Campimetría. Aplicaciones clínicas y avances en la evaluación del campo visual

15 mayo 2025

 

AUTORES

  1. Sara Marquina Martín, MsC. Óptico-Optometrista. Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, Zaragoza, España. Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  2. Aser Cebollada Martínez, MsC. Óptico-Optometrista. Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  3. Blanca Montori Lacámara, MsC. Óptico-Optometrista. Departamento de Farmacología y Fisiología, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España. Departamento de Oftalmología, Hospital Real y Provincial de Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza, España.
  4. Carla Sierra Santamaría. Óptico-Optometrista. Liince Óptica, Universidad de Zaragoza, España.
  5. Marta Sancho Larraz, MsC. Óptico-Optometrista. Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La campimetría, también conocida como perimetría, es una técnica diagnóstica fundamental utilizada en la evaluación del campo visual para identificar y monitorizar defectos visuales causados por diversas patologías oculares y neurológicas. Su objetivo principal es evaluar la sensibilidad luminosa en diferentes puntos del campo visual, permitiendo detectar alteraciones en la percepción visual periférica que pueden ser indicativas de enfermedades como el glaucoma, la degeneración macular o las lesiones neurológicas. Existen distintos tipos de campimetría, como la manual, automática y de campo visual central, cada una con aplicaciones específicas dependiendo de la patología a evaluar y el grado de detalle necesario en los resultados.

En este artículo se especifica también la diferencia entre campimetría y perimetría, aclarando que, aunque ambos términos se usan de manera intercambiable, la perimetría es un término más amplio que abarca diversas técnicas de medición del campo visual, mientras que la campimetría se refiere específicamente a la técnica de evaluación de la sensibilidad luminosa.

Las aplicaciones clínicas de la campimetría son amplias, incluyendo el diagnóstico de enfermedades oculares, el seguimiento de la progresión de patologías y la evaluación de la eficacia de los tratamientos. Sin embargo, presenta ciertas limitaciones, como la dependencia de la cooperación del paciente, la variabilidad en los resultados y las limitaciones tecnológicas.

Los avances tecnológicos han mejorado significativamente la precisión y accesibilidad de la campimetría. La inteligencia artificial, la realidad aumentada y los dispositivos portátiles están revolucionando el campo, ofreciendo nuevas posibilidades para el diagnóstico temprano, el seguimiento remoto de pacientes y una mayor personalización del tratamiento. El futuro de la campimetría es prometedor, con nuevas innovaciones que permitirán mejorar tanto los resultados como la experiencia del paciente.

PALABRAS CLAVE

Campo visual, campimetría, perimetría, glaucoma, degeneración macular.

ABSTRACT

Campimetry, also known as perimetry, is a fundamental diagnostic technique used in the evaluation of the visual field to identify and monitor visual defects caused by various ocular and neurological pathologies. Its main objective is to evaluate light sensitivity at different points in the visual field, allowing the detection of alterations in peripheral visual perception that may be indicative of diseases such as glaucoma, macular degeneration or neurological lesions. There are different types of campimetry, such as manual, automatic and central visual field, each with specific applications depending on the pathology to be evaluated and the degree of detail required in the results.

The article also explores the difference between campimetry and perimetry, clarifying that although the two terms are used interchangeably, perimetry is a broader term that encompasses various visual field measurement techniques, whereas campimetry refers specifically to the technique of assessing light sensitivity.

The clinical applications of campimetry are wide-ranging, including the diagnosis of eye diseases, monitoring the progression of pathologies and assessing the efficacy of treatments. However, it has certain limitations, such as dependence on patient cooperation, variability in results and technological limitations.

Technological advances have significantly improved the accuracy and accessibility of campimetry. Artificial intelligence, augmented reality and wearable devices are revolutionising the field, offering new possibilities for early diagnosis, remote patient monitoring and greater personalisation of treatment. The future of campimetry looks bright, with new innovations that will improve both outcomes and patient experience.

KEY WORDS

Visual field, campimetry, perimetry, glaucoma, macular degeneration.

DESARROLLO DEL TEMA

La campimetría, también conocida como perimetría, es una técnica diagnóstica fundamental en oftalmología y neurooftalmología que permite evaluar el campo visual de los pacientes, detectando posibles alteraciones en la visión periférica o central. Este procedimiento, de vital importancia en la evaluación de enfermedades como el glaucoma, la degeneración macular o las patologías neurológicas que afectan al nervio óptico, permite identificar y monitorizar la pérdida visual progresiva, muchas veces antes de que se haga evidente en la visión funcional del paciente1-3.

El campo visual abarca la totalidad del área que una persona puede ver en cualquier momento sin mover los ojos ni la cabeza. En términos generales, se puede decir que la campimetría mide este campo visual, detectando áreas con visión reducida o ausente. Una de las características más importantes de la campimetría es su capacidad para detectar defectos del campo visual que no son percibidos conscientemente por el paciente, lo que resulta esencial en el diagnóstico temprano de enfermedades crónicas como el glaucoma. En esta patología, por ejemplo, el daño al nervio óptico se desarrolla de forma lenta y asintomática, y la campimetría permite detectar las primeras señales de pérdida de visión.

Existen diversas técnicas y equipos utilizados para realizar la campimetría, y la evolución tecnológica ha permitido que los métodos de evaluación del campo visual sean más rápidos, precisos y cómodos para los pacientes. Dispositivos como el Humphrey Field Analyzer (HFA) y el Octopus Perimeter, ampliamente utilizados en la práctica clínica, permiten realizar mediciones automatizadas, reduciendo el tiempo necesario para obtener un diagnóstico fiable y mejorando la experiencia del paciente. La introducción de algoritmos avanzados, como SITA, ha optimizado la eficiencia de estos dispositivos, permitiendo realizar pruebas más rápidas sin comprometer la exactitud de los resultados4,5.

En la actualidad, la campimetría no solo se utiliza para el diagnóstico de enfermedades oculares como el glaucoma, sino también como una herramienta de seguimiento que permite a los profesionales monitorizar la progresión de las patologías a lo largo del tiempo, optimizando así los tratamientos médicos. En este contexto, la integración de la campimetría con otras pruebas diagnósticas, como la tomografía de coherencia óptica (OCT), ha abierto nuevas oportunidades para evaluar de forma conjunta la salud visual estructural y funcional de los pacientes6,7.

El objetivo de este artículo es proporcionar una revisión exhaustiva sobre los principios y avances en la campimetría, detallando sus aplicaciones clínicas, los diferentes tipos de pruebas disponibles, así como sus limitaciones y desafíos. A lo largo de este análisis, se explorarán tanto las técnicas clásicas como las innovaciones recientes que están revolucionando la práctica clínica, como la inteligencia artificial y los dispositivos portátiles. Este artículo también examina la importancia de la campimetría en la detección temprana de enfermedades, lo que resulta fundamental para implementar estrategias de tratamiento preventivo y mejorar la calidad de vida de los pacientes8,9.

DEFINICIÓN Y FUNDAMENTOS DE LA CAMPIMETRÍA:

La campimetría es una prueba diagnóstica no invasiva utilizada para evaluar el campo visual de una persona. Su propósito principal es detectar defectos en la visión periférica, los cuales pueden ser indicativos de patologías oculares o neurológicas subyacentes. Este examen es fundamental para la detección temprana de enfermedades como el glaucoma, el daño neurológico del nervio óptico y las patologías relacionadas con la vía visual. En general, la campimetría mide cuán amplio y completo es el campo visual de un individuo, detectando cualquier anomalía en las áreas periféricas o centrales, áreas que no son habitualmente percibidas de forma consciente por el paciente1,2,10.

El campo visual de una persona se refiere a la totalidad de los estímulos visuales que pueden ser percibidos sin mover los ojos ni la cabeza. Este incluye la visión periférica, que es fundamental para la orientación espacial y el control de los movimientos. La campimetría evalúa tanto la visión periférica como la central, lo cual es esencial para identificar patrones de pérdida visual que pueden ser característicos de determinadas patologías. Las alteraciones en el campo visual, como la pérdida de visión en áreas específicas, pueden indicar daño a las estructuras visuales, como la retina, el nervio óptico o las vías visuales cerebrales3,11.

Fundamentos técnicos de la campimetría:

La prueba se basa en la presentación de estímulos de luz en diferentes puntos del campo visual del paciente, con el fin de determinar qué áreas del campo visual son detectadas y cuáles no lo son. En su forma clásica, los estímulos se presentan de manera estática y el paciente debe indicar si percibe la luz en diferentes posiciones dentro de su campo visual. Sin embargo, en las últimas décadas, los avances tecnológicos han permitido la automatización de este proceso, lo que ha resultado en una mayor precisión y eficiencia en la realización de las pruebas4.

La importancia de la fijación ocular:

Uno de los principios fundamentales de la campimetría es la fijación ocular, que hace referencia a la capacidad del paciente para mantener la vista centrada en un punto mientras se presenta el estímulo. Durante la prueba, se busca que el paciente no se desvíe de este punto central de fijación, ya que cualquier desviación podría alterar los resultados. Para asegurar la correcta fijación, los dispositivos modernos incorporan tecnologías que monitorean la posición ocular, corrigiendo errores relacionados con el movimiento ocular involuntario y mejorando la precisión de los resultados4,12.

Métodos de presentación de estímulos:

El estímulo utilizado en la campimetría puede presentarse de diferentes formas5,9:

  • Estímulos estáticos: Se presentan en puntos específicos del campo visual y el paciente debe indicar si los percibe. Esta modalidad es comúnmente utilizada en equipos como el Humphrey Field Analyzer (HFA) y el Octopus Perimeter.
  • Estímulos en movimiento: En algunas modalidades más avanzadas, como la campimetría dinámica, los estímulos se mueven a través del campo visual del paciente. Esta técnica se utiliza en casos específicos, como en la evaluación de defectos visuales causados por lesiones cerebrales.

 

Clasificación de las pruebas de campimetría:

Las pruebas de campimetría se pueden clasificar en función de su complejidad y la tecnología utilizada. Entre las pruebas más simples se encuentran las pruebas manuales, que suelen utilizarse en situaciones de emergencia o en pacientes con poca cooperación. Por otro lado, las pruebas automatizadas han reemplazado a las manuales en muchas clínicas debido a su capacidad para proporcionar resultados más rápidos y fiables. Estas pruebas utilizan algoritmos avanzados para analizar el campo visual y, en algunos casos, incluso la progresión de la enfermedad6,8.

Un ejemplo común de campimetría automatizada es el Humphrey Field Analyzer (HFA), que utiliza el algoritmo SITA para determinar el umbral de sensibilidad visual de diferentes puntos del campo visual. Este tipo de pruebas ofrece un análisis más detallado y preciso, con la capacidad de evaluar áreas específicas del campo visual, como el campo central o la mácula, áreas clave en patologías como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)4,13.

Técnicas avanzadas y futuras tendencias:

Con la integración de tecnologías de vanguardia, como la realidad virtual y la inteligencia artificial, los sistemas de campimetría han mejorado sustancialmente. La realidad virtual, por ejemplo, ofrece una experiencia más inmersiva y precisa, lo que reduce los errores de fijación y mejora la cooperación del paciente, especialmente en poblaciones pediátricas o en personas con discapacidades. Además, el uso de la inteligencia artificial permite la interpretación más rápida y precisa de los resultados, mejorando la capacidad de diagnóstico temprano y el seguimiento de enfermedades progresivas como el glaucoma9,14.

