Canalización y cuidados de los catéteres de línea media: un enfoque integral

15 mayo 2024

AUTORES

  1. Cristina Villarroya Garcés. Graduada en Enfermería. Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital de Alcañiz.
  2. Raquel Domingo Milian. Graduada en Enfermería. Pruebas Funcionales, Neumología. Hospital de Alcañiz.
  3. Lucía Gargallo Carceller. Graduada en Enfermería. Hospitalización Planta de Cirugía y Neurología. Hospital de Alcañiz.
  4. Marta Gimeno Ponz. Graduada en Enfermería. Hospitalización Planta de Cirugía y Neurología. Hospital de Alcañiz.
  5. Lara Andreu Train. Graduada en Enfermería. Hospitalización a Domicilio. Hospital de Alcañiz.
  6. Alberto Samper Callao. Graduado en Enfermería. Hospitalización Planta Ortogeriatría y Cirugía. Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza.

 

RESUMEN

Los catéteres de línea media (CLM) son dispositivos médicos fundamentales para proporcionar acceso vascular en pacientes que requieren terapias intravenosas prolongadas o tienen dificultades para obtener acceso periférico. Este artículo monográfico aborda en profundidad el proceso de canalización, indicaciones, cuidados necesarios, complicaciones asociadas y estrategias de prevención relacionadas con los CLM. Se destaca la importancia de una evaluación exhaustiva del paciente, el cumplimiento de medidas de asepsia, el seguimiento cuidadoso del sitio de inserción y la educación del paciente. A través de una comparación con catéteres intravenosos periféricos (CIP) y la revisión de estudios comparativos, se evalúan los riesgos y beneficios de los CLM en diferentes contextos clínicos.

PALABRAS CLAVE

Catéteres de línea media, canalización intravenosa, acceso periférico, cuidados de enfermería.

ABSTRACT

Midline catheters (MLCs) are essential medical devices for providing vascular access in patients requiring prolonged intravenous therapies or experiencing peripheral access challenges. This monographic article delves deeply into the process of catheterization, indications, necessary care, associated complications, and prevention strategies related to MLCs. The importance of comprehensive patient assessment, adherence to aseptic measures, careful site monitoring, and patient education is highlighted. Through a comparison with peripheral intravenous catheters (PICCs) and a review of comparative studies, the risks and benefits of MLCs in different clinical contexts are evaluated.

KEY WORDS

Midline catheters, intravenous cannulation, peripheral access, nursing care.

DESARROLLO DEL TEMA

Los catéteres de línea media (CLM) son dispositivos médicos utilizados para proporcionar acceso vascular seguro y confiable en pacientes que requieren terapias intravenosas prolongadas o tienen dificultades para obtener acceso vascular periférico. Aunque los catéteres intravenosos periféricos insertados centralmente (PICC) son ampliamente utilizados, los CLM han surgido como una alternativa eficaz en ciertos contextos clínicos. Este artículo monográfico examina en detalle el proceso de canalización, indicaciones, contraindicaciones, cuidados necesarios, complicaciones asociadas y estrategias de prevención relacionadas con los CLM, con el objetivo de proporcionar una comprensión integral de su uso en el ámbito clínico1.

Cateterización de línea media: Proceso y consideraciones:

La canalización de un CLM implica la inserción de un catéter intravenoso en una vena periférica más grande, generalmente en el antebrazo, codo o brazo, con la punta del catéter ubicada en la vena axilar o subclavia. Este procedimiento se lleva a cabo bajo estrictas medidas de asepsia y esterilidad para prevenir infecciones asociadas al catéter. Se pueden utilizar diferentes técnicas de inserción, como la técnica de Seldinger o la técnica de punción directa, dependiendo de la experiencia del operador y las preferencias institucionales2.

Es fundamental realizar una evaluación exhaustiva del paciente antes de la canalización para determinar la idoneidad del CLM. Se deben considerar factores como la función renal, la coagulación sanguínea, la presencia de trombosis venosa profunda (TVP) previa, el riesgo de infección y la duración prevista del tratamiento intravenoso. Además, se debe obtener el consentimiento informado del paciente después de explicar los riesgos y beneficios del procedimiento2.

Indicaciones y contraindicaciones:

Los CLM son adecuados para una variedad de indicaciones clínicas, incluyendo: terapias intravenosas prolongadas, como antibióticos, nutrición parenteral, quimioterapia, etc.; administración de medicamentos que pueden causar irritación o daño a las venas periféricas; y en pacientes con dificultades para obtener acceso vascular periférico debido a venas poco visibles, frágiles o colapsadas3.

