Terapia génica. Artículo monográfico

28 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Belén Montón Abril. Graduada en Fisioterapia. Aragón, España.
  2. Ángel Montón Abril. Graduado en Enfermería. Aragón, España.
  3. Silvia María Marco Sevilla. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
  4. María Albericio Gil. Licenciada en Odontología. Aragón, España.
  5. Sara Bergasa Hernández. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
  6. Josefa Abril Fuertes. Graduada en Enfermería. Aragón, España.

 

RESUMEN 

La terapia génica se trata de una técnica relativamente joven en comparación con otras del mundo de la medicina. A pesar de que los resultados conseguidos con este tipo de terapia pueden mejorar mucho el avance científico y conllevarían beneficios en la medicina mundial, se enfrenta a problemas éticos que luchan por preservar el genoma humano. Actualmente, tienen más relevancia sus inconvenientes que las ventajas que puede aportar, por ello, son necesarios más estudios que avalen su seguridad y eficacia.

PALABRAS CLAVE 

Terapia génica, ética.

ABSTRACT 

Gene therapy is a relatively young technique compared to others in the world of medicine. Although the results obtained with this type of therapy can greatly improve scientific progress and would bring benefits to world medicine, it faces ethical problems that fight to preserve the human genome. Currently, its drawbacks are more relevant than the advantages it can bring, therefore, more studies are needed to support its safety and effectiveness.

KEY WORDS

Genetic therapy, ethics.

DESARROLLO DEL TEMA

La terapia génica es un tipo de terapia relativamente joven, fue en 1980 cuando se llevó a cabo el primer tratamiento que la utilizaba, el cual no contó con el consentimiento de los dos enfermos que fueron expuestos, ni obtuvo resultados favorables. Esta terapia se basa en la transferencia de genes a células humanas con un fin terapéutico, corrigiendo defectos genéticos y restableciendo la función celular abolida o defectuosa1,2,3.

Diez años más tarde de la primera aplicación, en 1990 se trató a una niña diagnosticada de una enfermedad inmunodeficiente recesiva rara y, a pesar de tener resultados positivos tuvieron que repetir el tratamiento1.

En las últimas décadas, se han tratado casos de trastornos hereditarios como la fibrosis quística, hipercolesterolemia familiar y distrofia muscular de Duchenne. El problema existente hoy en día en su uso es la controversia entre sus efectos curativos y la ética1.

¿Cúal es el procedimiento de su aplicación?

En primer lugar se identifica el gen o grupo de genes causantes de la alteración, tras lo cual, se modifican los genes en laboratorio siguiendo tres posibles estrategias: in vivo, in situ y ex vivo1,2.

IN VIVO: se basa en la introducción a células cutáneas o al torrente sanguíneo de genes terapéuticos mediante vectores virales o no virales y cromosomas artificiales. Los vectores se encargan de expresar el gen defectuoso, aquellos no virales están compuestos de liposomas, ADN desnudo y complejos ADN-proteínas, mientras los virales provienen de virus y son utilizados para prevenir una infección en los tejidos diana1,4.

IN SITU: se basa en la introducción del gen terapéutico directamente al órgano defectuoso1.

EX VIVO: se basa en la introducción de un gen precedentemente modificado in vitro y reinsertado en el organismo del paciente1.

Tipos de terapia:

Tres son los tipos de terapia en los que se puede aplicar esta técnica, sus nombres hacen referencia a las células que se quieren transformar y al objetivo que persigue cada una.

Terapia Génica Somática: consiste en transferir el material genético modificado a células somáticas. No obstante, para que sea un tratamiento efectivo al 100% se necesita estudiar más su forma de aplicación. Algunas investigaciones recientes se enfocan en la modificación de células madre1.

Terapia Génica Germinal: únicamente probada en animales.

Consiste en transferir el material genético modificado a células germinales para evitar que futuros individuos desarrollen las enfermedades1.

Terapia Génica de Mejoría: consiste en transferir únicamente genes con la finalidad de mejorar cualidades del individuo. No es un tipo de tratamiento frente a una patología. Este tipo es el más cuestionado éticamente al no tener necesidad sanitaria1.

Para que la terapia génica sea efectiva necesita poseer factores técnicos, clínicos y socioeconómicos admisibles.

Aplicaciones:

Este tipo de tratamiento se puede emplear en las siguientes afecciones:

-Enfermedades monogénicas. Los genes deben ser transferidos a los tejidos implicados, con el adecuado nivel de expresión génica  y la regulación fisiológica pertinente3.

-Enfermedades multigénicas, incluyendo aterosclerosis y diabetes. La introducción de genes específicos podría revertir o retrasar el proceso de dichas enfermedades3.

-Tumores malignos. Es sin duda la estrategia que más llama la atención pero también la más difícil de aplicar. Se basa en conocer las alteraciones genéticas más importantes de las células malignas y corregirlas. En la inmunoterapia génica se transfieren a células tumorales o a células relevantes del sistema inmune genes que producen moléculas capaces de estimular respuestas inmunes frente a las células malignas, sin importar el lugar del organismo donde se encuentren3.

-VIH. Actualmente los tratamientos existentes para VIH se basan en antirretrovirales, los cuales retrasan la enfermedad. Con la terapia génica se pretende erradicar la misma mediante genes terapéuticos que no sean tóxicos y sean efectivos contra diferentes cepas de HIV. Este tratamiento se focaliza en la modificación genética del ARN y de algunas proteínas que favorecen la replicación de virus5,6.

-Virus como la hepatitis3.

-Enfermedades metabólicas3.

-Cirrosis3.

-Deporte. En este caso se utiliza para mejorar el rendimiento de los deportistas. Algunos recurren a esta medida, hecho que está muy perseguido y sancionado ya que esta aplicación podría crear “super atletas” y es considerada un dopaje por la WADA. Sin embargo, no se puede detectar hoy en día. Los principales candidatos serían: deportes de fuerza y deportes de resistencia7.

Además, esta aplicación puede conllevar un riesgo muy elevado como la expresión incontrolada de genes8.

 

Problemas por eficacia en su aplicación:

Tipo de herencia: las enfermedades monogénicas tienen más probabilidad de eficacia que aquellas que son multifactoriales, ya que, en estas últimas, actúan varios genes y además pueden estar influenciadas por el medio ambiente4.

Patrón de herencia: las enfermedades recesivas son más factibles de tratar que las dominantes. En las recesivas solo hay que modificar un único gen mientras que en las dominantes hay que hacer una modificación dirigida del gen dañado4.

Causa de la enfermedad: mientras que en las enfermedades que se generan por ausencia de función (el gen deja de producir la proteína codificada correspondiente) solo hay que rectificar ese gen, en las que hay una excesiva función (se produce proteína mutante), hay que tratar el gen y la mutación4.

Por otro lado, existe la posibilidad de que haya problemas en los métodos de aplicación que pueden conllevar complicaciones en el paciente. Por ello, antes de aplicarse en humanos se realizan experimentos con animales, asegurando así la fiabilidad, aunque, en algunas ocasiones, debido a que los virus patogénicos no actúan de igual manera en humanos que en animales, se dan situaciones que no se habían previsto4.

 

Principios éticos:

Siempre hay que tener en cuenta el respeto de la integridad y la dignidad de las personas.

Cada tipo de terapia tiene un punto de vista ético distinto1:

Terapia Génica Somática: solo se tratan los   pacientes con enfermedad muy grave y sin otra alternativa de tratamiento. Al ser una terapia en fase experimental es fundamental el consentimiento informado del paciente por posibles complicaciones1.

Terapia Génica Germinal: El Consejo Europeo prohíbe este tipo de intervenciones, ya que, esta técnica viola la dignidad de las generaciones futuras y también afectaría al patrimonio genético humano. Suma importancia también del consentimiento informado1.

Terapia Génica de Mejoría: El balance riesgo-beneficios se decanta al lado de riesgo, además, no están totalmente claros sus beneficios. La aceptación de esta técnica discriminar a ciertas categorías de personas cuyos genes no se consideran dignos de imitar1.

 

CONCLUSIÓN

Aunque actualmente se está realizando un enorme trabajo para conseguir una técnica segura y eficaz, todavía son necesarios más estudios en los que la balanza de riesgo-beneficios se decante por el lado de estos últimos. Pudiendo ser así mejor que los tratamientos convencionales, sobre todo en los casos de VIH; ya que esta enfermedad afecta a más de 30 millones de personas en el mundo y la sociedad no tiene conciencia sobre su importancia, además de en el deporte6.

 

BIBLIOGRAFÍA 

  1. Rodríguez-Yunta E. Terapia génica y principios éticos. Acta Bioética. 2003;9(1):69-79.
  2. Vélez A, Andrés C, Sánchez M, María L. Terapia génica: una opción de tratamiento y una controversia ética. Rev Salud Uninorte. 2013;29(2):341-50.
  3. Ruiz Castellanos M, Sangro B. Terapia génica: ¿Qué es y para qué sirve? An Sist Sanit Navar. 2005;28(1):17-27.
  4. García Miniet RS, González Fraguela ME. TERAPIA GENICA: PERSPECTIVAS Y CONSIDERACIONES ÉTICAS EN RELACIÓN CON SU APLICACIÓN. Rev Habanera Cienc Médicas. marzo de 2008;7(1):0-0.
  5. Chinen J., Terapia genética para la infección por VIH. Rev Med Hered. 1997; 8: 72-77.
  6. Wagner TA. Combining Cell and Gene Therapy in an Effort to Eradicate HIV. AIDS Patient Care STDs. 2016;30(12):534-8.
  7. Brzeziańska E, Domańska D, Jegier A. Gene doping in sport-perspectives and risks. Biol Sport. 2014;31(4):251-9.
  8. Wells DJ. Gene doping: the hype and the reality. Br J Pharmacol. 2008;154(3):623-31.

 

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