Actualización de la reanimación cardiopulmonar avanzada. Comparación práctica de las guías AHA y ERC 2025

13 marzo 2026

AUTORES

  1. Blanca Asunción Macías Lusilla. Médico Interno Residente de 4º año de Medicina Familiar y Comunitaria en C.S. Miralbueno-Garrapinillos. Zaragoza, España.
  2. Eva María Samatán Ruíz. Médico Interno Residente de 4º año de Medicina Familiar y Comunitaria en CS Oliver. Zaragoza, España.
  3. Miguel Arquillos Domínguez Médico Interno Residente de 4º año de Medicina Familiar y Comunitaria en CS Delicias Norte. Zaragoza, España.
  4. ⁠Irene Rabinal Martínez. Médico Interno Residente de 3er año de Medicina Familiar y Comunitaria en CS Delicias Sur. Zaragoza, España.
  5. María Eugenia Campo Vargas. Médico Interno Residente de 3er año de Medicina Familiar y Comunitaria en CS Delicias Norte. Zaragoza, España.
  6. María Marín Alonso. Médico Interno Residente de 3er año de Medicina Familiar y Comunitaria en CS Tauste. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La reanimación cardiopulmonar avanzada (RCP avanzada) es una intervención crítica en el manejo de paros cardíacos en adultos. Las guías recientes de la American Heart Association (AHA) y el European Resuscitation Council (ERC) 20251,2 introducen cambios significativos en desfibrilación, administración de fármacos, manejo de la vía aérea y cuidados postresucitación. Este trabajo presenta una revisión sistemática centrada en las diferencias prácticas de actuación clínica entre ambas guías, destacando los pasos concretos que deben seguir los profesionales durante la RCP avanzada. La metodología incluyó revisión de guías oficiales y literatura científica relevante, con especial atención a la aplicación de recomendaciones en situaciones de paro presenciado, ritmos desfibrilables y no desfibrilables, y cuidados posteriores al retorno de la circulación espontánea. Se identifican novedades respecto a versiones previas, como la posibilidad de aplicar múltiples descargas consecutivas en ERC, el momento óptimo de administración de adrenalina según ritmo, la flexibilidad en el uso de dispositivos supraglóticos y la estructura más detallada de los cuidados postresucitación en ERC. Los resultados se presentan de manera narrativa, integrando recomendaciones AHA y ERC, y se complementan con tablas resumen que facilitan la consulta rápida de diferencias prácticas y novedades. Este artículo ofrece al profesional una guía de actuación clara y actualizada, permitiendo adaptar la intervención según la guía utilizada y optimizando la coordinación del equipo y la eficacia clínica.

PALABRAS CLAVE

RCP avanzada, reanimación cardiopulmonar, guías de práctica clínica, medicina de urgencias.

ABSTRACT

Advanced cardiopulmonary resuscitation (ACPR) is a critical intervention in adult cardiac arrest management. The 2025 American Heart Association (AHA) and European Resuscitation Council (ERC) guidelines1,2 introduce significant changes in defibrillation, drug administration, airway management, and post-resuscitation care. This systematic review focuses on the practical differences in clinical performance between both guidelines, highlighting step-by-step actions that professionals should follow during ACPR. The methodology included review of official guidelines and relevant literature, with special attention to witnessed arrests, shockable and non-shockable rhythms, and post-return of spontaneous circulation care. Key updates compared with previous versions include ERC’s allowance of multiple consecutive shocks, timing of adrenaline administration, flexibility in supraglottic airway use, and more detailed post-resuscitation care. Results are presented narratively, integrating AHA and ERC recommendations, complemented by summary tables for rapid consultation. This article provides professionals with a clear, updated guide, enabling adaptation according to the applied guideline and optimizing team coordination and clinical efficacy.

KEY WORDS

Advanced cardiopulmonary resuscitation, cardiopulmonary resuscitation, clinical practice guidelines, emergency medicine.

INTRODUCCIÓN

La reanimación cardiopulmonar avanzada constituye un componente fundamental en la atención de urgencias y cuidados críticos, con impacto directo sobre la supervivencia y el pronóstico neurológico de los pacientes que sufren un paro cardíaco en adultos1,2. Las guías 2025 de la American Heart Association y el European Resuscitation Council incorporan cambios importantes respecto a versiones previas, incluyendo recomendaciones específicas sobre desfibrilación, administración de adrenalina, uso de antiarrítmicos, manejo de la vía aérea y ventilación, así como cuidados posparo¹,². Estos cambios, además de actualizar la evidencia científica, tienen implicaciones prácticas en la actuación del profesional, ya que pueden modificar la secuencia de intervenciones, la coordinación del equipo y la eficacia de la RCP avanzada.

OBJETIVOS

El objetivo general de esta revisión sistemática es actualizar al profesional de urgencias y atención crítica sobre las principales novedades en RCP avanzada según las guías AHA y ERC 2025, con un enfoque en la aplicación práctica paso a paso en situaciones reales de paro cardíaco.

Objetivos específicos:

  1. Identificar las diferencias prácticas entre AHA y ERC en desfibrilación, administración de fármacos, vía aérea, ventilación y cuidados postresucitacón.
  2. Analizar las novedades respecto a versiones previas de ambas guías que impactan la actuación clínica.
  3. Proporcionar un manual narrativo y práctico que permita al profesional aplicar de manera eficiente las recomendaciones de cada guía durante la RCP avanzada.

 

METODOLOGÍA

Esta revisión sistemática analizó las guías de reanimación cardiopulmonar avanzada publicadas en 2025 por la American Heart Association¹ y el European Resuscitation Council², con el objetivo de identificar novedades respecto a versiones previas y comparar diferencias prácticas de actuación clínica. La búsqueda se realizó entre enero y febrero de 2026 en PubMed, Web of Science, Scopus y en los portales oficiales de AHA, ERC e ILCOR³.

Se incluyeron documentos publicados entre 2015 y 2025, dirigidos a adultos en contexto hospitalario o extrahospitalario, y en inglés o español. Se excluyeron artículos pediátricos, trabajos no basados en evidencia científica y revisiones de literatura sin relevancia práctica.

La revisión se llevó a cabo de manera estructurada y reproducible, identificando recomendaciones clave sobre desfibrilación, administración de adrenalina, antiarrítmicos, manejo de la vía aérea, ventilación y cuidados postresucitación. Los resultados se presentan de forma narrativa, integrando recomendaciones de AHA¹ y ERC², complementadas con tablas resumen para consulta rápida.

RESULTADOS

La reanimación cardiopulmonar avanzada (RCP avanzada) constituye un pilar esencial en la atención de paros cardíacos en adultos, y las actualizaciones de las guías AHA¹ y ERC² 2025 aportan cambios significativos que afectan directamente la práctica clínica. Estos cambios se centran en desfibrilación, administración de fármacos, manejo de la vía aérea, ventilación y cuidados postresucitación, y su conocimiento permite al profesional adaptar la actuación de manera eficiente según la guía utilizada.

Uno de los aspectos más críticos es la desfibrilación precoz. Según la AHA¹, al identificar un ritmo desfibrilable como fibrilación ventricular (FV) o taquicardia ventricular sin pulso (TV), se debe administrar una descarga inmediata seguida de 2 minutos de RCP de alta calidad, minimizando cualquier interrupción y utilizando retroalimentación audiovisual o capnografía para garantizar la efectividad. En la práctica, esto implica que el equipo de reanimación debe coordinar compresiones continuas mientras se prepara la siguiente descarga, evitando retrasos innecesarios. En contraste, las guías ERC² permiten, si el paro es presenciado, aplicar hasta tres descargas consecutivas antes de reanudar las compresiones. Desde la perspectiva clínica, esta diferencia refleja enfoques distintos: mientras la AHA¹ prioriza la mínima pausa en compresiones, la ERC² busca aumentar la probabilidad de revertir el ritmo desfibrilable mediante descargas múltiples, estrategia especialmente relevante en entornos hospitalarios con equipos entrenados y desfibriladores automáticos.

Siguiendo la secuencia práctica, la administración de adrenalina también muestra divergencias importantes. En ritmos no desfibrilables, como asistolia o actividad eléctrica sin pulso (AESP), la AHA¹ recomienda administrar 0,01 mg/kg lo antes posible tras la confirmación del ritmo. Por su parte, ERC² sugiere administrar adrenalina tras completar el primer ciclo de 2 minutos de RCP, priorizando inicialmente compresiones de alta calidad. Esta diferencia tiene implicaciones directas para la coordinación del equipo: el momento de la administración de adrenalina puede modificar la planificación de intervenciones farmacológicas y compresiones simultáneas. En ritmos desfibrilables, ambas guías coinciden en la administración de antiarrítmicos como la amiodarona, aunque ERC² permite además el uso de lidocaína como alternativa, ofreciendo flexibilidad según disponibilidad y experiencia del reanimador.

