Relato biográfico: dar a luz en pandemia

15 mayo 2024

AUTORES

  1. María Pilar Fidalgo Pamplona. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. María Teresa Malo Latorre. Diplomada en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  3. Purificación Palacios Navarro. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Cristina del Pilar Lite Cenzano. Diplomada en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Sergio Gracia Andiano. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Eva María De Val Comín. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

Tras la llegada del COVID en 2020, la sanidad en España cambió y supuso un gran esfuerzo para todos, y en especial para las futuras mamás que se enfrentaban a la cita a ciegas más maravillosa de su vida.

Por ello, el objetivo del presente estudio fue conocer mediante una entrevista cómo vivió el momento del parto en soledad y el postparto en pleno estado de alarma.

PALABRAS CLAVE

Biografía, COVID, entrevista, investigación cualitativa, parto, pandemia.

ABSTRACT

After the arrival of covid in 2020, healthcare in Spain changed and required a great effort for everyone, and especially for the future mothers who were facing the most wonderful blind date of their lives.

Therefore, the objective of this study was to find out, through an interview, how she experienced the moment of childbirth alone and the postpartum period in a full state of alarm.

KEY WORDS

Biography, COVID, interview, qualitative research, childbirth, pandemic.

ESTUDIO BIOGRÁFICO

El año 2020, como bien todos sabemos, dejará en nuestras vidas la marca, la huella de un antes y un después que aún hoy estamos transitando.

El SARS-CoV-2, denominado COVID-19, se identificó en diciembre de 2019 como el causante de múltiples afecciones respiratorias atípicas en Wuhan, Hubei, China. Fue declarada por la Organización Mundial de la Salud como pandemia el 11 de marzo de 2020. Siendo identificado el primer caso en España en Baleares a finales de febrero de 20202.

Parir y nacer es un hecho humano universal, pero, como todo proceso biológico, está modelada por el entorno social y por sus relaciones, además hay que resaltar, que durante la pandemia del COVID-19, nos enfrentamos a algo totalmente nuevo que modificó incluso el ayudar a dar a luz a un nuevo ser en la Tierra.

La pandemia del coronavirus trajo un escenario inédito para embarazadas y parturientas, así como para los recién nacidos, sus padres y familias. Los mensajes de alarma, la preocupación, el miedo a la infección, las recomendaciones cambiantes, el exceso de información suponen un importante estrés añadido a la hora de dar a luz e iniciar la lactancia3. Muchas gestantes a punto de dar a luz han vivido muy angustiadas la etapa final de sus embarazos, al igual que el enfrentamiento al parto y postparto4.

Por ello, el objetivo del presente estudio fue conocer mediante las propias palabras de una futura mamá sus sentimientos y percepciones recibidas ante el momento de dar a luz a su bebe y durante su postparto. Para ello, se decidió hacer una investigación cualitativa con método biográfico, realizando una entrevista en profundidad a una mamá que dio a luz a los días de decretar el estado de alarma.

La informante tiene 33 años de edad, es mamá de una niña de 2 años y enfermera de profesión.

Se acordó la aceptación a participar en este estudio mediante llamada telefónica, previa cita explicándole el proceso, así como la confidencialidad y anonimato de su persona en dicho trabajo. La entrevista fue mediante videollamada dadas las condiciones sanitarias que albergamos. Dicha videollamada, aproximadamente de una hora, se realizó en octubre del 2020. Los instrumentos fueron un cuaderno de campo donde se fue anotando todas las observaciones (lenguaje no verbal, tono, lágrimas e interrupciones) y la grabación íntegra de la videollamada.

La grabación obtenida fue transcrita íntegramente, seguidamente se realizó un análisis cualitativo del contenido. El guión a tratar en la entrevista y de la información que posteriormente analizamos, se fijó previamente a la entrevista. Posteriormente tras la redacción del artículo, se concretó una nueva videollamada, para la lectura del resultado final y así la aceptación de lo recogido por el participante.

Tras la entrevista se ve claramente la afectación emocional en este parto, palabras de tristeza, soledad son muy frecuentes en su relato. Los nuevos protocolos a actuar en la pandemia y el miedo al contagio en una situación tan bonita como el nacimiento reflejan estos sentimientos con frases de nuestra entrevistada como “Todo fue frío, distante, nada que ver con el parto de la mayor”. También resaltar en su relato la impersonalidad de los profesionales en ese momento en que sólo podíamos mostrar nuestros ojos “Me acompañaba la matrona, o simplemente unos ojos que me transmitían calma, no recuerdo nada más de ella”. El ser ella sanitaria, seguramente hace un punto de vista diferente al resto de parturientas en esta situación, ella considera un trabajo de atención frío, automatizado… y es consciente que nos enfrentábamos a algo desconocido “…era todo frío, casi ni hablaban entre las compañeras, era como trabajo automatizado. Nos enfrentábamos a algo desconocido que se llevaba cada día cientos de vidas, y no sabíamos, el simple hecho de acompañar a dar a luz a una mamá sana, que podría conllevar”.

En cuanto a la vivencia de su postparto, es evidente en su relato la soledad, la tristeza por el apego familiar y el sentimiento de culpa por traer a este mundo que estaba patas arriba a su pequeño, con frases como “…cada videollamada al finalizar huía a la habitación y lloraba. El vínculo familiar lo necesitaba…” “Sin olvidar, lo culpable que me sentía por traerlos a este mundo en esta situación, que no sabíamos cuánto iba a durar”. También es necesario resaltar las visitas tanto para el bebé como para ella, que fueron por videollamada o relativamente frías, hace hincapié que ser sanitaria ayudó a afrontarlas mucho mejor que el resto de mujeres en este periodo “…vía telefónica. De pequeño, me preguntaban que sí veía todo normal, que sí iba ganando peso, que como dormía… Y el hecho de ser enfermera y no ser mamá primeriza, ayudó y pase esta etapa desde otra perspectiva.”

