Caso clínico: quemadura de segundo grado profunda. Plan de cuidados de enfermería

2 enero 2024

 

AUTORES

  1. Berta Susin Nieto. Enfermera EAP María de Huerva, Zaragoza, España.
  2. María Teresa Novellón Sobreviela. Enfermera EAP María de Huerva, Zaragoza, España.
  3. Paula Falces Castillo. Enfermera EAP María de Huerva, Zaragoza, España.
  4. Ángela Cadena Pla. Enfermera EAP María de Huerva, Zaragoza, España.
  5. Elena Dobón Sánchez. Enfermera EAP María de Huerva, Zaragoza, España.
  6. Lucía Aranda Sarvisé. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Las quemaduras son una lesión cutánea que afecta a una o más capas de la piel. El tratamiento de las mismas varía según la gravedad, la extensión y la localización de la lesión, siendo importante una valoración integral del paciente. Una valoración integral y correcta pauta de curas son esenciales para una cicatrización precoz, disminuyendo el dolor y evitando el riesgo de infección.

PALABRAS CLAVE

Cuidados de enfermería, quemaduras, enfermería de atención primaria.

ABSTRACT

Burns are a skin injury that affects one or more layers of its layers. Their treatment can variate depending on the seriousness, extension and location of the injury, making a comprehensive assessment of the patient important. A comprehensive assessment and correct local treatment are essential for early healing, reducing pain and avoiding the risk of infection.

KEY WORDS

Nursing care, burns, primary care nursing.

INTRODUCCIÓN

Las quemaduras son una patología muy frecuente, que se produce con gran frecuencia en accidentes domésticos o laborales1. Las quemaduras son el resultado de un traumatismo físico o químico que provoca la desnaturalización de las proteínas tisulares, cuya gravedad varía desde una leve afectación del tegumento superficial hasta la destrucción total de los tejidos implicados1–3.

Los mecanismos de producción de quemaduras pueden ser muy variados, siendo los más representativos: térmicas, químicas, eléctricas y por radiación2,4.

Las clasificaciones de las quemaduras pueden atender a varios motivos, siendo los más comunes y las más determinantes en su gravedad, su profundidad y su extensión3.

En cuanto a la extensión, la manera de calcular la superficie corporal quemada más utilizada es la regla de Wallace o regla de los 9, que asigna múltiplos de 9 a las diferentes zonas anatómicas, representando la palma de la mano del paciente con dedos incluidos un 1% de superficie corporal quemada1-3.

Atendiendo a la profundidad de la lesión, clasificamos las quemaduras según sus grados de profundidad, de forma que las quemaduras de primer grado o epidérmicas afectan solamente a la epidermis, las de segundo grado o dérmicas afectan a epidermis y dermis, y se dividen a su vez en superficiales y profundas (afectando las superficiales a la dermis papilar y las profundas hasta la dermis reticular) y las de tercer grado o de espesor total, que como su nombre indica afectan al espesor total de la piel2. Las quemaduras de primer grado pueden tratarse en domicilio. En las de segundo grado, el tratamiento vendrá determinado en función de la extensión y la localización de las mismas4. La revisión de la literatura científica disponible en quemaduras refiere como tratamiento tópico el uso de pomadas antimicrobianas o apósitos con cobertura de amplio espectro antibacteriano para prevenir infecciones (apósitos con plata) en función del riesgo de infección que presente la lesión2,4,5. La ventaja de la cura del apósito de plata es el poder distanciar la cura en el tiempo4.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 48 años de edad acude a servicio de Urgencias de AP por quemadura de 2º grado profunda en cara interna de pierna derecha, extensión de 0’5% SCQ según regla de Wallace, de 2 días de evolución, causada por contacto con el tubo de escape de motocicleta. El lecho de la herida presenta 2 zonas diferenciadas cubriendo cada una de las zonas el 50% del mismo, una de ellas con tejido de granulación y restos no viables de flictena que se ha roto espontáneamente, y la otra con tejido necrótico húmedo, de color blanquecino y adherido al lecho, que no puede retirarse con desbridamiento mecánico. Asimismo, presenta biofilm en zona de tejido de granulación, susceptible de retirada mecánica. Presenta abundante exudado seroso y bordes macerados. Curas en domicilio con sulfadiazina de plata en crema y gasas, acude con gasas saturadas de exudado. No presenta signos de infección.

Se realiza cura local con Mepilex Ag durante 2 semanas, proporcionando un buen control del exudado, que va decreciendo durante este tiempo, y favoreciendo el desbridamiento autolítico en la zona con tejido necrótico, que tras varias curas empieza a estar algo más separado del lecho, permitiendo desbridamiento mecánico. Los bordes dejan de estar macerados tras la primera cura. En todas las curas se retira mecánicamente el biofilm. Se cambia de pauta de cura tras 14 días con Mepilex Ag a Mepilex, por no ser necesario el tratamiento con plata durante más tiempo dada la buena evolución de la herida, que cicatriza completamente tras 14 días de tratamiento con Mepilex.

Datos de interés:

Antecedentes personales: no refiere.

Antecedentes quirúrgicos: no refiere.

Alergias: no conocidas.

Constantes vitales: TA: 134/71 mmHg, FC: 85 lpm, SatO2: 98%, Temperatura: 36’6ºC.

 

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA DE LAS NECESIDADES BÁSICAS SEGÚN VIRGINIA HENDERSON

Necesidad 1: Respirar normalmente. No se aprecian alteraciones.

Necesidad 2: Comer y beber adecuadamente. No se aprecian alteraciones.

Necesidad 3: Eliminar por todas las vías corporales. No se parecían alteraciones.

Necesidad 4: Moverse y mantener posturas adecuadas. No se parecían alteraciones.

Necesidad 5: Dormir y descansar. No se parecían alteraciones.

Necesidad 6: Escoger ropa adecuada, vestirse y desvestirse. No se parecían alteraciones.

Necesidad 7: Mantener la temperatura corporal dentro de los límites normales, adecuando y modificando el ambiente. No se parecían alteraciones.

Necesidad 8: Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel. Alterada por presencia de quemadura en extremidad inferior izquierda.

Necesidad 9: Evitar los peligros ambientales y evitar lesionar a otras personas. No se parecían alteraciones. Correctamente vacunado.

Necesidad 10: Comunicarse con los demás expresando emociones, necesidades, temores u opiniones. No se parecían alteraciones.

Necesidad 11: Vivir de acuerdo con las propias creencias y valores. No se parecían alteraciones.

Necesidad 12: Ocuparse en algo de tal forma que su labor tenga un sentido de realización personal. No se parecían alteraciones.

Necesidad 13: Participar en actividades recreativas. No se parecían alteraciones.

Necesidad 14: Aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un desarrollo normal y a usar los recursos disponibles. No se parecían alteraciones.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NIC, NOC5

Diagnóstico de enfermería: Deterioro de la integridad cutánea [00046] (dominio 11, clase 2, necesidad 8, patrón 2).

NOC [1106] Curación de quemaduras (dominio 2, clase L).

NIC [3661] Cuidados de las heridas: quemaduras (dominio 2, clase L).

  • Evaluar la herida, examinando su profundidad, extensión, localización, dolor, agente causal, exudación, granulación o tejido necrótico, epitelización y signos de infección.
  • Aplicar agentes tópicos a la herida, según corresponda.

 

NIC [6550] Protección contra las infecciones (dominio 4, clase V).

  • Observar los signos y síntomas de infección sistémica y localizada.
  • Utilizar los antibióticos con sensatez.
  • Instruir al paciente y a la familia acerca de los signos y síntomas de infección y cuándo debe informar de ellos al profesional sanitario.

 

CONCLUSIONES

Se ha llevado a cabo un plan de cuidados de enfermería para atender un paciente que ha sufrido una quemadura de 2º grado. En la atención de enfermería es imprescindible la valoración integral para una correcta atención.

La cura local se ha realizado de acuerdo a la evidencia actual disponible, presentando una evolución favorable y sin aparición de infección de la herida.

El dolor provocado por la lesión se alivió satisfactoriamente con analgesia administrada por vía oral (metamizol previo a las curas por orden médica).

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Camisa Vicente E, Viedma Contreras S, García Montero A, Petit Jornet JM, Gombao Baldrich Y, Guinot Bachero J. Quemaduras profundas en extremidades inferiores. La importancia del factor humano: caso clínico. Grerokomos. 2021;263(4):263–8.
  2. Pérez Boluda MT, Martínez Torreblanca P, Pérez Santos L, Cañadas Núñez F. Guía de práctica clínica para el cuidado de personas que sufren quemaduras. Servicio Andaluz de Salud. Consejería de Salud. Junta de Andalucía; 2011.
  3. Jiménez Serrano R, García Fernández FP. Manejo de las quemaduras de primer y segundo grado en atención primaria. Gerokomos. 2019;29(1):45–51.
  4. López Casanova P, Rueda López J, Brito Rodríguez P, Camprubi Rodríguez E, Carrasco Racero MM, Carnicero Antón E, et al. Heridas en Atención Primaria: Preguntas y Respuestas más frecuentes. Logroño; 2023. (Documentos Técnicos GNEAUPP). Report No.: XVIII.
  5. Pawlak U, Davies P. Mepilex® Ag in the management of partial-thickness burns: A review of the clinical evidence. Wounds International [Internet]. 2022; Available from: www.woundsinternational.com

 

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