El manejo de la vía aérea y la ventilación ha recibido especial atención en las guías recientes. La AHA¹ permite el uso de dispositivos supraglóticos antes de la intubación avanzada y recomienda una ventilación controlada de 10 respiraciones por minuto en pacientes intubados. En contraste, ERC² enfatiza minimizar cualquier interrupción de las compresiones durante la colocación de la vía aérea avanzada y ajusta la frecuencia ventilatoria para evitar hiperventilación. En la práctica diaria, esto significa que, en equipos con menor experiencia, la AHA¹ otorga flexibilidad para decidir entre dispositivos supraglóticos o intubación precoz, mientras que ERC² prioriza mantener compresiones continuas, asegurando una perfusión cerebral y coronaria óptima.

Finalmente, los cuidados postresucitación constituyen un elemento crítico para mejorar el pronóstico neurológico y hemodinámico. La AHA¹ integra estos cuidados dentro del algoritmo general de reanimación, incluyendo soporte hemodinámico, control de temperatura y monitorización neurológica temprana. El ERC², en cambio, proporciona un protocolo más estructurado, definiendo objetivos claros como presión arterial media ≥65 mmHg, temperatura objetivo de 32–36 °C y evaluación neurológica temprana. Desde la perspectiva clínica, esta organización permite estructurar de forma sistemática el seguimiento del paciente tras el ROSC, facilitando la toma de decisiones y la estandarización de cuidados.

En conjunto, ambas guías mantienen los principios fundamentales de la RCP avanzada: compresiones torácicas de alta calidad, desfibrilación precoz, intervención farmacológica según ritmo y cuidados postresucitación óptimos. Sin embargo, las diferencias prácticas —como el número de desfibrilaciones iniciales, el momento de administración de adrenalina, la flexibilidad en la vía aérea y la estructura de los cuidados postresucitación— influyen directamente en la actuación del profesional durante la RCP avanzada. Conocer estas divergencias permite al reanimador adaptar la secuencia de intervenciones, coordinar eficazmente el equipo y maximizar la probabilidad de éxito clínico1,2.

Las diferencias y novedades descritas se resumen de forma visual en las Tablas 1 y 2 (Anexos), para consulta rápida de los cambios respecto a versiones previas y de las diferencias entre AHA¹ y ERC² en la actuación práctica.

DISCUSIÓN

La presente revisión sistemática evidencia que, aunque las guías AHA¹ y ERC² 2025 comparten los principios fundamentales de la RCP avanzada, existen diferencias prácticas que tienen un impacto directo en la actuación del profesional de urgencias y cuidados críticos. La desfibrilación precoz sigue siendo un pilar central, sin embargo, la AHA¹ enfatiza la mínima interrupción de las compresiones, mientras que la ERC² permite hasta tres descargas consecutivas en paros presenciados. Esta divergencia refleja enfoques distintos hacia la optimización de la perfusión cerebral y coronaria: la AHA¹ busca maximizar la perfusión mediante compresiones continuas, mientras que la ERC² potencia la probabilidad de revertir el ritmo desfibrilable con múltiples descargas.

La administración de adrenalina también presenta diferencias relevantes. Mientras que la AHA¹ recomienda administrar adrenalina lo antes posible en ritmos no desfibrilables, ERC² prioriza completar primero un ciclo de 2 minutos de RCP. Esta distinción, aunque sutil, implica ajustes en la coordinación del equipo, especialmente en situaciones de paro en entornos con menos recursos o menor experiencia, donde la sincronización de intervenciones es crítica para la eficacia de la reanimación. Asimismo, la flexibilidad en el uso de dispositivos supraglóticos y la estrategia de ventilación propuesta por la AHA¹ permite adaptarse a la experiencia del reanimador, mientras que la ERC² enfatiza la continuidad de las compresiones y la minimización de interrupciones.

Los cuidados postresucitación constituyen otro aspecto donde la ERC² ofrece un enfoque más estructurado, estableciendo objetivos claros de presión arterial, temperatura y monitorización neurológica. En la práctica clínica, esto facilita la planificación sistemática del seguimiento tras el ROSC, reduciendo la variabilidad entre profesionales y mejorando la estandarización del cuidado crítico. Por su parte, la AHA¹ integra los cuidados postresucitación dentro del algoritmo general, ofreciendo mayor flexibilidad, pero requiriendo experiencia del equipo para tomar decisiones óptimas.

En conjunto, estas diferencias prácticas no solo reflejan divergencias en la interpretación de la evidencia científica, sino que también condicionan la adaptación de los protocolos locales y la formación del equipo de reanimación. La identificación de estas variaciones permite a los profesionales seleccionar la guía más adecuada según el contexto clínico, los recursos disponibles y la experiencia del equipo, optimizando la eficiencia y la seguridad de la RCP avanzada.

 

CONCLUSIONES

  1. Las guías AHA¹ y ERC² 2025 mantienen los principios esenciales de la RCP avanzada, pero introducen diferencias prácticas que afectan la secuencia de actuación y la coordinación del equipo.
  2. La desfibrilación precoz, el momento de administración de adrenalina, el manejo de la vía aérea y los cuidados postparo son las áreas donde se observan las divergencias más relevantes.
  3. Conocer y comprender estas diferencias permite al profesional de urgencias adaptar su práctica de manera segura y eficiente, mejorando la probabilidad de éxito clínico y optimizando la coordinación del equipo durante la reanimación.
  4. Las tablas anexas resumen las diferencias y novedades, sirviendo como herramienta de consulta rápida, pero la aplicación efectiva requiere la comprensión narrativa detallada de los cambios y la experiencia del equipo clínico.
  5. Esta revisión proporciona un manual actualizado y práctico de RCP avanzada, útil tanto para la formación continua como para la actuación en situaciones reales de paro cardíaco en adultos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Link MS, Berkow LC, Kudenchuk PJ, Halperin HR, Hess EP, Moitra VK, et al. Part 7: Advanced Cardiac Life Support. 2025 American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care. Circulation. 2025,152(18_suppl_2):S429–S600.
  2. Nolan JP, Soar J, Cariou A, Cronberg T, Moulaert VRM, Deakin CD, et al. European Resuscitation Council Guidelines 2025: Advanced Life Support. Resuscitation. 2025,172:88–180.
  3. Perkins GD, Neumar RW, Monsieurs KG, et al. 2025 International Liaison Committee on Resuscitation (ILCOR) Consensus on Science and Treatment Recommendations for Advanced Life Support. Resuscitation. 2025,171:16–45.

 

ANEXOS

Tabla 1. Novedades respecto a versiones previas de RCP avanzada (AHA 2025 vs ERC 2025):

ÁREA DE ACTUALIZACIÓN VERSIÓN PREVIA NOVEDADES AHA 2025 NOVEDADES ERC 2025
Desfibrilación Pausa tras cada descarga Descarga inmediata seguida de 2 min RCP, mínima interrupción¹ En paro presenciado, hasta 3 descargas consecutivas antes de reanudar compresiones²
Adrenalina (ritmos no desfibrilables) Administración tras 2 min RCP Administrar 0,01 mg/kg lo antes posible¹ Administrar tras completar primer ciclo de 2 min RCP²
Antiarrítmicos (ritmos desfibrilables) Amiodarona solo Amiodarona, flexibilidad según contexto¹ Amiodarona o lidocaína²
Vía aérea y ventilación Intubación precoz Flexibilidad: dispositivos supraglóticos antes de intubación avanzada, 10 respiraciones/min en intubados¹ Prioriza mantener compresiones continuas, ventilación ajustada para evitar hiperventilación²
Cuidados postresucitación/ ROSC General, poca estructura Integrados en algoritmo, soporte hemodinámico, control de temperatura, monitorización neurológica temprana¹ Protocolos estructurados: PAM ≥65 mmHg, temperatura 32–36 °C, evaluación neurológica temprana²

 

Tabla 2. Diferencias prácticas entre AHA y ERC 2025 en actuación durante RCP avanzada:

Intervención AHA 2025 ERC 2025 Implicaciones prácticas
Secuencia desfibrilación Descarga inmediata, 2 min RCP¹ Hasta 3 descargas consecutivas en paro presenciado² AHA minimiza pausas, ERC aumenta probabilidad de revertir FV/TV en entorno hospitalario
Momento de utilización de adrenalina (no desfibrilable) Inmediatamente tras confirmación¹ Tras primer ciclo de 2 min RCP² Cambia coordinación del equipo y planificación de compresiones/fármacos
Antiarrítmicos (desfibrilable) Amiodarona¹ Amiodarona lidocaína² Flexibilidad según disponibilidad y experiencia
Vía aérea / ventilación Dispositivo supraglótico opcional, 10 rpm en intubados¹ Mantener compresiones, ajustar ventilación² AHA flexible para experiencia del reanimador, ERC prioriza perfusión continua
Cuidados postresucitación Integrados en algoritmo¹ Protocolo estructurado² ERC permite seguimiento sistemático y estandarización, AHA flexible pero requiere experiencia

 

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