Apendagitis epiploica: una imitadora benigna con apariencia de urgencia quirúrgica

16 febrero 2026

AUTORES

  1. Valentina Santacoloma Cardona. (ORCID: 0000-0002-2216-065X); F.E.A. Geriatría; Hospital General de la Defensa, Zaragoza, España.
  2. Ana Belén Solano Checa. (ORCID: 0009-0001-7195-4237); Médico de Familia y Comunitaria; Centro de Salud Víctor Manuel Nogueras, Tamarite (Sector Barbastro), España.
  3. Alejandro Fournier Bedoya. (ORCID: 0009-0009-2586-7309); F.E.A Urgencias Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
  4. Beatriz Gimeno García. (ORCID: 0000-0002-9869-9635); M.I.R. 1 Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia; Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
  5. Teresa Velilla Alonso. (ORDIC: 0009-0009-9810-1726); F.E.A. Urgencias, Hospital Universitario San Jorge, Huesca, España.
  6. Miriam Gabás Eito. (ORCID: 0009-00094827-1479); Médico de Familia y Comunitaria; Centro de Salud de Jaca, Huesca, España.
  7. María Pérez Urieta. (ORDIC: 0009-0008-8556-5436); Médico de Familia y Comunitaria; Centro de Salud de Jaca, Huesca, España.

 

RESUMEN

Introducción: La apendagitis epiploica es una causa infrecuente de dolor abdominal agudo. Su presentación clínica inespecífica suele simular cuadros como apendicitis o diverticulitis, lo que conlleva un riesgo significativo de diagnósticos erróneos y tratamientos innecesarios. Un abordaje clínico cuidadoso, apoyado en estudios de imagen, permite su identificación y manejo conservador adecuado.

Presentación del caso: Paciente femenina de 80 años, con antecedentes de apendicectomía en la infancia, hipertensión, hipotiroidismo y obesidad. Consultó por dolor abdominal de 4 días de evolución, localizado en fosa ilíaca derecha, acompañado de náuseas, vómitos y ausencia de deposiciones. A la exploración se evidenció abdomen distendido y dolor epigástrico e infraumbilical, sin signos claros de peritonismo.

En laboratorio se encontró elevación de proteína C reactiva (116 mg/L) sin leucocitosis ni alteraciones hidroelectrolíticas significativas. La radiografía abdominal fue normal. La tomografía axial computarizada reveló una lesión de densidad grasa adyacente al colon ascendente, compatible con apendagitis epiploica.

Se instauró tratamiento conservador con dieta líquida, analgesia y observación, con buena evolución clínica. Una TAC de control a las 48 horas confirmó la persistencia de la lesión sin signos inflamatorios adyacentes.

Discusión: La apendagitis epiploica es una entidad benigna, causada por torsión o trombosis venosa de un apéndice epiploico. Clínicamente simula cuadros abdominales quirúrgicos, lo cual puede llevar a cirugías innecesarias si no se considera dentro del diagnóstico diferencial. El diagnóstico se realiza mediante TAC abdominal, y el tratamiento es conservador, sin necesidad de antibióticos ni intervención quirúrgica.

Este caso resalta la importancia de la sospecha clínica y el uso adecuado de imágenes para evitar hospitalizaciones prolongadas, tratamientos agresivos y gastos innecesarios.

Conclusión: La apendagitis epiploica, aunque poco frecuente, debe considerarse ante dolor abdominal localizado con reactantes inflamatorios elevados pero sin signos de sepsis ni peritonismo. La tomografía es la herramienta diagnóstica clave y permite un abordaje conservador exitoso.

PALABRAS CLAVE

Dolor abdominal, apendagitis, apéndice epiploico, epiplón.

ABSTRACT

Introduction: Epiploic appendagitis is an uncommon cause of acute abdominal pain. Its nonspecific clinical presentation often mimics conditions such as appendicitis or diverticulitis, leading to a significant risk of misdiagnosis and unnecessary treatment. A careful clinical approach, supported by imaging studies, allows for accurate identification and appropriate conservative management.

