AUTORES
- Luis Pérez Espallargas. Fisioterapeuta. Servicio de Rehabilitación, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Laura Blázquez Pérez. Fisioterapeuta. Servicio de Rehabilitación, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Silvia Pemán Lledó. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). Servicio de Rehabilitación, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
RESUMEN
Introducción: La terapia del movimiento espejo utiliza retroalimentación visual para crear la ilusión de movimiento de la extremidad afectada y se aplica como complemento de la rehabilitación tras un accidente cerebrovascular. Objetivo: Analizar críticamente la evidencia reciente sobre sus efectos en la recuperación motora, las actividades de la vida diaria, el equilibrio y la marcha. Metodología: Se realizó una revisión narrativa crítica mediante una búsqueda dirigida en PubMed/MEDLINE y la consulta de guías clínicas y revisiones sistemáticas hasta el 31 de agosto de 2026. Se priorizaron metaanálisis, revisiones sistemáticas, guías de práctica clínica y ensayos aleatorizados pertinentes. Resultados: La evidencia agregada respalda un posible beneficio sobre la función motora, especialmente del miembro superior, pero la magnitud del efecto suele ser pequeña o moderada y depende del comparador, la fase del ictus, la modalidad de práctica y el desenlace. Las revisiones recientes discrepan sobre la superioridad de la práctica unilateral o bilateral. Para el miembro inferior se han descrito mejoras en velocidad de marcha, equilibrio y recuperación motora, aunque no de forma uniforme en movilidad o espasticidad. Las modalidades combinadas con realidad virtual, robótica o neuromodulación no permiten atribuir el efecto exclusivamente a la terapia espejo. Conclusiones: La terapia del movimiento espejo puede considerarse un complemento de bajo coste dentro de un programa orientado a tareas, pero no sustituye la práctica motora específica ni puede recomendarse como técnica universalmente superior. La selección del paciente, la dosificación y la evaluación de resultados deben individualizarse.
PALABRAS CLAVE
accidente cerebrovascular, terapia del movimiento espejo, rehabilitación de accidente cerebrovascular, recuperación de la función, extremidad superior.
ABSTRACT
Introduction: Mirror movement therapy uses visual feedback to create the illusion of movement of the affected limb and is delivered as an adjunct to stroke rehabilitation. Objective: To critically examine recent evidence regarding motor recovery, activities of daily living, balance, and gait. Methods: A critical narrative review was conducted through a targeted PubMed/MEDLINE search and consultation of clinical guidelines and systematic reviews up to 31 August 2026. Meta-analyses, systematic reviews, clinical practice guidelines, and relevant randomized trials were prioritized. Results: Pooled evidence supports a potential benefit for motor function, particularly in the upper limb, although effect sizes are generally small to moderate and vary according to comparator, stroke phase, practice mode, and outcome. Recent reviews disagree on the relative value of unilateral and bilateral practice. For the lower limb, improvements have been reported in walking speed, balance, and motor recovery, but not consistently in mobility or spasticity. Combined approaches involving virtual reality, robotics, or neuromodulation do not allow the effect to be attributed solely to mirror therapy. Conclusions: Mirror movement therapy may be considered a low-cost adjunct within a task-oriented rehabilitation program, but it does not replace specific motor practice and cannot be regarded as universally superior. Patient selection, dosage, and outcome assessment should be individualized.
KEY WORDS
Stroke, mirror movement therapy, stroke rehabilitation, recovery of function, upper extremity.
INTRODUCCIÓN
El accidente cerebrovascular constituye una de las principales causas mundiales de muerte y discapacidad. La carga absoluta de enfermedad ha aumentado durante las últimas décadas y una parte relevante de las personas supervivientes presenta limitaciones motoras persistentes que afectan a la autonomía, la participación y la calidad de vida1.
