- Blanca Almodóvar Modrego. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, Aragón, España.
RESUMEN
Introducción: La celulitis es una infección bacteriana aguda que afecta las capas profundas de la dermis y el tejido subcutáneo, caracterizada por inflamación localizada, enrojecimiento, calor y dolor en la zona afectada. La mayoría de los casos de celulitis son causados por bacterias grampositivas, con el streptococcus pyogenes y el estafilococo aureus como los dos más frecuentes.
Objetivo: Describir e identificar las características y la clínica de la patología, y revisar los métodos diagnósticos y formas de tratamiento más frecuentemente utilizados.
Metodología: Se procede a realizar una revisión narrativa basada en artículos, que incluyen nuestras opciones de búsqueda, obtenidos de diferentes bases científicas. Se seleccionaron aquellos que mejor se adaptan a nuestros criterios de inclusión iniciales, como idioma (español), y fecha de publicación (posterior al año 2005). Posteriormente realizamos un análisis exhaustivo de la información para extraer la información y conclusiones necesarias.
Desarrollo: La celulitis suele aparecer de forma aguda, con síntomas tanto locales como sistémicos. El diagnóstico es clínico en la mayoría de los casos, aunque se puede realizar también estudio de laboratorio para confirmar la infección, y pruebas de imagen para valorar trombosis venosa profunda, abscesos o fascitis necrotizante. El tratamiento se basa en antibioterapia sistémica, medidas de soporte y si es preciso se lleva a cabo cirugía.
Pronóstico: El pronóstico es bueno si se diagnostica y trata a tiempo. La mayoría de los pacientes mejora dentro de 48 a 72 horas tras el inicio de la antibioterapia.
Conclusiones: La educación al paciente sobre el cuidado de la piel, la higiene adecuada y el control de enfermedades de base es clave para reducir la incidencia y recurrencia de esta patología.
PALABRAS CLAVE
Celulitis, infección, bacteriana, extremidades, inferiores, signos, síntomas, diagnóstico, tratamiento.
ABSTRACT
Introduction: Cellulitis is an acute bacterial infection that affects the deep layers of the dermis and subcutaneous tissue, characterised by localised inflammation, redness, heat, and pain in the affected area. Most cases of cellulitis are caused by Gram-positive bacteria, with Streptococcus pyogenes and Staphylococcus aureus being the two most common.
Objective: To describe and identify the characteristics and clinical features of the disease, and to review the most frequently used diagnostic methods and forms of treatment.
Methodology: A narrative review was conducted based on articles, including our search options, obtained from different scientific databases. Those that best met our initial inclusion criteria, such as language (Spanish) and date of publication (after 2005), were selected. We then conducted a comprehensive analysis of the information to extract the necessary information and conclusions.
Development: Cellulitis usually appears acutely, with both local and systemic symptoms. Diagnosis is clinical in most cases, although laboratory tests may also be performed to confirm the infection, and imaging tests to assess deep vein thrombosis, abscesses or necrotising fasciitis. Treatment is based on systemic antibiotic therapy, supportive measures and, if necessary, surgery.
Prognosis: The prognosis is good if diagnosed and treated early. Most patients improve within 48 to 72 hours after starting antibiotic therapy.
Conclusions: Patient education on skin care, proper hygiene, and control of underlying diseases is key to reducing the incidence and recurrence of this condition.
KEY WORDS
Cellulitis, infection, bacterial, lower extremities, signs, symptoms, diagnosis, treatment.
La celulitis es una infección bacteriana aguda que afecta las capas profundas de la dermis y el tejido subcutáneo, caracterizada por inflamación localizada, enrojecimiento, calor y dolor en la zona afectada. La mayoría de los casos de celulitis son causados por bacterias grampositivas, con el streptococo pyogenes y el stafilococo aureus como los dos más frecuentes.
