AUTORES
- Carla Pelay Oliván. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
- Javier Sanz Romero. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
- Rubén Santos Ramírez. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
- Alberto Martín Contreras. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
- María Isabel Valero Morales. TCAE del Servicio Aragonés de Salud.
- Chabier Bueno Mateo. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
RESUMEN
La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor en el pie, especialmente en adultos activos, corredores y personas que permanecen muchas horas de pie1,2. Esta patología afecta a la fascia plantar, una banda de tejido conectivo que recorre la planta del pie y ayuda a mantener el arco plantar.
El dolor suele localizarse en la zona medial del talón y aparece con mayor intensidad durante los primeros pasos de la mañana o tras periodos prolongados de reposo2,7. Aunque tradicionalmente se ha considerado un proceso inflamatorio, actualmente se sabe que en muchos casos existe una degeneración del tejido fascial asociada a sobrecarga mecánica repetitiva 3.
En los últimos años, numerosos estudios han analizado la efectividad de los tratamientos de fisioterapia para reducir el dolor y mejorar la funcionalidad en pacientes con fascitis plantar1,4,6. Las revisiones sistemáticas disponibles muestran resultados prometedores para diferentes técnicas conservadoras y terapias combinadas4,6.
PALABRAS CLAVE
Fascitis plantar, fisioterapia, tratamiento, dolor de talón, ejercicio terapéutico.
ABSTRACT
Plantar fasciitis is one of the most common causes of foot pain, especially among active adults, runners, and people who spend many hours standing. This condition affects the plantar fascia, a band of connective tissue that runs along the sole of the foot and helps maintain the foot arch.
The pain is usually located in the medial heel area and tends to be more intense during the first steps in the morning or after prolonged periods of rest. Although it has traditionally been considered an inflammatory process, it is now known that in many cases there is degeneration of the fascial tissue associated with repetitive mechanical overload.
In recent years, numerous studies have analyzed the effectiveness of physiotherapy treatments in reducing pain and improving functionality in patients with plantar fasciitis. Available systematic reviews show promising results for different conservative techniques and combined therapies.
KEY WORDS
Plantar fascitis, physical therapy, treatment, heel pain, therapeutic exercise.
INTRODUCCIÓN
La fascitis plantar es una alteración musculoesquelética caracterizada por dolor e irritación de la fascia plantar, estructura encargada de absorber impactos y estabilizar el pie durante la marcha2,7.
Entre los factores de riesgo más frecuentes se encuentran:
- Sobrecarga mecánica repetitiva.
- Alteraciones biomecánicas del pie.
- Acortamiento de la musculatura posterior de la pierna.
- Obesidad o sobrepeso.
- Uso de calzado inadecuado.
- Actividades deportivas de impacto.
- Permanecer muchas horas de pie7,8.
Los síntomas más habituales incluyen:
- Dolor punzante en el talón.
- Molestias al iniciar la marcha.
- Rigidez matutina.
- Sensibilidad en la planta del pie.
- Limitación funcional durante la actividad física2,7.
OBJETIVO DE LAS REVISIONES SISTEMÁTICAS
Las revisiones sistemáticas sobre fascitis plantar tienen como objetivo analizar la eficacia de las diferentes intervenciones fisioterapéuticas en la reducción del dolor, la mejora funcional y la recuperación de la marcha4,6.
Para ello, numerosos estudios han evaluado tratamientos conservadores comparando técnicas manuales, ejercicio terapéutico, electroterapia y terapias invasivas ecoguiadas1,3,6.
TRATAMIENTOS FISIOTERAPÉUTICOS ANALIZADOS
Ejercicio terapéutico y estiramientos:
Los programas de ejercicios específicos para la fascia plantar y la musculatura gemelo-sóleo muestran resultados positivos en la disminución del dolor y la mejora funcional4,9.
