AUTORES
- Marina Herrera Torres. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
- Carmen María Morollón Lázaro. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza.
- Clara Sánchez Pardo. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
- Clara Monreal Abad. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario de Basurto.
- Andrea Acín García. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge de Huesca.
- Cristina Lorite López. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
RESUMEN
Una madre embarazada de 26 semanas de gestación acude al servicio de urgencias y tras cuatro horas de parto da a luz a un R.N. de muy bajo peso. Tras su valoración, precisa ingresar en UCI neonatal al recién nacido ya que necesita unos cuidados y una atención especializada. Allí continúa la valoración del recién nacido de una forma más exhaustiva identificando qué necesidades del mismo se encuentran alteradas que se traducen en diagnósticos de enfermería y por lo tanto en la elaboración de un plan de cuidados individualizado. Pasados siete días se realiza una nueva valoración del prematuro en la que se evidencia una clara evolución en los aspectos que anteriormente presentaba como alterados. Los profesionales de enfermería juegan un papel fundamental en esta evolución, ya que sus conocimientos y cuidados resultan vitales para asegurar un crecimiento y desarrollo adecuados.
PALABRAS CLAVE
Cuidados de enfermería, recién nacido pretérmino.
ABSTRACT
A pregnant mother at 26 weeks gestation goes to the emergency department and after four hours of labor she gives birth to a preterm newborn. After evaluation, the newborn needs to be admitted to the neonatal ICU since it needs specialized care and attention. There the assessment of the newborn continues in a more exhaustive way, identifying which needs of the newborn are altered, which translate into nursing diagnoses and therefore the development of an individualized care plan. After seven days, a new evaluation of the premature baby is carried out in which a clear evolution is evident in the aspects that were previously presented as altered. Nursing professionals play a fundamental role in this evolution, since their knowledge and care are vital to ensure adequate growth and development.
KEY WORDS
Nursing care, infant, premature.
INTRODUCCIÓN
Según la Organización Mundial de la Salud el recién nacido prematuro es aquel R.N. que nace antes de la 37ª semana de gestación y después de la 20ª, estableciendo así cuatro categorías de inmadurez:
- Desde 20 a 25 semanas es un gran prematuro con escasas posibilidades de supervivencia y grandes secuelas si lo hace.
- Prematuridad grave, desde 26 a 30 semanas de gestación.
- Prematuro moderado, desde 31 a 35 semanas de gestación.
- Prematuridad límite, desde 36 a 37 semanas.
En cuanto a las causas de prematuridad, no se habla de una única causa, ni siquiera se sabe a qué se debe la prematuridad, aunque hay factores asociados:
- Factores maternos: edad materna, infecciones, enfermedades maternas,etc.
- Factores obstétricos y ginecológicos: incompetencia cervical, malformación uterina, placenta previa, desprendimiento de placenta,etc.
- Factores fetales: malformaciones fetales, embarazo múltiple, etc.
- Factores sociales y laborales: consumo de tabaco, droga, pobreza, malnutrición,etc.
- Factores iatrogénicos: como por ejemplo enfermedad materna que determina una cesárea electiva.
El principal problema de estos recién nacidos es la inmadurez, de manera que cuanto más pretérmino es el R.N., más inmadurez presenta y más cuidados especializados requiere. El peso suele oscilar entre los 500 gr y 2250 gr en el pretérmino límite, siendo la talla proporcional a su grado de inmadurez.
PRESENTACIÓN DEL CASO
Una mujer de 30 años de edad que acude al servicio de urgencias del hospital maternal refiere fuertes “dolores abdominales” parecido “al dolor menstrual” por lo que es ingresada en planta. Tiene dinámica uterina frecuente. Embarazada de 26 semanas de gestación el diagnóstico es amenaza de parto pretérmino, se produce la rotura prematura de membranas una vez hospitalizada y presenta intensas contracciones frecuentes y regulares. A la exploración presenta 4 cm de dilatación cervical. Se decide su traslado a la sala de partos, tras un período de dilatación de dos horas da a luz a un recién nacido de prematuridad grave. El parto ha sido vía vaginal, eutócico sin desgarro ni episiotomía en periné.
