AUTORES
- Raquel Pérez Soriano. Terapeuta Ocupacional. Centro asistencial El Pinar (IASS). Teruel. España.
- Irene Vea Martín. Terapeuta Ocupacional. Centro de Rehabilitación Psicosocial San Juan de Dios. Teruel. España.
- Marina Vea Martín. Fisioterapeuta. Fremap. Teruel. España.
- Carla Martínez Martín. Enfermera. CS Mosqueruela. Teruel. España.
- Alicia Soriano Martín. Trabajadora Social. Centro asistencial El Pinar (IASS). Teruel. España.
- Álvaro Llanas Martínez. Fisioterapeuta. Centro asistencial El Pinar (IASS). Teruel. España.
RESUMEN
La Musicoterapia es el uso profesional de la música y/o de sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) con el objetivo terapéutico de estimular y mejorar aspectos motores, cognitivos, sociales y emocionales de la persona a la que va dirigida.
PALABRAS CLAVE
Musicoterapia, síndrome de Down, musicoterapeuta, calidad de vida.
ABSTRACT
Music therapy is the professional use of music and/or its elements (sound, rhythm, melody, and harmony) with the therapeutic goal of stimulating and improving motor, cognitive, social, and emotional aspects of the person receiving it.
KEY WORDS
Music therapy, Down syndrome, music therapist, quality of life.
DESARROLLO DEL TEMA
Es la aplicación sistemática de la música, dirigida por el musicoterapeuta en un ámbito terapéutico, para provocar cambios en el comportamiento. Tiene como finalidad la mejora de la calidad de vida, tanto emocional como física, mediante cambios provocados por las experiencias musicales vividas en la interacción o el vínculo con el musicoterapeuta1.
Las personas con Síndrome de Down tienen una gran sensibilidad en general y por la música en particular. Es por ello por lo que resulte más fácil intervenir en un proceso terapéutico con musicoterapia, en el que se desarrollan capacidades básicas como la atención sostenida, la percepción, memoria rítmica, etc., así como un aumento de la autoestima, mejora de la interacción social y de la comunicación verbal y no verbal2.
La musicoterapia provoca emociones y sentimientos, ayudando a identificarlos y facilitando su expresión, ayuda en los procesos de relajación, meditación y fomenta la creatividad. Además, estimula el movimiento, la coordinación general, el tono muscular, el ritmo, etc.
- Fomentar la coordinación general, el equilibrio, el tono muscular, el ritmo, la lateralidad, la somatognosia y el esquema corporal.
- Mejorar la coordinación visomotora.
- Aumentar la capacidad pulmonar, aumentar el estado de relajación, reducir las tensiones y el nivel de ansiedad, trabajando el autocontrol y favoreciendo el aprendizaje de técnicas de relajación.
- Aumentar la destreza motriz y la coordinación bimanual, así como el cruce de la línea media, mediante el uso de instrumentos musicales.
- Fomentar las funciones cerebrales tales como la atención, memoria, cálculo básico, percepción auditiva y lenguaje (pronunciación, ritmo, lenguaje espontáneo, expresión, comprensión).
- Enseñar estrategias para mejorar el control sobre los mecanismos de respiración y fonación.
- Desarrollar las capacidades musicales básicas: mejorar el control frontal, la inhibición, la expectación, la memoria rítmica, la percepción motriz, la reproducción de sonidos, ritmos y canciones y la discriminación auditiva.
- Potenciar las habilidades sociales y emocionales: unirse a un grupo, saludar, seguir instrucciones, no interrumpir, pedir ayuda, etc.
- Reforzar las habilidades pre académicas y académicas.
- Fomentar la creatividad, la comunicación y el entretenimiento.
- Mejorar la autoestima.
Técnicas de musicoterapia activa empleadas:
– Tocar instrumentos de pequeña percusión (IPP): Se trabaja la motricidad fina, la destreza manipulativa y el ritmo.
– Canto terapéutico: El canto favorece la función respiratoria y la fonación3. El uso de canciones (previamente compuestas o improvisadas) estimula el uso del lenguaje y, a través del proceso terapéutico, se trabaja en el desarrollo de un vocabulario más amplio y en la mejora de las habilidades del lenguaje. Las canciones o actividades musicales que implican habilidades pre académicas o académicas como contar, identificar letras, colores etc., estimulan la memoria de dichos contenidos.
– Música, movimiento y baile: las actividades musicales grupales (canciones y actividades rítmicas) que incorporan movimiento4, favorecen el desarrollo de habilidades sociales como respetar turnos, compartir, colaborar, aprender formas adecuadas de interactuar con los demás. Además, contribuyen al desarrollo de la coordinación, el equilibrio y aumentan el dominio del cuerpo en el espacio. Se usan canciones que tengan instrucciones de movimiento e improvisación de movimientos al ritmo de la música. Resulta muy motivador, enriquecedor y favorece las relaciones y el contacto entre los miembros del grupo.
– Composición musical e improvisación: Se utilizan para simular con la música movimientos. Al hacer movimiento con música se trabajan habilidades de motricidad gruesa y al tocar instrumentos musicales se desarrolla la motricidad fina. Se trata de ahondar en el reconocimiento de los instrumentos musicales, así como en las cualidades del sonido y desarrollar la espontaneidad. La improvisación musical (vocal, corporal y/o instrumental)5 mejora el estado de ánimo y favorece la comunicación y la creatividad.
– Audición: Los niños aprenden a escuchar, fomentando especialmente la atención y el reconocimiento de sonidos. Al usar en principio mecanismos de comunicación no verbal, los niños que tienen problemas de lenguaje pueden comunicarse de forma exitosa con el musicoterapeuta y los otros miembros del grupo, disminuyendo considerablemente los niveles de frustración y aumentando su motivación.
Técnicas de Musicoterapia pasiva utilizadas:
– Escucha musical guiada y estimulación musical (métodos de relajación y visualización)6: La escucha musical guiada consiste en utilizar piezas musicales seleccionadas de forma intencional para facilitar procesos terapéuticos específicos. El musicoterapeuta dirige la sesión proponiendo a los niños que escuchen la música en un ambiente controlado, a menudo con indicaciones verbales o imágenes que acompañan a la música. Las técnicas de relajación musical ayudan a disminuir la tensión física y mental. La visualización guiada permite activar la memoria visual, la imaginación y el pensamiento simbólico. Tiene efectos calmantes y a la vez estimulantes del hemisferio derecho del cerebro, implicado en la percepción musical, la emoción y la creatividad.
La escucha musical guiada y las técnicas de relajación y visualización musical promueven el bienestar emocional y potencian habilidades cognitivas y comunicativas clave en niños con síndrome de Down.
La práctica de la Musicoterapia como recurso terapéutico en niños con síndrome de Down:
- Incentiva el movimiento y la expresión vocal, corporal e instrumental, favorece el equilibrio y la coordinación, así como las destrezas manipulativas y la motricidad fina.
- Sirve para mantener la atención y estimula la memoria a diversos niveles, tanto a largo como a corto plazo, impulsando el ritmo de aprendizaje académico y pre académico.
- Mejora las habilidades verbales y no verbales del niño ayudando a impulsar la expresión.
- Fomenta la interacción y la participación, mejorando las habilidades sociales.
- Favorece la relajación y ayuda a conciliar mejor el sueño.
- Mejora la autoestima y favorece un estado de ánimo más positivo, permitiendo que afloren las emociones en general.
- Incrementa la creatividad.
CONCLUSIÓN
El musicoterapeuta no busca en su paciente la perfección musical desde el punto de vista de la técnica para tocar un instrumento ni una afinación perfecta al cantar. Lo que realmente importa al musicoterapeuta es el uso de los elementos musicales para ayudar a conseguir un objetivo. El terapeuta crea unas experiencias musicales en las que el paciente realiza ciertas actividades y el terapeuta dota de herramientas y del apoyo necesario (musical, físico, psicológico) para que la actividad sea significativa en el marco del objetivo terapéutico.
El proceso musicoterapéutico está en constante valoración y evaluación, realizándose cambios en los objetivos, metodología e intervención siempre y cuando el proceso terapéutico de la persona lo requiera.
En la música como terapia, la música es el medio principal y el recurso terapéutico activo para el cambio. La música es el centro de la terapia. Su uso dentro de un entorno seguro y dirigido por un musicoterapeuta o profesional capacitado puede representar una vía enriquecedora de desarrollo personal y de mejora de la calidad de vida.
BIBLIOGRAFÍA
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