Evidentemente sería necesario profundizar más en este ámbito, eligiendo informantes sin experiencia sanitaria o mamás primerizas para saber y comparar sus relatos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Amezcua M, Hueso Montoro C. Cómo elaborar un relato biográfico. Arch Memoria (en línea), 2004; 1. Disponible en: http://www.index-f.com/memoria/metodologia.php [Consultado en noviembre de 2019].
  2. Sule, W. F., & Oluwayelu, D. O. (2020). Real-time RT-PCR for COVID-19 diagnosis: challenges and prospects. The Pan African medical journal, 35(Suppl 2), 121. https://doi.org/10.11604/pamj.supp.2020.35.24258 [Consultado en enero 2022]
  3. WHO. Coronavirus Disease 2019. 2020;14(6): e01218. Disponible en: https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019 [Consultado en septiembre del 2020].
  4. Olza I. Sanar el trauma del parto en tiempos de pandemia. 2020 May 14; Disponible en: https://iboneolza.org/2020/05/14/sanar-el-trauma-del-parto-en-tiempos-de-pandemia/ [ Consultado en octubre del 2020].

 

ANEXOS

Texto biográfico1:

Momento de dar a luz en estado de alarma:

Se describe en duro, soledad…

Aguanté en mi casa con mi hija de dos años hasta que no pude más y me obligó mi marido a ir al hospital ya que con el primer parto había sido todo muy rápido. Aún se despertó la pequeña y pase una contracción junta a ella, disfrutando de su olor y de que la próxima vez que la vería sería hermana mayor.

Llegué ya bastante dilatada y me metieron para la sala de dilatación. Todo fue frío, distante, nada que ver con el parto de la mayor. No quise epidural, por propia convicción. Estaba sola (lo recalca con movimiento de manos) , mi bebe que quería salir y yo, en cuatro paredes. Mi marido lo dejaron fuera.

A las dos horas, avisé y dije que no podía más, que quería empujar, que mi peque quería salir y allí mismo en la sala de dilatación di a luz a un bebe precioso. Me acompañaba la matrona, o simplemente unos ojos que me transmitían calma, no recuerdo nada más de ella.

Posteriormente me pasó un señor que ni le pude ver el rostro al paritorio, donde procedió mi matrona, la de ojos de calma, a coserme dos puntos que me había desgarrado. Alguien entró y me dijo, “hemos avisado a tu marido”, “¿Cómo se llama el peque?”, dije su nombre y desapareció.

Dada la pandemia (baja la cabeza) yo creo que la gente no quería involucrarse por las consecuencias que conllevaba, era todo frío, casi ni hablaban entre las compañeras, era como trabajo automatizado. Nos enfrentábamos a algo desconocido que se llevaba cada día cientos de vidas, y no sabíamos, el simple hecho de acompañar a dar a luz a una mama sana, que podría conllevar.

En el despertar, justo al ir a la planta, apareció mi marido y fue maravilloso, lloramos de emoción (ojos vidriosos), era la primera vez que veía a su hijo, era la primera vez que nos veíamos convertidos en padres por segunda vez… todo lo pasado lo había vivido yo en soledad.

 

Postparto:

El llegar a casa fue lo más emocionante, el reunirnos juntos, los cuatro en casa, el ver la carita de mi hija mayor, el conectar con su hermano…

Lo más duro, las videollamadas que hacían que nuestras familias conocieran al nuevo miembro, sin poder abrazarlo, besarlo, sin comérselo a mordiscos… cada videollamada al finalizar huía a la habitación y lloraba. El vínculo familiar lo necesitaba, y mis hormonas están revolucionadas (se emociona).

El estar solos los 4 en 90 metros cuadrados más una galería que daba vida, fue intenso. Estar solos con un bebe recién nacido y una niña de dos años que no entendía que su hermano viniese a este mundo y de repente se quedaba sin parque, piscina, pueblo, guarde…

Sin olvidar, lo culpable que me sentía por traerlos a este mundo en esta situación, que no sabíamos cuánto iba a durar.

Las visitas de control tanto para el peque como para mí, fueron vía telefónica. De pequeño, me preguntaban que sí veía todo normal, que sí iba ganando peso, que como dormía… Y el hecho de ser enfermera y no ser mamá primeriza, ayudó y pase esta etapa desde otra perspectiva.

Él tomaba pecho, y se veía notablemente que cogía peso, el dormir fue muy duro, creo que noto mi nerviosismo a la situación y por el día me daba tregua para disfrutar de su hermana y por la noche, pues maravillosamente la pasábamos en vela. Creo que había noches que en total dormía 2 horas.

Y el control de mi matrona, fue a un centro de salud de referencia no el que me corresponde, ya que no sustituyeron su baja. La visita siguió fría como todo, me exploro los puntos a igual 1 metro de distancia, me explico que me moviera en casa para evitar la retención de líquidos y fin…

Ahora lo hablo desde la distancia, desde ver a mis hijos creciendo, a mi familia disfrutando de ellos, y el bichito como la mayor lo llama ser cada vez más pequeño… pero sí fue duro y ya no sólo el mío sino todas las que dimos a luz en esta situación, con todas las que he ido hablando unas por suerte lo comparamos con los anteriores vividos, otras sólo les quedará esta sensación en la mejor cita a ciegas que tengamos nunca.

 

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