Revisión sistemática: efectos nocivos de las bebidas energéticas en pediatría

16 septiembre 2024

AUTORES

  1. Lucía Jesús Muñiz Ceballos. Enfermera especialista en pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  2. Elena Martín-Peñasco Osorio. Enfermera especialista en pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  3. Iria Quintela Sánchez. Enfermera especialista en pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  4. Carlos Hidalgo Mesa. Graduado en enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

 

RESUMEN

La prevalencia del consumo de bebidas energéticas en España está aumentando, dicho aumento se podría deber a la forma de presentación vistosa de las bebidas o a la baja percepción de riesgo para la salud por parte del adolescente. Sin embargo, las consecuencias para la salud que produce la cafeína y taurina que contienen estos refrescos engloban desde problemas cardiovasculares como la hipertensión o la aparición de extrasístoles a problemas conductuales como el aumento de conductas de riesgo o actitudes agresivas.

PALABRAS CLAVE

Adolescente, bebidas energéticas, cafeína, comportamientos arriesgados para la salud.

ABSTRACT

The prevalence of consumption of energy drinks in Spain is increasing; this increase could be due to the attractive presentation of the drinks or the low perception of health risk by adolescents. However, the health consequences of the caffeine and taurine contained in these soft drinks range from cardiovascular problems such as hypertension or the appearance of extrasystoles to behavioral problems such as an increase in risky behavior or aggressive attitudes.

KEY WORDS

Adolescent, energy drinks, caffeine, health risk behaviours.

INTRODUCCIÓN

Según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, el consumo de hasta 3 mg de cafeína por kilogramo de peso corporal al día puede considerarse seguro para los menores1.

La cafeína presente en una lata de algunas de las bebidas energéticas más conocidas ronda los 80-160 mg.

En España, la última encuesta sobre drogas en secundaria revela un aumento de la prevalencia del consumo de bebidas energéticas siendo la del año 2023 la mayor prevalencia registrada hasta la fecha2. Entre los jóvenes de 14-18 años la prevalencia de consumo de bebidas energéticas es del 47,7% siendo mayor en el caso de los chicos respecto a las chicas (54,4% vs. 40,7%) 2.

Además del sexo algunas factores de riesgo descritos para el consumo de bebidas energéticas son: ser migrante de primera generación y/o hijos de padres sin estudios, no desayunar, bajo rendimiento escolar, practicar deporte o consumir alcohol o tabaco de forma habitual3.

el aumento de la prevalencia de consumo de bebidas energéticas entre los jóvenes podría deberse a la baja percepción de riesgo para su salud por parte de los adolescentes, el sabor agradable o la presentación vistosa de las bebidas y la capacidad de mantenerse despierto y con más energía por períodos más largos de tiempo4 .

OBJETIVO

Revisar la literatura científica disponible sobre las consecuencias de las bebidas energéticas en los adolescentes

METODOLOGÍA

Se realizó una búsqueda bibliográfica en distintas bases de datos como Pubmed, Scielo, Cuiden, Scopus, Embase o Enfispo de artículos en ingles/español desde 2020 hasta la actualidad. Se utilizaron palabras clave como cafeina, bebida energética o aolescente combinadas con booleanos como AND u OR. Se seleccionaron 15 artículos de los cuales finalmente se utilizaron 9.

RESULTADOS

Podemos agrupar las consecuencias de las bebidas energéticas en la población adolescente en tres grandes grupos: consecuencias orgánicas tras el consumo agudo, consecuencias orgánicas tras el consumo crónico y consecuencias cognitivo-conductuales.

En primer lugar, el consumo agudo se asocia con efectos cardiovasculares entre los que destacan un número significativamente mayor de extrasístoles supraventriculares, la disminución significativa de la frecuencia cardíaca, la disminución significativa en la relación QT-RR, la disminución de la eficiencia del ventrículo izquierdo y el aumento de la PAS media y PAD (5,23 mmHg y 3,29 mmHg respectivamente)5–7. Otros efectos adversos derivados del consumo de bebidas energéticas son temblores, dolor en el pecho, fatiga o micción excesiva7.

En segundo lugar, el consumo crónico de bebidas energéticas se vincula con picos no fisiológicos de presión arterial, la aparición de hipertensión arterial y un aumento de la poscarga del ventrículo izquierdo (VI), que, junto al aumento de la demanda de oxígeno del miocardio podría conllevar en una hipertrofia del VI6.

Por último, se observan problemas de conducta en niños y adolescentes que consumen este tipo de bebidas entre los que destacan: mayor probabilidad de presentar conductas de riesgo como consumo de drogas o autolesiones deliberadas y conductas agresivas4.

En el entorno escolar presentan baja expectativa educativa y apatía, menor comprensión del vocabulario, disminución de la memoria de trabajo, flexibilidad cognitiva, velocidad de procesamiento y memoria episódica (β = −0,04, p <0:01)1,4,8 .

En cuanto al sueño, por cada mg/kg/día de cafeína consumida, disminuye un 19% la probabilidad de que los niños duerman al menos 9 horas durante la noche9.

 

CONCLUSIONES

El consumo de bebidas energéticas en España está aumentando, algunos factores de riesgo son el sexo masculino, bajo rendimiento escolar o practicar deporte.

Las bebidas energéticas producen efectos adversos orgánicos a corto y largo plazo en su mayoría cardiovasculares además de problemas conductuales.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Zhang H, Lee ZX, Qiu A. Caffeine intake and cognitive functions in children. Psychopharmacology (Berl). 29 de octubre de 2020;237(10):3109-16.
  2. Español de las Drogas las Adicciones O. Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España, ESTUDES 2023. 2023;
  3. Oliver Anglès A, Camprubí Condom L, Valero Coppin O, Oliván Abejar J. Prevalencia y factores asociados al consumo de bebidas energéticas en jóvenes de la provincia de Barcelona. Gac Sanit. marzo de 2021;35(2):153-60.
  4. Hilda NR, Ileana HS, Natalia CS. Violent and Risk-Taking Behaviors Associated with Intake of Energy Drinks Mixed with Alcohol and Perceptions of This Consumption among Children and Adolescents in Costa Rica. Food Nutr Sci. 2020;11(08):836-53.
  5. Mandilaras G, Li P, Dalla-Pozza R, Haas NA, Oberhoffer FS. Energy Drinks and Their Acute Effects on Heart Rhythm and Electrocardiographic Time Intervals in Healthy Children and Teenagers: A Randomized Trial. Cells. 31 de enero de 2022;11(3):498.
  6. Oberhoffer FS, Li P, Jakob A, Dalla-Pozza R, Haas NA, Mandilaras G. Energy Drinks Decrease Left Ventricular Efficiency in Healthy Children and Teenagers: A Randomized Trial. Sensors. 23 de septiembre de 2022;22(19):7209.
  7. Silva Maldonado P, Ramírez Moreno E, Arias Rico J, Fernández Cortes TL. Patrones de consumo de bebidas energéticas y sus efectos adversos en la salud de adolescentes. Rev Esp Salud Pública. 2022;96.
  8. Kristjansson AL, Kogan SM, James JE, Sigfusdottir ID. Adolescent Caffeine Consumption and Aggressive Behavior: A Longitudinal Assessment. Subst Abus. 1 de octubre de 2021;42(4):450-3.
  9. Jessel CD, Narang A, Zuberi R, Bousman CA. Sleep Quality and Duration in Children That Consume Caffeine: Impact of Dose and Genetic Variation in ADORA2A and CYP1A. Genes (Basel). 22 de enero de 2023;14(2):289.

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