La recuperación motora exige una práctica suficiente, específica y progresiva, integrada en objetivos funcionales. Dentro de las intervenciones complementarias, la guía NICE de rehabilitación del ictus propone considerar la terapia espejo en personas con debilidad del miembro superior o inferior, como complemento y no como sustituto de la rehabilitación habitual2.
La terapia del movimiento espejo sitúa una superficie reflectante en el plano sagital para que el reflejo de la extremidad menos afectada se perciba como si correspondiera a la extremidad parética. Los protocolos varían entre movimientos unilaterales de la extremidad no afectada, práctica bilateral, tareas funcionales y sistemas virtuales. La revisión Cochrane de 2018 encontró resultados favorables sobre función motora y actividades de la vida diaria, pero también destacó muestras pequeñas y deficiencias de información metodológica3.
Se han propuesto cambios en la excitabilidad cortical, la integración visuomotora, la atención dirigida a la extremidad y el aprendizaje motor. Sin embargo, los hallazgos neurofisiológicos son heterogéneos y no demuestran que un único mecanismo, incluido el sistema de neuronas espejo, explique por sí solo la respuesta clínica4.
Ensayos clásicos comunicaron beneficios en componentes de la recuperación distal del miembro superior y en la recuperación motora del miembro inferior5,6. No obstante, extrapolar estos resultados a cualquier persona con ictus ignora diferencias en gravedad, fase evolutiva, comparador, dosis y medida de resultado. La actualización del presente manuscrito pretende evitar esa simplificación y distinguir entre cambio motor, actividad funcional y participación.
OBJETIVOS
El objetivo principal fue analizar críticamente la evidencia disponible sobre la efectividad de la terapia del movimiento espejo para mejorar la recuperación motora después de un accidente cerebrovascular.
Los objetivos secundarios fueron: examinar por separado los resultados del miembro superior y del miembro inferior; diferenciar función motora, actividades de la vida diaria, equilibrio y marcha; valorar la influencia de la modalidad y la dosis; analizar las intervenciones combinadas; e identificar limitaciones que condicionan la aplicación clínica.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa crítica con búsqueda dirigida en PubMed/MEDLINE y consulta de documentos de práctica clínica hasta el 31 de agosto de 2026. Se combinaron términos relacionados con “stroke”, “stroke rehabilitation”, “mirror movement therapy”, “mirror therapy”, “upper extremity”, “lower extremity”, “motor recovery”, “activities of daily living”, “gait”, “balance”, “virtual reality”, “robot-assisted therapy” y “transcranial stimulation”.
Se priorizaron guías de práctica clínica, revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos clínicos aleatorizados en personas adultas después de un ictus. Se distinguió la terapia espejo convencional de las intervenciones en las que se combinaba con realidad virtual, robótica, estimulación eléctrica o neuromodulación. Los hallazgos se organizaron según dominio clínico, fase del ictus, modalidad de práctica, comparador y desenlace.
Las referencias y la tabla de estudios del manuscrito de origen se comprobaron frente a registros bibliográficos verificables. Se retiraron de la síntesis los registros incompletos sin autoría, tamaño muestral o referencia suficiente. No se efectuó un protocolo prospectivo, una búsqueda exhaustiva en varias bases de datos por revisores independientes, un diagrama de selección reproducible ni una evaluación RoB 2 estudio por estudio. Por ello, el trabajo se presenta como revisión narrativa crítica y no como revisión sistemática PRISMA.
RESULTADOS
Evidencia global:
La revisión Cochrane incluyó 62 estudios y 1.982 participantes. Frente a otras intervenciones, estimó efectos favorables sobre función motora (diferencia de medias estandarizada [DME] 0,47; IC 95%: 0,27-0,67), deterioro motor (DME 0,49; IC 95%: 0,32-0,66) y actividades de la vida diaria (DME 0,48; IC 95%: 0,30-0,65), con certeza moderada para estos desenlaces. La persistencia del efecto a seis meses se apoyaba en pocos participantes y no quedó establecida3.
Estos resultados respaldan un beneficio promedio como intervención complementaria, pero no demuestran superioridad frente a cualquier comparador. En numerosos ensayos el grupo experimental recibió exposición adicional, y la diferencia puede reflejar parcialmente mayor cantidad de práctica, atención terapéutica o expectativa.
Miembro superior:
En personas con ictus subagudo, una revisión de 2025 reunió 15 ensayos y 546 participantes. La práctica bilateral mostró efectos favorables sobre recuperación motora y actividades de la vida diaria, mientras que la evidencia sobre práctica unilateral fue limitada y no mostró el mismo patrón. Solo un estudio aportó seguimiento y no se observó un beneficio claro en calidad de vida7.
Otro metaanálisis de 2025, con 18 ensayos y 633 participantes, encontró una diferencia media de 1,79 puntos en la función global del miembro superior y de 1,48 puntos en la función de la mano. Aunque ambos resultados fueron estadísticamente significativos, su magnitud fue modesta y 16 ensayos presentaron algunas preocupaciones de riesgo de sesgo8.
La síntesis más reciente introduce una discrepancia relevante. Una revisión de 2026 con 19 ensayos y 618 participantes estimó un efecto moderado de la terapia unilateral sobre la recuperación motora (DME 0,48; IC 95%: 0,14-0,82), pero poco o ningún beneficio adicional de la modalidad bilateral (DME 0,15; IC 95%: -0,07 a 0,38)9. La diferencia respecto a la revisión centrada en ictus subagudo puede depender de cómo se definieron las modalidades, la fase clínica, los comparadores y los ensayos incluidos.
Por tanto, no es correcto afirmar que una modalidad sea universalmente superior. La elección debe responder a la capacidad de movimiento de la extremidad afectada, la comprensión de la ilusión visual, el objetivo motor y la posibilidad de trasladar la práctica a tareas relevantes.
Miembro inferior, equilibrio y marcha:
Un metaanálisis de 13 estudios y 572 participantes informó mejoras en velocidad de marcha (diferencia media 0,10 m/s), equilibrio (DME 0,66) y recuperación motora del miembro inferior (DME 0,83). No encontró diferencias claras en movilidad global ni en espasticidad del tobillo10. Estos resultados no autorizan a equiparar una mejora en una medida de equilibrio con una reducción demostrada de caídas o una recuperación completa de la marcha.
La aplicación en miembro inferior requiere especial atención a la seguridad, el control postural y el riesgo de caída. La práctica frente al espejo puede incorporarse en sedestación o en tareas progresivas, pero debe mantenerse dentro de un programa que incluya entrenamiento de fuerza, equilibrio, transferencias y marcha cuando estén indicados.
Actividades de la vida diaria y transferencia funcional:
Las revisiones no muestran una correspondencia constante entre el cambio en escalas de deterioro motor y la independencia. Una síntesis de 2021 encontró resultados variables en recuperación motora y actividades de la vida diaria, además de heterogeneidad en los correlatos neurales11. En la revisión específica de ictus subagudo, la práctica bilateral se asoció con una DME de 0,461 en actividades de la vida diaria, pero la modalidad unilateral no mostró una diferencia significativa y la calidad de vida tampoco mejoró de forma clara7.
La interpretación clínica debe separar estructura y función corporal, actividad y participación. Una variación en Fugl-Meyer no garantiza mayor uso espontáneo de la extremidad en el domicilio. Es necesario complementar las escalas motoras con medidas de destreza, desempeño en tareas, autopercepción de uso y objetivos relevantes para la persona.
Dosis y características de la intervención:
La revisión Cochrane describió sesiones de 15 a 60 minutos, entre tres y siete veces por semana y durante dos a ocho semanas; el esquema promedio fue de 30 minutos, cinco días por semana durante cuatro semanas3. Un metaanálisis orientado a la ejecución sugirió que la frecuencia, la duración total de entrenamiento, el tamaño del espejo y el contenido de las tareas pueden modificar el efecto, pero la evidencia no permite establecer una dosis única12.
Las recomendaciones NICE proponen considerar la intervención dentro de los primeros seis meses, con sesiones aproximadas de 30 minutos, al menos cinco veces por semana durante cuatro semanas, inicialmente supervisadas2. Esta pauta debe entenderse como un punto de partida basado en la evidencia disponible, no como una prescripción rígida. La fatiga, la capacidad atencional, la severidad, el dolor, la tolerancia y los objetivos funcionales pueden requerir ajustes.
Modalidades tecnológicas y tratamientos combinados:
La combinación secuencial de terapia espejo y robótica no mostró diferencias entre grupos en función motora o actividad diaria en un ensayo de 37 personas con ictus crónico, aunque sí se comunicó una mayor mejoría de la autoeficacia13. Este resultado cuestiona la suposición de que añadir tecnologías produce automáticamente una recuperación motora superior.
Una comparación indirecta publicada en 2026 encontró resultados semejantes entre realidad virtual y terapia espejo para la mayoría de los desenlaces del miembro superior; la ventaja estadística de la realidad virtual en una prueba manual fue pequeña y de relevancia clínica incierta14.
Las combinaciones con estimulación transcraneal por corriente directa han mostrado resultados favorables en metaanálisis recientes, pero se sustentan en un número limitado de estudios, con heterogeneidad y sin posibilidad de atribuir el efecto a la terapia espejo de manera aislada15. En el mismo sentido, los ensayos de terapia espejo basada en tareas sugieren posibles beneficios, pero no permiten separar completamente la ilusión visual de la práctica funcional añadida16.
Selección clínica y evaluación:
La indicación debe partir de una valoración individual que incluya fase del ictus, severidad motora, movimiento activo disponible, sensibilidad, dolor, alteraciones visuales, negligencia, comprensión, atención, capacidad para mantener la tarea y riesgo de caída. La presencia de déficit cognitivo o visuoespacial no constituye por sí sola una contraindicación absoluta, pero puede exigir adaptación, supervisión o elección de otra estrategia.
Para el miembro superior pueden utilizarse medidas de deterioro motor como Fugl-Meyer, junto con pruebas de actividad como Action Research Arm Test, Box and Block Test o tareas funcionales individualizadas. Para el miembro inferior conviene combinar medidas motoras con velocidad de marcha, equilibrio, movilidad y participación. La continuidad del tratamiento debería depender de un cambio clínicamente relevante, del uso funcional y de la tolerancia, no solo de una diferencia estadística.
DISCUSIÓN
La revisión respalda una conclusión más matizada que la del manuscrito inicial. La terapia del movimiento espejo puede mejorar determinados desenlaces motores después del ictus, especialmente cuando se añade a la rehabilitación habitual, pero la certeza y la magnitud del beneficio varían. La evidencia no justifica presentarla como técnica superior para todas las personas ni como sustituto de una práctica específica, intensiva y orientada a objetivos.
La principal fuente de incertidumbre es la heterogeneidad clínica y metodológica. Las revisiones de 2025 y 2026 difieren incluso al comparar modalidades unilateral y bilateral7-9. Esta discrepancia no debe resolverse seleccionando el resultado más favorable. Obliga a examinar definiciones, fase del ictus, gravedad, comparadores, dosis y escalas antes de trasladar una estimación agregada a la práctica.
También es relevante distinguir significación estadística y relevancia clínica. En el metaanálisis de 2025, la diferencia media global en el miembro superior fue de 1,79 puntos, una magnitud que no puede asumirse automáticamente como perceptible o funcionalmente importante para cada paciente. La ausencia de seguimientos prolongados limita además la inferencia sobre mantenimiento del efecto.
Las intervenciones tecnológicas requieren una interpretación separada. La robótica, la realidad virtual y la estimulación transcraneal modifican la intensidad, el tipo de retroalimentación y la experiencia terapéutica13-15. Si una combinación funciona, no puede atribuirse el resultado exclusivamente al espejo. Tampoco la mayor complejidad tecnológica garantiza un beneficio clínicamente superior.
Desde una perspectiva fisioterapéutica, la terapia espejo resulta atractiva por su bajo coste y facilidad de integración. Su valor potencial reside en facilitar atención a la extremidad, repetición y práctica motora. Para que el cambio se transfiera, debe conectarse con tareas significativas, progresión de dificultad, retroalimentación, entrenamiento fuera de la sesión y reevaluación objetiva.
Esta revisión presenta limitaciones. La búsqueda fue dirigida y no exhaustiva, no hubo protocolo registrado, selección independiente por dos revisores ni evaluación formal del riesgo de sesgo de cada ensayo. Puede existir omisión de estudios y sesgo de selección. Estas limitaciones justifican la denominación de revisión narrativa crítica y obligan a interpretar las tablas como síntesis clínica de los autores.
CONCLUSIONES
La terapia del movimiento espejo puede considerarse una intervención complementaria para la recuperación motora después de un accidente cerebrovascular. La evidencia es más consistente para algunos resultados del miembro superior; en el miembro inferior se han comunicado mejoras en velocidad de marcha, equilibrio y recuperación motora, pero los resultados no son uniformes.
No existe evidencia suficiente para afirmar la superioridad universal de la modalidad unilateral, bilateral, virtual o combinada. Las revisiones recientes ofrecen conclusiones discrepantes y los efectos dependen del comparador, la fase del ictus, la dosis y la medida de resultado.
La intervención debe integrarse en un programa orientado a tareas y objetivos funcionales. Una pauta aproximada de 30 minutos, cinco veces por semana durante cuatro semanas puede utilizarse como referencia inicial, siempre adaptada a tolerancia, atención, seguridad y respuesta clínica.
La evaluación debe incluir no solo deterioro motor, sino también actividad, participación y uso espontáneo de la extremidad. La continuidad de la terapia debe basarse en una mejoría clínicamente relevante y no únicamente en cambios estadísticos.
BIBLIOGRAFÍA
- Feigin VL, Brainin M, Norrving B, Martins SO, Pandian J, Lindsay P, et al. World Stroke Organization: Global Stroke Fact Sheet 2025. Int J Stroke. 2025;20(2):132-144. doi:10.1177/17474930241308142.
- National Institute for Health and Care Excellence. Stroke rehabilitation in adults. NICE guideline NG236 [Internet]. London: NICE; 2023 [consultado 31 ago 2026]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng236
- Thieme H, Morkisch N, Mehrholz J, Pohl M, Behrens J, Borgetto B, et al. Mirror therapy for improving motor function after stroke. Cochrane Database Syst Rev. 2018;7(7):CD008449. doi:10.1002/14651858.CD008449.pub3.
- Deconinck FJA, Smorenburg ARP, Benham A, Ledebt A, Feltham MG, Savelsbergh GJP. Reflections on mirror therapy: a systematic review of the effect of mirror visual feedback on the brain. Neurorehabil Neural Repair. 2015;29(4):349-361. doi:10.1177/1545968314546134.
- Dohle C, Püllen J, Nakaten A, Küst J, Rietz C, Karbe H. Mirror therapy promotes recovery from severe hemiparesis: a randomized controlled trial. Neurorehabil Neural Repair. 2009;23(3):209-217. doi:10.1177/1545968308324786.
- Sütbeyaz S, Yavuzer G, Sezer N, Koseoglu BF. Mirror therapy enhances lower-extremity motor recovery and motor functioning after stroke: a randomized controlled trial. Arch Phys Med Rehabil. 2007;88(5):555-559. doi:10.1016/j.apmr.2007.02.034.
