Innovación en trabajo social sanitario: estrategias comunitarias e integración en atención primaria

20 mayo 2026

 

 

AUTORES

  1. Sofia Cerdán Gómez. Diplomada en Trabajo Social. Trabajadora Social en Salud Aragón. España.
  2. Nuria Martínez Artigas. Licenciada en Derecho. Administrativa en Salud Aragón. España.
  3. Ruth Santamarta Plaza. Diplomada en Trabajo Social. Trabajadora Social en Salud Aragón. España.
  4. María Nuria Requeno Jarabo. Médica de Familia. Centro de Salud San José Sur. Zaragoza, Aragón. España.
  5. María Teresa Poyo Pozo. Graduada en Gestión y Administración Pública. Administrativa en Salud Aragón. España.
  6. Ana Laura Jiménez Mendizábal. Diplomada en Trabajo Social. Trabajadora Social en Salud Aragón. España.

 

RESUMEN

El Trabajo Social Sanitario (TSS) se consolida como disciplina innovadora en los sistemas de salud pública, especialmente en Atención Primaria de Salud (APS).

Este artículo analiza la evolución de los modelos de intervención comunitaria, incluyendo enfoques psicosociales, gestión de casos, potenciación, sistémico-ecológico y digital. También se examina su integración en el trabajo sociosanitario.

Se revisan reformas recientes en España (Plan de Acción APyC 2025-2027) y en Latinoamérica (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú). Se destaca el papel del TSS en la promoción de la salud, la equidad y el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Los hallazgos muestran mejoras en la adherencia terapéutica, la reducción de hospitalizaciones evitables y el empoderamiento comunitario. Sin embargo, persisten desafíos como ratios insuficientes de profesionales y brechas digitales.

Se concluye que la innovación en TSS es fundamental para desarrollar sistemas de salud resilientes, capaces de afrontar la cronicidad, el envejecimiento y las desigualdades. Esto está alineado con la Declaración de Astana (2018) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

PALABRAS CLAVE

Trabajo Social Sanitario, intervención comunitaria, Atención Primaria, integración sociosanitaria, innovación digital, salud comunitaria, equidad en salud.

ABSTRACT

Health Social Work (HSW) is established as an innovative discipline within public health systems, especially in Primary Health Care (PHC).

This article analyzes the evolution of community intervention models, including psychosocial approaches, case management, empowerment, systemic-ecological, and digital strategies. It also examines their integration into socio-healthcare work.

Recent reforms in Spain (Primary and Community Care Action Plan 2025-2027) and Latin America (Brazil, Chile, Colombia, Mexico, and Peru) are reviewed. The role of HSW in promoting health, equity, and the use of information and communication technologies (ICT) is highlighted.

Findings show improvements in treatment adherence, reduction of avoidable hospitalizations, and community empowerment. However, challenges remain, such as insufficient professional ratios and digital gaps.

It is concluded that innovation in HSW is essential for building resilient health systems capable of addressing chronic conditions, population aging, and health inequalities. This aligns with the Astana Declaration (2018) and the 2030 Sustainable Development Goals.

KEY WORDS

Health social work, community intervention, Primary Health Care, socio-healthcare integration, digital innovation, community health, health equity.

DESARROLLO DEL TEMA

El Trabajo Social Sanitario (TSS) emerge como especialidad que aborda los determinantes sociales de la salud (DSS), integrando dimensiones psicosociales, económicas y culturales en el proceso salud-enfermedad-atención¹. En el marco de la reforma sanitaria española (Ley General de Sanidad 14/1986) y la Declaración de Alma-Ata (1978) —reforzada por Astana (2018)—, el TSS actúa como puente entre lo sanitario y lo social, promoviendo participación comunitaria y coordinación intersectorial², ³.

En 2025-2026, el contexto global y nacional exige innovación: envejecimiento poblacional (España supera el 20% >65 años), multimorbilidad crónica (>60% población adulta), migración y desigualdades post-pandemia²³. Documentos clave como el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027² y la Estrategia Española de Salud Global 2025-2030³ priorizan APS como eje vertebrador, con énfasis en salud comunitaria, digitalización y equidad.

En Latinoamérica, reformas en Brasil (Estrategia Salud de la Familia), Chile, Colombia, México y Perú destacan participación comunitaria y enfoques integrales preventivos⁴.

Este artículo revisa modelos de intervención comunitaria del TSS, estrategias de integración en APS y avances innovadores (TIC, link workers, prescripción social)1,5,6, proponiendo un marco híbrido para sistemas sostenibles.

MARCO CONCEPTUAL Y EVOLUCIÓN DEL TRABAJADOR SOCIAL SANITARIO EN ATENCIÓN PRIMARIA:

El Trabajo Social Sanitario (TSS) se define como una profesión que analiza los factores psicosociales que influyen en la salud-enfermedad y actúa en diferentes niveles: individual, familiar, grupal y comunitario¹. En el ámbito de la Atención Primaria de Salud (APS), su rol es transversal, abarcando diagnóstico social, gestión de casos complejos, promoción de la salud y enlace con la comunidad¹.

El enfoque biopsicosocial, propuesto inicialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1978, se ha actualizado incorporando los determinantes sociales de la salud y la perspectiva de activos en salud¹, ⁵. Este marco conceptual permite que el TSS intervenga de manera integral, considerando factores económicos, culturales, ambientales y sociales que afectan a la población.

El Marco Estratégico para la Atención Primaria y Comunitaria, elaborado en 2019 y actualizado en los planes 2025-2027, refuerza la orientación comunitaria y la integración de equipos multiprofesionales, incluyendo específicamente a los trabajadores sociales¹,⁵. Entre las líneas estratégicas más relevantes se destacan la fidelización profesional, el ensanchamiento de equipos, la salud comunitaria, la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) y la accesibilidad de los servicios.

En este contexto, el TSS se posiciona como un agente clave para la transformación de la APS, promoviendo la coordinación intersectorial, la participación comunitaria y la equidad en salud¹,⁵. La consolidación de su rol depende tanto de la cobertura adecuada de profesionales como de su formación continua y la disponibilidad de herramientas tecnológicas que faciliten la intervención sociosanitaria¹,,⁶.

MODELOS DE INTERVENCIÓN COMUNITARIA EN TRABAJO SOCIAL SANITARIO:

La intervención comunitaria busca mejorar la salud colectiva actuando sobre el entorno social, promoviendo la participación y fortaleciendo redes de apoyo. Se basa en una visión biopsicosocial, donde la salud depende de factores económicos, culturales, ambientales y sociales.

Modelo de desarrollo comunitario.

Este modelo se centra en la comunidad como sujeto activo del cambio. En lugar de intervenir únicamente sobre la población, el trabajador social sanitario facilita procesos de organización, liderazgo y toma de decisiones colectivas, promoviendo estructuras estables como asociaciones o grupos de ayuda mutua¹.

El sentido de pertenencia es clave: cuando la población se involucra en la mejora de su entorno, se incrementa la sostenibilidad de las intervenciones, especialmente en contextos de vulnerabilidad social¹.

Modelo ecológico o sistémico.

Se basa en la idea de que los problemas de salud resultan de la interacción entre múltiples sistemas²:

  • Microsistema: familia y entorno cercano.
  • Mesosistema: relaciones entre distintos entornos, como escuela o centro de salud.
  • Exosistema: instituciones sociales y servicios comunitarios.
  • Macrosistema: cultura, políticas públicas y normas sociales.

 

El TSS analiza cómo estos niveles influyen en la situación de la persona, promoviendo intervenciones integrales y coordinadas con otros profesionales de salud y educación². Esto evita respuestas fragmentadas y favorece la calidad de la atención.

Modelo de promoción de la salud.

Este modelo cambia el enfoque de la enfermedad hacia la salud, potenciando recursos y capacidades individuales y comunitarias³. Sus cinco líneas de acción fundamentales son:

  • Elaboración de políticas públicas saludables.
  • Creación de entornos favorables para la salud.
  • Reforzamiento de la acción comunitaria.
  • Desarrollo de habilidades personales.
  • Reorientación de los servicios sanitarios.

 

El TSS aplica este modelo mediante intervenciones educativas, campañas de sensibilización y programas comunitarios que fomentan hábitos saludables y buscan reducir desigualdades en salud³.

Modelo de Atención Primaria Orientada a la Comunidad (APOC).

Integra la atención individual con la comunitaria, utilizando datos epidemiológicos para identificar problemas prioritarios⁴. El proceso incluye:

  • Identificación de problemas de salud.
  • Análisis de la población afectada.
  • Diseño de intervenciones específicas.
  • Evaluación de resultados.

 

El TSS interpreta los datos sociales, aportando información sobre condiciones de vida, redes de apoyo y factores de riesgo social⁴. Esto permite intervenciones más eficientes, focalizadas y equitativas.

Modelo de redes y apoyo social.

Este modelo resalta la importancia de las relaciones sociales como factor protector de la salud⁵. Las intervenciones incluyen:

  • Identificación de redes existentes.
  • Fortalecimiento de vínculos familiares y comunitarios.
  • Creación de nuevos espacios de relación.

 

Se presta especial atención a situaciones de aislamiento social, frecuentes en personas mayores, pacientes crónicos o en exclusión social⁵. Las acciones típicas incluyen grupos de apoyo, programas de voluntariado y actividades comunitarias.

Uno de los retos más evidentes radica en la desigual distribución territorial de profesionales. En España, según datos disponibles de 2024-2025 (y sin cambios drásticos reportados hasta inicios de 2026), el número aproximado de trabajadores sociales sanitarios se sitúa en torno a las 3.295 profesionales¹. Esta cifra representa una cobertura limitada, con ratios muy variables entre comunidades autónomas: por ejemplo, Euskadi presenta las ratios más bajas del país en APS, mientras que regiones como Madrid han incrementado consultas, superando las 250.000 en 2025, un 14 % más¹.

