Alergia al veneno de abeja. A propósito de un caso

13 marzo 2025

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.56.93.002

 

 

 

AUTORES

  1. Julia Arias Pérez. Médico Adjunto de Alergología. Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
  2. Gema González Fernández. Médico Residente Endocrinología y Nutrición. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  3. Carmen Gracia Puerto Cabeza, Residente de Bioquímica Clínica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  4. Sheila Larrayad Sanz. Médico Residente Oncología Radioterápica. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  5. Celia García Carro. Residente de Bioquímica Clínica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La hipersensibilidad al veneno de abeja es una de las principales causas de anafilaxia IgE mediadas en adultos. Uno de los principales factores de riesgo para desarrollar hipersensibilidad es dedicarse a la apicultura. Existen múltiples alérgenos a los que el paciente puede estar sensibilizado siendo el alérgeno principal la fosfolipasa A2. Estos pacientes deberán estar entrenados en el uso de dispositivos de adrenalinas autoinyectables para administrarse en caso de reacciones de hipersensibilidad tras su picadura. La inmunoterapia específica contra el veneno de abeja estará indicada en aquellos pacientes con reacciones sistémicas y un mecanismo IgE mediado demostrado, esto ayudará a proteger al paciente de cara a futuras picaduras.

PALABRAS CLAVE

Abeja, alergia, anafilaxia, veneno, inmunoterapia.

ABSTRACT

Hypersensitivity to bee venom is one of the main causes of IgE-mediated anaphylaxis in adults. One of the main risk factors for developing hypersensitivity is engaging in beekeeping. There are multiple allergens to which the patient may be sensitized, the main allergen being phospholipase A2. These patients should be trained in the use of self-injectable adrenaline devices to administer themselves in case of hypersensitivity reactions after the bee sting. Specific immunotherapy against bee venom will be indicated in those patients with systemic reactions and a proven IgE-mediated mechanism; this will help protect the patient from future reactions after stings.

KEY WORDS

Bee, allergy, anaphylaxis, venom, immunotherapy.

INTRODUCCIÓN

El insecto Apis comúnmente conocido como la abeja de la miel, es un insecto artrópodo constituido por tres pares de patas y un cuerpo dividido en 3 secciones: cabeza, tórax y abdomen. Lo insectos del orden himenóptero tienen como característica dos pares de alas membranosas y un aparato inyector de venenos con forma de aguijón. Las abejas de la miel tienen una compleja organización social que forma colonias en colmenas con panales con celdas hexagonales. Se dividen en 3 castas: la reinas, los zánganos y las obreras. Se trata de una especie de insectos usadas en producción agrícola y beneficiosas por su participación en la polinización de las plantas. En cuanto a su importancia a nivel médico constituyen una de las principales causas de anafilaxia en adulto1,2.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 64 años con antecedentes médicos de apnea obstructiva del sueño siendo portador de CPAP, artritis reumatoide en tratamiento con metotrexato y síndrome ansioso depresivo en tratamiento con escitalopram. En cuanto a otros antecedentes de interés, uno de los hobbies del paciente era cuidar de abejas en unas colmenas de su familia.

El paciente refiere que dos semanas previas a la valoración por Alergología, encontrándose en las colmenas sufrió entre quince y veinte picaduras de abeja al manipularlas sin equipo de protección. A los pocos minutos de las picaduras, presentó sensación de calor generalizado, edema labial y palpebral, temblor generalizado, taquicardia e inestabilidad sin pérdida de consciencia. Procedió a tumbarse donde se encontraba durante diez minutos con discreta mejoría por lo que posteriormente cogió el coche y acudió a un centro sanitario. A su llegada el paciente también presentaba prurito y lesiones habonosas evanescentes de forma generalizada. Se administraron corticoides y antihistamínicos intramusculares con rápida mejoría de la clínica. Posteriormente no había recibido ninguna picadura.

Se realizan las siguientes pruebas complementarias:

  • Pruebas cutáneas con veneno de Apis mellífera: positivas en intradermorreacción de 10mm a 0,1mcg.
  • Pruebas in vitro:
    • IgE total 25.7 KU/L.
    • IgE para veneno de abeja (Apis mellífera) 5.07 KU/L.
    • IgE específica para alérgenos recombinantes de Apis mellífera: Api m 1 1.67 KU/L, Api m 2 3.03 KU/L, Api m 5 0.32 KU/L, Api m 10 0.26 KU/L, Api m 3 < 0.1 KU/L.
    • IgE para veneno de vespula spp < 0.1 KU/L, y sus alérgenos recombinantes Ves v 1 y 5 < 0.1 KU/L.
    • IgE para veneno de polistes spp < 0.1 KU/L, IgE para veneno de polistes dominulus < 0.1 KU/L.

 

Tras la realización de la historia clínica, las pruebas cutáneas y las pruebas in vitro, llegamos al diagnóstico de shock anafiláctico por hipersensibilidad a veneno de abeja.

Se indica al paciente que deberá evitar acudir a las colmenas de cara a evitar futuras picaduras. Se pauta adrenalina autoinyectable y se explica su uso y funcionamiento.

Por otro lado, se inicia tratamiento de inmunoterapia con vacuna Alutard SQ de laboratorios ALK ® frente a Apis mellífera, siendo esta siempre administrada en ambiente hospitalario. Inicialmente cada semana hasta conseguir la dosis de mantenimiento que se administra cada 4 semanas.

Al año de iniciar la inmunoterapia el paciente sufre una picadura accidental sin presentar clínica sistémica.

El paciente completará la pauta de inmunoterapia durante 5 años para conseguir una inmunidad completa y duradera en el tiempo.

DISCUSIÓN

La anafilaxia por veneno de abeja es una de las principales causas de anafilaxia IgE mediadas por picaduras de artrópodos en adultos (1). Uno de los grupos con mayor riesgo son los apicultores quienes están expuestos a múltiples picaduras a lo largo de su vida, amentando las reacciones de hipersensibilidad IgE mediadas hasta un 45% en aquellos que reciben menos de 15 picaduras al año3. Otro factor de riesgo es la presencia de historia personal de atopia en estos pacientes2,3,4.

El diagnóstico de hipersensibilidad al veneno de abeja se basa en una historia clínica detallada compatible y la positividad frente a estos alérgenos en pruebas in vivo o pruebas in vitro. Las pruebas in vivo se tratan de pruebas cutáneas en prick e intradermorreacción con los venenos comercializados de abeja, presentando una alta sensibilidad. Respecto a las pruebas in vitro disponemos de determinaciones de IgE al extracto completo de veneno de abeja y algunas proteínas alergénicas recombinantes1,3. Se han identificado múltiples proteínas capaces de fijar IgE, entre las cuales encontramos:

  • Api m 1: fosfolipasa A2, se trata del alérgeno mayoritario, posee actividad directa tóxica que provoca la lisis de las células y libera mediadores proinflamatorios; Api m 2: Hialuronidasa, también presente en los véspidos presentando una identidad secuencial del 50% pudiendo producir reactividad cruzada entre estos y las abejas, su principal función es la propagación del veneno en la zona de picadura; Api m 3: fosfatasa ácida, de la cual se desconoce su función a día de hoy; Api m 4:melitina, se trata del mayor componente del veneno de abeja, es una enzima citotóxica que produce dolor a nivel de los nociceptores; Api m 5: dipeptilpeptidasa IV, también conocido como alérgeno C, posee reactividad cruzada con los véspidos; Api m 10: proteína rica en carbohidratos (CRP), tampoco se conoce su función principal actualmente. Estos alérgenos nos indicarán una sensibilización primaria al veneno de abeja.
  • Otros alérgenos descritos son: Api m 6: Inhibidor de la proteasa; Api m 7: serina proteasa con dominio CUB; Api m 8: carboxiesterasa; Api m 9: carboxipeptidasa; Api m 11: proteína principal de la jalea real; Api m 12: vitelogenina1,5.

 

Existen recomendaciones generales que los pacientes deberán tener en cuenta cuando vayan a realizar actividades al aire libre, a las cuales prestarán especial atención los meses de primavera y verano. Algunas medidas propuestas son: uso de calzado cerrado y ropa de colores claros y discretos; evitar el uso de colonias y jabones fuertemente perfumados; evitar comer o cocinar en exteriores, así como evitar acercarse a lugares donde pueda haber restos de comida; mantener las ventanillas cerradas en el vehículo; y finalmente evitar movimientos bruscos y violentos alrededor de las abejas (1). Además, aquellos que se expongan de manera profesional o como hobbie se recomienda disminuir la exposición, hasta si es posible no contactar en absoluto con las colmenas, en caso de que se expongan lo harán siempre con equipos de protección3.

Además de las recomendaciones generales, aquellos pacientes con hipersensibilidad deberán disponer de autoinyectores de adrenalina para poder usar en caso de presentar reacciones anafilácticas1,3.

En cuanto a la inmunoterapia con veneno de abeja estará indicada en todo paciente sensibilizado que haya presentado síntomas sistémicos tras la picadura de abeja1, o bien también en aquellos que hayan presentado clínica cutánea y que vayan a mantener una exposición siempre y cuando se haya demostrado una sensibilización IgE mediada2,3,4. Los estudios estiman que se reduce la probabilidad de sufrir una anafilaxia hasta el 5%. La inmunoterapia se deberá mantener entre 3 y 5 años para poder mantener una inmunidad en el tiempo2,4.

 

CONCLUSIONES

La hipersensibilidad al veneno de abeja es una de las principales causas de anafilaxia en adultos. Aquellos expuestos de forma más frecuente, como los apicultores, tienen mayor probabilidad de presentar una reacción de hipersensibilidad.

Para un correcto diagnóstico disponemos de la historia clínica, las pruebas cutáneas y la determinación de IgE. El alérgeno mayoritario será Api m 1 que corresponde a la fosfolipasa A2.

En pacientes con demostrada sensibilización IgE mediada y clínica sistémica o bien clínica cutánea con exposición habitual al veneno de abeja estará indicada la inmunoterapia con veneno de abeja para su tratamiento.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pérez Pimiento, A. Parásitos, picaduras y venenos. En: Fundamentos de Alergia e Inmunología clínica. Madrid. Mc Graw Hill; 2020. 387-440.
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  3. Müller UR. Bee venom allergy in beekeepers and their family members. Curr Opin Allergy Clin Immunol. 2005 Aug;5(4):343-7.
  4. Sahiner UM, Durham SR. Hymenoptera Venom Allergy: How Does Venom Immunotherapy Prevent Anaphylaxis From Bee and Wasp Stings? Front Immunol. 2019 Aug 21;10:1959.
  5. Karin Hoffmann-Sommergruber, Christiane Hilger, Alexandra Santos, Leticia de las Vecillas, Stephanie Dramburg. Molecular Allergology User’s Guide 2.0. Primera edición. The European Academy of Allergy and Clinical Immunology (EAACI). Switzerland. 2022.

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