AUTORES
- Julia Clemente Marcuello. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
- Alicia Martín Blasco. Enfermera en Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
- Laura Bambó Pilarcés. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
- Carolina Cossié Esteban. Enfermera en Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
- Víctor Daniel Narváez Montenegro. Enfermero en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
- Alba de Marco Romera. Enfermera en Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
RESUMEN
Los reservorios venosos subcutáneos son dispositivos implantados bajo la piel que proporcionan acceso venoso central a largo plazo. Su implantación se realiza en el quirófano con anestesia local, generalmente en el tórax, seguida de verificación radiográfica. Ofrecen ventajas como la reducción de punciones periféricas y el riesgo de infección, así como un manejo fácil y seguro para administrar fármacos y tratamientos. Sin embargo, pueden presentar complicaciones como neumotórax, obstrucción del catéter, y trombosis venosa.
Las enfermeras juegan un papel crucial en los cuidados post-implante, vigilando la zona de sutura y manteniendo la asepsia durante la manipulación. Los cuidados incluyen la limpieza del sitio de inserción, el uso de jeringas adecuadas, y la correcta técnica de punción y mantenimiento del dispositivo. Estos cuidados aseguran la funcionalidad del reservorio y minimizan riesgos de complicaciones.
PALABRAS CLAVE
Reservorio venoso subcutáneo, cuidados de enfermería.
ABSTRACT
Subcutaneous venous reservoirs are devices implanted under the skin that provide long-term central venous access. Its implantation is carried out in the operating room with local anesthesia, generally in the thorax, followed by radiographic verification. They offer advantages such as reducing peripheral punctures and the risk of infection, as well as easy and safe handling for administering drugs and treatments. However, they may present complications such as pneumothorax, catheter obstruction, and venous thrombosis.
Nurses play a crucial role in post-implant care, monitoring the suture area and maintaining asepsis during manipulation. Care includes cleaning the insertion site, using appropriate syringes, and correct puncture technique and maintenance of the device. This care ensures the functionality of the reservoir and minimizes the risk of complications.
KEY WORDS
Subcutaneous venous reservoir, nursing care.
DESARROLLO DEL TEMA
¿QUÉ ES EL RESERVORIO VENOSO SUBCUTÁNEO?
Los reservorios venosos subcutáneos son un dispositivo que se implanta debajo de la piel que permite un acceso venoso central a largo plazo (1). Lo que da mejor acceso a realizar diferentes técnicas tanto de corta como de larga duración: extracción de muestras de sangre, administración de medicación, nutrición parenteral, hemoderivados o incluso tratamientos de quimioterapia2.
Su colocación consiste en la inserción de un catéter en una vena que se conecta con una cámara que queda debajo de la piel del paciente. Es decir, el dispositivo consta de dos partes, el catéter que es radiopaco y fabricado en silicona o poliuretano y el reservorio fabricado de titanio, acero inoxidable o polietileno, en cuya base tiene orificios que le permiten fijarlo al tejido celular subcutáneo. A su vez la parte del reservorio está dividida en una membrana de silicona, el portal o cámara que puede ser única o doble y la conexión 8 a través de la que se inserta el catéter en el reservorio1.
El proceso de inserción se lleva a cabo en el quirófano con anestesia local. Se realiza un corte (la mayoría de las veces en el tórax) para la colocación del reservorio con la vena principal y se cierra la herida con puntos de sutura3. Para la comprobación de la implantación se realizan radiografías para comprobar su colocación (2).
VENTAJAS Y COMPLICACIONES
Las ventajas del uso del reservorio abarcan desde la disminución de la ansiedad en el paciente, disminución del número de punciones de venas periféricas, fácil manejo por parte de los pacientes, reducción de costos en salud, reducción del riesgo de infección y la larga duración de la implantación, disponibilidad de un acceso venoso permanente, administración de fármacos agresivos con menor riesgo1,3.
