- José María Martínez Garcés. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Natalia Crespo Forcén. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Iñaki Goiri García. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Alejandro Millán Arrazola. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Cristina López Esbec. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Marcos Buey Aguilar. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
Los bloqueos de planos fasciales guiados por ecografía se utilizan cada vez con mayor frecuencia como parte de la analgesia multimodal en la cirugía abdominal. Estas técnicas —incluyendo el bloqueo del plano transverso del abdomen (TAP), el bloqueo del músculo cuadrado lumbar (QLB), el bloqueo del plano del erector de la columna (ESP) y el bloqueo ilioinguinal-iliohipogástrico (IIIH)— proporcionan analgesia somática y, en algunos casos, visceral, reducen el consumo de opioides postoperatorios y facilitan una recuperación temprana. Esta revisión comparativa sintetiza ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados entre 2015 y 2025 para evaluar la eficacia analgésica (puntuaciones de dolor a las 6, 12, 24 y 48 horas), la duración del efecto, el ahorro de opioides, las tasas de complicaciones y la aplicabilidad dentro de los protocolos ERAS. La evidencia actual de alta calidad indica que los bloqueos QLB y ESP ofrecen una cobertura dermatomérica más amplia y una mayor duración analgésica (habitualmente 24–36 horas), así como mayor reducción en el uso de opioides en comparación con el bloqueo TAP en procedimientos abdominales mayores, mientras que los bloqueos TAP e IIIH siguen siendo adecuados para procedimientos abdominales superficiales o de menor extensión. Los perfiles de seguridad son excelentes para todas las técnicas cuando se realizan bajo guía ecográfica, siendo raras las complicaciones graves. La selección del bloqueo óptimo debe individualizarse en función del procedimiento quirúrgico, el perfil nociceptivo esperado (somático vs visceral), las comorbilidades del paciente y la experiencia del operador. Futuras investigaciones deberían centrarse en la estandarización de volúmenes y concentraciones, la evaluación del uso de catéteres continuos y la comparación de combinaciones de bloqueos dentro de regímenes multimodales.
PALABRAS CLAVE
Bloqueo nervioso, cirugía abdominal, dolor postoperatorio, analgesia regional, ecografía.
ABSTRACT
Ultrasound-guided fascial plane blocks are increasingly used as part of multimodal analgesia for abdominal surgery. These techniques —including the Transversus Abdominis Plane (TAP) block, Quadratus Lumborum Block (QLB), Erector Spinae Plane (ESP) block and Ilioinguinal-Iliohypogastric (IIIH) block— provide somatic and, in some cases, visceral analgesia, reduce postoperative opioid consumption and facilitate early recovery. This comparative review synthesizes randomized trials, systematic reviews and meta-analyses published between 2015 and 2025 to evaluate analgesic efficacy (pain scores at 6, 12, 24 and 48 h), duration of analgesia, opioid-sparing effect, complication rates and applicability within ERAS protocols. Current high-quality evidence indicates that QLB and ESP offer broader dermatomal coverage and longer analgesic duration (commonly 24–36 h) and greater opioid reduction than TAP in major abdominal procedures, while TAP and IIIH remain appropriate for superficial or limited abdominal procedures. Safety profiles are excellent for all techniques when performed under ultrasound guidance, serious complications are rare. Selection of the optimal block should be individualized according to surgical procedure, expected nociceptive profile (somatic vs visceral), patient comorbidity and operator expertise. Future research should aim at standardizing volumes/concentrations, assessing continuous catheter strategies, and comparing combinations of blocks within multimodal regimens.
KEY WORDS
Nerve block, pain, postoperative, analgesia, regional, ultrasonography, surgical procedures.
INTRODUCCIÓN
El control adecuado del dolor postoperatorio es un pilar fundamental en la medicina perioperatoria moderna¹. La persistencia del dolor tras la cirugía puede retrasar la movilización, incrementar la morbilidad y prolongar la estancia hospitalaria². En este contexto, las estrategias de analgesia multimodal buscan combinar fármacos y técnicas que actúen por diferentes mecanismos para mejorar el confort y reducir los efectos adversos³.
El uso de la ecografía en anestesia regional ha transformado la práctica clínica, permitiendo la identificación precisa de estructuras anatómicas y aumentando la seguridad de los bloqueos interfasciales⁴. Estas técnicas permiten depositar el anestésico local entre planos musculares, bloqueando los nervios periféricos que transcurren en ellos y proporcionando analgesia somática y, en algunos casos, visceral⁵.
Entre las técnicas más empleadas destacan: el bloqueo transverso del abdomen (TAP), descrito por Rafi en 2001⁶, el bloqueo del cuadrado lumbar (QLB), introducido por Blanco en 2007⁷, el bloqueo del plano del erector spinae (ESP), descrito por Forero en 2016⁸, y el bloqueo ilioinguinal-iliohipogástrico (IIIH), técnica clásica aplicada en cirugía de la región inguinal⁹.
El interés creciente por estas técnicas se debe a su perfil de seguridad y a su utilidad en pacientes con contraindicación para anestesia neuroaxial¹⁰. Sin embargo, la evidencia comparativa sobre su eficacia, duración y aplicabilidad clínica continúa evolucionando.
OBJETIVO
El objetivo de este estudio es comparar las principales técnicas de bloqueo fascial utilizadas en cirugía abdominal, analizando su rendimiento analgésico, duración, extensión sensitiva, complicaciones y utilidad clínica según la evidencia más reciente (2015–2025).