TIPOS DE CAMPIMETRÍA:

Existen varios tipos de pruebas de campimetría, cada una diseñada para abordar diferentes necesidades clínicas, técnicas y condiciones de los pacientes. Las pruebas pueden clasificarse según el método de evaluación, la tecnología empleada, la manera en que se presentan los estímulos y la precisión con la que se miden los resultados. A continuación, se describen los tipos más comunes de campimetría, sus aplicaciones y características distintivas.

1. Campimetría manual:

La campimetría manual es una de las formas más antiguas de evaluación del campo visual, y aunque ha sido mayormente reemplazada por dispositivos automatizados, sigue siendo utilizada en ciertos contextos clínicos, especialmente en pacientes con dificultades para cooperar con pruebas más complejas. En este método, el médico o el técnico mueve un estímulo (generalmente una luz) dentro del campo visual del paciente y el paciente debe indicar si la ve o no. El principal inconveniente de este método es la falta de precisión, ya que depende en gran medida de la habilidad y experiencia del profesional que realiza la prueba2.

Aunque la campimetría manual es más subjetiva y lleva más tiempo que los métodos automatizados, su bajo costo y simplicidad siguen siendo una ventaja en situaciones con recursos limitados o cuando no se dispone de equipo automatizado. Un ejemplo clásico de campimetría manual es el uso del Campímetro de Goldmann, el cual utiliza una bola luminosa que se mueve sobre un gráfico semicírculo, y el paciente debe presionar un botón cuando percibe la luz13.

2. Campimetría automatizada:

La campimetría automatizada ha revolucionado la evaluación del campo visual en la práctica clínica. Los dispositivos modernos utilizan computadoras y sensores para administrar la prueba de manera precisa y rápida, con una mínima intervención del profesional. Los equipos de campimetría automatizada, como el Humphrey Field Analyzer (HFA) y el Octopus Perimeter, permiten realizar mediciones más detalladas y reproducibles, lo que facilita la detección temprana de defectos del campo visual5.

Una de las tecnologías más avanzadas en este campo es el algoritmo SITA, utilizado en el HFA. Este algoritmo optimiza la duración de la prueba sin comprometer la precisión de los resultados, lo que permite obtener un diagnóstico más rápido. La automatización también mejora la fiabilidad de los resultados, ya que elimina los errores humanos y mejora la estandarización del procedimiento, permitiendo la comparación de resultados entre diferentes pruebas a lo largo del tiempo4.

3. Campimetría de alta precisión (Perimetría de precisión)

Dentro de las pruebas automatizadas, existen modalidades de campimetría de alta precisión que están diseñadas para detectar defectos visuales en fases muy tempranas de la enfermedad. Estas pruebas se emplean cuando se sospecha que el paciente tiene una pérdida visual subclínica, lo que permite una intervención temprana. El HFA con el método SITA Standard y el Octopus 900 son ejemplos de tecnologías que permiten una evaluación más exhaustiva y precisa del campo visual6,10.

La campimetría de alta precisión es fundamental en el diagnóstico temprano de enfermedades como el glaucoma y la degeneración macular. A través de la medición precisa de la sensibilidad luminosa en áreas específicas del campo visual, se pueden detectar pérdidas muy pequeñas que no son evidentes en los primeros estadios de la enfermedad3.

4. Campimetría en movimiento (Perimetría cinética):

La campimetría cinética o perimetría cinética es otro tipo de prueba que se utiliza para evaluar los defectos del campo visual, pero en este caso, el estímulo se mueve a través del campo visual del paciente en lugar de ser presentado en un punto fijo. En este tipo de prueba, el paciente debe indicar en qué momento el estímulo en movimiento es percibido. La campimetría cinética es útil para evaluar el campo visual periférico y puede ser preferida en situaciones en las que el paciente tiene dificultades para mantener la fijación ocular.

Este tipo de campimetría es especialmente útil en el diagnóstico de patologías neurológicas que afectan la vía visual, como los defectos de campo visual causados por lesiones cerebrales o problemas relacionados con la vía óptica. Además, también es útil en el seguimiento de trastornos visuales progresivos, como el estrabismo o afectaciones del campo visual por enfermedades neurológicas9,12.

5. Campimetría de campo visual central (Evaluación de la mácula):

La evaluación de la mácula y del campo visual central es esencial en el diagnóstico de enfermedades como la degeneración macular. La campimetría central se enfoca en la parte central del campo visual (la fovea) y se utiliza para detectar cambios sutiles en la sensibilidad visual. Pruebas como la campimetría focal (donde se analizan áreas específicas del campo visual) se emplean para examinar áreas con visión crítica, como la fovea centralis. Esta modalidad es especialmente útil para pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o aquellos con diabetes mellitus, que pueden desarrollar alteraciones en el área macular1.

6. Campimetría portátil y en dispositivos móviles:

Los avances tecnológicos también han permitido el desarrollo de campimetría portátil, que se ha convertido en una herramienta valiosa para realizar pruebas en pacientes que no pueden desplazarse a un centro especializado o en situaciones donde se necesita rapidez. Los dispositivos portátiles permiten evaluar el campo visual en la consulta o incluso en el hogar del paciente, lo que facilita el seguimiento remoto, especialmente en el contexto de telemedicina y la monitorización domiciliaria.

Un ejemplo notable de tecnología portátil es el dispositivo de campimetría virtual en realidad aumentada, que ha demostrado ser eficaz en la detección de defectos visuales mediante dispositivos como smartphones o gafas inteligentes. Este tipo de tecnología promete facilitar las pruebas a un mayor número de personas, mejorando el acceso a la atención ocular9,14.

DIFERENCIA ENTRE CAMPIMETRÍA Y PERIMETRÍA:

A menudo, en el ámbito de la oftalmología y la neurooftalmología, los términos campimetría y perimetría se utilizan de manera intercambiable, aunque existen algunas diferencias sutiles entre ambos conceptos. Si bien ambos términos se refieren a la medición del campo visual, su uso técnico y contexto clínico puede variar ligeramente.

Campimetría:

La campimetría es un término general que describe el proceso de medir el campo visual de un individuo. Es un término amplio que abarca cualquier tipo de prueba o técnica que evalúe la visión periférica o central del paciente, utilizando diferentes estímulos visuales, y puede incluir métodos tanto manuales como automatizados. Aunque a menudo se refiere a la medición del campo visual en su totalidad, también se puede usar para describir una prueba que se enfoque en áreas específicas del campo visual, como el análisis de la visión periférica o la visión central1,13.

En la práctica clínica, la campimetría suele incluir pruebas realizadas con equipos manuales o automatizados y puede implicar estímulos estáticos o en movimiento. Los dispositivos más comunes en campimetría son los campímetros de Goldmann o los sistemas automatizados como el Humphrey Field Analyzer (HFA), que utilizan un perímetro computarizado para determinar el campo visual del paciente. La campimetría se utiliza principalmente en el diagnóstico y seguimiento de patologías como el glaucoma, la degeneración macular y las lesiones cerebrales2,5,11.

Perimetría:

La perimetría, por otro lado, se refiere a la técnica específica utilizada para medir el campo visual. En su forma más precisa, la perimetría es una prueba objetiva que utiliza estímulos de luz (pueden ser puntos de luz o estímulos de diferente intensidad) presentados en diferentes ubicaciones dentro del campo visual del paciente, con el fin de determinar la sensibilidad luminosa en esas zonas específicas del campo visual12.

Existen varios tipos de perimetría según el método de presentación de estímulos. La perimetría estática implica presentar puntos de luz fijos en el campo visual, mientras que la perimetría cinética implica la presentación de estímulos móviles. Ambos métodos tienen aplicaciones clínicas específicas, pero el objetivo principal de la perimetría es proporcionar mediciones precisas de la sensibilidad visual a lo largo del campo visual total o de áreas específicas, lo cual es crucial para el diagnóstico de enfermedades como el glaucoma, las neuropatías ópticas o la retinopatía diabética.

En el contexto clínico, el término perimetría generalmente se asocia con la utilización de equipos automatizados que pueden realizar las pruebas con alta precisión, como los perímetros Humphrey o Octopus, que proporcionan resultados reproducibles y estandarizados. La perimetría se utiliza para mapear y cuantificar de manera objetiva las pérdidas de campo visual, lo que permite a los médicos diagnosticar, monitorear y ajustar los tratamientos para condiciones que afectan la visión periférica o central3,4.

Diferencias clave:

En resumen, aunque ambos términos, campimetría y perimetría, se refieren al estudio del campo visual, las principales diferencias radican en su enfoque técnico y la precisión de las mediciones. La campimetría es un término más amplio que puede incluir cualquier tipo de evaluación del campo visual, y puede ser tanto manual como automatizada, con una mayor flexibilidad en el uso de técnicas y métodos (Hood & Kardon, 2007). Mientras tanto, la perimetría es una técnica más específica que se asocia principalmente con la medición precisa del campo visual a través de estímulos controlados y que se realiza principalmente con equipos automatizados5,10.

Otra diferencia significativa es que la perimetría tiende a ser más precisa y objetiva, dada su capacidad para proporcionar mediciones cuantitativas de la sensibilidad visual en áreas específicas del campo visual, lo cual es especialmente útil en el diagnóstico de enfermedades progresivas como el glaucoma. En cambio, la campimetría puede ser más variada en términos de las técnicas utilizadas, y en algunos casos, puede ofrecer menos resolución en las mediciones comparada con la perimetría más avanzada6,13.

Conclusión

En la práctica clínica, el término campimetría se usa para hacer referencia a la evaluación global del campo visual, mientras que la perimetría se refiere a una técnica más específica que mide las alteraciones en la sensibilidad visual de manera detallada. Ambas pruebas son fundamentales para la detección y monitorización de diversas condiciones visuales y neurológicas, y su uso depende de la tecnología disponible y los objetivos clínicos del examen. El avance de la tecnología ha permitido que ambos métodos, cuando se utilizan de manera complementaria, proporcionen resultados más rápidos, precisos y fiables, mejorando así la atención al paciente12.

APLICACIONES CLÍNICAS DE LA CAMPIMETRÍA:

La campimetría juega un papel esencial en la práctica clínica oftalmológica y en diversas especialidades médicas relacionadas, como la neurooftalmología. Las principales aplicaciones de la campimetría incluyen la detección temprana, el diagnóstico y el seguimiento de diversas patologías oculares y neurológicas. A continuación, se detallan algunas de las aplicaciones más relevantes de la campimetría en la medicina clínica.

1. Diagnóstico y seguimiento del glaucoma:

Una de las aplicaciones más importantes de la campimetría es el diagnóstico y seguimiento del glaucoma, una enfermedad ocular progresiva que afecta el nervio óptico y, si no se trata, puede llevar a la ceguera irreversible. El glaucoma se caracteriza por la pérdida de la visión periférica, que generalmente no se percibe hasta que la enfermedad ha avanzado significativamente. La campimetría permite detectar defectos del campo visual, que son signos tempranos de daño al nervio óptico y proporciona una herramienta esencial para monitorizar la progresión de la enfermedad1.

La campimetría automatizada, especialmente la prueba de campo visual central y las mediciones con algoritmo SITA, han mejorado considerablemente la capacidad para identificar y seguir los defectos glaucomatosos en etapas tempranas. La evaluación periódica del campo visual en pacientes con diagnóstico de glaucoma permite a los médicos ajustar los tratamientos de manera oportuna, con el fin de preservar la visión residual y evitar la progresión de la enfermedad4,6.

2. Evaluación de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE):

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una de las principales causas de ceguera en personas mayores, y afecta el área central de la retina, lo que puede provocar pérdida de la visión central. La campimetría es crucial en la evaluación de la DMAE, ya que permite medir la pérdida de sensibilidad visual en la mácula y otras áreas cercanas. Aunque el daño macular no suele afectar a la visión periférica, los estudios de campimetría pueden detectar los primeros signos de pérdida visual central11,13.

La campimetría focal, que se enfoca en la evaluación de áreas específicas del campo visual, es particularmente útil para monitorear la progresión de la DMAE. Esta técnica permite identificar pequeñas alteraciones en el campo visual que podrían indicar una evolución de la enfermedad y, a su vez, ayudar a los médicos a modificar los enfoques terapéuticos, como el uso de tratamientos anti-VEGF (anti-factor de crecimiento endotelial vascular), que se emplean para tratar la forma exudativa de la DMAE1,14.

3. Monitoreo de la neuropatía óptica:

La neuropatía óptica incluye un grupo de enfermedades que afectan al nervio óptico y pueden llevar a la pérdida irreversible de visión. En estas condiciones, la campimetría desempeña un papel crucial en la evaluación de la integridad funcional del nervio óptico. Las alteraciones en el campo visual pueden reflejar defectos causados por patologías como neuritis óptica, neuropatía óptica isquémica y neuropatía óptica hereditaria.

La campimetría automatizada permite a los médicos detectar defectos en el campo visual relacionados con estas patologías, como los escotomas (áreas de pérdida visual), que son indicativos de un daño al nervio óptico. A través de la medición de la sensibilidad en diferentes áreas del campo visual, se pueden evaluar la extensión y la localización de estos defectos, facilitando el diagnóstico temprano y el seguimiento de la respuesta al tratamiento3,10.

4. Evaluación de lesiones cerebrales y trastornos neurológicos:

La campimetría también tiene una importante aplicación en la neurooftalmología para evaluar defectos visuales causados por lesiones cerebrales y trastornos neurológicos que afectan a la vía visual, como accidentes cerebrovasculares (ACV), tumores cerebrales, esclerosis múltiple y trastornos del sistema nervioso central. Las lesiones en el cerebro, particularmente en áreas como el lóbulo occipital, que es responsable del procesamiento visual, pueden causar defectos en el campo visual de los pacientes.

En estos casos, la campimetría cinética, que evalúa los defectos visuales a través de la percepción de estímulos en movimiento, se utiliza para identificar áreas específicas del campo visual que se ven afectadas por las lesiones cerebrales. Estos defectos, como las hemianopsias (pérdida de la mitad del campo visual en uno o ambos ojos), pueden estar relacionados con un daño en la corteza visual o en los tractos nerviosos que llevan la información visual al cerebro. La campimetría en estos casos permite a los médicos identificar el tipo de daño neurológico y evaluar el impacto funcional sobre la visión10,13.

5. Evaluación del campo visual en la diabetes mellitus:

La diabetes mellitus es una enfermedad que puede causar una serie de complicaciones visuales, entre las que se incluyen la retinopatía diabética y el edema macular diabético, que afectan la capacidad de los ojos para percibir la luz en el campo visual. En pacientes diabéticos, la campimetría es esencial para detectar y monitorizar defectos visuales periféricos causados por alteraciones vasculares en la retina. La detección temprana de estos defectos visuales puede ayudar a evitar la pérdida irreversible de la visión.

La campimetría también es útil en la evaluación de la retinopatía diabética no proliferativa, ya que permite detectar cambios sutiles en el campo visual que pueden ser indicativos de una progresión de la enfermedad. Además, la monitorización periódica del campo visual en pacientes diabéticos permite a los médicos ajustar los tratamientos, como la terapia con láser o los agentes anti-VEGF, y prevenir complicaciones visuales graves8,11.

6. Uso en la evaluación prequirúrgica y postquirúrgica:

La campimetría también tiene una importante aplicación en la evaluación prequirúrgica y postquirúrgica, especialmente en cirugía de cataratas, cirugía refractiva, y en la planificación de cirugías para el tratamiento de patologías como el glaucoma. Previamente a la cirugía, la evaluación del campo visual proporciona información esencial sobre la función visual del paciente, lo que puede influir en las decisiones quirúrgicas. Tras la intervención, la campimetría se utiliza para evaluar los cambios en el campo visual y para monitorear la recuperación postquirúrgica, asegurando que no haya deterioros adicionales en la visión periférica o central2,4.

LIMITACIONES Y CONSIDERACIONES CLÍNICAS:

Aunque la campimetría es una herramienta fundamental en la evaluación del campo visual y tiene un papel crucial en el diagnóstico y seguimiento de diversas patologías oculares y neurológicas, no está exenta de limitaciones. La precisión de los resultados, la interpretación de los datos y la aplicabilidad clínica de las pruebas de campimetría dependen de una variedad de factores, que incluyen la tecnología utilizada, la cooperación del paciente y las características de la patología que se evalúa. A continuación, se discuten algunas de las principales limitaciones y consideraciones clínicas que deben tenerse en cuenta al realizar una campimetría.

1. Influencia de la cooperación del paciente:

Una de las principales limitaciones de la campimetría es la dependencia de la cooperación del paciente. Durante las pruebas de campo visual, es esencial que el paciente siga las instrucciones de manera precisa, como mantener una posición fija o presionar un botón cuando perciba los estímulos visuales. En pacientes con dificultades cognitivas, psicológicas o motrices, como los pacientes geriátricos o aquellos con enfermedades neurológicas, la fiabilidad de los resultados puede verse comprometida. La falta de cooperación puede resultar en datos erróneos o incompletos, lo que dificulta el diagnóstico y el seguimiento de la enfermedad4,10.

Por ejemplo, en el caso de pacientes con glaucoma o degeneración macular, los defectos en el campo visual pueden ser tan sutiles que los pacientes no los noten, lo que puede hacer que no respondan adecuadamente a los estímulos visuales durante la prueba. Además, en pacientes que presentan ansiedad o dificultades para seguir instrucciones, los resultados de la prueba pueden no ser representativos de su verdadera función visual. Esto resalta la importancia de realizar un ajuste adecuado en el protocolo de la prueba o, en algunos casos, utilizar técnicas de evaluación más adaptadas a las características del paciente13.

2. Limitaciones de la tecnología:

A pesar de los avances tecnológicos en los equipos de campimetría, existen ciertas limitaciones inherentes a la tecnología que pueden afectar la precisión de los resultados. Los sistemas de campimetría automatizada, como el Humphrey Field Analyzer (HFA) y el Octopus, utilizan algoritmos para determinar la sensibilidad luminosa en el campo visual y suelen ser altamente fiables. Sin embargo, en algunas situaciones, la precisión de los dispositivos puede estar limitada por factores como la resolución espacial de los estímulos presentados, el tamaño de los puntos de luz y el rango de sensibilidad evaluado5.

En particular, los dispositivos de campimetría pueden tener dificultades para detectar defectos en áreas periféricas del campo visual, especialmente cuando los defectos son pequeños o cuando hay cambios muy sutiles en la sensibilidad visual Esta limitación puede ser particularmente problemática en pacientes con glaucoma en etapas tempranas, donde los defectos del campo visual pueden ser difíciles de detectar incluso con equipos avanzados1,4.

Además, el entorno de prueba (iluminación, ruido o distracciones) puede influir en los resultados obtenidos, afectando la capacidad del paciente para detectar los estímulos visuales de manera consistente. Aunque los dispositivos modernos cuentan con técnicas para minimizar estos efectos, es importante considerar que las condiciones clínicas y ambientales pueden influir en la fiabilidad de las mediciones12.

3. Variabilidad en los resultados:

A pesar de su alta fiabilidad, la campimetría automatizada no está exenta de variabilidad. Diferentes estudios han señalado que la variabilidad intraindividual (variación en los resultados obtenidos de un mismo paciente en pruebas repetidas) y la variabilidad interindividual (variación entre diferentes pacientes) son comunes, y pueden afectar la interpretación de los resultados. Esta variabilidad puede ser influenciada por factores como la fatiga del paciente, la tecnología utilizada, la experiencia del clínico y la técnica de calibración del equipo.

La variabilidad es particularmente relevante en el seguimiento de enfermedades progresivas como el glaucoma, donde el monitoreo continuo del campo visual es esencial para evaluar la progresión de la enfermedad y ajustar el tratamiento. La comparación de resultados de campimetría en diferentes momentos puede ser difícil debido a esta variabilidad, lo que a su vez puede complicar la toma de decisiones clínicas. Es por ello que, a menudo, se recomienda realizar pruebas adicionales, como la tomografía de coherencia óptica (OCT), que permite un análisis detallado de la estructura de la retina y el nervio óptico, para complementar la evaluación de la función visual4,10.

4. Limitaciones en patologías específicas:

Aunque la campimetría es útil en una amplia gama de condiciones, existen ciertas patologías en las que los resultados de la campimetría pueden no ser concluyentes o pueden ser difíciles de interpretar. Por ejemplo, en pacientes con alteraciones neurológicas, como un accidente cerebrovascular (ACV) o una lesión en la vía visual, los defectos del campo visual pueden ser complejos y no correlacionarse siempre con la localización anatómica de la lesión. En estos casos, los defectos en el campo visual pueden no ser simétricos o pueden mostrar patrones inusuales que requieren un análisis más detallado para llegar a un diagnóstico correcto10.

Asimismo, en algunas enfermedades como la retinitis pigmentosa o la degeneración macular, la campimetría puede no ser capaz de detectar defectos en áreas centrales o de baja intensidad, lo que puede dificultar la detección precoz de la enfermedad. Los defectos en los primeros estadios pueden ser demasiado pequeños o sutiles para ser identificados a través de pruebas de campo visual convencional. En estos casos, la evaluación estructural, como la retinografía o la tomografía de coherencia óptica (OCT), puede proporcionar una visión más clara del daño retinal, mientras que la campimetría se utiliza para evaluar los efectos funcionales de la enfermedad en el campo visual1,13.

5. Costos y accesibilidad:

A pesar de que los avances tecnológicos en la campimetría han permitido desarrollar dispositivos automatizados con alta precisión, el costo de estos equipos sigue siendo una limitación importante, especialmente en entornos con recursos limitados. Los sistemas más avanzados, como el Humphrey Field Analyzer, pueden ser costosos tanto en términos de compra como de mantenimiento, lo que puede dificultar su acceso en hospitales pequeños o en áreas rurales. Además, la formación del personal médico en el uso de estos dispositivos es crucial para obtener resultados confiables, lo que puede agregar un costo adicional a la implementación de estas tecnologías en diversas clínicas y hospitales14.

 

AVANCES TECNOLÓGICOS Y FUTURO DE LA CAMPIMETRÍA:

La campimetría ha experimentado una evolución significativa en las últimas décadas, impulsada por los avances tecnológicos en equipos de diagnóstico ocular y en las técnicas de análisis del campo visual. El desarrollo de nuevas herramientas ha permitido mejorar la precisión, la accesibilidad y la velocidad de las pruebas, lo que ha ampliado sus aplicaciones en el ámbito clínico. A medida que la tecnología continúa avanzando, se espera que la campimetría se beneficie aún más de innovaciones en áreas como la inteligencia artificial (IA), la realidad aumentada y los dispositivos portátiles. A continuación, se exploran algunos de los avances más significativos en el campo de la campimetría y las perspectivas futuras para esta disciplina.

1. Avances en dispositivos automatizados:

En la actualidad, los dispositivos de campimetría automatizada, como el Humphrey Field Analyzer (HFA) y el Octopus Perimeter, son fundamentales en la evaluación del campo visual. Estos equipos han experimentado mejoras continuas en cuanto a su precisión y velocidad. Las versiones más recientes de estos dispositivos utilizan software avanzado para realizar un análisis más detallado de la sensibilidad visual en áreas pequeñas del campo visual, lo que resulta en una mayor detección de defectos en estadios tempranos de enfermedades como el glaucoma. Estos dispositivos también ofrecen informes más fáciles de interpretar y permiten realizar análisis longitudinales que son cruciales para el seguimiento de la progresión de diversas patologías.

Además, los sistemas más recientes permiten un análisis más completo del campo visual, con opciones como la perimetría de 360 grados, que facilita la evaluación de zonas periféricas del campo visual, algo que anteriormente era más difícil de lograr con métodos convencionales. Gracias a estas mejoras, la determinación temprana de defectos en el campo visual es ahora más accesible, lo que ayuda a iniciar tratamientos de manera más temprana y potencialmente mejora los resultados a largo plazo4,5.

2. Inteligencia artificial y aprendizaje automático:

Uno de los avances más prometedores en la campimetría es la incorporación de la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático en los dispositivos de diagnóstico. El uso de algoritmos de IA permite mejorar la interpretación de los resultados de la campimetría y la predicción de la progresión de enfermedades oculares. Por ejemplo, los algoritmos pueden analizar grandes cantidades de datos recogidos de estudios de campo visual a lo largo del tiempo y detectar patrones sutiles de pérdida de visión que podrían pasarse por alto en análisis humanos. Estos avances no solo mejoran la precisión del diagnóstico, sino que también optimizarán la toma de decisiones en el tratamiento de condiciones como el glaucoma.

La IA también puede ser utilizada para desarrollar sistemas de alerta temprana que avisen a los profesionales de la salud sobre cambios significativos en el campo visual de un paciente, lo que permite realizar intervenciones más rápidas y personalizadas. Además, algunos sistemas de IA ya están siendo probados para detectar defectos en el campo visual a partir de imágenes de la retina o de exámenes OCT, lo que podría integrar la evaluación estructural y funcional en una única plataforma, haciendo el proceso más eficiente10,13.

3. Realidad aumentada y campimetría:

Otra área prometedora es el uso de la realidad aumentada (RA) en la evaluación del campo visual. La RA puede proporcionar una experiencia más interactiva y visual para los pacientes, lo que podría mejorar la precisión de los resultados, especialmente en personas con dificultades cognitivas o psicológicas que pueden tener problemas para seguir instrucciones convencionales. A través de gafas o pantallas especiales, los pacientes podrían ver los estímulos en un entorno de RA, lo que permitiría una mayor inmersión en la prueba y potencialmente una mejor cooperación. Esta tecnología también podría ser útil para ajustar la prueba según las características individuales del paciente, adaptando el tamaño o el tipo de los estímulos presentados en tiempo real.

El uso de RA en la campimetría también podría abrir nuevas posibilidades en la educación del paciente. Los pacientes podrían ser guiados a través de simulaciones interactivas que les ayuden a entender mejor cómo sus patologías están afectando su campo visual, lo que facilita la adhesión al tratamiento10,14.

4. Dispositivos portátiles y accesibilidad:

Los dispositivos portátiles de campimetría también están empezando a ganar popularidad y se consideran una de las principales innovaciones para el futuro de esta prueba. Estos dispositivos permiten realizar pruebas de campo visual en entornos no hospitalarios, como en el hogar del paciente o en clínicas con menos recursos, lo que mejora significativamente el acceso a la evaluación del campo visual en lugares donde los equipos convencionales son costosos o no están disponibles.

Los perímetros portátiles son más pequeños, livianos y accesibles que sus contrapartes tradicionales, y algunos incluso se conectan a dispositivos móviles, lo que permite resultados rápidos y fáciles de compartir con los profesionales de la salud. Además, los dispositivos portátiles están diseñados para ser más fáciles de usar por los pacientes, lo que mejora la cooperación y la precisión de los resultados. Esta tecnología tiene un gran potencial para el seguimiento remoto de pacientes con enfermedades progresivas, como el glaucoma, permitiendo a los médicos monitorizar el estado de salud ocular de sus pacientes sin necesidad de visitas constantes al hospital13,14.

5. Futuro de la campimetría:

El futuro de la campimetría está ligado a la integración de nuevas tecnologías y nuevas metodologías para mejorar la precisión y accesibilidad de las pruebas del campo visual. En el futuro, se espera que la IA, la realidad aumentada, y los dispositivos portátiles sigan revolucionando la forma en que se evalúan los defectos del campo visual. La incorporación de estos avances puede llevar a una mayor determinación precoz de enfermedades, a la personalización de tratamientos y a la mejora de la calidad de vida de los pacientes.

