AUTORES
- Marta Mimbrera Jericó. EAC Sector Jaca-Hecho-Berdún. Huesca, España.
- Susana Teresa Lacasa Viscasillas. DUE Centro de Salud de Sabiñánigo. Huesca, España.
- Sonsoles María Iglesias Constante. Matrona Hospital de Jaca. Huesca, España
- Vanessa Pérez Gamazo. EAC de Jaca-Hecho y Berdun. Huesca, España.
- Pablo Aguilar Baines. DUE Centro de Salud de Jaca-Hecho-Berdún. Huesca, España
- Alicia Mas Álvarez. EAC Jaca-Hecho-Berdún. Huesca, España.
RESUMEN
Tanto en entornos rurales como en actividades al aire libre, la presencia de garrapatas en la piel humana representa una situación clínica frecuente. Una extracción inadecuada puede producir complicaciones locales e infecciones sistémicas como la enfermedad de Lyme o la fiebre botonosa mediterránea. El personal de enfermería, especialmente en servicios de urgencias y atención primaria, desempeña un papel clave en la extracción correcta, detección precoz y educación del paciente. Este artículo tiene como objetivo describir la actuación enfermera ante la presencia de una garrapata adherida a la piel, detallando los pasos técnicos de la extracción segura, los cuidados posteriores y las recomendaciones de vigilancia clínica. Se abordan también el rol educativo de enfermería y las medidas de prevención comunitaria para reducir la incidencia de picaduras. Una intervención adecuada por parte del personal de enfermería garantiza una atención efectiva, segura y centrada en el paciente. El artículo proporciona una guía práctica dirigida a mejorar la calidad de los cuidados y prevenir las posibles complicaciones de esta parasitosis.
PALABRAS CLAVE
Extracción, garrapatas, cuidados enfermeros, atención primaria.
ABSTRACT
In both rural settings and outdoor settings, the presence of ticks on human skin is a common clinical situation. Improper removal can lead to local complications and systemic infections such as Lyme disease or Mediterranean button fever. Nursing staff, especially in emergency departments and primary care, play a key role in proper removal, early detection, and patient education. This article describes nursing interventions in the presence of a tick attached to the skin, detailing the technical steps for safe removal, follow-up care, and clinical surveillance recommendations. The educational role of nursing and community prevention measures to reduce the incidence of bites are also addressed. Appropriate intervention by nursing staff ensures effective, safe, and patient-centered care. The article provides practical guidance aimed at improving the quality of care and preventing potential complications of this parasitic infection.
KEY WORDS
Removal, ticks, nursing care, primary health care.
DESARROLLO DEL TEMA
Las garrapatas son ectoparásitos hematófagos que, al adherirse a la piel humana, pueden actuar como vectores de diferentes enfermedades infecciosas graves, incluyendo la enfermedad de Lyme, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la rickettsiosis. En los últimos años, la incidencia de picaduras de garrapatas ha aumentado, especialmente en zonas rurales y durante estaciones cálidas, debido a factores como la mayor interacción entre humanos y naturaleza, el cambio climático, Y la expansión urbana hacia áreas boscosas.
El personal enfermero tiene un papel fundamental en la identificación, extracción segura de la garrapata, educación al paciente y seguimiento clínico para la detección precoz de signos de infección o enfermedad. Una intervención adecuada puede prevenir complicaciones tanto sistémicas como locales y tranquilizar al paciente ante una situación de desconocimiento y ansiedad1,2,3.
Valoración inicial del paciente con garrapata adherida:
Ante la presencia de una garrapata, el profesional de enfermería debe de hacer una valoración general del estado del paciente, observando signos de reacción local como eritema, prurito, edema, o signos sistémicos como malestar o fiebre. Es necesario saber la duración estimada de la exposición, actividades realizadas al aire libre y zonas geográficas visitadas, así como conocer antecedentes médicos relevantes (uso de anticoagulantes, alergias, inmunosupresión…), por lo que se deberá hacer un interrogatorio al paciente para conocer estos datos.
Para identificar otras garrapatas adheridas y localizar lesiones asociadas se debe hacer una exploración física minuciosa del paciente, prestando especial atención a niños, ancianos y personas con movilidad reducida a quienes además es fundamental revisar zonas ocultas como son axilas, inglés, cuero cabelludo, pliegues cutáneos y zona retroauricular2,5.
Técnica enfermera de extracción de garrapatas:
Se realizará la extracción del parásito tan pronto como sea posible y de una forma precisa para evitar la ruptura del cuerpo y la liberación de sustancias Infecciosas:
1. Preparación del material:
- Guantes no estériles.
- Pinzas especiales para garrapatas o unas finas y rectas.
- Antiséptico tópico (clorhexidina o povidona yodada).
- Gasas estériles.
- Recipiente con tapa (en caso de conservar el parásito).
- Formulario para registro clínico.
2.Procedimiento:
- Con la pinza, sujetar el parásito lo más cerca posible de la piel, sin presionar el abdomen del insecto.
- Tirar suavemente hacia arriba con tracción continua, firme y perpendicular a la piel, sin girar ni aplastar.
- Comprobar que se ha extraído la totalidad del cuerpo y aparato bucal.
- Aplicar antiséptico en la zona.
- El uso de sustancias como alcohol, vaselina, calor o aceite está contraindicado, ya que pueden inducir a la liberación de patógenos.
- En caso de rotura, si es visible y no hay riesgo, intentar retirarla. Sino se puede, dejar para que sea expulsada de forma natural.
3-Posterior a la extracción:
- Registrar en la historia clínica la localización, fecha, método de extracción y observaciones.
- En algunos casos, se puede conservar la garrapata en un recipiente con alcohol al 70% para su identificación microbiológica, especialmente si se sospecha enfermedad transmitida por vectores.
- Durante 30 días se debe observar la evolución de la lesión local1,3,5.
Signos de alerta y vigilancia:
Hay unos signos y síntomas que requieren atención médica y por lo tanto tras la extracción se debe informar al paciente para su identificación:
- Alteraciones neurológicas.
- Fiebre, cefalea, mialgias o malestar general.
- Linfadenopatías.
- Exantemas generalizados.
- Aparición de eritema migratorio (lesión en diana).
Estos signos pueden aparecer días o semanas después y son clave para el diagnóstico precoz de enfermedades como la enfermedad de Lyme o las rickettsiosis.
Puede ser necesario en zonas endémicas y en pacientes inmunodeprimidos considerar tratamiento antibiótico profiláctico, en especial si la garrapata estuvo adherida 36- 48 horas o si se sospecha de la especie Ixodes scapulari3,4,5.
Educación para la prevención:
Uno de los pilares fundamentales de la actuación enfermera es la educación sanitaria. Dentro de las recomendaciones en el ámbito de la prevención que deben transmitirse al paciente se incluyen:
- Tras actividades al aire libre revisión exhaustiva del cuerpo, especialmente en niños.
- Al caminar por zonas boscosas o con matorral, usar ropa clara, de manga larga y pantalones largos.
- Ducha inmediata y lavado de ropa tras exposición a áreas de riesgo.
- Aplicación de repelentes aprobados.
- Uso de productos antiparasitarios en mascotas y revisión frecuente del pelaje.
Estas acciones promueven el autocuidado tanto individual como familiar y contribuyen a reducir la incidencia de picaduras 1,2,5.
Rol enfermero en atención primaria y comunitaria:
El ámbito de atención primaria es estratégico para el abordaje de estas situaciones. La accesibilidad y el vínculo con la comunidad permiten al personal de enfermería actuar no sólo en la extracción puntual de garrapatas, sino también como agentes de prevención y educación poblacional. Se pueden desarrollar talleres en escuelas, centros rurales y hogares de mayores para informar sobre la detección precoz, hábitos de prevención y primeros auxilios ante una picadura.
A través del registro de los casos, se puede identificar zonas de mayor riesgo geográfico, contribuyendo de esta manera a sistema de vigilancia activos1,3,5.
CONCLUSIÓN
Son competencias fundamentales de la práctica enfermera una a extracción segura de garrapatas y el manejo adecuado posterior. Una actuación basada en protocolos, el uso de técnicas correctas y una vigilancia clínica adecuada ayuda a minimizar riesgos para el paciente. El rol educador del personal de enfermería, tanto a través de la consulta como en el entorno comunitario, es esencial para la prevención de nuevas picaduras y la promoción de hábitos saludables. La atención enfermera, centrada en el paciente, se convierte así en una herramienta clave para evitar complicaciones asociadas y mejorar la respuesta sanitaria frente a esta problemática creciente1,2,3.
BIBLIOGRAFÍA
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