El consenso profesional insiste en la necesidad de un ratio mínimo de 1 TSS por centro de salud², pero la realidad actual queda lejos de este estándar en muchas áreas, generando sobrecarga, inequidad en el acceso a intervenciones psicosociales y limitaciones en la implementación de líneas comunitarias del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027². Este plan, que ensancha el equipo de APS incorporando explícitamente trabajadores sociales junto a fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, nutricionistas y otros perfiles², representa una oportunidad clave, pero su éxito depende de la fidelización del talento y de la cobertura real de plazas en todo el territorio.

Otro desafío importante es el riesgo de medicalización de los roles del TSS. En un sistema sanitario históricamente centrado en el hospital, el TSS corre el peligro de reducirse a funciones administrativas o de “gestión de casos” reactiva, en detrimento de su esencia transformadora³. La medicalización también se observa en la creciente demanda de intervenciones psicosociales en salud mental, cronicidad y soledad no deseada³, sin que siempre se reconozca el conocimiento especializado del TSS como profesión con enfoque en derechos, participación y cambio social¹.

A ello se suma la necesidad urgente de formación específica en TIC y evidencia empírica. La transformación digital del SNS ofrece herramientas potentes para la integración, como telemonitorización, intervenciones híbridas MIFTICS y apps de seguimiento⁴, pero genera brechas: falta de competencias digitales en muchos profesionales, resistencia al cambio y exclusión de poblaciones vulnerables⁴.

Además, persiste una escasa producción de evidencia rigurosa sobre las intervenciones del TSS, lo que dificulta su visibilidad y posicionamiento en políticas basadas en datos⁵. La formación continua debe priorizar competencias en innovación social, alfabetización digital y metodologías participativas para superar estos obstáculos⁵.

Sin embargo, los beneficios de potenciar el TSS son claros y bien documentados. La integración de intervenciones psicosociales y comunitarias contribuye a la reducción de costes, menor uso inadecuado de urgencias y hospitalizaciones evitables, al empoderamiento comunitario mediante grupos de ayuda mutua, prescripción social y activos en salud, y al avance hacia un SNS más proactivo y equitativo⁶.

La clave para el éxito radica en la sistematización de experiencias (evaluación de impacto, publicación de casos) y en la investigación-acción participativa, generando conocimiento situado, transferible y con voz de las comunidades⁶.

En síntesis, la innovación en TSS no es solo tecnológica u organizativa, sino profundamente ética y transformadora. Superar los retos expuestos —desigualdad de ratios, medicalización, brecha formativa— requiere voluntad política², inversión en recursos humanos² y alianzas intersectoriales². Solo así el TSS consolidará su rol como disciplina humanizadora y estratégica para una APS resiliente, inclusiva y centrada en la persona y la comunidad ante los desafíos demográficos y sociales actuales.

CONCLUSIONES

El Trabajo Social Sanitario (TSS) constituye un pilar innovador en Atención Primaria, combinando modelos comunitarios con integración sociosanitaria y digitalización. Los avances recientes en España (planes 2025-2026) y en Latinoamérica permiten un abordaje más holístico de la cronicidad, la vulnerabilidad y la equidad.

Se recomiendan acciones concretas:

  1. Implementar ratios ponderados de profesionales (mínimo 1 TSS por centro) y carteras de servicios específicas.
  2. Fomentar la formación continua en modelos híbridos, TIC y determinantes sociales de la salud.
  3. Desarrollar investigación evaluativa (ensayos y estudios cualitativos) sobre el impacto de las intervenciones.
  4. Fortalecer la participación ciudadana, la identificación de activos comunitarios y la prescripción social.
  5. Establecer alianzas intersectoriales para garantizar la sostenibilidad de los sistemas.

 

Solo transformando el TSS hacia un enfoque proactivo, digital y comunitario se logrará una Atención Primaria integral, accesible y centrada en la persona y la comunidad, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y al reconocimiento de los derechos en salud.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ituarte P. Trabajo Social Sanitario: integración de los determinantes sociales de la salud. Madrid: Editorial Síntesis; 1994/2009.
  2. Organización Mundial de la Salud (OMS). Declaración de Alma-Ata. Ginebra: OMS; 1978.
  3. Organización Mundial de la Salud (OMS). Declaración de Astana sobre Atención Primaria de Salud. Ginebra: OMS; 2018.
  4. Ministerio de Sanidad. Estadísticas de envejecimiento y multimorbilidad en España 2025-2026. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2025.
  5. Ministerio de Sanidad. Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2024.
  6. Herrera LAJ, et al. Reformas de atención primaria en América Latina: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Gaceta Sanitaria. 2024;38(2):125-134.

 

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