VALORACIÓN DE ENFERMERÍA
Realizada en la sala de partos.
Datos del recién nacido:
- Somatometría: niño de muy bajo peso (1200 gr.), talla 35 cm, perímetro cefálico 24 cm perímetro torácico 23 cm.
- Test de Apgar: 3 al nacimiento y 5 a los 5 minutos.
Tras la valoración inicial, se precisa la necesidad de ingresar en UCI neonatal al recién nacido ya que necesita unos cuidados y una atención especializada. Allí continúa la valoración neonatal:
El recién nacido (R.N.) presenta alterado el patrón respiratorio con evidencias de marcado aleteo nasal, retracción xifoidea marcada, tiraje intercostal marcado, gemido audible con fonendoscopio y desfase en la elevación del tórax y el abdomen en la inspiración. Además, presenta una F.C: 65 l/m y una F.R: 65 r/m.
Al nacer el R.N. presenta una temperatura corporal de 35,5ºC y acrocianosis. A los 5 minutos presenta buena coloración de la piel, tono muscular flácido y responde a los estímulos mediante muecas.
El R.N. presenta una diuresis de 3.55 ml/kg/hora.
- Frecuencia y esfuerzo respiratorio: Se debe valorar mediante el Test de Silverman- Andersen, gracias al cual se podrá saber si existe dificultad respiratoria. A partir de los parámetros proporcionados anteriormente (marcado aleteo nasal, retracción xifoidea marcada, tiraje intercostal marcado, gemido audible con fonendoscopio y desfase en la elevación del tórax y el abdomen en la inspiración y una F.R: 65 r/m.) se obtiene una puntuación elevada de dicho Test, por lo que se confirma que existe dificultad respiratoria en el RN. Además, su escaso perímetro torácico (23 cm), dificulta también la respiración.
- Extremidades inferiores (displasia de cadera): No es necesaria la valoración de una posible luxación de cadera en las primeras 24 horas, ya que puede demorar algunas horas más, e incluso días.
- Termorregulación: Es necesaria la valoración de la termorregulación ya que el RN presenta una temperatura corporal de 35,5ºC, estando dicha temperatura por debajo de la franja límite de temperatura (entre 36,4 y 37,2 ºC: RN homeotermo), presentando hipotermia. Se deberá mantener por tanto al RN en la zona de neutralidad térmica. Esta se adecuará al peso (1200 gr), edad gestacional (26 semanas) y que esté o no vestido.
- Higiene del pretérmino y cuidado del cordón umbilical: No se deberá bañar al R.N. mínimo pasadas las 24 horas. Se recomienda de hecho no bañarlo hasta que se desprenda el cordón, entre los días 4 y 7 de vida, por riesgo de infección del mismo (onfalitis). En cuanto a la cura del cordón umbilical, la cura en seco continúa siendo la estrategia más adecuada en entornos como nuestro país, en los que la tasa de onfalitis es baja (grado de recomendación B). Lo recomendado es la cura del mismo unas dos veces al día.
- Necesidades nutricionales: Precisa de valoración en relación a la somatometría de este R.N. (niño de muy bajo peso (1200 gr.), pues se debe de garantizar que se consiguen los requerimientos energéticos del mismo, siendo estos mayores que los de un R.N. a término. También es imprescindible asegurar una adecuada hidratación en base a peso y edad gestacional.
- Piel y mucosas: También se necesita valorar el aspecto de piel y mucosas, teniendo en cuenta que en la primera valoración a través del Test de Apgar a los 5 minutos del nacimiento, el R.N. presenta acrocianosis, por lo que debemos asegurar que la apariencia se vuelve sonrosada, aunque dicha acrocianosis no tenga un significado patológico. La piel es brillante y extremadamente fina y los vasos sanguíneos afloran superficiales debido a la ausencia de grasa subcutánea.
- Función neurológica: Es imprescindible la valoración de la función neurológica, pues si el SNC constituye el sistema más inmaduro en un R.N. a término, más inmaduro será el de este R.N. pretérmino. Habrá que realizar un examen neurológico en el que se valore el estado de alerta, examen motor, examen sensorial y reflejos arcaicos. Según los datos obtenidos de la primera valoración, el R.N. presenta un tono muscular flácido y responde a los estímulos mediante muecas.
- Eliminación: Como a cualquier R.N, se deberá valorar la expulsión del meconio en las primeras 24 horas de vida, así como el cambio de las heces progresivamente a lo largo de los días (heces de transición y heces de leche si lactancia materna). Este R.N. presenta oliguria (diuresis de 3.55 ml/kg/hora), siendo una diuresis normal de un R.N. a término 1ml/kg/hora aproximadamente.
A nivel fisiológico, los riñones de este R.N. son inmaduros, con una menor filtración glomerular debido a menor volemia, la oliguria y anuria se asocian a cuadros metabólicos graves así como dificultad para concentrar y excretar la orina. Es común la glucosuria y escape de bicarbonato en orina, por mayor excreción.
En la valoración del primer Test de Apgar (al minuto de nacer) se obtiene una puntuación de 3, por lo que el R.N. se encuentra en mal estado, precisando medidas de reanimación. A los 5 minutos la situación parece mejorar, aunque para su estrecha vigilancia es conveniente su ingreso en UCI neonatal.
PLAN DE CUIDADOS
Diagnósticos enfermeros:
Deterioro del intercambio gaseoso r/c disminución de la capacidad pulmonar total, colapso alveolar y déficit de surfactantes pulmonares. Este prematuro presenta un sistema respiratorio inmaduro. Por un lado, existe un déficit de sustancias tensoactivas (surfactante pulmonar: lecitina y esfingomielina), lo que provoca que la expansión pulmonar alveolar no sea la adecuada. Además, presenta menor superficie de intercambio gaseoso ya que también es deficitario el número de sacos alveolares. La principal función del surfactante pulmonar es disminuir la tensión superficial del alveolo, por lo que la ausencia del mismo conducirá a un posible colapso pulmonar.
Alteración de la termorregulación r/c limitada capacidad de producción de calor, disminución del tejido adiposo pardo y una gran área de superficie corporal en relación a su peso. Hay que tener en cuenta que la grasa parda se instaura en los últimos meses de gestación, por lo que este RN no la presenta. Esto sumado al déficit de los depósitos de glucosa en el hígado, existe una gran dificultad para generar calor. Tampoco presenta suficiente tono muscular (se refiere tono muscular flácido) y no tiene capacidad de tiritona. Su actitud deflexionada, desproporción entre la superficie corporal y peso, así como la escasa grasa subcutánea (afloran los vasos sanguíneos a la superficie), conduce a una mayor predisposición para perder calor.
Deterioro del patrón del sueño r/c alteraciones en el ambiente como ruidos e interrupciones del descanso para las valoraciones frecuentes de su evolución. El ambiente para el sueño deberá de ser tranquilo, oscuro y sin interrupciones del descanso del mismo, por lo que se deberá intentar planificar los cuidados y valoraciones de manera que se asegure un adecuado descanso del R.N. Es importante la instauración de ciclos de sueño- vigilia ordenados, por lo que el sueño se verá fácilmente alterado si en el ambiente existen ruidos e interrupciones frecuentes.
Riesgo de alteración de la nutrición por defecto r/c intolerancia a la alimentación y menor capacidad gástrica. Es vital tener en cuenta que este R.N. tendrá dificultad para transformar las proteínas en aminoácidos e incluso dificultad para disolver las grasas (por ausencia de lipasa pancreática), pudiendo aparecer intolerancia a la lactosa. Como ya se ha comentado anteriormente, sus requerimientos energéticos son mayores que los de un R.N. a término a pesar de que su capacidad gástrica sea menor. En general presenta un sistema digestivo inmaduro, por lo que deberá asegurarse de que el R.N. recibe los requerimientos energéticos adecuados.
Riesgo de infección r/c inmadurez de su sistema inmune y permanencia prolongada intra-hospitalaria recibiendo técnicas invasivas. La Ig G pasa a través de la placenta al feto a partir del tercer trimestre, protegiendo a este frente a infecciones bacterianas y víricas. Por ello, este R.N. pretérmino presenta un sistema inmune inmaduro. La larga hospitalización del R.N. aumenta el riesgo de enfermedades nosocomiales. Tampoco tendrá Ig A de la madre (protege contra infecciones de la mucosa digestiva) la cual pasa a través de la leche materna, pues es probable que sea alimentado vía parenteral.
Riesgo de aspiración r/c reflejo de succión inmaduro. Los reflejos de succión y deglución están ausentes, pues estos se desarrollan en torno a la semana 34 (R.N. de 26 semanas de gestación). Como consecuencia de dicha inmadurez, el R.N. puede asfixiarse (la deglución es deficiente) pudiendo ocurrir cuando el alimento pasa a los pulmones. No existe por tanto tampoco coordinación entre succión, deglución y respiración.
Riesgo de deterioro de la integridad cutánea r/c alteración del estado nutricional y metabólico, déficit inmunitario en el recién nacido prematuro y piel extremadamente fina, delgada y débil. En torno a las semanas 24 y 37 de vida, entre otros cambios, aumenta progresivamente la masa grasa en el R.N. Debido a la ausencia de la misma, la piel es fina, delgada y débil. Esto además provoca que la piel no sea una barrera efectiva frente a posibles infecciones nosocomiales que este R.N. pueda contraer durante su estancia en el hospital. Por otro lado, dicha piel puede encontrarse edematosa y propensa a sufrir escoriaciones, por lo que puede perderse con más facilidad la integridad de esta.
Alteración de la vinculación entre los padres y el lactante r/c la separación madre-hijo debida a la prematuridad.
Cuando el neonato está en la incubadora tiene una visión distorsionada de la realidad, sólo ve luces, oye ruidos de las alarmas, etc. Por ello se deberá procurar una atención continuada y preferentemente sin cambio de personal siempre y cuando sea posible, fomentando la interacción y estimulación del niño.
El apoyo a los padres también será importante para que esta vinculación se afiance, pues el ingreso del neonato en la UCI neonatal supondrá un afrontamiento por parte de estos al no poder pasar con su hijo todo el tiempo que les gustaría, sino que posiblemente sea el personal sanitario el que más tiempo pase con el R.N., siendo así el personal sanitario (en este caso enfermería), la principal fuente de comunicación entre el neonato y sus padres.
Para establecer un plan de cuidados para esta paciente hay que seleccionar los resultados (miden el estado actual de la paciente y el estado que se desea alcanzar) y las intervenciones (conjunto de actividades que se van a realizar al paciente para solucionar el problema y alcanzar los resultados).
Así mismo, para establecer el plan de cuidados es necesario tener en cuenta los diagnósticos hallados y el tratamiento del paciente.
RESULTADOS:
Estado respiratorio: intercambio gaseoso. Indicadores:
– Presión parcial de oxígeno. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
– Saturación de oxígeno. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
Termorregulación: recién nacido. Indicadores:
– Temperatura corporal. Puntuación actual (3), puntuación deseada (5).
Sueño. Indicadores:
– Patrón del sueño. Puntuación actual (3), puntuación deseada (5).
Estado nutricional. Indicadores:
– Ingestión alimentaria y de líquidos. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
Estado inmune. Indicadores:
– Integridad cutánea y mucosa. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
Prevención de la aspiración. Indicadores:
– Dificultad respiratoria. Puntuación actual (1), puntuación deseada (5).
Integridad tisular: piel y membranas mucosas. Indicadores:
– Piel intacta. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
– Lesiones cutáneas. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
Adaptación del cuidador/a principal al ingreso del paciente en un centro sanitario. Indicadores:
– Superación de la situación de salud. Puntuación actual (2), puntuación deseada (5).
INTERVENCIONES.
Una vez que se han establecido los diagnósticos y problemas presentes, y han sido definidos los resultados, se seleccionan las intervenciones de cuidados adecuadas para tratar los diagnósticos y mejorar los resultados.
Manejo de las vías aéreas. Actividades de enfermería:
- Auscultar los sonidos respiratorios, observando las áreas de disminución o ausencia de ventilación y la presencia de sonidos adventicios.
- Administrar aire u oxígeno humidificados, según corresponda.
- Vigilar el estado respiratorio y de oxigenación, según corresponda.
- Colocar al paciente en una posición que alivie la disnea.
- Regular la ingesta de líquidos para optimizar el equilibrio hídrico.
Regulación de la temperatura. Actividades de enfermería:
- Vigilar la temperatura del recién nacido hasta que se estabilice.
- Observar el color y la temperatura de la piel.
- Poner un gorro de malla para evitar la pérdida de calor del recién nacido.
- Mantener la humedad al 50% o más en la incubadora para reducir la pérdida de calor por evaporación.
- Precalentar los objetos (p. ej., mantas, cobertores) situados cerca del lactante en la incubadora.
Mejorar el sueño. Actividades de enfermería:
- Observar/registrar el patrón y número de horas de sueño del paciente.
- Ajustar el ambiente (luz, ruido, temperatura, colchón y cama) para favorecer el sueño.
Alimentación. Actividades de enfermería:
- Identificar la presencia del reflejo de deglución, si fuera necesario.
- Registrar la ingesta, si resulta oportuno.
- Posponer la alimentación si el paciente estuviera fatigado.
- Comprobar que no quedan restos de comida en la boca al final de la comida.
- Identificar la dieta prescrita.
- Mantenerse en posición erguida, con la cabeza y el cuello flexionados ligeramente hacia delante durante la alimentación.
Control de infecciones. Actividades de enfermería:
- Cambiar el equipo de cuidados del paciente según el protocolo del centro.
- Limitar el número de visitas, según corresponda.
- Enseñar al personal de cuidados el lavado de manos apropiado.
- Usar guantes según lo exigen las normas de precaución universal.
- Administrar un tratamiento antibiótico cuando sea adecuado.
- Usar guantes estériles, según corresponda.
- Mantener técnicas de aislamiento apropiadas.
Precauciones para evitar la aspiración. Actividades de enfermería:
- Vigilar el nivel de consciencia, reflejo tusígeno, reflejo nauseoso y capacidad deglutoria.
- Controlar el estado pulmonar.
- Monitorizar las necesidades de cuidados intestinales.
- Colocación erguida a más de 30° (alimentación por SNG) a 90°, o lo más incorporado posible.
- Mantener el equipo de aspiración disponible.
Vigilancia de la piel. Actividades de enfermería:
- Observar si hay enrojecimiento, calor extremo, edema o drenaje en la piel y las mucosas.
- Observar el color, calor, tumefacción, pulsos, textura y si hay edema y ulceraciones en las extremidades.
- Observar si hay excesiva sequedad o humedad en la piel.
- Documentar los cambios en la piel y las mucosas.
Aumentar el afrontamiento. Actividades de enfermería:
- Alentar a la familia a verbalizar sus sentimientos por el miembro familiar enfermo.
- Estimular la implicación familiar, según corresponda.
- Proporcionar un ambiente de aceptación.
- Utilizar un enfoque sereno, tranquilizador.
- Proporcionar información objetiva respecto del diagnóstico, tratamiento y pronóstico.
EVOLUCIÓN
Al cabo de una semana, la valoración que se obtiene del R.N. prematuro indica que ha evolucionado favorablemente en muchos de los aspectos que anteriormente presentaba como alterados. El resultado de la maniobra de Barlow y Ortolani es negativo por lo que no presenta displasia de cadera. Además, presenta una buena diuresis y ha expulsado sin ningún problema el meconio por lo que la necesidad de eliminación tampoco está alterada.
Los padres del R.N. refieren sentirse incapaces de satisfacer sus propias necesidades y las de su hijo, además sienten falta de intimidad. Ha pasado una semana desde el nacimiento del prematuro y desde entonces sigue ingresado en la UCI neonatal.
El R.N. presenta un F.C: 110 l/m, F.R: 55 r/m, aleteo nasal, retracción xifoidea marcada y tiraje intercostal ausente.
El R.N. ha conseguido recuperarse del estado de hipotermia que tenía en sus primeras horas de vida. Su temperatura actual es de 36,5 ºC.
El cordón no presenta signos de infección ni maceración, ya que se han llevado a cabo curas diarias con antiséptico por lo que está seco y a punto de desprenderse.
El R.N. recibe una alimentación parenteral junto con una alimentación enteral continua (AEC). Obtiene un aporte calórico adecuado por lo que está consiguiendo aumentar de peso de forma continua y favorable. Su peso actual es de 1300 gr.
No obstante, hay algunos aspectos que están recomendados valorar.
- Oxigenación. El R.N. al nacimiento presentaba un FR de 65 r/m, así como patrón respiratorio alterado. Sin embargo, actualmente presenta una FR de 55 r/m (dentro de límites normales), aleteo nasal, retracción xifoidea marcada, aunque el tiraje intercostal actualmente está ausente. Así, se puede concluir que progresivamente el neonato va mejorando su patrón respiratorio, pero aún presenta esta necesidad alterada, por lo que habrá que realizar una estrecha vigilancia del mismo.
- Termorregulación. Este R.N. al nacimiento presentaba hipotermia, pero a lo largo de esta semana ha logrado aumentar su temperatura corporal aproximadamente un grado centígrado, encontrándose en una franja de temperatura considerada normal, por lo que esta necesidad ya no se encuentra alterada. Sin embargo, será necesario seguir tomando las medidas precisas para evitar la pérdida de calor en función a sus características anatomofisiológicas.
- Higiene del pretérmino y cuidado del cordón umbilical. Según los datos obtenidos de esta segunda valoración, el cordón no presenta signos de infección ni maceración, pues se han llevado a cabo curas diarias con antiséptico por lo que está seco y a punto de desprenderse. Según lo comentado en la primera valoración, se recomienda bañar por primera vez al R.N. cuando se produzca la caída del cordón (ya que no se aporta información relativa al baño).
- Necesidades nutricionales. Según los datos obtenidos, esta necesidad ya no se encuentra alterada, pues de acuerdo a las necesidades nutricionales del R.N., este recibe una alimentación parenteral junto con una alimentación enteral continua (AEC). Además, ha logrado ganar 100 gramos de peso, lo que supone una ganancia progresiva y adecuada.
- Piel y mucosas. No se han obtenido datos en relación a las características de piel y mucosas en esta segunda valoración, por lo que esta necesidad seguirá alterada, pues el neonato sigue presentando una piel extremadamente fina y débil, aunque el aumento de peso contribuye a un aumento también de grasa subcutánea, fundamental para que la piel de este R.N. presente menos riesgo de pérdida de integridad.
- Función neurológica. No se han obtenido datos en relación a la función neurológica en esta segunda valoración, por lo que la necesidad sigue alterada y habrá que controlar el progreso del neonato teniendo en cuenta los aspectos necesarios a valorar ya nombrados anteriormente en la primera valoración.
