AUTORES
- Héctor Hernando Martín. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud.
- Noé Larroy Gil. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud.
- Carmen Barriendos Dalmau. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- María Carbó Cortés. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Marta Valentina del Campo Labordeta. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
RESUMEN
La automedicación implica el uso de medicamentos sin la supervisión de un médico, destacando su prevalencia en sociedades desarrolladas.
En algunos casos, la automedicación puede tener ventajas como la independencia del paciente y la reducción de la carga sobre el sistema de salud. Sin embargo, la automedicación también conlleva riesgos como reacciones adversas, un uso inapropiado de los medicamentos y la dependencia a los mismos.
La influencia de la publicidad y la disponibilidad de información a través de medios digitales son factores que contribuyen a la automedicación. La regulación publicitaria con el objetivo de garantizar la seguridad y el uso racional de los medicamentos es un aspecto importante.
Durante la pandemia de COVID-19 ha habido un aumento en la automedicación, destacando la necesidad de desmitificar la información falsa y asegurar la difusión de datos respaldados por evidencia científica para evitar daños a la salud pública.
PALABRAS CLAVE
Automedicación, publicidad, fármacos.
ABSTRACT
Self-medication involves the use of medications without the supervision of a doctor, highlighting its prevalence in developed societies. In some cases, self-medication can have advantages such as patient independence and reducing the burden on the healthcare system. However, self-medication also carries risks such as adverse reactions, inappropriate use of medications, and dependence on them.
The influence of advertising and the availability of information through digital media are factors that contribute to self-medication. Advertising regulation aimed at ensuring the safety and rational use of medications is an important aspect.
During the COVID-19 pandemic, there has been an increase in self-medication, emphasizing the need to debunk false information and ensure the dissemination of data supported by scientific evidence to prevent harm to public health.
KEY WORDS
Self-medication, advertising, drugs.
INTRODUCCIÓN
La automedicación consiste en la utilización de uno o más medicamentos sin la intervención de un médico ni, necesariamente, el consejo de un farmacéutico, con el objetivo de cuidarse de forma autónoma. La OMS considera que una automedicación responsable es un método válido de atención a la salud en las sociedades desarrolladas1,2.
Entre los fármacos más utilizados sin prescripción encontramos analgésicos, antiinflamatorios, antigripales, corticoides, antihistamínicos, antiácidos y ansiolíticos3.
En España, el 11,1% de medicamentos que necesitan receta médica no cumplen esta imposición, siendo demandados por reutilización ya que han sido previamente recomendados, debido a condiciones crónicas o por prescripción recomendada sin receta, incluso sin ninguna intervención profesional en los que se consumen fármacos enfocados al tratamiento de síntomas menores o patologías banales. Un 40% de los fármacos tomados por el paciente no son registrados4,5,6.
En general, se ha encontrado mayor prevalencia de automedicación en mujeres, estudiantes universitarios y en personas con bajo nivel socioeconómico, además de población con fácil acceso a la salud, con estudios, e incluso personal sanitario, quienes alcanzan cifras de automedicación del 90%. Esta cifra se incrementa en fumadores habituales y consumidores de bebidas alcohólicas y drogas ilegales5,6.
Según la encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística en 2021, una de cada dos personas (52,0%) consumió medicamentos recetados por un médico, correspondiéndole el 14,7% a medicamentos no recetados (12,7% de los hombres y 16,5% de las mujeres)7.
Este porcentaje disminuyó respecto a la anterior encuesta realizada (14,7% frente a 21,6% de 2015) en la que se había registrado un incremento de autoconsumo en referencia a 2009 (21,6% frente a 15,9%). En 2020, el intervalo de edad de mayor autoconsumo de medicación fue el de 25 a 64 años.
Aunque no muchos, la automedicación tiene ciertas ventajas y beneficios. Algunas de ellas son que permiten mantener la independencia del paciente y hacen que el paciente se interese más sobre su propia salud. Además, normalmente los medicamentos que se venden sin receta tienen poco riesgo de abuso y pocos efectos adversos. La automedicación favorece a evitar el colapso del sistema sanitario ya que disminuye el número de consultas por problemas no graves; y por tanto indirectamente produce un ahorro de dinero8.
Así mismo hay que tener en cuenta todos los riesgos y consecuencias negativas que conlleva para nuestra salud, en muchos casos son desconocidos por la mayoría de las personas. La consecuencia más evidente sería el hecho de que todos los medicamentos están sujetos a reacciones adversas, algunas más leves y otras más graves y en algunos casos hasta intoxicación. Al desconocer estas, las automedicaciones los hacen más peligrosos.