- Hsieh YL, Yang TY, Peng ZY, Wang RY, Shih HT, Yang YR. Effects of mirror therapy on motor and functional recovery of the upper extremity in subacute stroke: systematic review and meta-analysis. PM R. 2025;17(5):567-581. doi:10.1002/pmrj.13316.
- Saragih ID, Priyanti RP, Batubara SO, Lee BO. Effects of mirror therapy on upper limb motor function of patients with stroke: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Clin Rehabil. 2025;39(1):23-34. doi:10.1177/02692155241299211.
- Boening A, Ada L, Alvarenga MTM, Scianni AA, Nascimento LR. Unilateral mirror therapy may improve upper limb motor recovery after stroke but bilateral mirror therapy provides little or no additional benefit: a systematic review. J Physiother. 2026;72(1):33-41. doi:10.1016/j.jphys.2025.12.008.
- Li Y, Wei Q, Gou W, He C. Effects of mirror therapy on walking ability, balance and lower limb motor recovery after stroke: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Clin Rehabil. 2018;32(8):1007-1021. doi:10.1177/0269215518766642.
- Nogueira NGHM, Parma JO, Leão SESA, Sales IS, Macedo LC, Galvão ACDR, et al. Mirror therapy in upper limb motor recovery and activities of daily living, and its neural correlates in stroke individuals: a systematic review and meta-analysis. Brain Res Bull. 2021;177:217-238. doi:10.1016/j.brainresbull.2021.10.003.
- Morkisch N, Thieme H, Dohle C. How to perform mirror therapy after stroke? Evidence from a meta-analysis. Restor Neurol Neurosci. 2019;37(5):421-435. doi:10.3233/RNN-190935.
- Chen YW, Li KY, Lin CH, Hung PH, Lai HT, Wu CY. The effect of sequential combination of mirror therapy and robot-assisted therapy on motor function, daily function, and self-efficacy after stroke. Sci Rep. 2023;13(1):16841. doi:10.1038/s41598-023-43981-3.
- Chandra KA, Jahja F, Lauvita J, Pebriana R. Comparative effectiveness of virtual reality and mirror therapy on upper extremity motor recovery after stroke: a systematic review and meta-analysis. Arch Phys Med Rehabil. 2026 May 23:S0003-9993(26)00737-9. doi:10.1016/j.apmr.2026.05.011.
- Alashram AR. Combined transcranial direct current stimulation and mirror therapy for upper limb rehabilitation in patients with stroke: a systematic review and meta-analysis. Neurol Sci. 2026;47(8):619. doi:10.1007/s10072-026-09240-9.
- Madhoun HY, Tan B, Feng Y, Zhou Y, Zhou C, Yu L. Task-based mirror therapy enhances the upper limb motor function in subacute stroke patients: a randomized controlled trial. Eur J Phys Rehabil Med. 2020;56(3):265-271. doi:10.23736/S1973-9087.20.06070-0.