A pesar de sus ventajas, también se encuentran algunas complicaciones. Algunas tempranas (dentro de las primeras 24 h) como neumotórax, malposición del catéter, extravasación, dentro de los primeros 30 días fallos de conexión del catéter y el puerto, obstrucción del catéter o migración del catéter. Y las complicaciones tardías como la fractura del catéter, obstrucción, trombosis venosa, coágulos o infecciones3. Además, requiere mantenimiento por profesionales de la salud, limita a la hora de realizar deportes de contacto y se requiere una técnica quirúrgica por personal con los conocimientos sobre esta1.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
A las enfermeras corresponde la parte de cuidados tras la implantación del reservorio como los cuidados generales y la técnica de punción del catéter para la administración de tratamientos ya sean de corta o larga duración.
Cuidados zona de implantación:
- Tras la operación inmediatamente hay que vigilar los puntos de sutura durante las siguientes 24h y realizar una cura plana con povidona iodada o clorhexidina. Después de 8-10 días se retirarán las suturas.
- Hay que vigilar signos de sangrado, inflamación, seromas, rotaciones del dispositivo, hematomas, signos de infección local y equimosis temporal del brazo.
- En las primeras 72 h no mojar el apósito.
- Tras 24-48h se puede utilizar, si es necesario se podría incluso antes.
- Si el reservorio está sin aguja insertada, lo único que requiere de cuidados es que la zona esté limpia y evitar golpes o presión en la zona o en el brazo donde esté colocado1,2.
Cuidados generales:
- Importante utilizar material estéril y mantener la asepsia durante toda la duración de la manipulación de la zona.
- No utilizar jeringas de menos de 10 cc, ya que esto podría generar más presión en la cámara y podría separarla del catéter.
- Si la perfusión es continua, se deberá cambiar la aguja y los equipos de suero cada 7 días. En caso de que se estén administrando hemoderivados, se cambiará tras finalizar la infusión y en caso de administración de nutriciones parenterales cada 24 horas.
- Se utilizarán bombas de infusión a la hora de administrar cualquier terapia endovenosa.
- Las válvulas antirreflujo se limpiarán con clorhexidina alcohólica cada vez que se vaya a administrar una medicación
- Se registrarán todas las intervenciones en la historia clínica del paciente1.
Inserción de la aguja en el reservorio:
Antes de comenzar la técnica, hay que explicar al paciente cómo va a ser y preparar el material estéril. Es importante crear un ambiente de tranquilidad y que el paciente esté en posición semifowler o decúbito supino. En el campo estéril se preparará unos guantes estériles, gasas estériles, clorhexidina alcohólica al 2%, dos jeringas, suero fisiológico al 0,9% un apósito transparente semipermeable, una aguja tipo huber o gripper y una válvula antirreflujo2.
Procedimiento:
- Primero se realizará el lavado de manos.
- Preparación del campo estéril: colocación de los guantes y preparación de la zona de punción para que quede aséptico (con una gasa mojada con clorhexidina se realizarán movimientos circulares de dentro hacia fuera).
- Purgar el gripper con una jeringa de 10cc con suero fisiológico al 0,9%.
- Palpar la zona del reservorio para delimitar la zona con el dedo índice y pulgar y fijarlo.
- Manteniendo el reservorio fijado insertar la aguja en el centro hasta notar el tope metálico (pedir al paciente que coja aire antes de realizar la punción para que asi quede más fijo).
- Desclampar el gripper y aspirar para comprobar que refluya la sangre. Si no se realiza analítica sanguínea se lavará con 10cc se suero fisiológico con la técnica pulsátil y después heparinizar con 3cc de heparina de baja concentración también con la técnica pulsátil y dejar clampado.
- Después colocar el apósito transparente para poder visualizar la zona. Solo se dejará bien fijado si el paciente no se va a domicilio, en ese caso se retirará.
- Si se extrae analítica, se conectará a través de la válvula un Vacutainer y se desechará un tubo de suero, después se extraerá la analítica correspondiente. Posteriormente se limpia el catéter con una jeringa de 10cc con suero fisiológico con la técnica anterior y después con heparina de baja concentración.
- Si se quiere utilizar para la administración de sustancias conectar el sistema de infusión con técnica estéril, al finalizar, realizar el mismo procedimiento con el suero fisiológico y la heparina de baja concentración1,2.
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