A nivel epidemiológico, puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es más frecuente en adultos mayores, diabéticos, inmunodeprimidos y personas con alteraciones en la integridad cutánea como úlceras, heridas o enfermedades vasculares crónicas.
Supone hasta un 10% de los ingresos hospitalarios, estimándose unos 200 casos por cada 100.000 personas al año. La celulitis compromete las extremidades inferiores (EEII) en el 70-80% de los casos afectando con la misma frecuencia a hombres y mujeres.
Los factores de riesgo son la presencia de heridas, excoriaciones o úlceras cutáneas, enfermedad venosa crónica o linfedema, diabetes mellitus, obesidad, insuficiencia circulatoria e inmunosupresión1-5.
Describir e identificar las características y la clínica de la patología, y revisar los métodos diagnósticos y formas de tratamiento más frecuentemente utilizados.
METODOLOGÍA
Se procede a realizar una revisión narrativa basada en artículos, que incluyen nuestras opciones de búsqueda, obtenidos de diferentes bases científicas. Se seleccionaron aquellos que mejor se adaptaban a nuestros criterios de inclusión iniciales, como idioma (español), y fecha de publicación (posterior al año 2005). Posteriormente realizamos un análisis exhaustivo de la información para extraer la información y conclusiones necesarias.
DESARROLLO
La celulitis suele aparecer de forma aguda, con síntomas tanto locales como sistémicos. Los locales son eritema, calor local, dolor a la palpación, edema, tumefacción, endurecimiento de la piel, y aparición de vesículas, ampollas o pústulas, en casos más graves.
Con respecto a los síntomas sistémicos puede aparecer fiebre, escalofríos, malestar general, mialgias, astenia, taquicardia, hipotensión…
El diagnóstico es clínico en la mayoría de los casos, aunque se puede realizar también estudio de laboratorio para confirmar la infección ya que el recuento de glóbulos blancos, la velocidad de sedimentación globular
(VSG) y la proteína C reactiva (PCR) suelen estar elevados; aunque valores normales no serían excluyentes del diagnóstico. También se pueden realizar pruebas de imagen para valorar trombosis venosa profunda, abscesos o fascitis necrotizante.
El tratamiento se basa en antibioterapia sistémica, manejo de los factores predisponentes, medidas de soporte con reposo, hidratación de la piel para restaurar la barrera cutánea, analgesia y si es preciso se lleva a cabo cirugía para abscesos, fascitis necrotizante u osteomielitis asociada1-5.
PRONÓSTICO:
El pronóstico es bueno si se diagnostica y trata a tiempo. La mayoría de los pacientes mejora dentro de 48 a 72 horas tras el inicio de la antibioterapia.
A pesar de que la gran mayoría de los casos responden satisfactoriamente a los antibióticos, se pueden producir algunas complicaciones a largo plazo. Entre las posibles complicaciones se encuentran los abscesos, edema persistente hasta en 1 de cada 10 pacientes, trombosis venosa superficial o profunda, fascitis necrosante, sepsis o shock séptico, osteomielitis en infecciones crónicas o profundas. Además, existe una recurrencia de entre el 25-46% de los pacientes hospitalizados en los primeros 3 años; así como de un 11% en los pacientes tratados de forma ambulatoria al año de seguimiento, especialmente si no se controla la puerta de entrada1-5.
CONCLUSIONES
Para concluir en este artículo, la celulitis de extremidad inferior representa una de las infecciones cutáneas más frecuentes, especialmente en personas con comorbilidades como diabetes, obesidad o enfermedades vasculares.
En general, el pronóstico es favorable cuando se instaura tratamiento temprano, pero no debe subestimarse el riesgo de complicaciones, como la sepsis o la fascitis necrosante, especialmente en pacientes inmunocomprometidos.
La educación al paciente sobre el cuidado de la piel, la higiene adecuada y el control de enfermedades de base es clave para reducir la incidencia y recurrencia de esta patología.
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