Acompañamiento al final de la vida en atención primaria

24 junio 2026

 

AUTORES

  1. Raquel Peiré Castillo. Médico Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria CS Calatayud Urbano. Zaragoza, España.
  2. Natalia Campos de Teba. Médico de Familia y Comunitaria del Centro de Salud de Villarroya de la Sierra. Zaragoza, España.
  3. Cyntia Villalba González. Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. C.S. María de Huerva. Zaragoza, España.
  4. Raúl Valiente Jaraba. Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Hospitalario de Suomussalmi. Finlandia.
  5. Vanesa González Muñoz. Enfermera. Centro de Salud Hospitalario de Suomussalmi. Finlandia.
  6. Sonia Sanz Sebastián. Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. C. S. Tamarite de Litera. Huesca, España.

RESUMEN

El acompañamiento al final de la vida constituye una parte esencial de la atención sanitaria y representa uno de los mayores retos humanos y asistenciales dentro de la medicina. La atención primaria desempeña un papel fundamental en este proceso debido a la continuidad asistencial, la cercanía con pacientes y familias y la posibilidad de proporcionar cuidados integrales en el entorno domiciliario.

Las personas con enfermedades avanzadas o terminales presentan necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales que requieren un abordaje multidisciplinario y centrado en la dignidad del paciente. El acompañamiento adecuado permite aliviar sufrimiento, mejorar calidad de vida y favorecer una atención más humanizada durante las etapas finales de la enfermedad.

El objetivo de este trabajo monográfico es analizar la importancia del acompañamiento al final de la vida en atención primaria, considerando el papel de los profesionales sanitarios, la comunicación con pacientes y familias y la coordinación de cuidados paliativos.

Se realizó una revisión bibliográfica sobre cuidados paliativos, medicina de familia y atención al final de la vida. Los resultados muestran que el acompañamiento continuado desde atención primaria mejora el control sintomático, favorece el bienestar emocional y aumenta la satisfacción de pacientes y familiares.

Finalmente, se concluye que la atención primaria constituye un ámbito clave para garantizar cuidados integrales y humanizados al final de la vida, siendo fundamental fortalecer la formación profesional y los recursos paliativos comunitarios.

PALABRAS CLAVE

Cuidados paliativos, final de la vida, atención primaria, acompañamiento, medicina de familia.

ABSTRACT

End-of-life support is an essential part of healthcare and represents one of the greatest human and clinical challenges in medicine. Primary care plays a fundamental role in this process due to continuity of care, closeness to patients and families, and the possibility of providing comprehensive care within the home environment.

People with advanced or terminal illnesses present physical, emotional, social, and spiritual needs that require a multidisciplinary and patient-centered approach focused on dignity. Appropriate support helps relieve suffering, improve quality of life, and promote more humanized care during the final stages of illness.

The aim of this monographic work is to analyze the importance of end-of-life support in primary care, considering the role of healthcare professionals, communication with patients and families, and coordination of palliative care.

A bibliographic review on palliative care, family medicine, and end-of-life care was conducted. The findings show that continuous support from primary care improves symptom control, promotes emotional well-being, and increases patient and family satisfaction.

Finally, it is concluded that primary care is a key setting for ensuring comprehensive and humanized end-of-life care, making it essential to strengthen professional training and community palliative care resources.

KEYWORDS

Palliative care, end of life, primary care, support, family medicine.

 

DESARROLLO DEL TEMA

El final de la vida representa una etapa de gran vulnerabilidad física y emocional tanto para el paciente como para su entorno familiar. Las enfermedades avanzadas y terminales suelen acompañarse de sufrimiento físico, incertidumbre, miedo y pérdida progresiva de autonomía1.

En este contexto, el acompañamiento sanitario adquiere especial relevancia no solo desde el punto de vista clínico, sino también humano y emocional.

La atención primaria ocupa una posición privilegiada dentro del cuidado al final de la vida debido a la continuidad asistencial y al conocimiento longitudinal del paciente y su familia.

Los profesionales de medicina de familia y enfermería participan en control sintomático, apoyo emocional, atención domiciliaria y coordinación con recursos paliativos especializados.

El envejecimiento poblacional y el aumento de enfermedades crónicas avanzadas han incrementado la necesidad de desarrollar modelos de atención paliativa comunitaria.

Asimismo, muchas personas expresan el deseo de permanecer en su domicilio durante las últimas etapas de la enfermedad, rodeadas de familiares y en un entorno conocido.

El presente trabajo tiene como objetivo analizar el papel del acompañamiento al final de la vida en atención primaria y revisar las principales estrategias orientadas a proporcionar una atención integral y humanizada.

 

Atención primaria y cuidados al final de la vida:

La atención primaria constituye el primer nivel de acceso al sistema sanitario y mantiene contacto continuado con pacientes a lo largo de su vida.

Esta relación longitudinal permite conocer valores, preferencias y contexto social del paciente, aspectos fundamentales durante las etapas finales de enfermedad2.

Los profesionales de atención primaria desempeñan funciones relacionadas con valoración clínica, control de síntomas y apoyo emocional.

Asimismo, la accesibilidad y cercanía favorecen intervenciones rápidas y seguimiento continuado de necesidades cambiantes.

La atención domiciliaria constituye uno de los pilares más importantes dentro del acompañamiento paliativo desde la atención primaria.

El domicilio permite preservar intimidad, autonomía y vínculos familiares durante el proceso final de vida.

 

Control sintomático y confort:

Uno de los principales objetivos de los cuidados al final de la vida es aliviar el sufrimiento físico y mejorar el confort del paciente.

Los síntomas más frecuentes incluyen dolor, disnea, ansiedad, insomnio, náuseas y delirium3.

El manejo adecuado de estos síntomas requiere valoración integral y tratamiento individualizado.

La atención primaria puede proporcionar seguimiento continuo y ajustar tratamientos según evolución clínica.

Asimismo, la coordinación con equipos especializados en cuidados paliativos permite abordar situaciones complejas o síntomas refractarios.

La sedación paliativa puede considerarse en determinados casos cuando existe sufrimiento intenso que no responde a otras medidas terapéuticas.

El objetivo principal siempre debe orientarse a preservar la dignidad y calidad de vida del paciente.

 

Comunicación con pacientes y familias:

La comunicación constituye una herramienta fundamental en el acompañamiento al final de la vida.

La información clara, honesta y adaptada a las necesidades del paciente favorece una toma de decisiones más consciente y participativa4.

La escucha activa y la empatía permiten identificar preocupaciones, miedos y expectativas relacionadas con la enfermedad y el proceso final de vida.

Asimismo, la comunicación adecuada contribuye a disminuir ansiedad y mejorar adaptación emocional tanto del paciente como de la familia.

En muchos casos, los familiares también requieren apoyo psicológico y orientación sobre cuidados domiciliarios.

Las conversaciones relacionadas con objetivos terapéuticos y planificación anticipada de decisiones adquieren especial importancia en enfermedades avanzadas.

 

Apoyo emocional y acompañamiento humano:

El sufrimiento al final de la vida no se limita únicamente al componente físico.

Muchos pacientes experimentan miedo, tristeza, sensación de dependencia o preocupación por convertirse en una carga para la familia5.

El acompañamiento emocional realizado por profesionales sanitarios puede disminuir la sensación de aislamiento y favorecer el bienestar psicológico.

La presencia continuada y la disponibilidad del equipo de atención primaria representan elementos de gran valor para pacientes y familiares.

Asimismo, el respeto hacia creencias culturales y espirituales contribuye a ofrecer una atención más personalizada y humanizada.

El acompañamiento también implica reconocer el proceso de duelo anticipado que experimentan familiares durante las etapas finales de enfermedad.

 

Atención domiciliaria:

La atención domiciliaria permite que muchos pacientes permanezcan en un entorno familiar y confortable durante el final de la vida.

Diversos estudios muestran que la mayoría de las personas prefieren recibir cuidados paliativos en domicilio cuando las condiciones clínicas y familiares lo permiten6.

La medicina de familia y enfermería comunitaria desempeñan funciones esenciales relacionadas con seguimiento clínico, educación sanitaria y apoyo a cuidadores.

Las visitas domiciliarias facilitan la valoración integral del paciente dentro de su contexto habitual y permiten adaptar intervenciones según necesidades reales.

Asimismo, disminuyen desplazamientos innecesarios y pueden evitar ingresos hospitalarios evitables.

La coordinación con servicios sociales y recursos comunitarios resulta fundamental para garantizar atención adecuada y continuidad de cuidados.

 

Importancia del trabajo multidisciplinario:

El acompañamiento al final de la vida requiere participación coordinada de diferentes profesionales sanitarios.

Médicos, enfermería, psicólogos, trabajadores sociales y equipos de cuidados paliativos aportan competencias complementarias orientadas a mejorar el bienestar del paciente7.

La coordinación asistencial favorece continuidad de cuidados y optimiza el manejo de necesidades complejas.

Asimismo, la formación específica en cuidados paliativos y comunicación clínica resulta fundamental para mejorar la calidad asistencial.

El trabajo multidisciplinario también permite ofrecer mayor apoyo emocional y social a familiares y cuidadores principales.

 

CONCLUSIONES

El acompañamiento al final de la vida constituye una parte fundamental de la atención sanitaria y requiere un abordaje integral centrado en la dignidad del paciente.

La atención primaria desempeña un papel esencial debido a la continuidad asistencial, cercanía con la comunidad y capacidad de proporcionar atención domiciliaria.

El control adecuado de síntomas, la comunicación empática y el apoyo emocional representan pilares básicos dentro de los cuidados paliativos.

La coordinación multidisciplinaria y el fortalecimiento de recursos comunitarios permiten mejorar calidad de vida y bienestar de pacientes y familias.

Asimismo, la humanización de la atención al final de la vida debe considerarse una prioridad dentro de los sistemas sanitarios modernos.

Finalmente, potenciar la formación en cuidados paliativos dentro de la atención primaria resulta fundamental para garantizar una atención más cercana, ética y centrada en las necesidades reales de las personas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization. Palliative care. Geneva: WHO; 2020.
  2. Starfield B. Primary care: balancing health needs, services, and technology. New York: Oxford University Press; 1998.
  3. Twycross R, Wilcock A, Howard P. Palliative care formulary. 6th ed. Nottingham: Palliativedrugs.com Ltd; 2017.
  4. Back AL, Arnold RM, Tulsky JA. Mastering communication with seriously ill patients. Cambridge: Cambridge University Press; 2009.
  5. Kübler-Ross E. On death and dying. New York: Scribner; 1969.
  6. Gomes B, Calanzani N, Curiale V, McCrone P, Higginson IJ. Effectiveness and cost-effectiveness of home palliative care services. Cochrane Database Syst Rev. 2013;6(6):CD007760.
  7. Gómez Sancho M. Cuidados paliativos: atención integral a enfermos terminales. Madrid: Arán Ediciones; 2018.

 

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