Actuación enfermera ante el maltrato en el anciano

27 junio 2025

 

 

AUTORES

  1. José Domingo Lozano Montero. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Urgencias y Emergencias Sanitarias 061 Aragón. España.
  2. Edurne Paniagua García. Graduada en Enfermería. Servicio Navarro de Salud. Enfermera Servicio de Neurofisiología del Hospital Universitario de Navarra. España.
  3. Mónica Morales Tornero. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Urgencias y Emergencias Sanitarias 061 Aragón. España.
  4. Sofía Flores Francés. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Urgencias y Emergencias Sanitarias 061 Aragón. España.

 

RESUMEN

La actuación enfermera ante el maltrato en el anciano se basa en la detección, evaluación, intervención y prevención. Es fundamental identificar signos físicos (hematomas, desnutrición, úlceras por presión) y emocionales (ansiedad, miedo, retraimiento) que puedan indicar abuso. La enfermería debe realizar una valoración integral del paciente, documentar hallazgos de forma objetiva y comunicar la sospecha a los servicios sociales o autoridades competentes. Además, se debe proporcionar apoyo emocional al anciano, educar a cuidadores sobre el buen trato y fomentar entornos seguros que prevengan situaciones de maltrato. La sensibilización y formación del personal de salud son clave para abordar esta problemática de manera efectiva.

PALABRAS CLAVE

Anciano, enfermera.

ABSTRACT

Nursing action in the face of elder abuse is based on detection, assessment, intervention and prevention. It is essential to identify physical signs (bruises, malnutrition, pressure ulcers) and emotional signs (anxiety, fear, withdrawal) that may indicate abuse. Nursing must perform a comprehensive assessment of the patient, document findings objectively and report suspicions to social services or competent authorities. In addition, emotional support must be provided to the elderly, caregivers must be educated about good treatment and safe environments must be fostered to prevent situations of abuse. Awareness and training of health personnel are key to addressing this problem effectively.

KEY WORDS

Elderly, nurse.

INTRODUCCIÓN

El maltrato al anciano aparece como problema social hace pocos años, y no porque antes no existiera, sino porque siempre ha sido un problema “oculto”. Hay un mayor grado de notificación de los casos de maltrato en los países desarrollados o en vías de desarrollo, aunque siguen siendo simplemente estimaciones (entre un 1 y un 10% según la OMS), ya que un gran porcentaje de estos no son denunciados. A veces, los ancianos no quieren reconocerse como víctimas de malos tratos por temor a represalias o al confinamiento en instituciones; o simplemente porque prefieren negar una realidad que les resulta difícil de aceptar1.

Formas de maltrato:

Existen los siguientes tipos de maltrato reconocidos:

  1. Maltrato psicológico, el tipo más frecuente. Se desarrolla una relación en la que el agresor provoca en el anciano inseguridad, angustia y baja autoestima, vulnerando su dignidad y autonomía. Se manifiesta en forma de aislamiento social, burlas, agresiones verbales, ridiculización, humillaciones, amenazas de abandono o institucionalización y otras vejaciones.
  2. Maltrato físico, en el que el agresor emplea la propia fuerza física, lesionando al anciano con golpes, quemaduras, inmovilización o sujeción mecánica; o a través de la administración de medicamentos. Deja secuelas más evidentes, como pueden ser hematomas o fracturas, y disminuye la independencia del anciano, pudiendo provocar discapacidades temporales o permanentes.
  3. Abuso económico, patrimonial o financiero. Se basa en la apropiación o uso indebido de bienes pertenecientes al anciano sin su consentimiento y a menudo a través del chantaje, impidiendo que este pueda tener el control de su dinero.
  4. Abuso sexual. Cualquier tipo de acto sexual no consentido por el anciano (en el que además de violaciones, masturbaciones o tocamientos se incluye la pornografía) obtenido a través de la fuerza o las amenazas.
  5. Negligencia: conducta que amenaza la propia salud o seguridad personal del mayor mediante restricciones o deficiencias en la atención de sus necesidades. Consideramos tanto la negligencia física (relacionada con el aporte de nutrición e hidratación, higiene, refugio, medicación o seguridad) como la emocional (negaciones de afecto, desprecios, aislamiento, incomunicación…). El grado máximo de la negligencia es el abandono, siendo esto el desamparo del anciano por parte de la persona que había asumido la responsabilidad legal de proporcionarle los cuidados necesarios2.