Sin embargo, existen ciertas contraindicaciones para la colocación de CLM, que incluyen la presencia de coágulos en la vena seleccionada para la inserción; infección local en el sitio de inserción, venas previamente esclerosadas o con trombosis3.

Es importante que los profesionales de la salud evalúen cuidadosamente cada caso y consideren tanto las indicaciones como las contraindicaciones antes de proceder con la canalización de un CLM.

Cuidados de los catéteres de línea media:

El cuidado adecuado de los CLM es esencial para prevenir complicaciones y garantizar la seguridad del paciente. Algunas consideraciones importantes incluyen un buen mantenimiento de la integridad del sitio de inserción, se debe realizar un cuidadoso seguimiento del sitio de inserción para detectar signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, calor o secreción. Posteriormente, se debe de aplicar un apósito transparente y permeable al vapor para mantener el sitio de inserción limpio y seco. El apósito debe ser cambiado siguiendo las pautas institucionales. Además, se deben utilizar dispositivos de fijación seguros para mantener el catéter en su lugar y prevenir movimientos que puedan causar irritación o trauma a la vena4.

Todas las manipulaciones del CLM deben realizarse utilizando técnicas estériles para prevenir infecciones asociadas al catéter. Se deben seguir las recomendaciones del fabricante para el enjuague y bloqueo del catéter con soluciones adecuadas para prevenir la formación de coágulos y mantener la permeabilidad del catéter4.

Complicaciones y estrategias de prevención:

Aunque los CLM son generalmente seguros y bien tolerados, pueden estar asociados a diversas complicaciones, incluyendo infecciones del torrente sanguíneo, trombosis venosa, oclusión del catéter y extravasación de fluidos3. Algunas de las posibles complicaciones son5:

  • Infecciones del torrente sanguíneo. Los CLM pueden ser sitios potenciales de entrada para bacterias, lo que aumenta el riesgo de infecciones del torrente sanguíneo, como la bacteriemia o la sepsis. Estas infecciones pueden ser graves y potencialmente mortales si no se tratan rápidamente.
  • Trombosis venosa. La presencia de un catéter intravenoso puede aumentar el riesgo de formación de coágulos sanguíneos en la vena donde está insertado el catéter, lo que puede provocar trombosis venosa profunda (TVP) u otras complicaciones tromboembólicas.
  • Oclusión del catéter. Los CLM pueden obstruirse debido a la acumulación de coágulos sanguíneos, fibrina u otros materiales en el lumen del catéter, lo que puede dificultar o impedir la administración de líquidos o medicamentos.
  • Extravasación de fluidos. Si un CLM se coloca incorrectamente o se desprende, existe el riesgo de que los líquidos o medicamentos administrados a través del catéter se filtren fuera del vaso sanguíneo y se infiltren en los tejidos circundantes, lo que puede causar daño tisular.
  • Desplazamiento o migración del catéter. Los CLM pueden desplazarse de su posición original, lo que puede dificultar su uso o aumentar el riesgo de complicaciones, como la perforación vascular.
  • Reacciones alérgicas o de hipersensibilidad. Algunos pacientes pueden experimentar reacciones alérgicas o de hipersensibilidad a los materiales utilizados en los CLM, como el látex o ciertos adhesivos utilizados en los apósitos.

 

Para prevenir estas complicaciones, se deben implementar las siguientes estrategias: se debe de cumplir las medidas de asepsia y esterilidad durante la inserción y el cuidado del CLM; es necesario educar a los profesionales de la salud involucrados en la canalización y el cuidado de los CLM; así como es necesaria una monitorización regular del sitio de inserción y vigilancia de signos de complicaciones.

Comparación con catéteres intravenosos periféricos (CIP):

Los catéteres intravenosos periféricos (CIP) son ampliamente utilizados en la práctica clínica para proporcionar acceso vascular en pacientes que requieren terapias intravenosas a corto plazo. Aunque los CIP y los CLM sirven al mismo propósito de administrar medicamentos y líquidos intravenosos, difieren en varios aspectos clave que afectan su idoneidad y eficacia en diferentes situaciones clínicas.

Los CIP son adecuados para terapias intravenosas cortas y procedimientos únicos, como la administración de medicamentos o la obtención de muestras de sangre. Generalmente se retiran una vez completada la terapia o el procedimiento. Por otro lado, los CLM están diseñados para terapias intravenosas prolongadas que requieren acceso vascular por más de 6 días y hasta varias semanas o meses. Esto los hace más adecuados para pacientes que necesitan tratamiento a largo plazo, como quimioterapia, nutrición parenteral o terapia antibiótica prolongada6.