Además, se espera que la integración de la campimetría con otras tecnologías de diagnóstico, como la tomografía de coherencia óptica (OCT), las imágenes de fondo de ojo y la genética, permita una comprensión más completa de las patologías oculares y neurológicas, abriendo el camino hacia enfoques más precisos y individualizados para el tratamiento y seguimiento de los pacientes10.

CONCLUSIONES

La campimetría constituye una herramienta esencial en la evaluación del campo visual, desempeñando un papel clave en el diagnóstico, seguimiento y manejo de diversas patologías oculares y neurológicas. Su capacidad para detectar defectos visuales funcionales la convierte en un pilar fundamental en la práctica clínica oftalmológica y neurooftalmológica, especialmente en enfermedades como el glaucoma, las neuropatías ópticas y los trastornos de las vías visuales.

A lo largo de los años, esta técnica ha evolucionado significativamente, desde los métodos manuales hasta los dispositivos automatizados de alta precisión. Los avances tecnológicos, como los algoritmos optimizados, la inteligencia artificial y los dispositivos portátiles, han ampliado sus aplicaciones y mejorado tanto la experiencia del paciente como la fiabilidad de los resultados. Además, la integración de la campimetría con otras pruebas, como la tomografía de coherencia óptica (OCT), ha permitido obtener una visión más completa de la salud visual.

No obstante, es importante considerar las limitaciones inherentes de esta prueba, como la dependencia de la cooperación del paciente y las influencias externas que pueden afectar los resultados. La interpretación de los campogramas requiere un enfoque crítico y contextualizado, teniendo en cuenta la historia clínica y otros hallazgos diagnósticos. En este sentido, la formación adecuada del personal clínico y el uso complementario de herramientas avanzadas son factores esenciales para maximizar la utilidad de la campimetría.

El futuro de esta técnica es prometedor, con innovaciones dirigidas a superar las barreras actuales y a personalizar la experiencia diagnóstica. Las tecnologías emergentes, como la realidad virtual, la telemedicina y la inteligencia artificial, tienen el potencial de hacer que la campimetría sea más accesible, precisa y eficiente. Estas innovaciones no solo benefician a los pacientes, al facilitar el diagnóstico temprano y el seguimiento de las patologías, sino que también optimizan los recursos de los sistemas de salud.

En conclusión, la campimetría sigue siendo un campo en constante evolución, con un impacto significativo en la detección y manejo de enfermedades visuales. Su integración con nuevas tecnologías y su adaptación a las necesidades individuales de los pacientes garantizarán que siga siendo una herramienta indispensable en el ámbito clínico y científico en los años venideros.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Weinreb RN, Tee Khaw P. Primary open-angle glaucoma. Lancet. 2004 May 22;363(9422):1711–20.
  2. Alasil T, Wang K, Yu F, Field MG, Lee H, Baniasadi N, et al. Correlation of Retinal Nerve Fiber Layer Thickness and Visual Fields in Glaucoma: A broken stick model. Am J Ophthalmol. 2014;157(5):953.
  3. Medeiros FA, Zangwill LM, Bowd C, Mansouri K, Weinreb RN. The Structure and Function Relationship in Glaucoma: Implications for Detection of Progression and Measurement of Rates of Change. Invest Ophthalmol Vis Sci. 2012 Oct;53(11):6939.
  4. Heijl A, Patella VM, Chong LX, Iwase A, Leung CK, Tuulonen A, et al. A New SITA Perimetric Threshold Testing Algorithm: Construction and a Multicenter Clinical Study. Am J Ophthalmol. 2019 Feb 1;198:154–65.
  5. Anderson DR., Patella VMichael. Automated static perimetry. Mosby; 1999. 363 p.
  6. Artes PH, Chauhan BC. Longitudinal changes in the visual field and optic disc in glaucoma. Prog Retin Eye Res. 2005;24(3):333–54.
  7. Residency Curriculum. International Council of Ophthalmology. San Francisco; 2012.
  8. Rodriguez-Una I, Azuara-Blanco A. New Technologies for Glaucoma Detection. Asia Pac J Ophthalmol (Phila). 2018 Nov 1;7(6):394–404.
  9. Razeghinejad R, Gonzalez-Garcia A, Myers JS, Katz LJ. Preliminary Report on a Novel Virtual Reality Perimeter Compared With Standard Automated Perimetry. J Glaucoma. 2021 Jan 1;30(1):17–23.
  10. Hood DC, Kardon RH. A framework for comparing structural and functional measures of glaucomatous damage. Prog Retin Eye Res. 2007 Nov;26(6):688–710.
  11. Bowling B, Kanski JJ. Kanski’s clinical ophthalmology: a systematic approach. Elsevier; 2015. 928 p.
  12. Crabb DP, Viswanathan AC. Integrated visual fields: A new approach to measuring the binocular field of view and visual disability. Graefe’s Archive for Clinical and Experimental Ophthalmology. 2005 Mar;243(3):210–6.
  13. Gracitelli CPB, Abe RY, Tatham AJ, Rosen PN, Zangwill LM, Boer ER, et al. Association Between Progressive Retinal Nerve Fiber Layer Loss and Longitudinal Change in Quality of Life in Glaucoma. JAMA Ophthalmol. 2015 Apr 1;133(4):384.
  14. Jones PR, Smith ND, Bi W, Crabb DP. Portable Perimetry Using Eye-Tracking on a Tablet Computer—A Feasibility Assessment. Transl Vis Sci Technol. 2019 Jan 1.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos