AUTORES
- Isabel Loscos García. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Fernando el Católico (Zaragoza). España.
- Celia Socada Rasal. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Amando Loriga, Caspe (Zaragoza). España.
- Daniel Guerrero Latorre. Graduado en Enfermería. Medicina Interna en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.
- Jolanta Swierczynska. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Valdespartera (Zaragoza). España.
- Jordán Lozano Clemente. Graduado en Enfermería. Servicio de Esterilización en el Hospital Clínico Lozano Blesa (Zaragoza). España.
- Sonia Val Pérez. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Royo Villanova (Zaragoza). España.
RESUMEN
La urostomía es una intervención quirúrgica que permite la derivación de la orina hacia el exterior del cuerpo a través de un estoma. Esta técnica suele indicarse tras procedimientos radicales como la cistectomía o en casos de disfunción vesical grave. El papel de la enfermería en la atención al paciente portador de urostomía resulta esencial, tanto en el periodo hospitalario como en la atención primaria, ofreciendo educación, apoyo emocional y seguimiento de la adaptación al dispositivo. Este trabajo revisa los tipos de urostomías más frecuentes, el abordaje enfermero y las claves para un cuidado integral en pacientes ostomizados.
PALABRAS CLAVE
Urostomía, estoma, cuidados de enfermería, ostomía urinaria.
ABSTRACT
Urostomy is a surgical procedure that diverts urine to the outside of the body through a stoma. It is commonly indicated after radical surgeries such as cystectomy or in cases of severe bladder dysfunction. Nursing care plays a crucial role in the management of urostomy patients, both in hospital settings and in primary care, offering education, emotional support, and guidance for adapting to the device. This review addresses the most common types of urostomies, nursing approach, and key aspects for comprehensive ostomy care.
KEY WORDS
Urostomy, stoma, nursing care, urinary ostomy.
La urostomía, aunque no es una intervención de alta prevalencia en comparación con otros tipos de ostomías, representa un desafío creciente para el sistema sanitario debido al aumento de los casos de cáncer de vejiga y a la mayor esperanza de vida de la población. Se estima que cada año miles de pacientes requieren algún tipo de derivación urinaria tras una cistectomía radical, lo que sitúa a la urostomía como un procedimiento de relevancia clínica y social¹². Este contexto exige una preparación específica de los profesionales de enfermería para garantizar cuidados seguros, integrales y humanizados.
La urostomía es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se crea una abertura en la pared abdominal para permitir la salida de la orina, en casos donde la vejiga no puede cumplir su función de almacenamiento y evacuación¹. Suele indicarse en pacientes con cáncer de vejiga, lesiones neurológicas, enfermedades congénitas o daños severos en el tracto urinario². La intervención implica importantes cambios físicos y emocionales que requieren un acompañamiento profesional, donde el papel de la enfermería es clave.
La atención al paciente con urostomía requiere formación específica, no solo en la técnica del cuidado del estoma, sino también en el abordaje emocional, educativo y comunitario, especialmente en el ámbito de la atención primaria y la geriatría. Esta revisión monográfica recopila la información esencial sobre tipos de urostomía, cuidados de enfermería, seguimiento del paciente y recursos disponibles.
Existen diferentes técnicas de derivación urinaria, entre ellas la urostomía con conducto ileal de Bricker, la más común, en la que un segmento del íleon actúa como canal para transportar la orina desde los uréteres hacia el estoma³. Otros procedimientos incluyen la urostomía continente, que permite al paciente vaciar el reservorio mediante sonda, o la neovejiga ortotópica, aunque esta última no implica un estoma externo².
Implicaciones para el paciente:
El impacto físico de la urostomía puede incluir irritaciones cutáneas, infecciones o fugas de orina. En el plano psicológico, muchos pacientes experimentan ansiedad, rechazo del propio cuerpo y dificultades para retomar su vida social⁴. Por eso, el proceso de adaptación requiere una atención individualizada y continua.
El seguimiento de enfermería comienza desde el preoperatorio, con la educación sobre el procedimiento, marcaje del estoma y evaluación del entorno familiar y social¹. En el postoperatorio, el foco está en la prevención de complicaciones cutáneas, elección adecuada del dispositivo y entrenamiento para el autocuidado³.
En atención primaria, la enfermera ostomaterapeuta o de enlace tiene un rol decisivo en el acompañamiento, resolución de dudas, seguimiento de la piel periestomal y detección precoz de problemas. El uso de materiales de apoyo (protectores cutáneos, barreras convexas, dispositivos de recogida) debe ser personalizado según las características del paciente y del estoma⁴.
Existen asociaciones de pacientes ostomizados que ofrecen recursos, apoyo mutuo y asesoramiento. Un ejemplo es la web “Ostomizados Aragón”³, donde se recopila información práctica sobre materiales, recomendaciones y testimonios de personas con ostomía. Estos recursos, junto con la atención enfermera, facilitan la autonomía del paciente y mejoran su calidad de vida.
DISCUSIÓN
La autonomía del paciente y mejorar su calidad de vida deben ser ejes centrales en la atención enfermera al portador de urostomía. No basta con garantizar la técnica y el manejo adecuado del dispositivo, sino que es necesario un enfoque más amplio que contemple dimensiones emocionales, sociales y culturales. El acompañamiento cercano de enfermería en la transición desde el hospital al domicilio resulta decisivo, pues es en este entorno donde surgen la mayoría de las dudas y dificultades.
El impacto en la imagen corporal, la vida sexual y la autoestima constituye una de las principales barreras para la adaptación. Numerosos pacientes expresan sentimientos de rechazo hacia su propio cuerpo y temor al estigma social, lo que puede derivar en aislamiento. Aquí, la escucha activa y la comunicación terapéutica son herramientas clave que permiten a la enfermera ofrecer un cuidado integral y humanizado.
Por otro lado, la educación sanitaria debe extenderse más allá de las recomendaciones técnicas. Programas grupales de formación y espacios de encuentro entre pacientes ostomizados han demostrado ser eficaces para disminuir la ansiedad y fomentar el aprendizaje práctico a través del apoyo entre iguales. La enfermería, en este contexto, no solo informa, sino que actúa como facilitadora de redes de apoyo comunitario.
El acceso equitativo a dispositivos y materiales de ostomía representa otro reto. La innovación tecnológica ha permitido la aparición de sistemas más discretos y eficaces, pero su disponibilidad puede verse limitada por cuestiones económicas o territoriales. Desde la práctica enfermera, la defensa de la equidad y la coordinación con el sistema sanitario son esenciales para garantizar que todos los pacientes dispongan de los recursos necesarios.
Finalmente, es necesario reconocer que aún persisten limitaciones estructurales: no todos los centros de salud cuentan con consultas de estomaterapia, y la difusión de asociaciones de pacientes sigue siendo insuficiente. Superar estas carencias requiere formación continuada de los profesionales, coordinación entre niveles asistenciales y un mayor respaldo institucional a las redes de apoyo.
En conjunto, estas reflexiones muestran que los cuidados de enfermería en pacientes con urostomía deben entenderse como un proceso dinámico, en el que se combinan competencias técnicas con sensibilidad humana y compromiso social, orientados siempre a la autonomía y al bienestar integral del paciente.
La urostomía implica una modificación radical en la vida del paciente, tanto desde el punto de vista fisiológico como emocional. Los cuidados de enfermería en atención primaria y geriatría son fundamentales para garantizar una correcta adaptación, prevenir complicaciones y promover el bienestar integral. El acompañamiento profesional, junto con el acceso a recursos informativos y el soporte de asociaciones, son pilares esenciales en el proceso de adaptación a la urostomía.
Además, resulta imprescindible impulsar programas de educación sanitaria continuada, mejorar la coordinación entre niveles asistenciales y fomentar el apoyo comunitario. Solo mediante un enfoque integral, centrado en la persona y en la equidad de acceso a recursos, será posible favorecer una adaptación plena y sostenible en el tiempo.
- ¿Qué es una urostomía? [Internet]. Servicio de Urología Hospital San Rafael (Madrid); 2021 [citado 16 may 2024]. Disponible en: https://www.urologiasanrafael.com/que-es-una-urostomia
- Derivación urinaria [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; [citado 16 may 2024]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-urologicas/derivacion-urinaria
- Información [Internet]. Ostomizadosaragon.org; [citado 16 may 2024]. Disponible en: https://ostomizadosaragon.org/informacion
- Super User. SEDE [Internet]. Estomaterapia.es; [citado 25 may 2024]. Disponible en: https://estomaterapia.es