Otra consecuencia importante de la automedicación es la infectividad, ya que muchas veces se consumen medicamentos que no son los adecuados para la patología del paciente. Un ejemplo muy claro y utilizado es utilizar antibióticos sin saber que es un cuadro viral, esto genera consecuencias negativas para nuestro organismo ya que el uso desmedido de antibióticos puede crear resistencias a estos, a la vez que no estamos tratando de manera adecuada nuestro problema9.
Otro efecto negativo podría ser la dependencia que pueden crear según qué tipos de fármacos, como pueden ser las benzodiacepinas o fármacos para conciliar mejor el sueño. También podríamos tener en cuenta problemas con interacciones con otros medicamentos o antagonismo en el efecto del medicamento.
Una consecuencia generalizada de automedicación es el uso desmesurado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) que a su vez produce daño gastrointestinal. Todas estas consecuencias generan aspectos negativos para los pacientes y a su vez generan un impacto económico en el sistema de salud de un país.
La publicidad y la tecnología han facilitado a nivel global la automedicación. Además, las redes sociales le han propiciado la capacidad de diseminarse rápidamente ya que, a diferencia de la información científica con evidencia, es más sencilla de entender y apela a los sentimientos en lugar de a la razón, a la vez que brinda esperanza o desconfianza donde no existe. Es por ello que la información ha pasado de estar limitada a los profesionales de salud a ser accesible para todo el público. Ha evolucionado desde un concepto simple a más complejo, desde la ausencia de prescripción médica a un acto de prescripción no cumplido por el paciente6.
La influencia que tiene la publicidad sobre la sociedad es cada vez mayor y pasa a ser un problema cuando la información que proporciona no es completamente verídica y puede ser nociva. Un 26% de los encuestados en un estudio de 2015 en funcionarios señalan que la publicidad es importante para automedicarse. El objetivo que tiene es el consumo, más allá de los efectos negativos2,10,11.
Todos los medios de comunicación acogen la promoción de especialidades farmacéuticas y en muchas ocasiones transmiten una idea engañosa, intentando evitar aspectos como efectos adversos o contraindicaciones. Además, dota a determinados medicamentos de unos “poderes” excesivos creando unas expectativas irreales, en lugar de su función real en referencia a la salud. Dicha publicidad incita al consumo de medicamentos no financiables y que no precisan de receta, los llamados medicamentos EFP (especialidad farmacéutica publicitaria)2,11.
En España, la publicidad de medicamentos de uso humano está controlada por el Real Decreto 1416/1994 del 25 de junio. Principalmente abarca los principios de seguridad, eficacia y uso racional de medicamentos2.
El problema de la automedicación ya existía antes de que ocurriera la pandemia del COVID-19, pero ahora este problema se ha acentuado, ya que las personas quieren creer en algún medicamento «milagroso». Esta predisposición de la población a aceptar un nuevo fármaco que les alivie el problema hace que en estos tiempos cualquier información relacionada con fármacos para el COVID-19 sea delicada. Por este motivo, es necesario que las autoridades sanitarias y la comunidad científica aclaren permanentemente la información que no es correcta o que carece de evidencia científica, ya que esa información puede ser tomada como cierta por muchas personas y causar daño12.
La automedicación ocasionada por la crisis sanitaria del COVID-19 se ha vuelto un problema de gran relevancia sanitaria. En esta época existe una enorme incertidumbre y un gran temor en relación con el origen, el tratamiento y los métodos preventivos contra el COVID-19. La evidencia médica necesaria aún no se encuentra disponible, lo que provoca que el COVID-19 sea especialmente vulnerable a la proliferación de falsa información, desinformación y desconfianza médica.
En general, la desinformación lleva a considerar cualquier vía como válida y en esto la publicidad tiene una gran influencia en las personas. En consecuencia, a ello, puede haber un aumento en la automedicación de forma no controlada y que esto derive en problemas importantes para la salud.
OBJETIVOS
General:
-Analizar la influencia de la publicidad en la automedicación.
Específicos:
-Explicar las ventajas e inconvenientes de las especialidades farmacéuticas publicitarias.
-Examinar los intereses económicos de la industria farmacéutica respecto a la publicidad.
METODOLOGÍA
Se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica en las siguientes bases de datos: Pubmed, Scielo, Science Direct. Además, se ha extraído información de otras fuentes como el Instituto Nacional de Estadística. La búsqueda bibliográfica queda reflejada con mayor detalle en la tabla que conforma el anexo 1.
