Revisión sistemática sobre cuidados de enfermería en grandes quemados

27 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Julio Carabantes Bautista. Consultas Externas del Hospital Miguel Servet Materno Infantil. Zaragoza, España.
  2. Paula López Pérez, Enfermera en Consultas Externas del Hospital Infantil Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Pilar Navarro Palacios, Enfermera de Atención Primaria en el Seminario/ Romareda. Zaragoza, España.
  4. Aldara Cornejo Robles, Enfermera de Urgencias en el Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  5. Julia Pérez Adiego, Enfermera Consultas Externas Hospital Infantil Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Paula Narro Hernández, Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La Organización Mundial de la Salud define una quemadura como la lesión en la piel u otro tejido orgánico causado por el calor, la radiación, la radioactividad, la electricidad, la fricción o el contacto con productos químicos. La piel es la principal barrera que nos protege del medio en el que vivimos, en los grandes quemados esta barrera es destruida provocando complicaciones en el organismo críticas para el paciente.

Las quemaduras son lesiones frecuentes que requieren atención especializada en unidades críticas. Se clasifican en leves, moderadas y graves, estas últimas con mayor riesgo de mortalidad. Afectan los tejidos vivos, alterando su estructura y función, lo que genera inflamación, complicaciones y un proceso de cicatrización. Según su origen, pueden ser térmicas, químicas o eléctricas, predominando las dos primeras. El tratamiento de las quemaduras graves debe ser estricto para asegurar supervivencia y recuperación. El gran quemado es considerado paciente crítico por su gran morbilidad y mortalidad ya que aproximadamente causa 180.000 defunciones al año, provocando principalmente en lugares domésticos y laborales.

El papel de la enfermera resulta esencial e insustituible en la atención de un paciente en estado crítico, ya que su labor implica ofrecer un cuidado integral con un enfoque humano, considerando también el contexto que lo rodea. Para ello, requiere una preparación profesional completa y especializada, que le permita desarrollar acciones centradas en la prevención y en garantizar una atención de calidad. Además, es la enfermera quien permanece más tiempo junto al paciente, brindándole un acompañamiento individualizado y respondiendo de manera inmediata a sus necesidades sociales, biofísicas y psicológicas alteradas

PALABRAS CLAVE

Cuidados de enfermería, pacientes, quemaduras graves, unidades de cuidados intensivos.

ABSTRACT

The World Health Organization defines a burn as an injury to the skin or other organic tissue caused by heat, radiation, radioactivity, electricity, friction, or contact with chemicals. The skin is the main barrier that protects us from the environment in which we live; in major burns, this barrier is destroyed, causing critical complications for the patient.

Burns are common injuries that require specialized care in critical care units. They are classified as mild, moderate, and severe, the latter with a higher risk of mortality. They affect living tissue, altering its structure and function, generating inflammation, complications, and a healing process. Depending on their origin, they can be thermal, chemical, or electrical, with the first two predominating. Treatment of severe burns must be rigorous to ensure survival and recovery. Severe burns are considered critically ill patients due to their high morbidity and mortality, as they cause approximately 180,000 deaths annually, mainly in domestic and workplace settings.

The role of the nurse is essential and irreplaceable in the care of a critically ill patient, as their work involves providing comprehensive care with a humane approach, while also considering the surrounding context. This requires comprehensive and specialized professional training, enabling them to develop actions focused on prevention and ensuring quality care. Furthermore, the nurse spends the most time with the patient, providing individualized support and responding immediately to their altered social, biophysical, and psychological needs.

KEY WORDS

Nursing care, patients, severe burns, intensive care units.

INTRODUCCIÓN

Las quemaduras representan un problema de salud pública de gran relevancia debido a su elevada incidencia, las secuelas físicas y emocionales que generan, así como el riesgo de mortalidad asociado a los casos graves1,2,3,4. Estas lesiones comprometen los tejidos vivos, alterando tanto la estructura como la función celular, lo que desencadena respuestas inflamatorias, complicaciones sistémicas y un complejo proceso de cicatrización. El impacto de las quemaduras no se limita únicamente al plano biológico, sino que repercute también en la calidad de vida del paciente y en la dinámica familiar, lo que exige un abordaje integral desde el cuidado enfermero1.

Según la American Burn Association, la mayoría de los pacientes con quemaduras son hombres y niños, representando el 68 % del total3. Las causas más frecuentes incluyen fuego (43 %), escaldaduras (34 %), contacto (9 %), productos químicos (7 %) y eléctricos (3 %). Los incidentes ocurren mayormente en el hogar (78 %), seguidos de entornos recreativos (9 %), laborales (8 %) y vehiculares (5 %)3. A nivel mundial, las quemaduras provocan alrededor de 265 000 muertes anuales y se encuentran entre las diez principales causas de fallecimiento1,2,3,4. En Estados Unidos, se reportan más de 200 pacientes anualmente atendidos en 130 centros especializados. La clasificación de las quemaduras se basa en etiología, profundidad y extensión, calculada con la regla de los 9, la tabla de Lund y Browder o el área de superficie palmar2,3.

En el contexto hospitalario, los pacientes con quemaduras graves suelen requerir ingreso a unidades de cuidados intensivos, donde la intervención de enfermería se convierte en un pilar fundamental para la recuperación1,4.

OBJETIVO

Realizar una revisión sistemática de la literatura para evaluar la eficacia de las intervenciones de enfermería en el manejo de pacientes con grandes quemaduras.

METODOLOGÍA

Como diseño del estudio se llevó a cabo una revisión bibliográfica utilizando bases de datos socio-sanitarias adecuadas para el propósito de la investigación, para encontrar una información fehaciente y lícita se realizó una revisión exhaustiva de la evidencia científica, en las siguientes bases de datos: PubMed, Google académico, con los siguientes criterios de inclusión: artículos exclusivamente en castellano, artículos publicados entre 2024 y 2025, artículos gratuitos. Los criterios de exclusión fueron: artículos publicados en otro idioma que no fuese el castellano, artículos publicados posteriormente al 2024, artículos no gratuitos, artículos que hablen de los grandes quemados de manera inespecífica. Se realizó un análisis crítico de la evidencia científica tomando como base el objetivo planteado.

RESULTADOS

El profesional de enfermería no solo garantiza procedimientos orientados a la estabilización clínica, sino que también asume la responsabilidad de brindar un cuidado humanizado y continuo. Su rol se extiende a la prevención de complicaciones, la vigilancia estricta de signos vitales, el control del dolor, el manejo de heridas y la educación dirigida tanto al paciente como a la familia1,2,3,4.

Diversas investigaciones han demostrado que el cuidado especializado de enfermería en pacientes con quemaduras favorece una recuperación más eficaz, al disminuir los riesgos de infecciones, mejorar la adhesión a tratamientos y fortalecer el bienestar psicosocial1,2,3. La formación profesional en este campo requiere conocimientos técnicos avanzados, así como habilidades para la atención integral, centrada en la dignidad y necesidades particulares del paciente1,2,3,4.

Por otra parte, la literatura científica resalta la importancia de protocolos rigurosos en el manejo de las quemaduras graves, dado que la supervivencia depende en gran medida de una atención inmediata, estructurada y basada en la evidencia2. Esto implica no solo aplicar intervenciones clínicas, sino también diseñar estrategias educativas y preventivas dirigidas a reducir la incidencia de este tipo de lesiones, especialmente las ocasionadas por causas térmicas y químicas, que son las más comunes1,3.

En este sentido, la enfermería desempeña un rol esencial, no solo en la fase aguda del paciente quemado, sino también en el proceso de rehabilitación y reintegración social, consolidando así su aporte en la recuperación integral y en la promoción de la salud1,2,3,4.

CONCLUSIONES

En este sentido, la enfermería desempeña un rol esencial, no solo en la fase aguda del paciente quemado, sino también en el proceso de rehabilitación y reintegración social, consolidando así su aporte en la recuperación integral y en la promoción de la salud1,2,3,4.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Bajaña-Zamora CA, Rosas-Mejía GM, González-Naranjo DE. Cuidados de enfermería en pacientes con quemaduras graves en unidades de cuidados intensivos. Innova Science Journal. 2025,3(3):110-33. doi:10.63618/omd/isj/v3/n3/72
  2. Vera Bances CP, Jara Diaz YY. Cuidado enfermero a personas hospitalizadas por quemaduras en una Institución del Ministerio de Salud, Chiclayo 2023 [Tesis de licenciatura]. Lambayeque (Perú): Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, 2024 Sep 6. Disponible en: https://hdl.handle.net/20.500.12893/13724
  3. Manzano Perez VA. Cuidados de enfermería en pacientes con quemaduras durante el proceso de hospitalización [Tesis de maestría]. Bogotá (Colombia): Universidad de los Andes, 2023. Disponible en: https://dspace.uniandes.edu.ec/handle/123456789/15566
  4. Cortés EC. Atención de enfermería en pacientes quemados. Acrediti Formación. 2022,1(3): [páginas no indicadas]. Disponible en: http://publicacionescientificas.es/wp-content/uploads/2022/08/4297-Elena-Cort%C3%A9s.pdf

 

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