Case Presentation: An 80-year-old female patient with a history of childhood appendectomy, hypertension, hypothyroidism, and obesity presented with a four-day history of right iliac fossa abdominal pain, accompanied by nausea, vomiting, and absence of bowel movements. Physical examination revealed a distended abdomen with epigastric and infraumbilical tenderness, without clear signs of peritonitis.

Laboratory tests showed elevated C-reactive protein (116 mg/L) without leukocytosis or significant electrolyte imbalances. Abdominal X-ray was unremarkable. Computed tomography (CT) revealed a fat-density lesion adjacent to the ascending colon, consistent with epiploic appendagitis.

The patient was managed conservatively with a liquid diet, analgesia, and clinical observation, showing favorable clinical progression. A follow-up CT scan at 48 hours confirmed the persistence of the lesion without adjacent inflammatory signs.

Discussion: Epiploic appendagitis is a benign condition caused by torsion or venous thrombosis of an epiploic appendage. Clinically, it can mimic surgical abdominal conditions, potentially leading to unnecessary surgery if not included in the differential diagnosis. Diagnosis is established through abdominal CT, and treatment is conservative, with no need for antibiotics or surgical intervention.

This case highlights the importance of clinical suspicion and appropriate use of imaging to avoid prolonged hospital stays, aggressive treatments, and unnecessary healthcare costs.

Conclusion: Although rare, epiploic appendagitis should be considered in patients with localized abdominal pain and elevated inflammatory markers, but without signs of sepsis or peritonitis. CT imaging is the key diagnostic tool and enables successful conservative management.

KEY WORDS

Abdominal pain, epiploic appendage, appendangitis, omentum.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente femenina de 80 años, con cuadro clínico de cuatro días de evolución caracterizado por dolor abdominal continuo en fosa ilíaca derecha, acompañado de náuseas, vómitos repetidos y ausencia de deposiciones en las últimas 48 horas. Como antecedentes médicos relevantes, presenta hipotiroidismo, hipertensión arterial y obesidad. Antecedente quirúrgico de apendicectomía en la infancia.

Fue valorada en el servicio de urgencias, donde se evidenció un abdomen distendido, con peristaltismo disminuido. Se objetivó dolor a la palpación en epigastrio y fosa ilíaca izquierda, sin palparse masas, megalias ni orificios herniarios patológicos. La descompresión abdominal resultó levemente dolorosa.

Se solicitaron estudios de laboratorio con los siguientes resultados:

Hemograma: Hb 13.4 g/dL, leucocitos 8660/µL, neutrófilos 6200/µL, linfocitos 1600/µL, plaquetas 164.000/µL.

Bioquímica: Glucosa 98 mg/dL, creatinina 0.6 mg/dL, potasio 3.3 mEq/L, sodio 136 mEq/L, lipasa 32 U/L, amilasa 49 U/L.

Marcadores inflamatorios: PCR 116 mg/L.

La radiografía abdominal no evidenció signos de obstrucción intestinal ni fecaloma. Posteriormente, se realizó una tomografía axial computarizada (TAC) abdominal, donde se describió:

“En flanco derecho, en contacto con la pared abdominal y el colon ascendente, se identifica pequeña lesión en tejido adiposo, de aproximadamente 25 x 20 mm, sugestiva de apendagitis epiploica (Figura 1, 2). Adicionalmente, en el hipocondrio derecho, posterior a la musculatura de la pared abdominal anterior, se observa imagen de 30 x 12 mm de baja densidad (aproximadamente 15 UH). (…)”

DISCUSIÓN

Los apéndices epiploicos son estructuras pediculadas, adiposas y recubiertas de serosa, distribuidas a lo largo de la superficie externa del colon, desde el ciego hasta la unión rectosigmoidea1,2.

La apendagitis epiploica es un proceso inflamatorio autolimitado que resulta de la torsión del apéndice con compromiso vascular, o bien, de una trombosis venosa local. Puede presentarse como entidad primaria o secundaria a otros procesos inflamatorios intraabdominales, como diverticulitis, apendicitis, pancreatitis o colecistitis1,3.

Aunque su verdadera incidencia es desconocida, se ha reportado con mayor frecuencia en pacientes mayores de 50 años, con una ligera predominancia en varones. La obesidad es un factor de riesgo bien establecido3,4.