RESULTADOS
·Artículo: Uso racional de medicamentos: La automedicación como consecuencia de la publicidad11.
-Principales resultados: el interés económico de las industrias farmacéuticas sobrepasa el interés por la salud de las personas. La información que transmiten las industrias farmacéuticas y los medios de comunicación es incompleta y la legislación debería ser más exacta en referencia a los anuncios y propagandas de medicamentos.
·Artículo: Perfil de automedicación en funcionarios de una industria farmacéutica10.
-Principales resultados: en un estudio en 2015 a funcionarios que trabajan en una planta industrial farmacéutica se observó que solo el 26 % de los encuestados señalan que la publicidad es importante para automedicarse.
·Artículo: La automedicación promovida por medios de comunicación, un peligro con consecuencias en tiempos de crisis de salud pública por la COVID-1912.
-Principales resultados: la desinformación o falsa información tiene la capacidad de diseminarse rápidamente a través de redes sociales y medios de comunicación, sin tomar en cuenta las posibles consecuencias que se podrían ocasionar a corto y a medio plazo. Esto repercute, en gran medida, en la automedicación en los tiempos de pandemia.
·Artículo: La automedicación responsable, la publicidad farmacéutica y su marco en la Atención Primaria2.
-Principales resultados: solamente puede existir una publicidad dirigida a la población sobre ciertos medicamentos que se llaman especialidades farmacéuticas publicitarias (EFP). Además, esta publicidad siempre debe tener un control previo. Aun así, la publicidad algunas veces suele mostrar realidades deformadas para aumentar el consumo desmesurado de productos, sin pensar en los perjuicios que esto tiene sobre la salud. Según una evaluación realizada por Consumers International en un 98% de los casos, la publicidad no cumplió las normas para la protección del consumidor. Por tanto, aunque las normas que regulan la publicidad parecen estrictas, existen numerosos casos de desinformación. Este artículo determina que las especialidades farmacéuticas publicitarias tienen la ventaja de promover una automedicación responsable, así como de reducir gastos públicos y el número de consultas en atención primaria por síntomas considerados leves. Sin embargo, se les asocian determinadas desventajas como un aumento de la automedicación irresponsable por una información inadecuada y poco comparable.
DISCUSIÓN
En nuestra revisión se ha evidenciado que tanto las industrias farmacéuticas como los medios de comunicación parecen estar más interesados en sus ventas y beneficios económicos que en favorecer la salud y calidad de vida de la población, y es por ello que la información que transmiten es incompleta o deformada. Además, el incremento de venta de medicamentos sin receta coincide con el auge de la publicidad2,11.
Sin embargo, discrepa con lo expuesto en el artículo Perfil de automedicación en funcionarios de una industria farmacéutica, donde sólo un 26% considera la publicidad como influencia importante en la automedicación10.
De la misma manera, se determina que existe la necesidad de que la legislación sea más precisa con respecto a este tema ya que, en la mayoría de los casos, la publicidad no cumplió las normas que protegen al consumidor2,11.
El artículo La automedicación responsable, la publicidad farmacéutica y su marco en la Atención Primaria afirma que las especialidades farmacéuticas aportan ventajas e inconvenientes en cuanto a la automedicación. Entre ellas, las ventajas más relevantes son una reducción del colapso sanitario y de los gastos públicos; y las desventajas a destacar son una información inadecuada y poco comparable2.
CONCLUSIÓN
La industria farmacéutica utiliza la publicidad para aumentar sus beneficios económicos en lugar de para mejorar el bienestar de los pacientes, proporcionando una información distorsionada. A pesar de que existe una relación entre la publicidad y la automedicación, la ausencia de datos numéricos no permite cuantificar el grado de relación entre estas.
Se recomienda un uso responsable de la automedicación ya que pueden aparecer graves consecuencias debido a la desinformación que nos aporta la publicidad.
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Anexo 1. Tabla metodología.
| Bases de datos | Palabras clave | Artículos encontrados | Artículos seleccionados |
| PUBMED | Self-medication AND benefits AND independence | 21 | 1 |
| SCIELO | Automedicación AND prescripción | 37 | 1 |
| Automedicación | 165 (filtrando en español = 22) | 2 | |
| Automedicación AND publicidad | 7 | 2 | |
| SCIENCE DIRECT | Publicidad AND medicación AND automedicación | 7 | 1 |
| Anuncio AND fármacos | 197 (review article, España = 52) | 2 | |
| Automedicación AND frecuente | 340 (review article = 44) | 2 | |
| OTRAS FUENTES | Instituto Nacional Estadística (INE) | 1 | |