Asistencia inicial al herido por cornada de toro. Revisión bibliográfica

14 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Victoria Armengod Fandos. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria Sector Alcañiz. Teruel.
  2. Inés Velasco Serrat. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria Sector Alcañiz. Teruel.
  3. Leticia Ferrer Aguiló. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria Sector Alcañiz. Teruel.
  4. Sara Escorihuela Piquer. TCAE Hospital de Alcañiz. Teruel.
  5. Marta Domingo Novella. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria Sector Alcañiz. Teruel.
  6. Rocío Pérez Escorihuela. Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria Sector Alcañiz. Teruel.

 

RESUMEN

La tauromaquia es una tradición muy arraigada en nuestro país. Por lo que la participación en este tipo de eventos conlleva un riesgo para los aficionados. Debido a esto es muy importante contar con profesionales capacitados para este tipo de asistencia.

Con el fin de conocer cuál es la mejor actuación ante este tipo heridos, se realiza una revisión bibliográfica de la que obtenemos que en la asistencia inicial llevaremos a cabo el protocolo ABCD ya que lo consideraremos un politraumatizado, excepto en el caso de que nos encontremos con hemorragia masiva.

Una vez solucionada la hemorragia se procederá a la limpieza e inspección de la herida. Y por último se trasladará al paciente lo más pronto posible a un centro hospitalario.

En conclusión, estos heridos son considerados potencialmente graves por lo que se debe formar de forma adecuada a los profesionales para dar la mejor atención.

PALABRAS CLAVE

Asistencia médica, bovino, paciente, accidente.

ABSTRACT

Bullfighting is a deeply rooted tradition in our country. Therefore, the participation in this type of events entails a risk for the fans. Because of this it is very important to have trained professionals for this type of assistance.

In order to know what is the best course of action for this type of injury, a literature review was carried out from which we obtained that in the initial assistance we will carry out the ABCD protocol since we will consider it polytraumatized, except in the case that we find massive hemorrhage. Once the bleeding has stopped, the wound will be cleaned and inspected. Finally, the patient should be transferred to a hospital as soon as possible.

In conclusion, these injuries are considered potentially serious, so professionals must be adequately trained to provide the best care.

KEY WORDS

Medical assistance, bovine, patient, accident.

INTRODUCCIÓN

Las heridas por asta de toro son lesiones frecuentes en nuestro país debido a la gran afición taurina que posee. Este tipo de herida hacen referencia a todas las lesiones que se derivan del encontronazo del sujeto con los cuernos del animal astado2.

Hay determinados factores que van a intervenir en el origen y gravedad de las lesiones, uno de ellos es el toro, de él va a depender la fuerza, el peso, si lleva fuego en los cuernos o si estos están contaminados (mayoría de los casos). Otro factor sería la propia herida, de esta va a depender la profundidad, el número de trayectorias, la presencia de cuerpos extraños o bacterias…la afectación1.

Características típicas de todas las lesiones:

  • Presencia de grandes destrozos tisulares.
  • Varias trayectorias de lesión, con cavidades, recovecos y fondos de saco.
  • Son contaminadas o sucias
  • En los casos en que la herida tiene dos aberturas, casi siempre la de salida es de menor extensión que la de entrada5,6.

 

Tipos de lesiones:

Como cualquier traumatismo, las lesiones por asta de toro, en función de la indemnidad o no de la superficie cutánea, se clasifican en dos grandes grupos: contusiones y cornadas.

En esta revisión nos vamos a centrar en las cornadas, las cuales son las lesiones traumáticas con solución de continuidad en la piel y fascias, que también dañan la masa muscular o las cavidades orgánicas. Se tratan de heridas inciso-contusa con orificio de entrada pequeño, pero que puede tener varios trayectos en profundidad que provocan grandes destrozos titulares. Pueden ser tanto superficiales como profundas7,8.

Dentro de estas también nos encontramos con las envainadas en las que no hay rotura de la piel, pero si afectación de tejidos profundos3.

Todas ellas requieren una asistencia inmediata y traslado al centro hospitalario más cercano4.

 

OBJETIVO

Realizar una revisión bibliográfica sobre la asistencia inicial al herido taurino y capacitar a los profesionales sobre el cuidado inicial en el herido taurino.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica a través de Pubmed, Dialnet y la base de datos de Bibliosalud. Se incluyeron artículos en español y entre los años 2005 y 2020. Se empleó el operador booleano: AND.

 

RESULTADOS

La actuación inicial en el lugar del suceso es clave para garantizar la supervivencia del herido. En este caso vamos a centrarnos en la cornada abierta durante un festejo donde no contamos con quirófano, solo con ambulancia.

Inicialmente un paciente con herida abierta por cornada de toro debe ser tratado como politraumatizado, por lo tanto, realizaremos el protocolo básico de ABCD, excepto en el caso de que nos encontremos con una hemorragia. Si no hubiera evidencia de hemorragia primero comprobaremos la permeabilidad de la vía aérea, luego la correcta ventilación mediante la maniobra de tracción mandibular, ya que al ser tratado como politraumatizado puede presentar lesiones medulares, en tercer lugar, el estado hemodinámico junto con la presencia de hemorragias que no hayamos evidenciado inicialmente y por último el estado de conciencia. A la hora de revisar si presenta hemorragias debemos desvestir al paciente e inspeccionar minuciosamente ya que podría tener lesiones ocultas que pasan desapercibidas y que podrían ser más graves que las observadas a simple vista.

Esta valoración inicial no debe llevarnos más de dos minutos.

Si tras la valoración nos encontramos una PCR deberíamos iniciar paralelamente las maniobras de reanimación.