 

Causas del maltrato:

Las principales causas que conducen a una situación de maltrato en el adulto mayor son las siguientes:

  • Falta de educación o desconocimiento acerca de la vejez. Los prejuicios y estereotipos sobre las personas mayores se traducen en una actitud social negativa hacia el anciano, siendo considerados personas más vulnerables.
  • Falta de promoción de derechos y de mecanismos para la detección de situaciones de maltrato. En definitiva, carencia de un sistema de defensa al adulto mayor, que se relaciona directamente con el maltrato institucional, entendido como la discriminación por parte de gobiernos e instituciones en las políticas hacia los ancianos.
  • Inestabilidad en su ámbito sociofamiliar, siendo el agresor en la mayoría de los casos una persona cercana al núcleo familiar, o incluso un cuidador.
  • Omisión de denuncias, como comentábamos anteriormente, por miedo a las represalias o desconocimiento de estar sufriendo una situación de maltrato.

 

Consecuencias del maltrato:

En rasgos generales, las principales consecuencias derivadas del maltrato en el anciano son las siguientes3:

  • Consecuencias del maltrato físico: entre otras; trastorno del sueño, alteraciones del sistema nervioso, heridas, quemaduras o lesiones por traumatismo.
  • Consecuencias psicopatológicas: se traducen en reacciones agudas al estrés como son la depresión o la ansiedad, pudiendo llevar al anciano a un estado grave si el maltrato continúa. Sin embargo, de manera crónica las víctimas pueden padecer de estrés postraumático como secuela.

 

La aparición de estos trastornos hace que la calidad de vida del adulto mayor disminuye paulatinamente.

  • Consecuencias sociales: pueden ser la pérdida de roles o los prejuicios sociales entre otros.
  • Muerte: siendo el maltrato el responsable directo o indirecto añadiendo patologías al adulto mayor.

 

Perfiles de riesgo:

Por norma general, los ancianos más susceptibles de sufrir algún tipo de maltrato son aquellos que muestran mayor nivel de dependencia. A su vez, se conoce que una sobrecarga física o emocional del cuidador, o su carácter dominante y controlador, pueden llevarlo a convertirse en agresor.

Detección del maltrato. Instrumentos de cribado y valoración.

Existen diferentes instrumentos que nos sirven para detectar rápidamente el maltrato en el anciano. Los más conocidos:

  • Elder Abuse Suspicion Index (EASI).
  • La escala de detección del maltrato por parte del cuidador.
  • Hwalek-Sengstock Elder Abuse Screening Test (HS-EAST).

 

Todos estos instrumentos son útiles para reforzar la sospecha del maltrato en el anciano. No obstante, ninguno de ellos se ha validado adecuadamente debido a determinadas limitaciones, como es el desarrollo con fines de investigación.

Actuación enfermera en el maltrato al anciano:

El área donde más influencia tiene el trabajo de la enfermera y donde mejor puede desempeñar sus actividades, en cuanto al maltrato al anciano, es el ámbito de la Atención Primaria. Estas actividades no solo irán encaminadas a la detección de las situaciones de maltrato, sino también a la creación de estrategias y programas de prevención que permitan reducir el número de casos4.

Para ello, es imprescindible que el equipo de enfermería conozca sus competencias y los límites de su trabajo, de modo que se trate el caso de maltrato de la forma más adecuada, siendo capaces de identificar los factores de riesgo, tanto del anciano y cuidador como de las situaciones de vulnerabilidad.

Para detectar la posible existencia de maltrato, se deben seguir unas pautas de actuación. La primera sería la entrevista clínica individual al anciano, favoreciendo una relación de confianza y compresión con y hacia el paciente que permita la expresión de sus sentimientos5.

El siguiente paso sería la exploración física, con el fin de detectar lesiones, teniendo en cuenta que esta no es la única forma de maltrato, sino que otras, como la psicológica o institucional, requieren el mismo interés, puesto que son igual de relevantes (aunque sea más difícil su identificación).

Por esto, además se realiza una exploración neurológica, mediante escalas o cuestionarios, a través de la cual se detectan situaciones de ansiedad, depresión… o distintos signos de sospecha de maltrato. Otro indicador podría ser la dificultad del paciente para interactuar o mantener relaciones sociales6.

Una vez se confirma la situación de maltrato, también es trabajo de la enfermera proporcionar al paciente ayuda asistencial relacionada con sus opciones legales.

OBJETIVOS

  • Objetivo general: Proponer medidas de prevención contra el maltrato en ancianos.
  • Objetivos específicos: Describir las actuaciones del profesional de enfermería ante una situación de maltrato del anciano e identificar sus limitaciones.

 

METODOLOGÍA

Para abordar los objetivos marcados, se realizó una búsqueda bibliográfica y se seleccionaron varios artículos que permitieron aportar conocimientos en el ámbito profesional de la enfermería.

La búsqueda se realizó en abril de 2020 a través de la base de datos Google Académico, Scielo y Pubmed. En ésta, se seleccionaron aquellos artículos escritos en castellano y publicados en los cinco últimos años (2015-2020).

Las palabras clave o descriptores utilizados fueron: “maltrato del anciano”, “medidas de prevención”, “actuación enfermera”, “atención primaria”, “ámbito doméstico” y “revisión bibliográfica”.

Para desarrollar el plan de actuación encaminado a obtener los objetivos de nuestro trabajo proponemos utilizar para la valoración, test y escalas con la mayor validez, precisión y sencillez posible (Índice de sospecha de maltrato en el anciano, Escala de detección del maltrato por parte del cuidador y Test de cribado de maltrato al anciano de Hwalek-Sengstock) para su comprensión por parte del anciano; y entrevistas realizadas al anciano en la consulta, basándose en una escucha activa y una relación de empatía y confianza, siempre apoyándonos en sospechas que podamos encontrar registradas en la historia clínica o bien en evidencias observadas en la consulta7.

Además, proponemos utilizar la metodología NANDA, NOC, NIC para establecer diagnósticos enfermeros que ayuden a los profesionales de enfermería a desarrollar planes de cuidados en la atención primaria dirigidos a los ancianos que sufren maltrato8.

PROPUESTA DE ACTUACIÓN

El plan de actuación está fundamentalmente descrito en cuatro fases:

Prevención: La mejor manera de prevenir el maltrato en el anciano es respetar y promover su autonomía funcional o moral. Cuanto menor dependencia y mayor capacidad para defender sus propios valores presente, menor riesgo tendrá el anciano.

La importancia de la labor educativa por parte de los profesionales de enfermería es primordial, ya que contribuye a:

  • Instruir y orientar al paciente sobre los cambios y las funciones de su nuevo rol.
  • Potenciar la capacidad del paciente y sus familiares para afrontar los problemas
  • Potenciar el autoconcepto y la autoestima del anciano.
  • Sugerir cambios que mejoren el bienestar psicológico del anciano.

 

Algunas de las estrategias de prevención por parte del profesional sanitario son:

  • Detección de factores de riesgo en el anciano y el cuidador, así como situaciones de especial vulnerabilidad.
  • Canalización de las intervenciones para modificar los factores de riesgo.

 

Detección: El profesional de enfermería se encuentra en una posición privilegiada para detectar situaciones de maltrato en el anciano, gracias a que las consultas son el único contacto que algunas personas mayores tienen fuera de su domicilio9.

Existen diferentes instrumentos de cribado para detectar rápidamente el maltrato en el anciano. Cabe destacar:

  • Elder Abuse Suspicion Index (EASI). Está compuesto por seis preguntas y destaca su precisión y sencillez.
  • La escala de detección del maltrato por parte del cuidador, formada por ocho cuestiones.
  • Hwalek-Sengstock Elder Abuse Screening Test (HS-EAST), que consta de quince preguntas dicotómicas sobre las características de la vulnerabilidad de los ancianos y situaciones de potencial abuso.

 

Todos estos instrumentos son útiles para reforzar la sospecha del maltrato en el anciano. No obstante, ninguno de ellos se ha validado adecuadamente debido a determinadas limitaciones, como es el desarrollo con fines de investigación.

Elder Abuse Suspicion Index (EASI) es una herramienta de fácil manejo y de rápida cumplimentación, utilizada para la detección del riesgo de sufrir maltrato en ancianos que no presenten deterioro cognitivo. Consta de 5 preguntas dicotómicas y una adicional en la que el profesional sanitario expresa su valoración acerca de la existencia de signos o síntomas de maltrato.

La Escala de Detección del Maltrato por parte del Cuidador (Caregiver Abuse Screen, CASE) incluye 8 ítems que permiten evaluar la posibilidad de que se produzca maltrato psicológico o abandono hacia el anciano por parte del cuidador principal. Las respuestas positivas suman 1 punto; aquellos resultados iguales o superiores a 4 muestran un probable caso de maltrato. La versión española de la escala ha demostrado ser lo suficientemente válida y fiable para su utilización.

Es fácil de cumplimentar y no es necesario justificar las respuestas de los entrevistados por lo que recibe una buena aceptación entre los participantes.

En consecuencia, la detección de este tipo de maltrato es mayoritariamente observacional. De esta manera, en muchas ocasiones, los diagnósticos son solo de sospecha con ausencia de una posterior confirmación.

En la actualidad, la herramienta por excelencia que emplean los profesionales de enfermería para el riesgo de cansancio del rol del cuidador, dado su alto nivel de validez, es la escala Zarit (Barría Marmolejo, 2019). Sin embargo, no se emplea para diagnosticar de forma directa la existencia de casos de maltrato, sino que se utiliza en la detección de factores de riesgo para la aparición de éste, como el riesgo de sobrecarga del cuidador principal10.

Además, por parte de organizaciones internacionales, existen una serie de recomendaciones:

  • La American Medical Association (AMA) recomienda que los sanitarios interroguen rutinariamente a los ancianos con preguntas directas acerca del maltrato.
  • La Canadian Task Force on Preventive Health Care (CTF) y la US Preventive Service Task Force (USPSTF) consideran que no hay evidencias científicas suficientes para admitir o rechazar el cribado sistemático de maltrato en el anciano por medio de la utilización de cuestionarios

 

Como personal de enfermería, se propone actuar de la siguiente manera:

  • Mediante la entrevista clínica, reconocer las características del cuidador, de la persona anciana y del entorno, que determinan el riesgo de maltrato (ver anexo 3).
  • Por medio de la exploración física inicial, advertir los signos sugestivos de maltrato físico.
  • A través de la valoración específica de enfermería, según el modelo de referencia, detectar otros tipos de maltrato.

 

Diagnóstico: El maltrato en el anciano es un problema social y sanitario complejo, y para abordarlo desde la enfermería existen una serie de limitaciones y barreras que dificultan el diagnóstico. Además, algunos tipos de maltrato como la negligencia, el maltrato psicológico o el emocional son difíciles de detectar.

La confirmación de un diagnóstico de maltrato se apoya en la existencia de datos incongruentes con la situación real del paciente o signos físicos y/o psíquicos no atribuibles a otras causas, que se observarán en la entrevista clínica o a través de una denuncia por parte de la víctima o una confesión por parte del agresor. Por ello, es fundamental la atención multidisciplinar, tanto del personal sanitario de Enfermería Familiar y Comunitaria, como de una red de soporte social o legal11.

Es de vital importancia mantener una relación clínica basada en la confianza, empatía y escucha activa con el anciano para lograr que se sincere. La falta de comunicación adecuada puede deteriorar la capacidad de los profesionales de atención sanitaria para reconocer el caso de maltrato12.

Intervención: Se produce un conflicto ético-legal para el profesional, debido a que es bastante probable que el anciano muestre rechazo al formular la denuncia y a que se emita el parte judicial. Esta situación se complica cuando el agresor es un miembro de la propia familia13.

 

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) y otras instituciones sociosanitarias han elaborado guías de actuación frente al maltrato en el anciano.

Ante sospecha de situación de maltrato, se debe tener mucho cuidado con las actuaciones que se ponen en marcha. Así, se evitan consecuencias negativas para la persona mayor.

Tras la confirmación de la existencia de maltrato, el profesional de enfermería actuará de la siguiente manera:

  • Realizar una valoración inicial acerca de la situación de riesgo, evaluando la gravedad inmediata de las lesiones físicas y el daño psicológico.
  • Establecer un plan de actuación integral y coordinado.
  • Advertir al paciente acerca de la tendencia y las consecuencias del maltrato
  • Explicarle las alternativas posibles y escuchar cuáles son sus deseos.
  • Buscar una estrategia de protección y un plan de seguridad de manera que se le proporcione la información necesaria para formular denuncia, etc.

 

Limitaciones: A la hora de identificar y diagnosticar un caso de maltrato, existen una serie de barreras que dificultan el abordaje profesional, tales como14:

  • La poca o nula formación acerca de cómo reconocerlo.
  • La actitud social desfavorable hacia el adulto mayor.
  • La incredulidad y la desgana para atribuir signos al maltrato.
  • La presentación sutil de los casos (deshidratación, higiene deficiente, etc.).
  • La actitud de retraimiento, inquietud y aislamiento de las víctimas.
  • El miedo a descubrir o enfrentarse al abusador.
  • La resistencia a comunicar las sospechas.
  • La negativa de la persona maltratada a denunciar el abuso por miedo a sufrir represalias.
  • Minimización del incidente en el origen de la denuncia.
  • La ausencia de una red de apoyo para abordar el problema.
  • El temor a arriesgar la relación con el anciano y la familia.
  • La falta de escalas validadas o cuestionarios que puedan emplearse como instrumento diagnóstico.

 

CONCLUSIONES

Tras la lectura de los artículos seleccionados, se puede concluir que existen numerosas trabas a la hora de abordar un caso de maltrato en el anciano. Por ello, hemos realizado una discusión acerca de cómo disminuir estas limitaciones.

Habiendo consultado la información disponible, consideramos que sería importante un refuerzo en la formación de los profesionales de forma más exhaustiva, para que sea más específica. De esta manera, se dota al personal de enfermería de estrategias de detección y mejores herramientas comunicativas para crear un ambiente de confianza con el paciente, facilitando la expresión de sus sentimientos y permitiendo un mejor conocimiento de la posible situación de maltrato.

Por último, cabe destacar la importancia de la educación en salud para los ancianos. Como hemos mencionado anteriormente, uno de los problemas de las situaciones de maltrato es el miedo o desconocimiento por parte de la víctima.

Es labor de enfermería enseñarle a identificar las actitudes de riesgo que puedan acarrear alguna forma de violencia o abandono, así como informarle acerca de la opción de denunciar; pero nunca desde una actitud paternalista, sino empoderando al anciano en la toma de decisiones.

