Terapias alternativas para la dismenorrea

27 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Marina Martínez Reula. Hospital Quirón Salud Huesca. Huesca, España.
  2. Lucia Vilar Laudo. Fraternidad Muprespa. Zaragoza, España.
  3. Tania Mendinueta Bellón. Residencia Ciudad de Huesca. Huesca, España.
  4. Jara Carranza Tisner. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
  5. María Sancerni Torguet. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
  6. Marcos García Manau. Centro Médico Candanchú. Huesca, España.

RESUMEN

La dismenorrea primaria es uno de los trastornos ginecológicos más frecuentes en mujeres jóvenes, con una prevalencia estimada entre el 50 y el 90%. Se caracteriza por la aparición de dolor menstrual sin una causa orgánica asociada y puede afectar de manera significativa a la calidad de vida, provocando limitaciones en las actividades diarias, absentismo académico y laboral, y alteraciones en el bienestar físico y psicológico.

El objetivo del estudio fue analizar la evidencia científica disponible sobre la eficacia de las terapias no farmacológicas en el manejo de la dismenorrea primaria. Para ello, se realizó una revisión bibliográfica en las bases de datos PubMed y SciELO, utilizando los términos “nursing”, “alternative therapies”, “exercise” y “dysmenorrhea”, combinados mediante el operador booleano AND. Se identificaron 52 artículos, de los cuales 4 cumplieron los criterios de inclusión establecidos. Se seleccionaron aquellos estudios que mencionaban al menos una terapia alternativa y se excluyeron los artículos centrados únicamente en tratamientos farmacológicos.

Los resultados evidencian que las terapias no farmacológicas pueden ser beneficiosas para reducir los síntomas de la dismenorrea primaria. El ejercicio físico disminuye la intensidad del dolor y mejora el bienestar general; el yoga favorece tanto la reducción del dolor como el bienestar psicológico; la acupuntura puede disminuir la intensidad y duración de los síntomas; la termoterapia proporciona alivio del dolor, siendo comparable a algunos AINEs en casos leves; y el TENS ayuda a reducir el dolor y el consumo de analgésicos.

PALABRAS CLAVE

Dismenorrea primaria, terapias no farmacológicas, terapias alternativas, dolor y calidad de vida.

ABSTRACT

Primary dysmenorrhea is one of the most common gynecological disorders among young women, with an estimated prevalence between 50% and 90%. It is characterized by the presence of menstrual pain without an associated organic cause and can significantly affect quality of life, leading to limitations in daily activities, academic and work absenteeism, and alterations in physical and psychological well-being.

The aim of the study was to analyze the available scientific evidence on the effectiveness of non-pharmacological therapies in the management of primary dysmenorrhea. For this purpose, a literature review was conducted using the PubMed and SciELO databases, applying the terms “nursing”, “alternative therapies”, “exercise” and «dysmenorrhea», combined with the Boolean operator AND. A total of 52 articles were identified, of which 4 met the established inclusion criteria. Studies mentioning at least one alternative therapy were selected, while articles focused exclusively on pharmacological treatments were excluded.

The results show that non-pharmacological therapies can be beneficial in reducing the symptoms of primary dysmenorrhea. Physical exercise decreases pain intensity and improves overall well-being; yoga contributes to pain reduction and psychological well-being; acupuncture may reduce the intensity and duration of symptoms; thermotherapy provides pain relief and shows comparable effects to some NSAIDs in mild cases; and TENS helps reduce pain and analgesic consumption.

KEY WORDS

Primary dysmenorrhea, non-pharmacological therapies, alternative therapies, pain and life quality.

INTRODUCCIÓN

La dismenorrea primaria es uno de los trastornos ginecológicos más frecuentes entre las mujeres jóvenes en edad reproductiva, caracterizada por la aparición de dolor pélvico asociado al ciclo menstrual en ausencia de una patología orgánica que lo justifique. Se estima que presenta una prevalencia elevada, situada aproximadamente entre el 50 y el 90% de las mujeres jóvenes, convirtiéndose en un problema de salud frecuente que puede afectar a diferentes ámbitos de la vida diaria.

Esta alteración suele manifestarse mediante síntomas como dolor abdominal o pélvico intenso, calambres, náuseas, cefalea, cansancio, malestar general e incluso alteraciones emocionales, pudiendo variar su intensidad en función de cada mujer. En los casos más severos, la sintomatología puede interferir de manera significativa en las actividades habituales, limitando la participación en actividades académicas, laborales, sociales y familiares1.