Los estiramientos de la fascia plantar y del tendón de Aquiles ayudan a reducir la tensión mecánica sobre el talón y mejoran la movilidad del tobillo4. Además, el fortalecimiento intrínseco del pie favorece una mejor distribución de cargas durante la marcha9.
Actualmente, el ejercicio terapéutico se considera una de las intervenciones con mayor evidencia científica dentro del tratamiento conservador1,9.
Terapia manual:
La terapia manual incluye movilizaciones articulares, liberación miofascial y técnicas de masaje profundo sobre la fascia plantar y la cadena posterior4.
Diversos estudios muestran que estas técnicas pueden disminuir el dolor a corto plazo y mejorar la movilidad del pie y tobillo4. La combinación de terapia manual con ejercicio terapéutico suele ofrecer mejores resultados que las intervenciones aisladas1.
Punción seca
La punción seca se utiliza para tratar puntos gatillo miofasciales asociados a la musculatura de la pierna y la planta del pie6.
Los estudios revisados describen mejoras significativas en el dolor y la funcionalidad, especialmente cuando esta técnica se combina con ejercicios de estiramiento y fortalecimiento6.
Ondas de choque extracorpóreas:
Las ondas de choque representan uno de los tratamientos más utilizados en casos crónicos de fascitis plantar 3.
Esta técnica busca estimular la regeneración tisular y disminuir el dolor mediante impulsos mecánicos aplicados sobre la fascia plantar 3. Las revisiones sistemáticas indican una mejoría significativa del dolor en pacientes con síntomas persistentes de más de tres meses3.
Vendaje funcional y soportes plantares:
El vendaje neuromuscular y las órtesis plantares pueden ayudar a descargar la fascia plantar y corregir alteraciones biomecánicas5.
Aunque sus efectos suelen ser moderados, pueden resultar útiles como complemento terapéutico durante las primeras fases del tratamiento5.
Electrólisis percutánea y técnicas invasivas:
La electrólisis percutánea intratisular (EPI) y otras técnicas invasivas ecoguiadas han ganado popularidad en los últimos años1.
Estas intervenciones pretenden estimular la reparación del tejido degenerado mediante una respuesta inflamatoria controlada. Los estudios preliminares muestran resultados positivos, aunque todavía se necesitan investigaciones con mayor calidad metodológica1.
CALIDAD METODOLÓGICA DE LOS ESTUDIOS
La mayoría de las revisiones sistemáticas coinciden en que existe evidencia moderada sobre la efectividad de la fisioterapia en la fascitis plantar1,4,6.
Sin embargo, muchos estudios presentan limitaciones relacionadas con:
- Tamaño reducido de las muestras.
- Diferencias en los protocolos terapéuticos.
- Seguimientos a corto plazo.
- Heterogeneidad en las técnicas utilizadas.
Aun así, el tratamiento conservador continúa siendo la primera opción terapéutica antes de considerar procedimientos quirúrgicos7,8.
CONCLUSIONES
La fisioterapia desempeña un papel fundamental en el tratamiento de la fascitis plantar, especialmente mediante programas combinados de ejercicio terapéutico, terapia manual y educación del paciente 1,4,9.
Las ondas de choque y algunas técnicas invasivas también muestran resultados prometedores en pacientes con dolor crónico resistente al tratamiento convencional3.
Además, la corrección de factores biomecánicos y la modificación de hábitos de carga resultan esenciales para prevenir recaídas y mejorar la recuperación funcional5,8.
IMPORTANCIA DEL ABORDAJE MULTIDISCIPLINAR:
El tratamiento de la fascitis plantar debe abordarse de forma individualizada, teniendo en cuenta factores biomecánicos, nivel de actividad física y características del paciente7,8.
La colaboración entre fisioterapeutas, podólogos, médicos rehabilitadores y especialistas en actividad física permite optimizar los resultados terapéuticos y reducir el riesgo de cronificación.
La detección precoz y un tratamiento adecuado pueden mejorar significativamente la calidad de vida y favorecer una recuperación más rápida y segura2,7.
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