Artículo monográfico. Resistencia a antibióticos. Causas, consecuencias y posibles soluciones

21 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Patricia Fdez. de Bobadilla Delgado. Enfermera. Hospital de Jaca, Huesca, España.
  2. Alba Arroyo Salinas. Enfermera. Centro de Salud Puerta del Carmen. Zaragoza, España.
  3. Marta Ciria Ponce. Enfermera. Servicio 061 (Aragón). España.
  4. Sara Navarro González. Enfermera. Hospital Provincial de Zaragoza, España.
  5. Ana Gimeno Fontelles. Enfermera. Hospital del Oriente de Asturias Francisco Grande Covián (Asturias). España.
  6. Julia Grau Laganga. Enfermera. Centro de Salud Canal Imperial-San José Sur. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Los antibióticos son sustancias químicas que poseen acción bacteriostática o bactericida contra microorganismos patógenos. Las bacterias por otra parte poseen la capacidad para generar resistencia a los antimicrobianos. Bien porque la poseen intrínsecamente o porque la adquieren a través del genoma de otros microorganismos.

Esto se ve propiciado por el uso indiscriminado y erróneo de los antibióticos para tratar enfermedades y por su uso en la industria agroalimentaria. También se debe a la zoonosis en el que los animales transmiten bacterias resistentes a los humanos directamente o indirectamente a través de la carne y agua que consumimos. Por otra parte, la poca educación sanitaria juega un papel importante, ya que casi el 50% de la población de Inglaterra creía que los antibióticos también servían para tratar infecciones víricas.

Las consecuencias de estas resistencias a antibióticos conlleva a una prolongación del tiempo de enfermedad aumentando las probabilidades de contagio. El uso de antibióticos de segunda y tercera línea a menudo son inalcanzables para países en desarrollo que tienen que aumentar el uso de antibióticos de primera línea, generando la escasez de esto a la vez que contribuye a generar más resistencia contra ellos por su uso indiscriminado. Todo ello se traduce en un aumento de la mortalidad por enfermedades infecciosas.

Para conseguir frenar este avance hay que hacer un enfoque de 360 grados. En primer lugar, disminuir el uso de antibióticos por parte de todas las industrias. Cosa que se ha comenzado a llevar a cabo por distintas organizaciones gubernamentales, restringiendo el uso de medicamentos en la industria agroalimentaria y por otra parte desarrollando nuevas sustancias antimicrobianas o encontrar formas de bloquear esas resistencias adquiridas por las bacterias. Enfoque muy prometedor ya que implicaría recuperar la efectividad de los antibióticos ya existentes.

PALABRAS CLAVE

Resistencia a antibióticos, resistencia a drogas, multiresistencia.

ABSTRACT

Antibiotics are chemical substances that have bacteriostatic or bactericidal action against pathogenic microorganisms. Bacteria, on the other hand, have the ability to generate resistance to antimicrobials. Either because they possess it intrinsically or because they acquire it through the genome of other microorganisms.

This is caused by the indiscriminate and erroneous use of antibiotics to treat diseases and by their use in the agri-food industry. It is also due to zoonosis in which animals transmit resistant bacteria to humans directly or indirectly through the meat and water we consume. On the other hand, poor health education plays an important role, since almost 50% of the population of England believed that antibiotics were also useful to treat viral infections.

The consequences of these antibiotic resistance led to a prolongation of the illness time, increasing the probability of contagion. The use of second- and third-line antibiotics is often unattainable for developing countries that have to increase the use of first line antibiotics, generating a shortage of this while contributing to generating more resistance against them due to their indiscriminate use. All of this translates into an increase in mortality from infectious diseases.

To stop this advance, a 360-degree approach must be taken. First, reduce the use of antibiotics by all industries. Something that has begun to be carried out by different government organizations, restricting the use of medications in the agri-food industry and on the other hand developing new antimicrobial substances or finding ways to block these resistances acquired by bacteria. Very promising approach since it would imply recovering the effectiveness of existing antibiotics.

KEY WORDS

Antibiotic resistance, drug resistance, multiresistance.

DESARROLLO DEL TEMA

Para obtener la información necesaria sobre el tema que da título a esta monografía, se realizó una búsqueda bibliográfica exhaustiva utilizando PubMed como fuente de información principal. A continuación, se procedió a la recopilación de datos, examinándolos de manera analítica para poder ofrecer un enfoque objetivo y completo sobre el tema.

Los antibióticos son sustancias químicas generadas de manera artificial o extraídas de la naturaleza. Estas sustancias frenan la acción de los microorganismos patógenos de dos maneras. La primera es frenando su capacidad de desarrollo, a lo que denominamos acción bacteriostática y la segunda, que es la eliminación por completo del patógeno, conocida como acción bactericida1,2.

Las bacterias por otra parte son capaces de generar resistencia a estos antibióticos disminuyendo la efectividad de los mismos mediante distintos mecanismos, que evolucionan a la vez que surgen nuevas sustancias antimicrobianas1-4. Por lo que definimos la resistencia a antibióticos como la capacidad de los microorganismos para sobrevivir y desarrollarse bajo la influencia de agentes antimicrobianos2. Hay dos tipos; la intrínseca, en el que la bacteria posee ciertas características que la protegen y la adquirida, mediante la cual la bacteria recibe códigos genéticos de otras células que poseen mecanismos de resistencia2.

