AUTORES
- Pilar Gay Cebollada. Auxiliar Administrativo y Administrativo. Zaragoza.
- Susana Gay Cebollada. Celador y Auxiliar Administrativo. Zaragoza.
- Miguel Barreto Lagraba. Auxiliar Administrativo y Celador. Zaragoza
- Sofía Guillén Luño. Administrativo y Celador. Zaragoza.
- Diana Llanas Apuntate. Auxiliar Administrativo y Administrativo. Zaragoza.
RESUMEN
El lenguaje inclusivo es aquel que busca visibilizar a todas las personas, independientemente de su género, orientación sexual, etnia, religión o condición social. En el caso de la discapacidad, el lenguaje inclusivo es imprescindible para reconocer la diversidad de las personas con discapacidad y eliminar las barreras y estigmas sociales que limitan su plena participación en la sociedad1,2.
Utilizar un lenguaje inclusivo con las personas con discapacidad implica no solo utilizar un vocabulario respetuoso y no discriminatorio, sino también promover un cambio de paradigma que reconozca la diversidad como algo natural y enriquecedor. El lenguaje inclusivo nos ayuda a visibilizar las capacidades de las personas con discapacidad, en lugar de centrarnos en sus limitaciones1,2.
Además, el lenguaje inclusivo también es una herramienta poderosa para promover la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad. Al utilizar este lenguaje, estamos contribuyendo a crear un entorno más amigable y accesible para todas las personas, sin importar su condición física o mental1,2.
En resumen, la relación entre lenguaje inclusivo y discapacidad es crucial para construir una sociedad más justa e igualitaria, donde todas las personas sean reconocidas y respetadas en su totalidad. Utilizar un lenguaje inclusivo en el ámbito sanitario nos ayuda a derribar prejuicios y estereotipos, y a promover la inclusión y la diversidad como valores fundamentales de nuestra sociedad1,2.
PALABRAS CLAVE
Lenguaje inclusivo, diversidad, igualdad, discapacidad.
ABSTRACT
Inclusive language is the language that seeks to make all people visible, regardless of their gender, sexual orientation, ethnicity, religion, or social condition. In the case of disability, inclusive language is essential to recognize the diversity of people with disabilities and eliminate social barriers and stigmas that limit their full participation in society1,2.
Using inclusive language with people with disabilities implies not only using respectful and non-discriminatory vocabulary, but also promoting a paradigm shift that recognizes diversity as something natural and enriching. Inclusive language helps us make visible the capabilities of people with disabilities, instead of focusing on their limitations1,2.
In addition, inclusive language is also a powerful tool to promote equal opportunities and respect for diversity. By using inclusive language, we are helping to create a friendlier and more accessible environment for all people, regardless of their physical or mental condition1,2.
In summary, the relationship between inclusive language and disability is crucial to build a more just and egalitarian society, where all people are fully recognized and respected. Using inclusive language in the healthcare field helps us breaking down prejudices and stereotypes, and promote inclusion and diversity as fundamental values of our society1,2.
KEY WORDS
Inclusive language, diversity, equality, disability.
DESARROLLO DEL TEMA
El lenguaje inclusivo es aquel que busca eliminar la discriminación y la exclusión de ciertos grupos de personas, especialmente en términos de género, orientación sexual, raza, edad y discapacidad, entre otros. El objetivo principal del lenguaje inclusivo es promover la igualdad y la diversidad, reconociendo y respetando la identidad y los derechos de todas las personas1,2.
El lenguaje inclusivo en el ámbito de la salud es imprescindible para garantizar la igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidad. Es importante que los profesionales de la salud utilicen un lenguaje respetuoso y no discriminatorio al comunicarse con sus pacientes, reconociendo sus necesidades individuales y dando un trato igualitario1,2.
Algunos de los objetivos del lenguaje inclusivo son:
- Visibilizar y reconocer la diversidad de identidades y experiencias de todas las personas.
- Evitar el uso de expresiones que perpetúen estereotipos y prejuicios hacia ciertos grupos.
- Promover un lenguaje más igualitario y respetuoso que no excluya ni discrimine a nadie.
- Fomentar la comunicación efectiva entre personas de diferentes grupos y culturas.
- Contribuir a la construcción de una sociedad más justa y equitativa para todas las personas.
Las palabras que usamos para comunicarnos son esenciales para conectarnos con los demás, con nuestro entorno y con nuestra propia identidad. Definirnos con nuestras propias palabras y ser identificados con un lenguaje inclusivo es parte de democratizar el habla y de destacar nuestra verdadera esencia1,2.
El lenguaje inclusivo es imprescindible a la hora de promover la igualdad y la inclusión de las personas con discapacidad. Utilizar un lenguaje respetuoso, inclusivo y no discriminatorio es clave para eliminar estigmas y prejuicios, y para fomentar una sociedad más justa y equitativa1,2.
Es importante tener en cuenta que el lenguaje tiene un poder transformador y que las palabras que utilizamos influyen en la percepción y la valoración que tenemos de las personas con discapacidad. Por eso, es necesario utilizar un lenguaje inclusivo que ponga el foco en la persona y no en su condición o discapacidad1-3.
Según la Convención Internacional de Personas con Discapacidad, “La discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con discapacidades y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”1.
Es importante recordar que las personas con discapacidad son individuos completos, con una diversidad de habilidades, talentos, intereses y personalidades distintas. Su discapacidad no define quiénes son, sino que es solo una parte de su identidad1,2.
Es primordial reconocer y respetar la autonomía, dignidad y derechos de las personas con discapacidad, permitiéndoles participar de manera plena en la sociedad y tener las mismas oportunidades que cualquier otra persona. Debemos eliminar estigmas, prejuicios y barreras que limitan su inclusión y participación en la comunidad1-3.
Es necesario poner a la persona por delante de su discapacidad. Por ello, la forma correcta de referirnos a ella es “persona con una discapacidad” en lugar de “discapacitado” o “discapacitada”. En el caso que exista una discapacidad concreta se puede decir, por ejemplo: una persona con parálisis cerebral; aun así, si no tenemos la certeza sobre cómo referirnos, ya que cada persona es diferente, lo mejor es preguntar con respeto1.
Evidentemente hay que evitar realizar términos anticuados que en alguna ocasión se han utilizado o se han llegado a escuchar como, por ejemplo: “minusválido” o “lisiado”, o términos denigrantes como “lisiado/a en una silla de ruedas”, o expresiones con connotación que conlleva un pensamiento de “víctima” o “persona que sufre”1.
Algunas palabras o expresiones que no son inclusivas serían, por ejemplo: “retrasado”, “inválido”, “ciego”, “tetrapléjico”, “postrado en silla de ruedas”2.
Algunas palabras o expresiones que se consideran inclusivas serían, por ejemplo:” con discapacidad”, “con ceguera”, “con tetraplejia”, “paciente/usuario en silla de ruedas”2.
A la hora de hacer comparaciones tenemos que tener cuidado con el término “normal”, utilizado de una forma no inclusiva sería, por ejemplo: los discapacitados tienen más dificultades…que las “personas normales” y la forma inclusiva sería de la siguiente manera: Las personas con discapacidad tienen más dificultades…que “el resto de la población”1,2.
En definitiva, no hay un lenguaje que sea obligatorio, pero sí es necesario que esté realizado con respeto y comprensión hacia la situación de la otra persona1.
No se debe tener miedo a preguntar y debemos actuar siempre con naturalidad tratando a la persona con discapacidad igual que a cualquier otra persona1.
Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones tener una discapacidad no resta autonomía a la persona, por lo tanto, antes de prestar ayuda, debemos preguntar si la necesita. Hay que tener en cuenta que algunas personas pueden necesitar ayuda en ciertos momentos y otras no lo necesitan o no desean que se les ayude1.
Es imprescindible reconocer y respetar la capacidad de decisión de las personas con discapacidad, permitiéndoles tomar sus propias decisiones y tener el control sobre su vida. La autonomía es un derecho primordial de todas las personas, independientemente de si tienen o no una discapacidad, y debemos trabajar para que todas las personas tengan la oportunidad de ejercerla plenamente1,2.
Existen diferentes formas de promover la autonomía en las personas con discapacidad como, por ejemplo:
- Proporcionarles las herramientas y apoyos necesarios para que puedan realizar tareas cotidianas de forma independiente, como adaptaciones en el entorno y tecnologías de apoyo, entre otros.
- Fomentar su participación en la toma de decisiones sobre aspectos que les afecten directamente, como su atención médica, educación y vida social.
- Promover su autoestima y confianza en sí mismas, valorando sus capacidades y habilidades.
- Ofrecerles oportunidades de formación y capacitación para que adquieran habilidades que les permitan desenvolverse de forma autónoma en distintos ámbitos de su vida.
Es importante que las personas con discapacidad tengan la oportunidad de ejercer su autonomía y tomar decisiones que afecten a su vida, respetando siempre sus derechos y preferencias individuales. La autonomía les permite ser agentes activos de su propia vida y les da la posibilidad de alcanzar sus metas y objetivos personales1-3.
CONCLUSIONES
El lenguaje inclusivo en el ámbito sanitario es primordial para garantizar una atención de salud igualitaria, respetuosa y efectiva para todas las personas. Es necesaria esta herramienta de comunicación para evitar la exclusión o discriminación de ciertos grupos de personas a través del uso de un lenguaje que refleje la diversidad y promueva la igualdad de género, raza y orientación sexual, entre otros aspectos.
Es importante que los profesionales de la salud se formen en el uso de un lenguaje inclusivo y se conciencien sobre la importancia de tratar a todas las personas con respeto y dignidad, independientemente de su condición. De esta manera, se contribuirá a crear entornos más accesibles y amigables para las personas con discapacidad, mejorando su experiencia en el ámbito sanitario y promoviendo su empoderamiento y autonomía.
BIBLIOGRAFÍA
- ACCIONA. Por un mundo con menos barreras: lenguaje inclusivo y discapacidad [Internet]. People ACCIONA. 2022 [citado el 27 de mayo de 2024]. Disponible en: https://people.acciona.com/es/inclusion-y-diversidad/lenguaje-inclusivo-discapacidad/?_adin=0896444253
- Usal.es. [citado el 27 de mayo de 2024]. Disponible en: http://sid.usal.es/idocs/F8/FDO27486/Gu%C3%ADa_lenguaje_inclusivo.pdf
- Lenguaje inclusivo y discapacidad: ¿Qué debes saber? [Internet]. Fundacionjuanxxiii.org. [citado el 27 de mayo de 2024]. Disponible en: https://blog.fundacionjuanxxiii.org/lenguaje-inclusivo-y-discapacidad-que-debes-saber