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó una revisión narrativa comparativa de la literatura científica publicada entre enero de 2015 y septiembre de 2025.
Las bases de datos consultadas fueron PubMed, Scopus, Web of Science y Cochrane Library. Los términos utilizados, combinados con operadores booleanos, fueron: “Peripheral Nerve Blocks”, “Abdominal Surgery”, “Ultrasound-Guided”, “Postoperative Pain” y “Analgesia”.
Los criterios de inclusión fueron: Ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas y metaanálisis, estudios en pacientes adultos (≥18 años), Cirugías abdominales abiertas o laparoscópicas, Bloqueos fasciales ecoguiados (TAP, QLB, ESP, IIIH), Evaluación mediante escalas validadas (VAS o NRS).
Los criterios de exclusión fueron: Estudios pediátricos o animales, Bloqueos no ecoguiados, Cirugías no abdominales.
Los resultados se sintetizaron cualitativamente. Se compararon intensidad del dolor, consumo de opioides, duración analgésica, y efectos adversos.
RESULTADOS
De los 214 estudios identificados, 46 cumplieron los criterios de inclusión: 18 ensayos clínicos, 12 revisiones sistemáticas y 5 metaanálisis.
Bloqueo TAP:
El TAP block se asocia con disminución significativa del dolor las primeras 12 h postoperatorias, aunque con efecto limitado más allá de las 24 h¹¹. Su principal desventaja es la falta de analgesia visceral¹².
Bloqueo QLB:
El QLB ofrece analgesia prolongada (24–36 h) y menor consumo de opioides (reducción del 30–40 %) respecto al TAP¹³,¹⁴. Su cobertura sensitiva se extiende desde T7 a L1 y produce bloqueo somatovisceral¹⁵.
Bloqueo ESP:
El ESP block proporciona analgesia toracoabdominal eficaz y duradera, con bajo riesgo de complicaciones¹⁶. Estudios recientes muestran que reduce de forma significativa el dolor tras colectomías o histerectomías laparoscópicas¹⁷,¹⁸.
Bloqueo IIIH:
El bloqueo ilioinguinal-iliohipogástrico resulta útil en cirugía de hernia inguinal o cesárea, con analgesia eficaz hasta 12 h y mínima tasa de complicaciones¹⁹.
Los resultados obtenidos respaldan la eficacia de los bloqueos fasciales ecoguiados como estrategias analgésicas fundamentales en cirugía abdominal. El TAP block, por su sencillez técnica, es el más utilizado, aunque su limitación principal es la escasa cobertura visceral²⁰. No obstante, su seguridad y reproducibilidad lo convierten en una opción válida para procedimientos laparoscópicos menores²¹.
El bloqueo del cuadrado lumbar ha demostrado ser superior en duración y calidad analgésica, probablemente por su difusión hacia el plexo lumbar y el espacio paravertebral²². Los estudios comparativos indican una reducción significativa del dolor y del consumo de opioides, especialmente con las variantes transmuscular y posterolateral²³.
Por su parte, el bloqueo del plano del erector spinae ha emergido como una técnica versátil, de fácil aprendizaje y aplicable a múltiples niveles torácicos y lumbares²⁴. Su mecanismo de acción, basado en la difusión del anestésico local al espacio paravertebral, explica su capacidad para proporcionar analgesia somática y visceral²⁵. En cirugía laparoscópica compleja, como colectomías o nefrectomías, ha mostrado resultados similares o superiores al QLB²⁶.
El bloqueo ilioinguinal-iliohipogástrico, aunque limitado a zonas inferiores del abdomen, continúa siendo útil en procedimientos ambulatorios e inguinales²⁷. Su perfil de seguridad, simplicidad técnica y escaso tiempo de ejecución justifican su vigencia.
Más allá de la eficacia analgésica, estos bloqueos contribuyen significativamente a los programas ERAS (Enhanced Recovery After Surgery), mejorando la función respiratoria, la movilización precoz y la satisfacción del paciente. La reducción del consumo de opioides implica también menor incidencia de náuseas, íleo y depresión respiratoria.
Las diferencias en la efectividad observadas entre estudios pueden atribuirse a factores como:
- Variabilidad anatómica individual, que modifica la extensión del anestésico.
- Diferentes volúmenes y concentraciones de anestésico local.
- Nivel de experiencia del operador y calidad de la imagen ecográfica.
Futuros estudios deberían centrarse en establecer protocolos estandarizados de volúmenes y concentraciones, así como en determinar combinaciones óptimas dentro de la analgesia multimodal.
CONCLUSIONES
Los bloqueos fasciales guiados por ecografía representan una herramienta analgésica eficaz, segura y adaptable a distintos tipos de cirugía abdominal.
- El QLB y el ESP ofrecen la mejor cobertura y duración, siendo de elección en cirugía abdominal mayor.
- El TAP sigue siendo útil en procedimientos laparoscópicos o de pared anterior.
- El IIIH conserva un papel relevante en cirugías inguinales y obstétricas.
- Su implementación dentro de programas ERAS contribuye a una recuperación más rápida, menor consumo de opioides y mayor satisfacción del paciente.
En definitiva, la elección de la técnica debe basarse en la experiencia del anestesiólogo, la disponibilidad de recursos y las características de cada procedimiento.
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