- Vinculación materno-paterno-filial. Este aspecto sigue alterado. De hecho, los padres verbalizan que se sienten incapaces de satisfacer sus propias necesidades y las de su hijo, además de la falta de intimidad, ya que desde que su hijo nació está ingresado en UCI neonatal. Se intentará hacer ver a los padres que sí son capaces de satisfacer las necesidades de su pequeño, pero que es un proceso gradual de aceptación y afrontación, teniendo a los profesionales de enfermería a su disposición para lo que necesiten.
SEGUNDO DIAGNÓSTICO:
A partir de los datos de la nueva valoración es aconsejable revisar el plan de cuidados.
Deterioro del intercambio gaseoso r/c disminución de la capacidad pulmonar total, colapso alveolar y déficit de surfactantes pulmonares.
Riesgo de desequilibrio de la temperatura corporal r/c limitada capacidad de producción de calor, disminución del tejido adiposo pardo y una gran área de superficie corporal en relación a su peso.
Desequilibrio nutricional por defecto r/c intolerancia a la alimentación y menor capacidad gástrica. Esta necesidad no se encuentra alterada pues el neonato ha aumentado su peso en una de forma favorable en esta primera semana gracias a la alimentación de este vía parenteral junto con una alimentación enteral continua.
Riesgo de infección r/c inmadurez de su sistema inmune y permanencia prolongada intra-hospitalaria recibiendo técnicas invasivas. Este diagnóstico es apropiado, teniendo la misma explicación que en la primera valoración en relación a características inmunitarias del neonato y aumento de riesgo de infecciones nosocomiales por la larga permanencia hospitalaria.
Riesgo de aspiración r/c reflejo de succión inmaduro. Este diagnóstico no sería apropiado ya que el neonato se alimenta vía parenteral y enteral, por lo que no existe riesgo de aspiración.
Riesgo de deterioro de la integridad cutánea r/c alteración del estado nutricional y metabólico, déficit inmunitario en el recién nacido prematuro y piel extremadamente fina, delgada y débil.
Riesgo de deterioro de la vinculación entre los padres y el lactante r/c la separación madre-hijo debida a la prematuridad.
CONCLUSIÓN
Los RN de alto riesgo van a unidades de cuidados intensivos, cuidados medios o cuidados mínimos: estos son tres niveles de asistencia en función de la gravedad del niño. Aquí el trabajo de enfermería resulta crucial ya que se debe hacer mucha observación y valoración. La enfermera puede observar cambios de actitud, síntomas, color de la piel, problemas de asfixia, etc. La deficiencia de esta observación puede llevar a la muerte de un R.N en muy poco tiempo. Además, las medidas de asepsia son muy importantes. Por ello, el cuidado enfermero de los niños de riesgo requiere:
- Anticipación.
- Planificación de cuidados presentes o posibles.
- Intervención y aplicación de los tratamientos prescritos.
- Estar familiarizados con el manejo del utillaje, a veces muy sofisticado.
- Ser sensibles a las necesidades de los padres cuando se enfrentan a la enfermedad, muerte del hijo o riesgo de secuelas.
Es imprescindible prestar atención a los padres del recién nacido, ya que estos tienen que enfrentarse a una situación que no es la que esperaban. Deben asimilar la situación de riesgo de su hijo, la incertidumbre sobre su futuro y las condiciones en las que tienen que relacionarse con él debido a la hospitalización. En ocasiones se culpabilizan de lo que le pasa a su hijo y sienten ansiedad ante lo que va a ocurrir, si su hijo morirá o vivirá con problemas. Además, lo ven muy frágil y se pueden sentir incapaces de cuidar de él. Por ello, se les debe animar a que colaboren en su cuidado. Gracias a la elaboración de un plan de cuidados individualizado en el que también se incluye a los padres del R.N., se ha conseguido que este evolucione favorablemente y que se consigan los objetivos propuestos en el proceso de atención de enfermería.
BIBLIOGRAFÍA
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- Bebé prematuro [Internet]. Medlineplus.gov. [citado el 25 de abril de 2024]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001562.htm