- Erick Enrique Murillo Valdez. Graduado en enfermería. Hospital General de la Defensa. Zaragoza. España.
- Alba Blasco Celma. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Fuentes de Ebro. Zaragoza, España.
- Sara Nasser Sarto. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Miriam Carmena del Viso. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Valderrobres. Teruel. España.
- Umayma Beni Abdellah El Mohammadi. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Caspe. Zaragoza. España.
- Carla Cantero Lumbreras. Graduada en enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
RESUMEN
Las caídas en adultos mayores acompañadas de un traumatismo craneoencefálico leve (TCE-L) representan un problema de salud pública con riesgo de complicaciones, especialmente en pacientes con comorbilidad y tratamientos anticoagulantes. Enfermería desempeña un papel clave en la evaluación inicial y en la decisión de derivación hospitalaria. Se describen los criterios clínicos para la valoración de adultos mayores con TCE-L y establecer recomendaciones basadas en evidencia para la derivación hospitalaria desde el ámbito de enfermería, haciendo una revisión narrativa de guías de práctica clínica, consensos nacionales, protocolos institucionales y literatura relevante sobre TCE-L en población geriátrica. Se describe la valoración ideal de enfermería destacando criterios absolutos y relativos y protocolos para la toma decisiones, concluyendo que la identificación precoz de signos y la aplicación de criterios estructurados de derivación hospitalaria optimizan la seguridad del paciente. La participación activa de enfermería en detección, comunicación y educación sanitaria resulta esencial para reducir complicaciones y mejorar los resultados clínicos. La valoración de adultos mayores con TCE-L requiere una aproximación sistemática y basada en la evidencia. La identificación temprana de signos de riesgo permite activar de forma precisa los circuitos de derivación y evitar complicaciones potencialmente graves. Enfermería, por su proximidad al paciente y su capacidad de monitorización continua, es fundamental en este proceso.
PALABRAS CLAVE
Traumatismo craneoencefálico leve, adulto mayor, caídas, enfermería, derivación hospitalaria, evaluación neurológica.
ABSTRACT
Falls in older adults accompanied by mild traumatic brain injury (mTBI) represent a public health issue with a risk of complications, especially in patients with comorbidities and those on anticoagulant therapy. Nursing plays a key role in the initial assessment and in the decision-making for hospital referral. This article describes the clinical criteria for the evaluation of older adults with mTBI and provides evidence-based recommendations for hospital referral from the nursing perspective. It includes a narrative review of clinical practice guidelines, national consensus, institutional protocols, and relevant literature on mTBI in the geriatric population. The ideal nursing assessment is outlined, highlighting both absolute and relative criteria, as well as protocols for decision-making. The conclusion emphasizes that early identification of signs and the application of structured hospital referral criteria enhance patient safety. Active nursing participation in detection, communication, and health education is crucial to reducing complications and improving clinical outcomes. The assessment of older adults with mild traumatic brain injury (TBI) requires a systematic and evidence-based approach. Early identification of risk factors allows for the precise activation of referral pathways and the prevention of potentially serious complications. Nursing, due to its proximity to the patient and its capacity for continuous monitoring, is fundamental in this process.
KEY WORDS
Mild traumatic brain injury, older adults, falls, nursing, hospital referral, neurological assessment.
DESARROLLO DEL TEMA
Las caídas en adultos mayores constituyen uno de los principales motivos de atención sanitaria por su frecuencia y potencial gravedad. Cuando se asocian con un traumatismo craneoencefálico leve (TCE-L), incluso en ausencia de signos neurológicos evidentes, el riesgo de complicaciones aumenta debido a factores propios de este grupo poblacional, como fragilidad, polifarmacia y comorbilidades crónicas. Enfermería, como primer punto de contacto asistencial, es responsable de una valoración precisa y de la detección de criterios que indiquen la necesidad de derivación hospitalaria1,2.
Epidemiología y relevancia clínica.
Los adultos mayores presentan mayor probabilidad de sufrir caídas y desarrollar complicaciones tras un TCE-L. Un estudio reciente describe una prevalencia de hemorragia intracraneal del 2,3 % y mortalidad del 0,7 %, con predominio en pacientes anticoagulados1. Las características fisiológicas del envejecimiento, junto con el uso frecuente de fármacos que alteran la coagulación, subrayan la importancia de no subestimar estos episodios2.
Valoración inicial de enfermería.
La valoración debe ser sistemática, organizada y orientada a la identificación precoz de signos de alarma.
- Historia clínica.
- Mecanismo de la caída y circunstancias del evento.
- Presencia de pérdida de conciencia, amnesia, vómitos o convulsiones.
- Antecedentes relevantes: anticoagulación, antiagregación, cardiopatías, demencia, hipertensión.
- Disponibilidad de supervisión domiciliaria.
- Exploración física.
- Constantes vitales.
- Escala de Glasgow (GCS).
- Exploración neurológica dirigida: pupilas, fuerza, sensibilidad, estabilidad cervical.
- Identificación de signos de fractura (hematomas periorbitarios, rinolicuorrea, signo de Battle).
- Detección de síntomas tardíos.
- Cefalea progresiva, confusión, somnolencia, vómitos diferidos.
- Educación al paciente y cuidadores sobre señales de alarma.
- Documentación.
- Registro completo, objetivo y cronológico de hallazgos y evolución.
Criterios para la derivación hospitalaria:
La derivación debe apoyarse en guías clínicas y protocolos consolidados.
- Indicaciones absolutas.
- GCS < 15 o deterioro neurológico3–5.
- Vómitos persistentes, convulsiones o pérdida de conciencia.
- Signos de fractura de cráneo o base6.
- Tratamiento anticoagulante o antiagregante7.
- Indicaciones relativas.
- Edad ≥ 60–65 años, considerada factor de alto riesgo6.
- Comorbilidades significativas, deterioro cognitivo o dependencia funcional.
- Ausencia de supervisión adecuada en domicilio.
- Situaciones donde no es posible garantizar una observación segura.
- Herramientas de apoyo.
- Escalas de riesgo para TCE-L.
- Protocolos institucionales y guías especializadas3,4.
- Activación protocolizada del circuito de neuroimagen cuando esté indicado.
- Comunicación y coordinación asistencial.
- Transmisión precisa de la información clínica al equipo médico.
- Información clara a familiares o cuidadores sobre la necesidad de derivación.
- Organización del transporte acompañado y comunicación previa al centro receptor si procede.
Papel del personal de enfermería.
Enfermería es un elemento clave en la detección precoz de complicaciones neurológicas. Su intervención incluye la aplicación de escalas validadas, la vigilancia clínica prolongada, la comunicación interdisciplinar y la educación sanitaria. Además, el registro exhaustivo de la valoración facilita una atención segura y favorece la continuidad asistencial3.
CONCLUSIONES
La valoración de adultos mayores con TCE-L requiere una aproximación sistemática y basada en la evidencia. La identificación temprana de signos de riesgo permite activar de forma precisa los circuitos de derivación y evitar complicaciones potencialmente graves. Enfermería, por su proximidad al paciente y su capacidad de monitorización continua, es fundamental en este proceso. La formación específica en TCE-L, junto con el uso de escalas validadas y protocolos estandarizados, contribuye a mejorar la precisión diagnóstica y la seguridad clínica. Asimismo, la educación a cuidadores y familiares resulta decisiva, especialmente en escenarios donde el alta desde atención primaria o urgencias puede conllevar la aparición de síntomas tardíos. El fortalecimiento del trabajo interdisciplinar y la actualización periódica de guías y protocolos permitirán mejorar los resultados clínicos y reducir la morbimortalidad asociada al TCE-L en población geriátrica.
BIBLIOGRAFÍA
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- Osakidetza. Guía de práctica clínica: manejo del traumatismo craneoencefálico en la CAPV.
- World Society of Emergency Surgery (WSES). 2023 WSES guidelines on the management of trauma in elderly and frail patients. 2023.