Clínicamente, se manifiesta con dolor abdominal constante, típicamente localizado en hemiabdomen inferior, y en un 60-80% de los casos, en la fosa ilíaca derecha. Puede acompañarse de náuseas, vómitos, fiebre y, en ocasiones, alteraciones del tránsito intestinal, aunque no compromete el estado general del paciente4.

El examen físico suele mostrar dolor localizado sin signos de rebote; en algunos casos puede palparse una masa dolorosa. Dado su carácter inespecífico, puede simular cuadros de apendicitis o diverticulitis, por lo que constituye un diagnóstico de exclusión1–3,5.

El diagnóstico se basa en la sospecha clínica apoyada por estudios de imagen. La TAC abdominal con contraste es la herramienta más sensible, donde se identifica una masa paracólica, ovalada, de densidad grasa, con halo hiperdenso perilesional. La ecografía abdominal puede ser útil en pacientes delgados, mostrando una masa hiperecoica, sólida e incompresible, con halo hipoecoico periférico2,5.

El tratamiento es conservador: analgesia, reposo y dieta ligera. No requiere antibióticos ni cirugía, y el pronóstico es excelente3.

En el caso presentado, se trató de una paciente añosa, con antecedente de apendicectomía, en la que la obesidad actuó como principal factor predisponente. A pesar de la elevación de reactantes de fase aguda, la ausencia de hallazgos clínicos y analíticos compatibles con infección, junto con la confirmación radiológica, permitieron establecer el diagnóstico de apendagitis epiploica.

La paciente fue ingresada a la unidad de digestivo, donde se instauró tratamiento médico conservador con analgesia y dieta líquida. Evolucionó favorablemente, con remisión de los síntomas. Una TAC de control a las 48 horas evidenció persistencia de la lesión grasa compatible con apendagitis, sin signos inflamatorios adyacentes.

 

CONCLUSIONES

1. La apendagitis epiploica es una causa infrecuente pero relevante de dolor abdominal agudo, que debe ser considerada dentro del diagnóstico diferencial de apendicitis o diverticulitis, especialmente en pacientes con factores de riesgo como la obesidad.

2. El diagnóstico se fundamenta en una adecuada correlación clínica y radiológica, siendo la tomografía computarizada el método más eficaz para identificar esta entidad y evitar intervenciones innecesarias.

3. El tratamiento es conservador, basado en analgesia y medidas generales, con excelente pronóstico y resolución espontánea en la mayoría de los casos.

4. Un abordaje clínico cuidadoso permite evitar hospitalizaciones prolongadas, el uso inadecuado de antibióticos y procedimientos quirúrgicos, contribuyendo a una mejor utilización de los recursos sanitarios y a una atención más segura y costo-efectiva para el paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rosell Ortiz F, Delgado Plasencia L, Boluda Aparicio A, González García S, Rodríguez Castellano D, Marrero Marrero P. Apendagitis epiploica aguda como causa de dolor abdominal agudo [Internet]. Vol. 2. 2023. Available from: www.reue.org
  2. Angulo Hervías E, Mayayo Sinués E, Yagüe Romeo D. Apendagitis epiploica aguda: hallazgos en la ecografía y la tomografía computarizada. . Emergencias. 2010;77–8.
  3. Chavez-Ecos FA, Gómez-Corrales MA, Dávila-Hernández CA, Espinoza-Utani JA. Recurrence in Patients with Epiploic Appendagitis: A Case Report. Rev Colomb Gastroenterol. 2023 Jan 1;381:94–9.
  4. Martínez Martínez C, Garrido Márquez I, Olmedo Sánchez E. Apendagitis epiploica: una lesión infrecuente del tejido adiposo intraabdominal. RAPD Online. 2021;443:124–5.
  5. A. González Vega, I. García Pérez, D. Álvarez Álvarez, A. Rizzo Ramos, J. L. García Muñiz, J. L. García Muñiz. Cartas al Director: Apendagitis epiploica como etiología de dolor abdominal agudo. Madrid; 2008.

 

ANEXO

Figura 1: Tomografía axial computarizada: Corte transversal.

 

Figura 2: Tomografía axial computarizada: Corte transversal: medida hallazgo imagenológico.

 

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