ANEXOS
Tabla 1. Síntesis crítica de la evidencia sobre terapia del movimiento espejo tras un accidente cerebrovascular:
| Fuente | Población | Hallazgos principales | Limitaciones | Interpretación clínica |
|---|---|---|---|---|
| Thieme et al., 20183 | 62 estudios; n=1.982 | Efectos favorables en función motora, deterioro motor y AVD. | Muestras pequeñas; información metodológica incompleta; seguimiento escaso. | Complemento razonable, sin demostrar superioridad universal. |
| Hsieh et al., 20257 | Ictus subagudo; 15 estudios; n=546 | Beneficio de práctica bilateral en recuperación motora y AVD; sin efecto claro en calidad de vida. | Solo un estudio con seguimiento; evidencia limitada para modalidad unilateral. | Puede ser útil en fase subaguda, con cautela sobre modalidad y mantenimiento. |
| Saragih et al., 20258 | 18 ECA; n=633 | Diferencia media modesta en miembro superior y mano. | 16 ensayos con algunas preocupaciones de sesgo; subgrupos pequeños. | No confundir significación estadística con cambio clínicamente importante. |
| Boening et al., 20269 | 19 ensayos; n=618 | Posible efecto de modalidad unilateral; poco o ningún beneficio bilateral añadido. | Certeza baja o moderada; clasificación distinta de otras revisiones. | La modalidad debe individualizarse; evidencia contradictoria. |
| Li et al., 201810 | Miembro inferior; 13 estudios; n=572 | Mejoras en velocidad de marcha, equilibrio y recuperación motora. | Sin efecto claro en movilidad o espasticidad; protocolos heterogéneos. | Integrar con fuerza, equilibrio y marcha; no usar de forma aislada. |
| Chandra et al., 202614 | Realidad virtual frente a terapia espejo | Resultados comparables en la mayoría de desenlaces; ventaja pequeña de RV en una prueba manual. | Pocos ensayos y relevancia clínica incierta. | La mayor complejidad tecnológica no garantiza mayor beneficio. |
| Alashram, 202615 | tDCS + terapia espejo; 7 estudios; n=454 | Resultados favorables en función del miembro superior y AVD. | Heterogeneidad y datos limitados; efecto inseparable de la cointervención. | No atribuir el resultado exclusivamente a la terapia espejo. |
Fuente: elaboración propia a partir de la evidencia revisada. AVD: actividades de la vida diaria; ECA: ensayo clínico aleatorizado; RV: realidad virtual; tDCS: estimulación transcraneal por corriente directa.
Tabla 2. Marco clínico para integrar la terapia del movimiento espejo en rehabilitación:
| Componente | Valoración | Aplicación posible | Resultados | Precauciones y reevaluación |
|---|---|---|---|---|
| Selección | Fase, severidad, movimiento activo, visión, atención, comprensión y objetivos. | Elegir modalidad unilateral, bilateral o adaptada según capacidad. | Objetivo funcional individual y tolerancia a la ilusión visual. | Adaptar o suspender ante malestar, frustración, dolor o incapacidad para mantener la tarea. |
| Miembro superior | FMA-UE, destreza, uso espontáneo, sensibilidad y dolor. | Movimientos selectivos y tareas significativas con progresión de dificultad. | FMA-UE, ARAT, BBT, MAL y desempeño funcional. | No asumir que el cambio motor implica transferencia a las AVD. |
| Miembro inferior | Control de tronco, equilibrio, fuerza, movilidad y riesgo de caída. | Práctica en sedestación y progresión a tareas funcionales seguras. | FMA-LE, equilibrio, velocidad de marcha, movilidad y caídas. | Supervisión y medidas de seguridad; combinar con entrenamiento específico de marcha. |
| Dosis | Fatiga, atención, dolor, tolerancia y carga total de rehabilitación. | Referencia inicial: unos 30 min, 5 días/semana, 4 semanas2,3. | Registrar dosis, adherencia y respuesta por sesión. | La pauta es orientativa; ajustar a la respuesta y al contexto asistencial. |
| Integración | Tratamientos concomitantes, prioridades y tiempo disponible. | Usar como complemento de práctica orientada a tareas, fuerza, equilibrio o marcha. | Medir actividad y participación además de deterioro motor. | No sustituir intervenciones activas ni atribuir a la terapia espejo efectos de cointervenciones. |
| Continuidad | Cambio clínicamente relevante y objetivos compartidos. | Mantener, progresar, modificar o retirar según resultados. | Reevaluación al finalizar el bloque y, cuando proceda, seguimiento. | Evitar mantener una técnica sin transferencia funcional o beneficio objetivable. |
Nota: esta tabla es una síntesis clínica de los autores; no constituye un protocolo validado ni sustituye la valoración individual.