Como ya he citado, en el caso de que se observa una hemorragia externa masiva, la mayoría de los autores apuestan por cambiar el protocolo ABCD, predominando el control de la misma frente al manejo de la vía aérea o simultáneamente a este en el caso de que hubiera más personal.

Para el tratamiento de la hemorragia, en la forma de detenerlo hay bastante controversia con los autores ya que algunos de ellos consideran el torniquete la mejor opción, nos dicen que es una forma provisional de controlar la hemorragia y en ocasiones la única que permite dar una asistencia inicial “de control de daños”. Aunque la mayoría aúnan como primera opción la compresión directa sobre la zona sangrante y contraindican el torniquete a no ser que la extremidad lesionada sea inviable o presente alguna amputación. Por último, una pequeña parte de ellos afirma que el torniquete debe ser usado cuando el compresor o el vendaje compresivo no hayan sido eficaces, vigilando siempre el tiempo de isquemia.

El paciente debe ser trasladado de inmediato a un centro hospitalario para tratamiento quirúrgico.

Por otro lado, nos podemos encontrar con una cornada abierta no sangrante. Primero debemos hacer una valoración de la herida. Retiraremos trozos de ropa o cuerpos extraños, esquirlas del cuerno y lavaremos con suero fisiológico, si la herida estuviera muy sucia se podría lavar con esponjas de clorhexidina en el caso de que se tuvieran, para una mejor valoración.

Para la correcta valoración exploramos la extensión y las distintas trayectorias.

Un peligro se da en las jornadas inadvertidas, las llamadas cornadas envainadas, las cuales no presentan herida superficial (orificio de entrada) por lo que pasan desapercibidas.

Una vez explorada la herida, pensaremos en la infección, es necesario saber que, la infección, es inversamente proporcional a la rapidez con la que se trate las heridas, por lo que si se trata de heridas superficiales deben ser suturadas en el momento, si no deben llevarse lo más rápido posible a un hospital.

Todos los autores coinciden en la necesidad de administrar profilaxis antibiótica para evitar complicaciones, ya que nos encontramos ante heridas sucias. Algunos coinciden en usar in situ la combinación de amoxicilina/clavulánico y otro por la ceftriaxona o cefalotina. También se han encontrado otros que hablan del imipenem o tazocel.

A la vez que tratamos la cornada es conveniente la canalización de la vía, la gran parte de la bibliografía revisada destacan la necesidad de dos vías venosas periféricas de grueso calibre, aunque otros resaltan que con una es suficiente. Otros autores se decantan por la vía intraósea como alternativa a la IV.

En cuanto a la hora de reposición de líquidos, se podría poner cristaloides, prioritariamente ringer lactato o suero fisiológico (1000-2000ml), aunque con precaución ya que la infusión de grandes volúmenes puede llegar a producir efectos adversos.

Cuando hayamos estabilizado la herida el paciente debe ser trasladado urgentemente a todos los traumatismos con lesión en órganos vitales, los penetrantes a nivel abdominal, del cuello, torácico o sea sospeche de estado de shock.

Es importante que el paciente vaya inmovilizado y monitorizado. En cuanto a la posición deben ir en la que más se adecue a la lesión y la cabeza debe ir en sentido longitudinal y en la misma dirección de la marcha.

 

CONCLUSIÓN

Los heridos deben tratarse inicialmente como pacientes politraumatizados por eso se debe llevar a cabo el protocolo ABCD, excepto en el caso de que nos encontremos con una hemorragia masiva.

En las cornadas con hemorragia debemos cortar esta hemorragia y trasladar lo más rápido posible al paciente a un centro hospitalario.

Si se trata de una cornada sin hemorragia primero debemos realizar una limpieza de la herida para realizar una mejor exploración. En la exploración inspeccionamos extensión en profundidad y trayectorias.

Por otro lado, este tipo de heridas siempre van a considerarse sucias, tanto por estar al aire libre como por la contaminación del cuerno del animal, por lo que el inicio de la profilaxis antibiótica lo antes posible ayuda a prevenir complicaciones posteriores.

Visto esto podemos concluir que se trata de heridas potencialmente graves que deben ser tratadas por profesionales cualificados, por ello es muy importante la formación de los profesionales.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Legido A, Rabadán J, Mateos A, Merino L, Moreno F, et al. Asistencia médica en festejos taurinos populares. An Real Acad Med Cir Vall. 2014; 52: 289-297.
  2. Tallon L, López F, Sousa J, Pareja F, Mulet O, et al. ¿Es aplicable el sistema atls a la cirugía taurina? AM. 2018; 1(1): 05-11.
  3. López P. Asistencia inicial in situ y traslado urgente del herido en festejos populares taurinos. Salamanca. 2018.
  4. Renedo S. Tratamiento de heridas por asta de toro con miel. Valladolid. 2016-17.
  5. Martínez D, Villegas C, Rivadulla I, Salvador J. Cornada envainada. Una lesión poco evidente pero devastadora. Emergencias. 2007; 19:347-349.
  6. Campos E, Pérez JJ, Samper J. Herida penetrante orbitaria por asta de toro. Soc Esp Ofalmol. 2007; 82:645-648.
  7. Crespo JL, Arenaz R, García Á, Rey J, López JL, et al. Herida por asta de toro en el área maxilofacial: revisión de la literatura y presentación de un caso. Rev Esp Cir Oral y Maxilifac. 2008; 30(5): 353-362.
  8. Montejo B. Cirugía taurina: ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Qué podemos hacer por mejorar? Rev Acircal. 2015; 2(3): 5-18.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos