la visión o síntomas oculares. Cuidar la salud ocular y tomar medidas preventivas puede ayudar a mantener una buena visión y prevenir enfermedades oculares.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pineda A, Quesada E. Glaucoma. Guías clínicas 2002. Disponible en: www.Fisterra.com
  2. A.L. Coleman. Glaucoma. Lancet, 354 (1999), pp. 1803-1819.
  3. R. Thomas, S. Korah, J. Muliyil. The role of central corneal thickness in the diagnosis of glaucoma. Indian J of Ophthalmology, 48 (2000), pp. 107-111.

 

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