En cuanto a complicaciones, los CIP se asocian con un riesgo relativamente bajo de infecciones del torrente sanguíneo y trombosis venosa comparada con los CLM6. Sin embargo, los CIP pueden causar extravasación de líquidos si se administran medicamentos irritantes o vesicantes a través de ellos. Por otro lado, aunque los CLM pueden tener un riesgo ligeramente mayor de complicaciones infecciosas y trombóticas en comparación con los CIP, son menos propensos a la extravasación debido a su posición en venas de mayor calibre y a menudo se utilizan para terapias intravenosas que requieren administración prolongada y continua de medicamentos.

Según estudios comparativos, los CLM pueden tener una tasa de complicaciones mayores ligeramente más alta que los CIP, especialmente en términos de infecciones del torrente sanguíneo y trombosis asociada al catéter. Sin embargo, esta diferencia es más pronunciada en comparación con los CIP que se utilizan para terapias intravenosas prolongadas. Por ejemplo, un estudio multicéntrico encontró que los PICC tenían casi el doble de probabilidades de desarrollar una complicación mayor en comparación con los CLM cuando se utilizaban para pacientes con difícil acceso vascular o que requerían antibióticos intravenosos durante un período de 30 días6.

En resumen, tanto los CLM como los CIP tienen sus propias ventajas y desventajas en términos de indicaciones, duración del tratamiento, complicaciones y seguridad. Si bien los CIP son adecuados para terapias intravenosas cortas y procedimientos únicos, los CLM son preferibles en situaciones donde se requiere acceso vascular prolongado y continuo. Según los resultados de estudios comparativos, los CLM pueden ser considerados como una opción más segura y efectiva en pacientes que requieren terapias intravenosas a largo plazo. Sin embargo, la selección del tipo de catéter debe basarse en la evaluación individual del paciente, las indicaciones clínicas y las preferencias del profesional de la salud.

 

CONCLUSIÓN

En este artículo, hemos explorado exhaustivamente el proceso de canalización, indicaciones, cuidados necesarios, complicaciones asociadas y estrategias de prevención relacionadas con los catéteres de línea media (CLM). En conclusión, los CLM son herramientas valiosas para proporcionar acceso vascular en pacientes que requieren terapias intravenosas prolongadas o tienen dificultades para obtener acceso vascular periférico. Sin embargo, su uso conlleva riesgos potenciales, incluyendo infecciones del torrente sanguíneo, trombosis venosa, oclusión del catéter y extravasación de fluidos. Es crucial que los profesionales de la salud estén familiarizados con las mejores prácticas para la canalización, cuidado y manejo de los CLM, así como con la educación del paciente sobre su uso adecuado. Al seguir protocolos estrictos de asepsia, realizar un seguimiento cuidadoso y tomar medidas preventivas, podemos minimizar estos riesgos y garantizar la seguridad y el bienestar de los pacientes que requieren terapias intravenosas mediante CLM.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Tripathi S, Kumar S, Kaushik S. The practice and complications of Midline catheters: A systematic review. CritCareMed 2021;49: e140–50. https://doi.org/10.1097/ccm.0000000000004764.
  2. Campusvygon.com s/f. https://campusvygon.com/wp-content/uploads/2021/03/Protocolo-midline-2021-1.pdf (consultado el 28 de febrero de 2024).
  3. Bing S, Smotherman C, Rodriguez RG, Skarupa DJ, Ra JH, Crandall ML. PICC versus midlines: Comparison of peripherally inserted central catheters and midline catheters with respect to incidence of thromboembolic and infectious complications. Am J Surg2022; 223:983–7. https://doi.org/10.1016/j.amjsurg.2021.09.029.
  4. Miluy GO. El catéter de línea media Indicaciones y cuidados – Campus Vygon España. Campus Vygon España 2020. https://campusvygon.com/es/el-cateter-de-linea-media-indicaciones-y-cuidados/ (consultado el 28 de febrero de 2024).
  5. Fortes Escalona N, Fernández Dominguez JM, Cruzado Álvarez C, García Matez S. Uso de catéteres venosos de línea media en pacientes hospitalizados. Enferm Glob. 2019; 18:1–18. https://doi.org/10.6018/eglobal.18.4.334891.
  6. Swaminathan L, Flanders S, Horowitz J, Zhang Q, O’Malley M, Chopra V. Safety and outcomes of Midline catheters vs peripherally inserted central catheters for patients with short-term indications: A multicenter study. JAMA InternMed 2022; 182:50. https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2021.6844.

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