Caso clínico. Plan de cuidados de enfermería tras operación de fractura de cadera

3 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Alberto Samper Callao. Enfermero Hospitalización Planta Ortogeriatría y Cirugía. Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza.
  2. Lara Andreu Train. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  3. Cristina Villarroya Garcés. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  4. Raquel Domingo Milian. Enfermera Pruebas Funcionales Neumología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  5. Lucía Gargallo Carceller. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  6. Marta Gimeno Ponz. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.

 

RESUMEN

La fractura de cadera en ancianos es una lesión común que ocurre principalmente en personas de edad avanzada debido a la disminución de la densidad ósea y la debilidad de los huesos asociadas con el envejecimiento. Consiste en una rotura en el hueso del fémur en la región de la cadera, que puede ocurrir en diferentes partes del hueso, como el cuello femoral, el trocánter mayor o el trocánter menor.

El tratamiento de la fractura de cadera en ancianos generalmente implica una cirugía para estabilizar el hueso fracturado, que puede ser mediante la colocación de un implante (como un clavo o una placa) o una prótesis de cadera. Después de la cirugía, se necesita rehabilitación para ayudar al paciente a recuperar la movilidad y la fuerza en la cadera afectada, así como para prevenir complicaciones y promover una recuperación completa1,2.

PALABRAS CLAVE

Fractura de cadera, enfermería, operación, rehabilitación.

ABSTRACT

Hip fracture in the elderly is a common injury that primarily occurs in older individuals due to decreased bone density and bone weakness associated with aging. It involves a break in the femur bone in the hip region, which can occur in different parts of the bone, such as the femoral neck, the greater trochanter, or the lesser trochanter.

The treatment of hip fracture in the elderly generally involves surgery to stabilize the fractured bone, which can be done by placing an implant (such as a nail or a plate) or a hip prosthesis. After surgery, rehabilitation is needed to help the patient regain mobility and strength in the affected hip, as well as to prevent complications and promote full recovery1,2.

KEY WORDS

Hip fracture, nursing, surgery, rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

La fractura de cadera es una de las lesiones más comunes en personas mayores en España y demás países occidentales puesto que la población está envejeciendo, lo que aumenta la incidencia de fracturas de cadera en los hospitales.

Algunos factores de riesgo que contribuyen al riesgo de producir fracturas de cadera en ancianos son la osteoporosis, la debilidad muscular, los problemas de equilibrio y la disminución de la movilidad.

La prevención de estas fracturas implica abordar estos factores de riesgo a través de intervenciones como la educación sobre la salud ósea, el ejercicio regular y la atención médica adecuada.

La fractura de cadera puede tener un impacto devastador en la calidad de vida de los ancianos. Puede resultar en dolor crónico, discapacidad funcional y pérdida de independencia. Para las personas que viven solas puede significar un cambio muy importante en su vida.

Por otro lado, la atención médica asociada con la fractura de cadera representa una carga significativa para el sistema de salud español. Esto incluye el costo de la cirugía, la rehabilitación y el tratamiento a largo plazo de complicaciones como infecciones y problemas de movilidad.

En resumen, la fractura de cadera en ancianos representa un desafío significativo para la sociedad española en términos de salud pública, calidad de vida y costos de atención médica. Abordar este problema requiere un enfoque integral que involucre a múltiples sectores, incluidos el sistema de salud, los servicios sociales y la comunidad en general1,2,6.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente de 82 años que sufrió caída accidental en su domicilio sobre las 3:00 h de la noche, tras tropezar al entrar en la sala de estar. Llevaba zapatillas de estar por casa abiertas. Desconocen la mecánica de la caída. Cuando su marido se levantó llevaba solo unos minutos en el suelo.

Es operada al día siguiente por fractura pertrocantérea de fémur izquierdo, bajo anestesia neuroaxial + sedación. Se coloca enclavado cérvico medular gamma 3.

Antecedentes médicos: HTA. Hipercolesterolemia. Hipotiroidismo, DM2, osteoporosis, Síndrome ansioso depresivo. Vértigo periférico.

Constantes vitales:

  • Tensión Arterial (TA): 179/85 mmHg.
  • Frecuencia cardíaca (FC): 84 lpm.
  • Temperatura axilar: 36.5 ºC.
  • Saturación de oxígeno: 97% (basal).

 

Escalas:

  • Escala de Norton modificada: Puntuación 12/20. Riesgo medio de aparición de úlceras por presión.
  • Escala Barthel: Puntuación 10/100. Dependencia total para las actividades básicas de la vida diaria.
  • Escala Downton: Puntuación 5. (Al ser > 2 puntos) tiene riesgo de caídas alto.
  • Escala Pfeiffer: Puntuación 7. Deterioro cognitivo moderado.

 

Buen estado general. Normocoloreada. Deshidratación de mucosa oral. Eupneica en reposo

Exploración neurológica: Paciente consciente y orientada en tiempo y espacio. Receptivo y perceptivo. Deterioro cognitivo previo no estudiado. Delirium en ingresos previos.

Exploración EEII: edematización de ambas, mayor de EID intervenida, moviliza ambos pies, Tendencia a la rotación externa de EID. Hematoma en cara interna del muslo derecho en evolución. Apósito de la herida quirúrgica tipo Mölndal curado de hoy, presenta exudado en parte lateral del superior, y mínimo en el inferior.

Pruebas complementarias:

  • Radiografía de pelvis: Fractura pertrocantérea.
  • TAC Cerebro sin contraste: Sin claros focos de sangrado, ni otro proceso expansivo intracraneal. Sin signos de isquemia aguda extensa.
  • Analítica de Sangre: Sin alteraciones.

 

VALORACIÓN ENFERMERA SEGÚN LAS NECESIDADES BÁSICAS DE VIRGINIA HENDERSON

1.Necesidad de respirar: Tras la exploración física, las constantes vitales son estables con saturación de oxígeno: 95% (basal), aun así, por protocolo se colocan gafas nasales a 2 litros. Se vigilarán las saturaciones diariamente para proporcionar apoyo respiratorio si es necesario.

2. Necesidad de Alimentación e hidratación: En dieta absoluta antes de la operación quirúrgica. Tras 6 horas de la intervención se comienza con dieta progresiva desde tolerancia oral con líquidos hasta llegar a dieta basal. Portadora de vía periférica con fluidoterapia hasta la operación y el día de después.

3. Necesidad de eliminación: Sin alteraciones previamente, excepto pañal nocturno en domicilio. Tras la operación usará una silla especial para ir al WC.

4. Necesidad de moverse y mantener una posición adecuada: Antes de la caída la paciente se movía de forma autónoma. Se facilita la movilización del paciente tras la intervención, asegurando un cambio de posición regular para prevenir úlceras por presión y ayudando en la movilización temprana y el fortalecimiento muscular.

5. Necesidad de sueño y descanso: Descansa durante las noches. Se ofrecen calmantes y medicaciones para favorecer el descanso.

6. Necesidad de vestirse y desvestirse: Se ayudan los primeros días por las limitaciones físicas tras la intervención.

7. Necesidad de mantener la temperatura corporal: Estable 36.5ºC. Vigilar periódicamente posibles picos febriles.

8. Necesidad de higiene y protección de la piel: Buen aspecto. Independiente.

Se realiza cura Mölndal el día posterior a la operación y se vigila durante los días posteriores. Se tiene en cuenta el exudado y el aspecto de la piel. Se protegen los talones con taloneras para evitar posibles UPP.

9. Necesidad de evitar peligros del entorno: Se mantiene un entorno seguro para el paciente, minimizando los riesgos de caídas y proporcionando dispositivos de ayuda y apoyo. Acude a rehabilitación los primeros días.

10. Necesidad de comunicarse y relacionarse: No existen alteraciones.

11. Valores y creencias: No se conocen datos.

12. Necesidad de autorrealización: Jubilada desde hace 17 años.

13. Necesidad de participar en actividades recreativas: Se desconocen datos.

14. Necesidad de aprender: Colaboradora y participativa en sus cuidados. Refiere estar preocupada por su situación actual4.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERIA (NANDA), INTERVENCIONES (NIC) Y RESULTADOS (NOC)3,4,5

Dolor agudo (00132) relacionado con agentes lesivos (cirugía de reparación de la fractura de cadera) manifestado por conducta expresiva (gestos dolorosos, llanto).

Definición: referencia a una experiencia sensitiva y emocional desagradable ocasionada por una lesión tisular real o potencial, o descrita en tales términos (International Association for the Study of Pain); inicio súbito o lento de cualquier intensidad de leve a grave con un final anticipado o previsible, y con una duración inferior a 3 meses.

Resultados NOC:

  • Cumplimiento con el régimen de tratamiento del dolor: El paciente sigue las instrucciones del médico y del personal de enfermería para el manejo del dolor, incluyendo el uso adecuado de analgésicos y la aplicación de medidas no farmacológicas.
  • Mejora en la movilidad: El paciente es capaz de moverse con mayor facilidad y realizar actividades básicas de la vida diaria con menos molestias y limitaciones debido al dolor.

 

Intervenciones NIC y Actividades:

  • Evaluación del dolor: Evaluar regularmente la intensidad del dolor utilizando escalas validadas de valoración del dolor, como la Escala Visual Analógica (EVA).
  • Administración de analgésicos: Administrar analgésicos según lo prescrito por el médico, teniendo en cuenta la intensidad del dolor y la respuesta del paciente al tratamiento.
  • Aplicación de medidas no farmacológicas para el alivio del dolor: Utilizar técnicas no farmacológicas para el alivio del dolor, como aplicación de calor o frío, técnicas de relajación, distracción y posicionamiento adecuado del paciente.
  • Educación sobre el manejo del dolor: Proporcionar educación al paciente y/o cuidadores sobre las medidas que pueden tomar para manejar el dolor, incluyendo el uso adecuado de analgésicos, técnicas de relajación y modificación de actividades.

 

Riesgo de infección relacionado con la herida quirúrgica (00266):

Definición: Susceptible de sufrir una invasión de organismos patógenos de la herida quirúrgica, que puede comprometer la salud.

Resultados NOC:

  • Ausencia de signos de infección de la herida quirúrgica: Se observa una herida quirúrgica limpia y sin signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, calor, dolor o secreción.
  • Estado nutricional adecuado: El paciente mantiene un estado nutricional óptimo para promover la cicatrización de la herida quirúrgica y fortalecer el sistema inmunológico.
  • Uso adecuado de los antibióticos: El paciente toma los antibióticos según lo prescrito y no presenta signos de reacción adversa al medicamento.
  • Movilización temprana: El paciente inicia la movilización temprana después de la cirugía, lo que ayuda a prevenir la acumulación de líquido y promueve la circulación sanguínea en la zona de la herida quirúrgica.

 

Intervenciones NIC y actividades:

  • Vigilancia de signos y síntomas de infección: Observar y documentar los signos de infección de la herida quirúrgica, como enrojecimiento, hinchazón, calor, dolor y secreción, para detectar cualquier cambio que pueda indicar una infección.
  • Promoción de la higiene: Enseñar al paciente técnicas adecuadas de higiene corporal, incluyendo la limpieza de la herida quirúrgica según las instrucciones del médico, para reducir el riesgo de infección.
  • Control de la terapia con antibióticos: Administrar antibióticos según lo prescrito por el médico y monitorizar la respuesta del paciente al tratamiento para prevenir o tratar una infección de la herida quirúrgica.
  • Promoción de la movilidad: Animar al paciente a realizar movimientos suaves y ejercicios de rango de movimiento para prevenir la acumulación de líquido y promover la circulación sanguínea en el área de la herida quirúrgica.

 

Riesgo de estreñimiento (00015) relacionado con la inmovilidad y los efectos secundarios de la medicación analgésica.

Definición: Probabilidad de sufrir una disminución de la frecuencia normal de defecación acompañado de eliminación difícil o incompleta de las heces o eliminación de heces duras y secas.

Resultados NOC:

  • Cumplimiento con las medidas para prevenir el estreñimiento: El paciente sigue las recomendaciones proporcionadas por el personal de enfermería para prevenir el estreñimiento, incluyendo la movilización, la ingesta de líquidos y fibra, y el uso de laxantes según sea necesario.
  • Mantenimiento de la hidratación adecuada: El paciente mantiene un estado de hidratación óptimo, lo que contribuye a la prevención del estreñimiento y promueve un funcionamiento intestinal saludable5.

 

Intervenciones NIC:

  • Fomentar la movilización: Animar al paciente a realizar ejercicios de rango de movimiento, cambios de posición frecuentes en la cama y movilización temprana, según lo permita su condición física, para promover el movimiento intestinal y prevenir el estreñimiento.
  • Fomentar la ingesta de fibra: Educar al paciente sobre la importancia de incluir alimentos ricos en fibra en su dieta, como frutas, verduras, granos enteros y legumbres, para favorecer el funcionamiento adecuado del intestino.
  • Administrar laxantes según sea necesario: Administrar laxantes o ablandadores de heces según lo prescrito por el médico para aliviar el estreñimiento y facilitar la evacuación intestinal.
  • Monitorizar la frecuencia de evacuación intestinal: Registrar la frecuencia y la consistencia de las evacuaciones intestinales del paciente para evaluar la eficacia de las intervenciones y detectar cualquier signo de estreñimiento.

 

Actuación de enfermería:

Al llegar a la planta tras la operación quirúrgica, se tomarán constantes vitales y se colocara oxígeno en gafas nasales las primeras 48h.

Tras la intervención del paciente, los enfermeros vigilarán el estado general y el sangrado de los apósitos y/o drenajes si los hubiese.

La paciente permanecerá en reposo las primeras 24h tras la operación. Se sienta en el borde de la cama al día siguiente, y se levanta a la silla tras 48h de la intervención.

Las transferencias de cama a silla y viceversa tienen que ser supervisadas por la enfermera y se realizarán con la ayuda de un TCAE y un celador, siguiendo las pautas del protocolo de movilización de pacientes con fractura de cadera.

Si se trata de cura plana, se curará la herida quirúrgica periódicamente cada 48h para observar posibles sangrados o manchados. Si se realiza cura Mölndal se puede mantener hasta 7 días, siempre vigilando los apósitos diariamente. Además, se controlará el ritmo deposicional y miccional.

El dolor se vigilará y controlará con la administración periódica de analgésicos.

Se intentará favorecer el descanso mientras sea posible.

 

CONCLUSIÓN

Se ha mejorado el nivel de calidad de vida de nuestra paciente y se ha favorecido la pronta recuperación de movilidad y reducción del dolor tras una fractura de cadera.

Durante los días de estancia hospitalaria se ha mantenido unos cuidados globales, basados en las 14 necesidades básicas de Virginia Henderson, haciendo un abordaje integral de todo el proceso.

Los profesionales de enfermería deben estar preparados para tratar y educar tanto a pacientes como a familiares o cuidadores, y ser capaces de dar una educación sanitaria que pueda prevenir accidentes que deriven en una fractura de cadera.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pérez Díaz J, Fernández de las Peñas C, Carrasco Uribarren A, Cámara Bayona R, Plaza Manzano G. Fracturas de cadera en ancianos: epidemiología, manejo y prevención. Revista Iberoamericana Fisioterapia Kinesiología. 2017;20(2):94-100.
  2. Negrete-Corona J, Alvarado-Soriano JC, Reyes-Santiago LA. Fractura de cadera como factor de riesgo en la mortalidad en pacientes mayores de 65 años. Estudio de casos y controles. Acta Ortopédica Mexicana. 2014; 28(6): Nov.-Dic: 352-362 352.
  3. Johnson M, Bulechek G, Butcher H, McCloskey-Dochterman J, Maas M, Moorehead S, et al, editores. Interrelaciones NANDA, NIC, NOC. Diagnósticos enfermeros, resultados e intervenciones. 2ª ed. Madrid: Elsevier; 2007.
  4. Bulechek, G. M., Butcher, H. K. i McCloskey-Dochterman J. (2009) Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC), (5ª ed.). Madrid: Elsevier.
  5. Moorhead, S., Johnson, M. i Maas, M. Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC) (3ª ed.). (2004).
  6. Fernández-García M., Martínez J., Olmos JM, González-Macías J., Hernández JL. Revisión de la incidencia de fractura de cadera en España. Rev Osteoporosis Metab Miner. Diciembre de 2015; 7(4): 115-120.

 

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