Esta capacidad de los microrganismos para sobreponerse a los antibióticos se ha visto propiciada por su uso indiscriminado generando un problema de salud pública y siendo una de las principales causas de esta resistencia. Se estipula que para el 2050 las muertes secundarias a la resistencia a antibióticos ascenderán a 10 millones de personas al año1. Esto puede ocurrir bien porque se receta para cosas innecesarias o por que el tiempo de tratamiento es excesivo, dando más dosis de la que realmente se necesita. Sin embargo, quedarnos en el uso humano de estos, sería quedarse corto. Nuevos estudios se han centrado en el impacto sobre la resistencia a antibióticos que presenta su uso en la industria agroalimentaria. Está industria crece cada día más junto con la población global por el incremento de demanda de alimento. Esta utiliza antibióticos para evitar la pérdida de animales durante su producción. Por lo que al uso indiscriminado de antibióticos en humanos hay que sumarle su uso en animales agravando más si cabe la primera causa. Otra razón importante es la zoonosis y la transmisión de patógenos resistentes de animales a humanos, directamente o a través de los alimentos y el agua. La educación también parece jugar también un papel importante en esto. En Inglaterra, casi la mitad de la población creía que los antibióticos servían también para las infecciones por virus, lo que puede traducirse en una automedicación errónea1,2.

Cuando los microorganismos consiguen desarrollar varias resistencias a antibióticos las consecuencias que podemos encontrar son las siguientes: una mala respuesta al tratamiento, lo que puede traducirse en un incremento del tiempo que se esta enfermo y que se permanece en el hospital aumentando el riesgo de contagio entre la población; Uso de segunda o tercera línea de antibióticos que suelen ser más costosos y que por ejemplo en países en vías desarrollo son difíciles de obtener, generando un mayor gasto de los antibióticos de primera línea y con ello la escasez para tratar a toda la población; la resistencia a antibióticos se produce con mayor rapidez, lo que provoca que los procedimientos médicos como trasplantes, quimioterapias u operaciones tengan más riesgos3. Todo ello se traduce en un aumento de la mortalidad por infecciones bacterianas pudiendo llegar a los valores de la era pre-antibiótica en el que una persona, por ejemplo, podía morirse por una fractura abierta, cosa que ahora rara vez ocurre2.

Dado que la causa principal de aumento de bacterias multirresistentes es el uso indiscriminado de antibióticos tanto en la sanidad como en industria agroalimentarias. El foco para la solución debería estar puesto ahí. Muchas organizaciones a nivel mundial como puede ser la organización mundial de la salud, las Naciones Unidas o la Unión Europea han empezado a tomar medidas contra ello. Han creado el denominado “One Health Concept” que ofrece un afrontamiento multisectorial. Las diferentes industrias han comenzado a tomar medidas para disminuir el uso de estos antibióticos, sobre todo la alimentaria ya que el 73% de antibióticos usados a nivel mundial, se usa en animales. Para ello se ha restringido o incluso prohibido el uso de ciertos antibióticos y se ha promovido la salud de los animales poniendo el foco en la prevención de las enfermedades contagiosas más que en el tratamiento1. Sin embargo, es tarea difícil en una industria cada vez más demanda, por lo que estos esfuerzos deberían combinarse con el desarrollo de nuevos antibióticos o sustancias que inhiban las resistencias ya adquiridas3.

Para este enfoque de 360◦ ha surgido el concepto de inmuno-antibióticos. Estas son sustancias antimicrobianas que actúan con el sistema inmune del individuo potenciando su acción bactericida y bacteriostática, a la vez que disminuye la oportunidad de las bacterias para generar resistencias ya que no es solo el antibiótico el que ataca si no el sistema inmune de la persona que se ve reforzado. La ventaja de estas sustancias es que las que pueden ser péptidos producidos por el propio cuerpo que pueden clonarse y que son más efectivas que las exógenas. Por otra, parte es necesario inventar mecanismos que consigan inhibir las resistencias ya adquiridas, es un nuevo campo de investigación, pero prometedor ya que acabaría con la necesidad de generar nuevos antibióticos, con el coste y tiempo que eso conlleva y haría que antiguos antibióticos ya obsoletos pudieran volver a ser efectivos3.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Tang KWK, Millar BC and Moore JE. Antimicrobial Resistance (AMR). Br J Biomed Sci [internet]. 2023[citado a 15 de julio de 2024];80. Disponible en: https://www.frontierspartnerships.org/journals/british-journal-of-biomedical-science/articles/10.3389/bjbs.2023.11387/full
  2. Abushaheen MA, Muzaheed, Fatani AJ, Alosaimi M, Mansi W, George M et al. Antimicrobial resistance, mechanisms and its clinical significance. Dis Mon [internet]. 2026[citado a 15 de julio de 2024];66(6). Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S001150292030033X?via%3Dihub
  3. Nwobodo DC, Ugwu MC, Anie CO, Al-Ouqaili MTS, Ikem JC, Chigozie UV et al. Antibiotic resistance: The challenges and some emerging strategies for tackling a global menace. J Clin Lab Anal [internet]. 2022 [Citado a 15 de julio de 2024];36(9). Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/jcla.24655

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos