Electroterapia de alta frecuencia. Artículo monográfico

29 enero 2025

 

AUTORES

  1. Juan Pedro Lizandra Miguel. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Alicia Martel Aréjula. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Ainara Andrés Ruiz. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Eva Gloria Molins González. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Carlota Valenzuela Román . Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

El siguiente artículo realiza una revisión de conocimientos acerca de la electroterapia de alta frecuencia desde el surgimiento de la terapia hasta el día de hoy. Se abarcarán los conceptos principales, sus efectos fisiológicos e indicaciones, así como las contraindicaciones. En la segunda parte del artículo se desglosarán los distintos aparatos disponibles en el mercado, los principales usos y efectos fisiológicos, las distintas formas de aplicación, indicaciones y contraindicaciones.

PALABRAS CLAVE

Terapia por radiofrecuencia, terapia por ondas cortas, microondas.

ABSTRACT

The following article reviews knowledge about high-frequency electrotherapy from the emergence of the therapy to the present day. The main concepts, their physiological effects and indications, as well as contraindications, will be covered. In the second part of the article, the different devices available on the market, the main uses and physiological effects, the different forms of application, indications and contraindications will be broken down.

KEY WORDS

Radiofrequency therapy, short-wave therapy, microwaves.

DESARROLLO DEL TEMA

La electroterapia de alta frecuencia es un tratamiento terapéutico que comprende oscilaciones electromagnéticas comprendidas entre los 300.000 Hz y los 2450 MHz. Se consideran corrientes eléctricas de alta frecuencia, a partir de los 100 kHz (kilohertz), y se usan para diversos fines médicos, estéticos y rehabilitadores.

Surgieron a finales del siglo XIX, en parte gracias al médico y físico Jacques D´Arsonval, el cual observó que, a partir de los 10 kHz, la corriente generada no producía efecto excitomotor, ni en los nervios ni en el músculo.

Karl Franz Nagelschmidt comenzó a investigar los efectos del calentamiento a principios de 1900, e introdujo la siguiente teoría: al radiar material biológico con campos electromagnéticos, el calentamiento del mismo, surge de la oscilación molecular inducida por corrientes de alta frecuencia. Esto llevó a los médicos al uso de las ondas de radiofrecuencia con fines terapéuticos.

El uso de energía electromagnética (EM) se popularizó debido a que las corrientes de alta frecuencia podían penetrar “profundamente” y producir calor en tejidos subcutáneos.

La palabra “diatermia” fue usada por Nageischmidt en 1907 para describir el calor producido en el tejido: “Diatermia es la técnica utilizada para producir calentamiento terapéutico en el tejido por medio de la conversión de formas físicas de energía como ultrasonido, campos EM de onda corta y microondas en calor, después de ser transmitidas transcutáneamente, hacia áreas profundas de tejido afectado”1.

La principal diferencia de la alta frecuencia con la baja frecuencia, es el efecto que produce en el organismo: el calórico, frente al efecto excitomotor. Los aparatos generan altas frecuencias a partir de un circuito de ondas entretenidas.

La dosificación de la energía electromagnética se clasifica en cinco grados:

  • Grado I: Calor subliminal, muy suave o imperceptible. El paciente no percibe ninguna sensación térmica.
  • Grados II: Calor suave, ligeramente perceptible, muy poca intensidad.
  • Grados III: Calor moderado, claramente perceptible, pero agradable.
  • Grado IV: Calor intenso, fuertemente perceptible. Rozando el umbral del dolor.
  • Grado V: Calor quemante, sensación de quemadura2.

 

Efectos fisiológicos:

La electroterapia de alta frecuencia generalmente se aplica mediante un dispositivo que emite una corriente alterna de alta frecuencia a través de electrodos. Esta corriente produce efectos térmicos y no térmicos en los tejidos del cuerpo:

  • Efecto térmico: El aumento de la temperatura en los tejidos puede favorecer la circulación sanguínea y relajar los músculos.
  • Efecto no térmico: Estimula la regeneración celular y mejora la función del sistema nervioso y muscular.

 

Principales usos de la electroterapia de alta frecuencia:

  1. Tratamiento de la piel: Se emplea en procedimientos estéticos para mejorar la apariencia de la piel, tratar el acné, reducir arrugas o estimular la regeneración celular.
  2. Rehabilitación física: En fisioterapia, se utiliza para aliviar el dolor muscular, reducir espasmos y ayudar a la recuperación de lesiones deportivas o accidentes.
  3. Estimulación de tejidos profundos: En algunas aplicaciones, la alta frecuencia permite una penetración más profunda en los tejidos para tratar condiciones musculares o articulares.
  4. Efectos antibacterianos y cicatrizantes: Su aplicación sobre la piel también puede tener un efecto antiséptico, ayudando en la cicatrización de heridas o en la eliminación de bacterias.

 

Tipos de dispositivos utilizados:

  • Equipo de radiofrecuencia (RF), diatermia y tecarterapia: Las frecuencias que se usan entre los 300.000 HZ y 1.000.000 (1 MHz).
  • Corrientes de alta frecuencia en fisioterapia: Utilizadas para aliviar dolor muscular, óseo o mejorar la cicatrización de heridas. Se podrían incluir en este apartado la onda corta y la microondas. Usan frecuencias de 1.5 MHz a 3 MHz y 1 GHz (gigahercio) respectivamente.

 

Contraindicaciones:

Como con cualquier tipo de electroterapia, la electroterapia de alta frecuencia debe usarse con precaución en ciertos casos, por ejemplo:

  • Personas con marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados.
  • Embarazo, especialmente en áreas cercanas al abdomen.
  • Personas con trastornos cardíacos o problemas circulatorios graves.

 

En resumen, la electroterapia de alta frecuencia es una herramienta terapéutica muy versátil con aplicaciones tanto médicas como estéticas, que ayuda a mejorar el bienestar general, la recuperación de lesiones y la salud de la piel.

TIPOS DE APARATOS EN EL MERCADO:

DIATERMIA:

Diatermia: Sucesión de ondas amortiguadas en forma de trenes de onda donde la amplitud decrece progresivamente cada cierto periodo de pausa. Inicialmente se empleaban frecuencias de 300.000 Hz hasta el 1.000.000 de Hertzios por segundo (1 MHz), con una longitud de onda que varía de los 300 a los 1000 metros. Actualmente ya está en desuso, ya que calentaban más el tejido óseo y subcutáneo que muscular3.

TECARTERAPIA:

Tecar, es al acrónimo de Transferencia Eléctrica Capacitiva y Resistiva. Es un método no quirúrgico único y patentado. Una innovadora terapia física introducida ya hace algunos años en Italia, que surge de las herramientas terapéutica no invasivas4.

El nacimiento es difuso tanto en cuanto la radiofrecuencia ya era utilizada en medicina desde hace décadas en otros ámbitos (que pasa a tener el nombre de diatermia o hipertermia profunda o de contacto), pero es a partir de 1983 en Barcelona, que el Dr. Calvet funda INDIBA, donde desarrolla e investiga profundamente en el campo de la radiofrecuencia empezándose a desarrollar más ampliamente su uso en estética y en fisioterapia en el año 1987.

Se basa en equipos que generan las ondas de radio frecuencia, en forma de interacción electromagnética basada en el modelo del condensador, creando corrientes de cargas eléctricas presentes en el interior del tejido en forma de iones. El equipo funciona en dos modos diferentes: capacitivo y resistivo, por medio de dos tipos diferentes de electrodos.

Los beneficios de la tecarterapia derivan del hecho de que la corriente no se transmite por contacto directo, sino por el movimiento de atracción y repulsión de cargas eléctricas. Esta acción crea una estimulación intensa a nivel celular, provocando los procesos de reparación natural del cuerpo. La bioestimulación de los tejidos genera vasodilatación con un aumento en el flujo sanguíneo que provoca la reducción del dolor, disminución de la tensión muscular y el drenaje de edemas.

En primer lugar, se produce el calentamiento del tejido celular subcutáneo, con la consiguiente vasodilatación y estimulación del sistema linfático, lo cual permitirá mejorar el metabolismo. A nivel de piel, estimula la colagenésis (estimula la formación de colágeno) de las proteínas denominadas HSP (Heat Shock Proteins). Estas proteínas se encuentran a nivel intracelular, y son las encargadas de proteger las células del estrés (aumento de temperatura, isquemia, etc.). Con la radiofrecuencia (aumento de temperatura) se logra estimular la proteína HSP 47 (proteína que protege al procolágeno tipo I), que, a su vez, estimula la formación de fibroblastos con el consiguiente aumento de producción de colágeno5.

Reactiva los poderes naturales fisiológicos del metabolismo, transfiriendo la energía del interior del cuerpo hacia el exterior provocando una hipertermia en el tejido.

RADIOFRECUENCIA:

La radiofrecuencia es una herramienta que se viene utilizando desde hace años para el abordaje de diferentes lesiones musculoesqueléticas dada su capacidad de influir a través de mecanismos térmicos o atérmicos en diferentes procesos fisiológicos, consiguiendo reducir el dolor y/o inflamación, así como mejorar y ayudar a la cicatrización de los diferentes tejidos corporales6.

Esta herramienta se considera una terapia electrofísica pasiva de carácter no invasivo, en la cual la tolerancia del paciente al tratamiento se describe como buena. Consiste en la aplicación transcutánea de corrientes de alta frecuencia, utilizando una corriente eléctrica de 448 KHz al generarse una diferencia de voltaje en el cuerpo, con el fin de desencadenar diferentes eventos celulares en los tejidos diana.

La transferencia eléctrica capacitativa-resistiva (CRET) es una estrategia electrotérmica no invasiva que se basa en la aplicación de corrientes eléctricas en el intervalo de 400 a 450 kHz. Cuando se administra a densidades de corrientes térmicas, provoca citotoxicidad en células cancerosas y se ve potenciado por la inyección de micropartículas metálicas en los tejidos tumorales diana7.

Los efectos de las terapias médicas con CRET no se deben exclusivamente al aumento de temperatura, sino también a las respuestas celulares directas al propio estímulo eléctrico. El tratamiento eléctrico mediante CRET podría promover la regeneración de tejidos activando la proliferación de células madre derivadas de tejido adiposo y podría aplicarse como adyuvante para la recuperación de diversas lesiones tisulares y vasculares.

Como electrodo de retorno se suele usar una placa de acero con forma rectangular. Los electrodos activos se caracterizan por su forma circular y se subdividen en dos tipos: el capacitivo, recubierto de una poliamida que actúa como medio dieléctrico y que concentra la mayoría de energía en tejidos blandos (alto contenido electrolítico), y el resistivo, de acero inoxidable, dirigido a tejidos más resistentes, como los tendones o huesos8.

El efecto que se consigue con este campo electromagnético es un aumento de temperatura sobre los tejidos (diatermia), aunque el tratamiento con esta frecuencia determinada puede utilizarse en dos modalidades: térmica, o atérmica.

Por un lado, una ligera hipertermia es suficiente para desencadenar un aumento de la actividad celular, producir una mejora en la circulación sanguínea a través de la vasodilatación, reducir el tono muscular o incluso mejorar la extensibilidad y elasticidad de los diferentes tejidos dependiendo del grado de temperatura que se alcance en cada uno de ellos. Por el otro, la modalidad atérmica corresponde efectos fundamentalmente a nivel celular, lo que se puede traducir en bioestimulación, promoviendo la regeneración tisular gracias al aumento de intercambios iónicos7.

La radiofrecuencia consigue los siguientes efectos:

• Disminución del dolor y la inflamación.

• Mejora de la funcionalidad.

• Reducción del tiempo de recuperación en diferentes lesiones musculoesqueléticas.

• Evolución favorable del cuadro clínico.

• Aumento de la elasticidad y extensibilidad del tejido conectivo.

 

ONDA CORTA:

La Onda Corta (OC) es un tipo de corriente electromagnética utilizada en la electroterapia, especialmente en aplicaciones terapéuticas para tratamiento de diversas patologías, tanto en fisioterapia como en medicina deportiva y estética. Se refiere a la utilización de ondas de radiofrecuencia de alta frecuencia, típicamente entre 1.5 MHz y 3 MHz, que son capaces de penetrar en los tejidos más profundos del cuerpo9.

Base científica y fisiológica:

Las ondas cortas se generan a través de un equipo de electroterapia que emite una corriente alterna de alta frecuencia. Esta corriente es utilizada para calentar los tejidos profundos del cuerpo, provocando una serie de efectos terapéuticos, principalmente térmicos, pero también biológicos y fisiológicos.

La banda de frecuencia más comúnmente usada por los fabricantes de los equipos es de 27,12 MHz con una longitud de onda de 11,06 m. La OC puede entregar la energía electromagnética en forma continua o pulsada, usando para ello diferentes tipos de electrodos: placas capacitativas en donde predomina el campo eléctrico y/o bobinas inductivas en que predomina el campo magnético.

Onda Corta Continua:

Se puede elegir entre el método del campo condensador o capacitativo y la técnica del campo solenoidal o método inductivo.

La onda corta continua (OCC) con la técnica del campo condensador, entrega la energía electromagnética en forma continuada sin ninguna interrupción, lo que produce un incremento importante de la energía cinética molecular y, por consiguiente, un aumento de la temperatura del tejido expuesto. Se basa en el empleo de unos electrodos condensadores que se colocan alrededor de la parte del cuerpo que va a ser tratada. Los cuerpos conductores serán calentados por el efecto Joule en la corriente de conducción y los cuerpos aislantes serán calentados por desplazamientos de la energía sobre la base de polarización de los tejidos.

El método inductivo se basa en el empleo de electrodos inductivos o solenoides, que constan de un cable de inducción enrollado alrededor de la parte del cuerpo que queremos tratar. Por este cable pasará una corriente variable de alta frecuencia que generará un campo magnético en el solenoide. Este campo inducirá en el interior del organismo una corriente inducida que generará calor.

El calor generado no proviene del exterior, sino que se genera del interior al exterior lo que permite a la piel y tejidos grasos calentarse muy poco.

Se han descrito una serie de efectos fisiológicos asociados al efecto térmico de la OCC, tales como vasodilatación, incremento de la velocidad de conducción nerviosa, de la tasa metabólica, de la extensibilidad del tejido colágeno y aumento del umbral doloroso.

Los electrodos que se pueden emplear varían según el método de aplicación, la zona a tratar y la forma para el tratamiento:

  • Solenoides o cables de inducción: La parte del cuerpo a tratar se coloca dentro del cable, el cual se enrolla alrededor. Se emplea para extremidades superiores e inferiores. La distancia entre vuelta y vuelta son 15 cm.
  • En espiral de Pancake: Monodo inductivo que consiste en una espiral de un cable grueso instalado en un soporte circular colocado cerca de la piel.
  • Intracavitarios: Cavidad rectal y vaginal
  • De aire: Placa de metal rodeada de aire y un aislante, que es la que se pone en contacto con la piel. Se denominan electrodos de Schliephake.

 

Se pueden aplicar de tres formas:

  • Longitudinal: La corriente fluye más o menos paralela a la parte que estamos tratando. La corriente irá fluyendo por las zonas que le ofrezcan menor resistencia como aquellas que tienen mayor contenido en agua e iones.
  • Transversal: Las capas tisulares están perpendiculares a los electrodos.
  • Coplanar: Los electrodos se colocan al mismo nivel que la zona que se va a tratar, quedando esta entre los electrodos.

 

Respecto a la distancia entre la piel, los electrodos y el tamaño que utilicemos debemos decir que como norma general:

A mayor distancia entre la piel y los electrodos, menor es la densidad de la corriente cerca de los electrodos.

Con electrodos de distinto tamaño, podemos decir que la zona que queda bajo el que tiene menor dimensión recibirá mayor energía en sus capas tisulares superficiales y profundas.

Los electrodos deben colocarse en sentido paralelo a la piel, para evitar el llamado efecto borde.

Si los electrodos son excesivamente grandes, la energía se disipa y se localiza poco.

Dosificación:

Para procesos agudos será menor que para los crónicos. Menor intensidad de corriente y menor tiempo.

Las dosis se clasifican en:

Dosis I: débil por debajo del umbral de sensación de calor.

Dosis II: Dosis débil, pequeña sensación de calor.

Dosis III: Moderada, sensación agradable de calor.

Dosis IV: Al límite de la tolerancia.

Indicaciones:

Vienen determinadas por los efectos que producen en el organismo. Al penetrar de 5 a 7 cm de profundidad, están indicadas para el tratamiento de músculos profundos y patología intraarticular.

  • Procesos inflamatorios: Periartritis, bursitis, epicondilitis, tendinitis.
  • Procesos metabólicos: Cicatrización de heridas de origen traumático.
  • Tratamiento del dolor: Neuralgias, neuritis, artropatías degenerativas, hipertonías.
  • Afecciones del aparato genitourinario.
  • Contracturas musculares, contusiones, mialgias, esguinces, sinovitis y derrames
  • Afecciones del tracto digestivo, espasmos esofágicos, cólicos hepáticos, etc.

 

Contraindicaciones absolutas:

Marcapasos, embarazadas, neoplasias, trastornos circulatorios como trombosis, hemorragias e isquemia. Epífisis en niños en crecimiento. Durante el ciclo menstrual y en estadios febriles.

Contraindicaciones relativas:

Pacientes portadores de osteosíntesis, osteoporosis, por la posibilidad de favorecer la eliminación de calcio. Pacientes con trastornos cardíacos, pacientes hemofílicos, en infecciones es recomendable usar la onda corta pulsátil.

Onda corta pulsátil:

En el caso de la onda corta pulsada (OCP), la entrega de energía electromagnética se realiza de manera intermitente, es decir, el equipo funciona a la misma frecuencia que la OCC, pero la energía de salida se proporciona en forma de trenes de pulsos, cuyo rango de duración está entre los 20 y 400 µs. De este modo, la intermitencia en la entrega de energía permitiría que el calor producido por la oscilación del campo electromagnético se pueda disipar por la circulación sanguínea, minimizando de esta forma los efectos térmicos de la OCC, es por esto que tradicionalmente la OCP se ha usado por sus supuestos efectos atérmicos.

Indicaciones:

Las indicaciones de la onda corta pulsada son más numerosas que las de la continua:

  • Reabsorción de edemas y hematomas.
  • Osteoporosis.
  • Lesiones nerviosas periféricas.
  • Infecciones agudas, subagudas y crónicas.
  • Heridas.
  • Zonas de isquemia periférica causada por arteriosclerosis.

 

Contraindicaciones:

En implantes metálicos se podrían usar para no producir quemaduras en tejidos adyacentes. En embarazadas, pacientes con marcapasos, audífonos y tumores se evitará esta terapia.

MICROONDAS:

Las microondas se refieren a ondas electromagnéticas con frecuencias superiores a 1 GHz (gigahercios), aunque el término «alta frecuencia» puede variar según el contexto. En el ámbito de la medicina, las microondas de alta frecuencia se utilizan principalmente en tratamientos de terapia física, en particular en diatermia por microondas. Este tipo de tratamiento utiliza energía de microondas para generar calor en los tejidos profundos, lo que favorece la circulación sanguínea, reduce la inflamación y acelera la curación de diversas afecciones.

Efectos fisiológicos:

En los dispositivos de diatermia por microondas, se emiten ondas electromagnéticas de alta frecuencia que interactúan con los tejidos del cuerpo, especialmente con los líquidos y las estructuras celulares. A medida que estas microondas atraviesan los tejidos, las moléculas de agua y los componentes celulares absorben la energía, lo que provoca un aumento en la temperatura local. Este calentamiento tiene varios efectos beneficiosos, como:

  1. Aumento de la circulación sanguínea: El calor mejora el flujo sanguíneo, lo que ayuda a transportar oxígeno y nutrientes a las áreas dañadas y facilita la eliminación de desechos metabólicos.
  2. Reducción de la inflamación: La microonda de alta frecuencia puede reducir la inflamación y el dolor, lo que facilita la rehabilitación de lesiones.
  3. Relajación muscular: El calor profundo generado por las microondas puede ayudar a reducir los espasmos musculares y aliviar la tensión en los músculos.
  4. Estimulación del proceso de curación: La estimulación térmica acelera los procesos de regeneración celular, lo que puede ser útil para tratar lesiones musculares, articulares y otros trastornos del sistema musculoesquelético.

 

Indicaciones:

Las microondas se usan para tratar patologías, tales como:

  • Lesiones musculares: como distensiones, esguinces o contusiones.
  • Dolores articulares: como en casos de artritis, artrosis o bursitis.
  • Contracturas musculares.
  • Rehabilitación postoperatoria: para acelerar la recuperación después de una cirugía.
  • Dolores crónicos: como los provocados por afecciones musculoesqueléticas de larga duración.

 

Diferencia entre microondas y otros tipos de calor:

Existen diferentes tipos de terapias de calor utilizadas en medicina física, como la termoterapia superficial (aplicación de calor en la piel) y la diatermia de baja frecuencia. La principal diferencia de las microondas de alta frecuencia es que estas pueden penetrar más profundamente en los tejidos, generando calor en las capas más internas, lo que resulta útil para tratar lesiones o afecciones más profundas.

  • Termoterapia superficial (como los infrarrojos o las almohadillas térmicas) sólo calienta la capa superficial de la piel y los músculos.
  • Diatermia (como las microondas de alta frecuencia) puede calentar músculos más profundos, tejidos blandos y articulaciones.

 

Ventajas:

La terapia con microondas de alta frecuencia tiene varias ventajas, pero también algunas precauciones que deben tenerse en cuenta:

  • Profundidad de penetración: El calor producido por las microondas de alta frecuencia puede llegar a tejidos más profundos.
  • No invasiva: Es una terapia sin necesidad de intervención quirúrgica.
  • Eficaz en el tratamiento de dolores musculoesqueléticos y articulares crónicos o agudos.

 

Contraindicaciones:

No se debe usar en personas con marcapasos, dispositivos implantados o en zonas con infecciones agudas. Tampoco es recomendable en casos de cáncer o cuando hay presencia de tejidos tumorales.

Aunque las microondas se aplica de forma controlada, el uso inapropiado o la exposición prolongada sin la debida supervisión pueden generar quemaduras o efectos no deseados.

CONCLUSIONES

Podríamos afirmar que la microondas, seguida de la onda corta y de la radiofrecuencia es la que mayor frecuencia tiene, lo cual no quiere decir que sea la más potente. La Ley de Joule (W · t = Jt) no se empleará para calcular la dosis de tratamiento, en su lugar se usará la percepción subjetiva de calor, siendo el grado I, atérmico y el resto del 2 al 5 térmicos.

Todas consiguen un efecto térmico profundo, si bien es cierto que la radiofrecuencia se usa más hacia fines estéticos y rehabilitadores y la onda corta y microondas se usan para el tratamiento de patología musculoesquelética. La onda corta sería la que más profundidad alcanzaría, seguido del microondas y la radiofrecuencia. Sin embargo, la radiofrecuencia sería la que mayor tolerancia tendría dentro de las tres técnicas por parte del paciente, seguido de las formas pulsadas de la onda corta y el microondas.

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