La dismenorrea primaria constituye una de las principales causas de absentismo escolar y laboral en mujeres jóvenes, ya que el dolor y los síntomas asociados pueden dificultar la concentración, disminuir el rendimiento y reducir la capacidad para desarrollar las actividades cotidianas con normalidad. Además, su impacto no solo se relaciona con la intensidad del dolor físico, sino también con las repercusiones psicológicas y sociales que puede generar, afectando de forma negativa a la percepción de bienestar y a la calidad de vida.

Aunque los tratamientos farmacológicos, especialmente los antiinflamatorios no esteroideos, son una de las principales opciones terapéuticas, existe un creciente interés por el uso de terapias alternativas y complementarias como estrategias para disminuir los síntomas, mejorar el bienestar de las pacientes y reducir el impacto de la dismenorrea en su vida diaria. Estas alternativas pueden representar una opción útil, especialmente en aquellas mujeres que buscan métodos no farmacológicos o que presentan limitaciones con los tratamientos convencionales1,2.

OBJETIVO

Analizar la evidencia científica disponible sobre la eficacia de las terapias no farmacológicas en el manejo de la dismenorrea primaria, con el fin de identificar aquellas intervenciones que pueden contribuir a la reducción del dolor menstrual, la mejora de los síntomas asociados y el aumento de la calidad de vida de las mujeres afectadas. Asimismo, se pretende valorar el papel de estas terapias como alternativas o complementos a los tratamientos farmacológicos convencionales, teniendo en cuenta su seguridad, accesibilidad y posible aplicación en la práctica clínica.

MATERIAL Y MÉTODO

Se emplearon diferentes combinaciones de palabras clave para realizar la búsqueda bibliográfica en las bases de datos seleccionadas. Los términos utilizados fueron “nursing”, “alternative therapies”, “exercise” y “dysmenorrhea”, combinados mediante el operador booleano AND con el objetivo de obtener resultados más específicos y relacionados con la eficacia de las terapias no farmacológicas en el tratamiento de la dismenorrea primaria. Esta estrategia permitió identificar estudios centrados en las intervenciones alternativas y complementarias aplicadas desde el ámbito de la enfermería para el manejo del dolor menstrual.

Para la selección de los estudios se establecieron una serie de criterios de inclusión y exclusión con el objetivo de obtener información relevante y relacionada con el tema de estudio. Como criterios de inclusión, se seleccionaron aquellos artículos que mencionaban al menos una terapia alternativa o no farmacológica utilizada para el manejo de la dismenorrea primaria, incluyendo intervenciones como el ejercicio físico, técnicas de relajación u otras terapias complementarias.

Por otro lado, como criterios de exclusión, se descartaron aquellos artículos centrados exclusivamente en tratamientos farmacológicos, así como los estudios que no abordaban intervenciones alternativas para el control de los síntomas asociados a la dismenorrea.

Tras realizar la búsqueda bibliográfica se identificaron un total de 52 artículos. Después de aplicar los criterios establecidos y realizar una lectura completa de los estudios seleccionados, finalmente 4 artículos cumplieron los criterios de inclusión y fueron incluidos para su análisis, permitiendo valorar la evidencia disponible sobre la eficacia de las terapias alternativas en el manejo de la dismenorrea primaria.

RESULTADOS:

Ejercicio físico:

El ejercicio físico es una de las terapias no farmacológicas más utilizadas para el manejo de la dismenorrea primaria. La evidencia científica indica que la práctica regular de actividad física puede producir una disminución significativa de la intensidad del dolor menstrual, debido a la liberación de endorfinas y a la mejora de la circulación sanguínea. Además, puede contribuir a reducir otros síntomas asociados, como el cansancio o el malestar general, favoreciendo una mayor sensación de bienestar y una mejora de la calidad de vida de las mujeres afectadas.

Yoga:

El yoga se considera una terapia complementaria beneficiosa en mujeres con dismenorrea primaria, ya que combina ejercicio físico, técnicas de respiración y relajación. Los estudios muestran que su práctica puede mejorar la percepción del dolor menstrual y favorecer el bienestar psicológico, ayudando a reducir los niveles de estrés, ansiedad y tensión muscular asociados al periodo menstrual. Asimismo, puede mejorar la relación de la paciente con su propio cuerpo y favorecer una mejor adaptación a los síntomas.

Acupuntura:

La acupuntura ha demostrado ser una alternativa eficaz para reducir la intensidad y la duración del dolor menstrual en algunas pacientes. Esta técnica, basada en la estimulación de puntos específicos del cuerpo, puede favorecer la liberación de sustancias analgésicas naturales y mejorar la sensación de confort. Los estudios revisados sugieren que puede ser una opción complementaria para aquellas mujeres que buscan disminuir la dependencia de tratamientos farmacológicos y mejorar el control de los síntomas.

Termoterapia:

La aplicación de calor local es una intervención sencilla, económica y de fácil acceso que puede proporcionar un alivio significativo del dolor asociado a la dismenorrea primaria. La termoterapia favorece la relajación de la musculatura uterina y mejora el flujo sanguíneo de la zona, reduciendo la intensidad de los calambres menstruales. En casos leves o moderados, sus efectos pueden ser comparables a los obtenidos con algunos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), convirtiéndose en una alternativa segura para el control del dolor.

Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea (TENS):

La terapia TENS consiste en la aplicación de impulsos eléctricos de baja intensidad mediante electrodos colocados sobre la piel, con el objetivo de disminuir la transmisión de las señales dolorosas. Los estudios indican que puede reducir la intensidad del dolor menstrual y disminuir la necesidad de utilizar analgésicos durante el periodo. Además, al tratarse de una técnica no invasiva y con pocos efectos adversos, puede considerarse una opción complementaria para mejorar el manejo de la dismenorrea primaria3-5.

CONCLUSIONES

Las terapias no farmacológicas, especialmente el ejercicio físico, la termoterapia, la acupuntura y la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), han demostrado resultados positivos en el manejo de la dismenorrea primaria, contribuyendo principalmente a la disminución de la intensidad del dolor menstrual y a la mejora del bienestar general de las mujeres afectadas. Estas intervenciones representan alternativas o complementos al tratamiento farmacológico convencional, ofreciendo opciones más accesibles y con menor riesgo de efectos adversos.

El ejercicio físico y el yoga destacan por sus beneficios tanto a nivel físico como psicológico, mientras que la termoterapia constituye una estrategia sencilla y eficaz para aliviar los síntomas dolorosos. Por otro lado, técnicas como la acupuntura y el TENS han mostrado resultados favorables en la reducción del dolor y en la disminución de la necesidad de utilizar analgésicos.

Sin embargo, aunque los resultados actuales son prometedores, continúa siendo necesario realizar más investigaciones con una mayor calidad metodológica, muestras más amplias y criterios de evaluación homogéneos que permitan confirmar la eficacia de estas terapias y establecer recomendaciones más precisas para su aplicación en la práctica clínica.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Aguilar-Aguilar E. Menstrual disorders: what we know about dietary-nutritional therapy. Nutr Hosp [Internet]. 2021;37(Spec2):52–6. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20960/nh.03358
  2. Terapias alternativas en el tratamiento de la dismenorrea y el síndrome premenstrual. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. 2020 [citado el 18 de junio de 2026]; Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/terapias-alternativas-en-el-tratamiento-de-la-dismenorrea-y-el-sindrome-premenstrual/
  3. Tratamientos alternativos en el manejo de la dismenorrea. Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. 2020 [citado el 18 de junio de 2026]; Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/tratamientos-alternativos-en-el-manejo-de-la-dismenorrea/
  4. Díaz-Vélez C, Vargas-Tineo OW, Segura-Muñoz DM, Calderón-Rodríguez KV, Apolaya-Segura M, Carhuapoma-Yance M. Características del uso de tratamiento alternativo y complementario en dismenorrea en mujeres en edad fértil. Rev Cuerpo Med Hosp Nac Almanzor Aguinaga Asenjo [Internet]. 2021 [citado el 18 de junio de 2026];14(4):506–9. Disponible en: http://cmhnaaa.org.pe/ojs/index.php/rcmhnaaa/article/download/1459/545
  5. Cochrane. Neuroestimulación eléctrica transcutánea para la dismenorrea primaria. 2002 [citado el 18 de junio de 2026]; Disponible en: https://www.cochrane.org/es/evidence/CD002123_transcutaneous-electrical-nerve-stimulation-primary-dysmenorrhoea

 

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