Otro factor a tener en cuenta es la educación social. La estigmatización del maltrato en el anciano está muy extendida, y a menudo simplemente se reconoce la forma física del maltrato, existiendo otras muchas (la psíquica, institucional…). Debemos luchar contra la invisibilización, porque es un problema que conduce al deterioro de la calidad asistencial15.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Aguadero NS. Abordaje del maltrato al anciano en el ámbito doméstico. Revisión bibliográfica. Rev Enferm CyL. 2015;7(1):27-38.
  2. Causas y consecuencias que generan el maltrato al grupo de la tercera edad [Internet]. 2020 [citado 2020 may 10]. Disponible en: https://www.webscolar.com/causas-y-consecuencias-que-generan-el-maltrato-al-grupo-de-la-tercera-edad.
  3. Forero Borda LM, Hoyos Porto S, Buitrago Martínez V, Heredia Ramírez RA. Maltrato a las personas mayores: una revisión narrativa. Univ Med. 2019;60(4):43-58. doi: 10.11144/javeriana.umed60-4.malt.
  4. Huguet XB, Ramírez EL, Lombardo FC. Propuestas para la atención domiciliaria del siglo XXI. Aten Primaria. 2018;50(5):264.
  5. Jervis LL, Fickenscher A, Beals J, Shielding American Indian Elders Project Team. Assessment of elder mistreatment in two American Indian samples: Psychometric characteristics of the HS-EAST and the Native Elder Life–Financial Exploitation and–Neglect measures. J Appl Gerontol. 2014;33(3):336-356.
  6. Jiménez Díaz MC, Pulido Jiménez MC, Villanueva Lupión C, Villar Dávila R, Calero García MJ. El envejecimiento, la asignatura olvidada en la universidad española: ¿El iceberg de un tipo de negligencia? Gerokomos. 2011;22(1):8-12. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-928X2011000100002&lng=es&tlng=es.
  7. Maltrato de las personas mayores [Internet]. 2020 [citado 2020 may 1]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/elder-abuse.
  8. Mori FMLV, Edquen SB, Espinoza ZEL, Salazar RS. Competencias de la enfermera en instituciones educativas: una mirada desde los gestores educativos. Rev Gaúcha Enferm. 2018;39.
  9. Oliveira KSM, Carvalho FPBD, Oliveira LCD, Simpson CA, Silva FTDL, Martins AGC. Violence against the elderly: the conceptions of nursing professionals regarding detection and prevention. Rev Gaúcha Enferm. 2018;39: e57462-e57462.
  10. Parra-Giordano D, González-Molina D, Pinto-Galleguillos D. Proceso de enfermería en un estudio de familia de persona adulta mayor en atención primaria de salud. Enferm Univ. 2017;14(1):67-75.
  11. Salehi A, Gholamzadeh S, Javadi M. The Role of Attachment Styles and Communication Skills in Predicting Nursing and Medical Students’ Perception of Elder Abuse. Patient Relat Outcome Meas. 2020; 11:11.
  12. Sanllorente Anguiano C. Detección del maltrato al anciano en la consulta de enfermería de atención primaria. 2019.
  13. Santos Silva E, Campelo Lago E, Astrês Fernandes M, Batista Moura ME, Pinheiro Landim Almeida CA. Elementos de la formación del enfermero en la prevención de la violencia contra el adulto mayor. Cienc Enferm. 2019; 25:0-0.
  14. Pellicer García B, Juárez Vela R, Delgado Sevilla D, Redondo Castán LC, Martínez Riera JR, Echániz Serrano E. Actuación de enfermería ante el maltrato sobre la población anciana. Rev Iberoam Enferm Comunitaria. 2023;6(2):35-9.
  15. Tabueña Lafarga CM. Los malos tratos y vejez: un enfoque psicosocial. Psychosoc Interv. 2006;15(3):275-292.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos