Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.61.94.001
AUTORES
- Gemma Boloix Peiro. Médico de Atención Primaria en Centro de Salud de Sarrión, Teruel. España.
- Jean Franco Miguez Moya. MIR MFyC de la Unidad Docente de Teruel. España.
- Delia Beatriz Perez Toran. Enfermera Hospital Obispo Polanco, Teruel. España.
- Miguel Oliver Serrano. FEA Urgencias Hospital Obispo Polanco, Teruel. España.
- Paula Francos Pascual. Enfermera Hospital Obispo Polanco, Teruel. España.
- Lluch Esparza de la Guía. FEA Psiquiatría Hospital Obispo Polanco, Teruel. España.
RESUMEN
La pupila tónica de Adie es una condición neurológica rara caracterizada por una dilatación pupilar con pobre respuesta a la luz y acomodación. Se diagnostica por exclusión y pruebas con pilocarpina diluida. Aunque suele ser idiopática, debe descartarse una causa subyacente. Se presenta un caso sobre esta patología.
PALABRAS CLAVE
Tónica, Adie, pilocarpina.
ABSTRACT
Adie’s tonic pupil is a rare neurological condition characterized by pupillary dilation with poor light response and accommodation. Diagnosis by exclusion and testing with dilute pilocarpine. Although it is usually idiopathic, an underlying cause should be addressed. It is presented a case of this disease.
KEY WORDS
Tonic, Adie, pilocarpine.
INTRODUCCIÓN
La cefalea es un motivo de consulta muy frecuente, tanto en las consultas como en urgencias, es importante hacer un buen diagnóstico diferencial para descartar las causas potencialmente mortales y evitar una mala evolución del cuadro.
La pupila tónica de Adie es una alteración neurológica rara caracterizada por una pupila dilatada con una respuesta lenta o ausente a la luz y la acomodación. Generalmente unilateral, esta condición puede estar relacionada con una disfunción del ganglio ciliar o de las fibras postganglionares parasimpáticas. Aunque puede aparecer de forma aislada, también puede formar parte de síndromes neurológicos más amplios. En esta revisión se hace un repaso de la patología y se presenta un caso clínico.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Paciente de 53 años con cefalea que no mejoraba con medicación y sensación de visión doble acude a consulta de atención primaria.
Tras la exploración se aprecia una anisocoria con midriasis en ojo izquierdo, se decide solicitar un TAC (Tomografía Axial Computarizada) y derivar a neurología. No se apreciaban alteraciones en el TAC, analíticamente no se apreciaron alteraciones.
Finalmente fue derivada a oftalmología, se apreció pupila izquierda ligeramente midriática respecto a la derecha, mayor en la luz. Test de pilocarpina superdiluida con contracción pupilar leve, no clara hiperreactividad.
Se completó el estudio con radiografía de tórax y ampliación del estudio analítico con serologías y autoinmunidad. Al no encontrarse causa subyacente se diagnosticó de pupila de Adie.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
La cefalea es uno de los motivos de consulta neurológica más frecuentes en la práctica clínica, con una etiología que abarca desde trastornos benignos autolimitados hasta condiciones potencialmente letales. Su evaluación requiere una anamnesis detallada y un examen físico neurológico exhaustivo, que permitan diferenciar entre cefaleas primarias (como la migraña, cefalea tensional y en racimos) y cefaleas secundarias, asociadas a patologías estructurales, infecciosas, vasculares o metabólicas1. Dentro del diagnóstico diferencial de la cefalea, resulta fundamental la identificación de signos neurológicos focales, alteraciones pupilares o compromiso del estado de conciencia, los cuales pueden orientar hacia causas subyacentes más graves. En este contexto, la pupila de Adie, una anomalía neurológica benigna caracterizada por una midriasis tónica unilateral con escasa respuesta a la luz, pero mejor respuesta a la acomodación puede representar un hallazgo incidental, aunque su diferenciación respecto a causas urgentes de anisocoria es crucial para evitar errores diagnósticos2. Por ello, el conocimiento de esta entidad y su correcta interpretación en el examen pupilar son esenciales en la evaluación integral del paciente con cefalea.
Cuando hablamos de la pupila tónica, la causa de esta anisocoria es la denervación parasimpática idiopática por lesión del ganglio ciliar o de las fibras posganglionares de los nervios ciliares cortos posteriores, con reacción perezosa a la luz y a la acomodación3.
La pupila de Adie es una entidad poco frecuente pero clínicamente relevante, cuyo diagnóstico requiere una combinación de exclusión de otras causas de anisocoria y pruebas farmacológicas específicas. Artículos en la bibliografía coinciden en la utilidad de la pilocarpina diluida como herramienta diagnóstica, así como en la necesidad de una evaluación neurológica minuciosa. Dado que puede estar asociada a síndromes como el de Holmes-Adie o el de Ross, es fundamental considerar esta posibilidad para un abordaje clínico integral y seguimiento adecuado del paciente4,5,6.
La pilocarpina es un medicamento parasimpaticomimético y alcaloide. Se usa como diagnóstico de Adie porque el esfínter del iris es hipersensible a la pilocarpina al estar denervado, la cual es hipersensible a la más mínima dosis. Con una dosis muy pequeña no se contrae una pupila normal, pero sí lo hace con la de Adie3.
En cuanto al diagnóstico diferencial, los antecedentes, la historia clínica y el examen físico aportan datos que puedan orientar a una u otra enfermedad casual. Por ejemplo, la aparición brusca de anisocoria después de un traumatismo encefálico, orienta a una posible causa hemorrágica, en cambio un cuadro de aparición paulatina, con antecedente de cefalea, visión doble, vómitos explosivos, orienta más a una enfermedad tumoral. Si aparece con fiebre y cefalea, además de rigidez de nuca se puede pensar en meningitis. Si la aparición es súbita, con intenso dolor ocular o cefalea, y pérdida de la visión de un ojo, se debe pensar en glaucoma.
No se conoce cómo evoluciona la enfermedad con certeza. La pupila dilatada puede volver a su estado normal con el tiempo (o repentinamente) o la pupila normal puede llegar a dilatarse para compensar la visión. No existen tratamientos conocidos y lo único capaz de combatir la anisocoria por Adie es la aplicación de pilocarpina diluida en el ojo, sustancia no recomendada como uso habitual por sus factores adversos3.
Es importante recordar que la mayoría de los casos de la pupila tónica son idiopáticos y se conocen como pupila tónica de Adie. Sin embargo, la pupila tónica puede ser causada por trastornos locales dentro de la órbita que afectan al ganglio ciliar incluyendo tumor, inflamación, trauma, cirugía o infección. Es importante realizar un adecuado diagnóstico diferencial para asegurarse de que no hay una causa tratable o potencialmente dañina que haya causado esta patología.
BIBLIOGRAFÍA
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