AUTORES
- Álvaro Fanlo Zarazaga. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
- Carmen Bilbao Porta. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
- Javier Pérez Velilla. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
- Diana Soriano Pina. Óptico Optometrista, Hospital de Calahorra (La Rioja).
- Laura Polaino Martínez. TCAE, Zaragoza.
- Jorge Andrés Navarro. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
RESUMEN
La discromatopsia es una condición que afecta la percepción del color y puede ser congénita o adquirida, impactando significativamente la calidad de vida de los pacientes. Este artículo revisa la fisiología de la visión del color, clasifica las diferentes formas de discromatopsia y analiza su prevalencia en la población. Además, se evalúan los principales métodos diagnósticos, tanto analógicos como digitales, destacando sus ventajas y limitaciones en la práctica clínica. Finalmente, se discuten las implicaciones de la discromatopsia en la vida diaria y profesional, subrayando la importancia de un diagnóstico precoz y una adecuada gestión clínica para minimizar su impacto.
PALABRAS CLAVE
Deficiencias de la visión del color, diagnóstico clínico, pruebas de visión cromática, pruebas de percepción de colores.
ABSTRACT
Dyschromatopsia is a condition that affects color perception, which can be either congenital or acquired, significantly impacting patients’ quality of life. This article reviews the physiology of color vision, classifies the different forms of dyschromatopsia, and analyzes its prevalence in the population. Furthermore, the main diagnostic methods, both analog and digital, are evaluated, highlighting their advantages and limitations in clinical practice. Finally, the implications of dyschromatopsia in daily and professional life are discussed, emphasizing the importance of early diagnosis and appropriate clinical management to minimize its impact.
KEY WORDS
Color vision deficiencies, clinical diagnosis, color vision tests, color perception tests.
INTRODUCCIÓN
La visión del color es una función visual esencial que permite diferenciar entre las diferentes longitudes de onda, percibiendo así los colores. Esta función visual depende de la presencia de unas células especializadas de la retina denominadas fotorreceptores. Existen dos tipos: los conos, que son responsables de la visión cromática, y los bastones, que contribuyen principalmente a la visión en condiciones de baja luminosidad. La percepción del color ha sido crucial a lo largo del desarrollo humano pero cobra una relevancia especial en la actualidad, donde la mayor parte de la información recibida diariamente es de componente visual. La visión del color es determinante para numerosas actividades diarias, desde la educación hasta la conducción o identificación de señales visuales en entornos laborales.
Sin embargo, una proporción significativa de la población mundial presenta deficiencias en la visión del color, conocidas como discromatopsias, que pueden ser congénitas o adquiridas. Estas deficiencias afectan significativamente la calidad de vida de quienes las padecen, limitando su capacidad para realizar tareas que requieren una correcta discriminación del color, como en profesiones relacionadas con la aviación, la medicina, y la industria gráfica.
Este artículo tiene como objetivo ofrecer una revisión de los métodos diagnósticos más utilizados para evaluar la visión del color y discutir las implicaciones clínicas de la discromatopsia, resaltando la importancia de un diagnóstico temprano y preciso para minimizar su impacto en la vida diaria, escolar y profesional.
FISIOLOGÍA DE LA VISIÓN DEL COLOR:
La visión del color se basa en la detección de la luz por los conos, que están distribuidos en la retina. Existen tres tipos principales de conos, cada uno sensible a diferentes rangos de longitud de onda: los conos L (longitud de onda larga, con mayor sensibilidad al rojo), los conos M (longitud de onda media, con mayor sensibilidad al marrón-verde), y los conos S (longitud de onda corta, con mayor sensibilidad al azul). La combinación de señales de estos tres tipos de conos permite al cerebro percibir una amplia gama de colores.
En individuos con visión cromática normal, denominados tricrómatas, estos tres tipos de conos funcionan correctamente, permitiendo una percepción del color completa y precisa. Por otro lado, los discromatópsicos son las personas con uno o más de estos tipos de conos ausentes o alterados, lo que provoca una capacidad reducida para diferenciar entre ciertos tonos o colores.
DISCROMATOPSIA: CLASIFICACIÓN Y PREVALENCIA:
La discromatopsia puede clasificarse en dos categorías principales: congénita y adquirida.
1. Discromatopsia congénita: se trata de una condición hereditaria que resulta de mutaciones en los genes específicos que codifican los pigmentos de los conos. Este tipo de discromatopsias son generalmente estables y no progresan con el tiempo. Existen tres tipos principales:
– Protanopia: alteración en los conos L, se relaciona con dificultades en la percepción de tonos rojizos.
– Deuteranopia: alteración en los conos M, se relaciona con dificultades en la percepción de tonos marrones-verdosos.
– Tritanopia: alteración en los conos S, se relaciona con dificultades en la percepción de tonos azulados.
La prevalencia de la discromatopsia congénita varía entre poblaciones, pero se estima que afecta a aproximadamente el 8% de los hombres y al 0.5% de las mujeres en todo el mundo1.
2. Discromatopsia adquirida: este tipo de alteraciones en la visión del color se desarrollan a lo largo de la vida debido a diversas causas. Las principales son: enfermedades oculares (por ejemplo, glaucoma, degeneración macular o alteraciones retinianas), efectos secundarios de fármacos, o daño neurológico. A diferencia de la congénita, la discromatopsia adquirida puede progresar con el tiempo y es frecuentemente asimétrica entre ambos ojos2.
MÉTODOS DIAGNÓSTICOS PARA LA EVALUACIÓN DE LA VISIÓN DEL COLOR:
No existen protocolos definidos para el diagnóstico de la discromatopsia y no suele ser una prueba rutinaria en los exámenes oftalmológicos u optométricos. No obstante existen varias pruebas diagnósticas diseñadas para evaluar la capacidad de los pacientes para percibir y diferenciar colores, cada una con sus propias ventajas y limitaciones. Como resumen general, existen dos tipos de pruebas, las analógicas y las digitales.
Pruebas analógicas:
Test de Ishihara: es uno de los métodos diagnósticos más utilizados para detectar deficiencias en el eje rojo-verde, ya que no mide las deficiencias en el azul. Este test, desarrollado hace más de 100 años, consiste en una serie de placas con puntos de diferentes colores y tamaños, organizados de manera que forman números o formas visibles solo para personas con visión cromática normal. Aquellos con discromatopsia verán números o formas diferentes, o bien no verán ninguna.
- Ventajas: la simplicidad y rapidez de este test lo hacen ideal para cribados masivos, especialmente en contextos de consultas saturadas o entornos laborales y/o escolares.
- Limitaciones: no es efectivo para detectar deficiencias en el eje azul-amarillo (tritanopia) ni proporciona información detallada sobre la severidad de la deficiencia cromática.
Farnsworth-Munsell 100 Hue: esta prueba diagnostica las deficiencias de visión del color en base a la capacidad del paciente para diferenciar entre matices de color. El paciente debe organizar una serie de discos coloreados en orden secuencial según su tonalidad. El tipo y la severidad de la discromatopsia se establece en función del orden seguido en las cápsulas coloreadas.
- Ventajas: proporciona una evaluación más detallada y permite identificar una amplia gama de deficiencias en la visión del color.
- Limitaciones: es una prueba compleja que requiere tiempo y colaboración activa por parte del paciente. Por ello, se utiliza principalmente en contextos clínicos especializados3.
Anomaloscopio: considerado el gold standard en el diagnóstico de la discromatopsia, esta prueba mide la capacidad del paciente para igualar las cromaticidades de un círculo dividido en dos mitades donde una es regulable y la otra es de un tono fijo. La mitad regulable es la que el paciente tiene que tratar de igualar mediante la mezcla de dos colores primarios. Las personas con visión cromática normal pueden mezclar los colores para hacer una coincidencia exacta, mientras que aquellos con discromatopsia no pueden hacerlo con la misma precisión.
Ventajas: es particularmente preciso para diagnosticar y cuantificar la severidad de la protanopia y la deuteranopia. Es capaz de diferenciar entre los diferentes tipos y grados de discromatopsia.
Limitaciones: su uso está limitado por la inversión de tiempo que requiere de más de precisar de personal entrenado para su dispensación y corrección, lo que lo hace menos accesible en entornos clínicos generales.
Pruebas digitales:
Cambridge Colour Test: una prueba computarizada que evalúa la percepción del color en los tres ejes principales (protán, deután, tritán). Su desarrollo sigue los principios del test de Ishihara, el paciente debe determinar hacia qué dirección (arriba, abajo, izquierda o derecha) tiene la apertura una C que aparece como estímulo.
- Ventajas: realiza una evaluación precisa de la percepción del color, gradando el defecto.
- Limitaciones: requiere un equipo especializado y, aunque su uso está aumentando en centros especializados, sigue siendo menos común en la práctica clínica general.
DIVE Color Test: DIVE Color Test es un test digital diseñado para evaluar la percepción del color en los tres ejes principales de confusión (protán, deutan, y tritán). Este test utiliza una pantalla táctil donde se presenta un estímulo isocromático sobre un fondo. En la versión táctil, se genera una flecha, cuya dirección el paciente debe identificar mientras que en la versión con eye-tracking el paciente debe identificar y mantener la mirada sobre diferentes figuras geométricas (cuadrado, triángulo, círculo). La prueba mide los umbrales de percepción del color para cada uno de los tres ejes.
- Ventajas: DIVE Color Test ofrece una evaluación precisa de la percepción del color en tiempo reducido (en torno a un minuto y medio)4. Puede ser transportado con facilidad y no requiere personal especializado para su dispensación.
- Limitaciones: la evaluación completa puede ser más larga que en métodos tradicionales si se requiere un análisis muy detallado.
PRUEBAS ANALÓGICAS VS. PRUEBAS DIGITALES
Las pruebas analógicas suelen ser rápidas de administrar y proporcionan una información sesgada aunque, en entornos de consultas clínicas, suficiente para realizar un screening. Por otro lado, presentan desventajas significativas, como la necesidad de condiciones de iluminación controladas – no siempre tenido en cuenta por los profesionales –, la degradación de los materiales con el paso del tiempo y mayor posibilidad de memorización por parte del paciente.
Los tests digitales eliminan la necesidad de iluminación externa específica, ya que las pruebas se realizan en pantallas calibradas que aseguran la precisión de los colores. Además, son menos susceptibles al deterioro con el tiempo y pueden generar patrones de estímulo aleatorios, lo que reduce significativamente la posibilidad de memorizar las respuestas. Estos tests también ofrecen una mayor precisión en la cuantificación de la percepción del color y permiten la integración automática de los resultados en los registros médicos electrónicos, facilitando el seguimiento y la gestión de los pacientes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los tests digitales requieren calibraciones periódicas de la pantalla para mantener la precisión del perfil de color. De no ser así, pueden producirse resultados falsos positivos o negativos y errores de diagnóstico. Por último, la implementación de tests digitales puede ser limitada en entornos clínicos sin acceso a la tecnología adecuada o donde los recursos son escasos
IMPACTO EN LA VIDA DIARIA Y EN EL ÁMBITO LABORAL:
La discromatopsia puede tener un impacto considerable en la vida diaria de una persona. En edades escolares, donde la mayor parte de la información se recibe de forma visual y codificada por códigos de color, tener una alteración en la visión cromática puede ser un impedimento si no se adapta el material escolar. Por otro lado, en la edad adulta, dependiendo de la severidad de la condición y de las demandas visuales de su entorno o profesión, la posesión de un defecto en la visión del color puede ser limitante para el acceso a algunas profesiones como la aviación, la medicina, la industria química o los ferrocarriles5.
IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO PRECOZ:
Es esencial que los profesionales de la salud visual realicen pruebas de visión cromática como parte de los exámenes oftalmológicos regulares, especialmente en niños y en personas que se preparan para ingresar a estas profesiones donde la percepción del color es crítica. Además, en el caso de la discromatopsia adquirida, identificar la causa subyacente es crucial para el manejo adecuado. En algunas situaciones, como en el caso de discromatopsias inducidas por fármacos, ajustar el tratamiento puede mejorar o estabilizar la condición.
PROPUESTA DE MANEJO CLÍNICO:
El manejo de la discromatopsia depende de varios factores, incluyendo la gravedad de la condición, la edad del paciente, y las demandas visuales de su entorno. Algunas estrategias incluyen:
1. Educación: es fundamental educar a los pacientes sobre su condición y las limitaciones que pueden experimentar. Esto es especialmente importante en niños, donde la discromatopsia puede afectar su desempeño escolar.
2. Adaptaciones en el entorno laboral: para adultos con discromatopsia, las adaptaciones en el lugar de trabajo, como el uso de etiquetas de colores contrastantes o de software de corrección del color, pueden ayudar a mitigar los efectos de la deficiencia.
3. Monitoreo regular: en el caso de la discromatopsia adquirida, es importante monitorear regularmente la condición para detectar cualquier cambio en la visión cromática que pueda indicar una progresión de la enfermedad subyacente.
CONCLUSIÓN
La discromatopsia es una condición que afecta a una parte considerable de la población, con implicaciones significativas para la vida diaria y el rendimiento laboral de quienes la padecen. Un diagnóstico preciso y temprano, utilizando una combinación de pruebas clínicas adecuadas, es fundamental para el manejo eficaz de esta condición. Además, la concienciación sobre las limitaciones que la discromatopsia impone y las adaptaciones que pueden implementarse, es clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
BIBLIOGRAFÍA
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2. Hasrod N, Rubin A. Defects of colour vision: A review of congenital and acquired colour vision deficiencies. African Vis Eye Heal [Internet]. 2016 Mar 24;75(1):1–8. Available from: https://medcraveonline.com/AOVS/discriminators-for-optic-neuropathy-and-maculopathy.html
3. Fanlo Zarazaga A, Gutiérrez Vásquez J, Pueyo Royo V. Revisión de los principales test clínicos para evaluar la visión del color. Arch Soc Esp Oftalmol [Internet]. 2019 Jan;94(1):25–32. Available from: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0365669118302788
4. Fanlo-Zarazaga A, Echevarría JI, Pinilla J, Alejandre A, Pérez-Roche T, Gutiérrez D, et al. Validation of a New Digital and Automated Color Perception Test. Diagnostics. 2024;14(4):1–14.
5. Stoianov M, de Oliveira MS, dos Santos Ribeiro Silva MCL, Ferreira MH, de Oliveira Marques I, Gualtieri M. The impacts of abnormal color vision on people’s life: an integrative review. Qual Life Res [Internet]. 2019;28(4):855–62. Available from: http://dx.doi.org/10.1007/s11136-018-2030-1