AUTORES
- Sandra Sáiz Zunda. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- María Blanca Vizán Linés. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
- Ángela M. Sánchez Tomás. Enfermera Pediátrica. Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona. España.
- Andrea Lazcorreta Celma. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Sandra Vela Durban. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Cruces, Bizkaia. España.
RESUMEN
La monitorización transcutánea continua de la presión parcial de dióxido de carbono (tcpCO2), también conocida como capnografía transcutánea, se ha consolidado en los últimos años como una herramienta de referencia en la atención del neonato crítico, especialmente del gran prematuro. Permite evaluar de forma no invasiva y continua la ventilación del recién nacido, reduciendo la necesidad de extracciones sanguíneas repetidas y minimizando los riesgos asociados a la monitorización intermitente de los gases en sangre. La hipocapnia y la hipercapnia son complicaciones frecuentes en el neonato ventilado con consecuencias potencialmente graves: leucomalacia periventricular, hemorragia intraventricular, displasia broncopulmonar y alteraciones del neurodesarrollo. El papel de la enfermería neonatal en la aplicación, mantenimiento y vigilancia de esta técnica es fundamental para garantizar la fiabilidad de las lecturas y la seguridad del paciente. Los cuidados enfermeros incluyen la calibración del sensor, la correcta colocación en zonas de piel íntegra y bien perfundida, la rotación periódica del sitio de aplicación adaptada a la edad gestacional, la vigilancia estrecha de la integridad cutánea, la interpretación de las alarmas y la correlación de los valores transcutáneos con la clínica del paciente. La formación específica del equipo de enfermería es un requisito indispensable para la implementación exitosa de esta tecnología en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).
PALABRAS CLAVE
Capnografía transcutánea, monitorización transcutánea de CO2, neonato, prematuridad, UCIN, cuidados de enfermería neonatal, integridad cutánea, hipercapnia, hipocapnia, ventilación mecánica neonatal.
ABSTRACT
Continuous transcutaneous monitoring of partial pressure of carbon dioxide (tcpCO2), also known as transcutaneous capnography, has consolidated in recent years as a reference tool in the care of the critically ill neonate, particularly the extremely preterm infant. It allows non-invasive and continuous assessment of newborn ventilation, reducing the need for repeated blood sampling and minimising the risks associated with intermittent blood gas monitoring. Hypocapnia and hypercapnia are frequent complications in the ventilated neonate with potentially serious consequences: periventricular leukomalacia, intraventricular haemorrhage, bronchopulmonary dysplasia and neurodevelopmental impairment. The role of neonatal nursing in the application, maintenance and surveillance of this technique is fundamental to ensure reading reliability and patient safety. Nursing care includes sensor calibration, correct placement on intact and well-perfused skin areas, periodic site rotation adapted to gestational age, close monitoring of skin integrity, alarm interpretation and correlation of transcutaneous values with the patient’s clinical status. Specific training of the nursing team is an indispensable requirement for the successful implementation of this technology in the Neonatal Intensive Care Unit (NICU).
KEY WORDS
Transcutaneous capnography, transcutaneous CO2 monitoring, neonate, prematurity, NICU, neonatal nursing care, skin integrity, hypercapnia, hypocapnia, neonatal mechanical ventilation.
INTRODUCCIÓN
El control preciso y continuo del dióxido de carbono (CO2) en el recién nacido crítico es uno de los retos más importantes de la neonatología moderna. Tanto los valores elevados (hipercapnia) como los bajos (hipocapnia) de la presión arterial parcial de CO2 (PaCO2) se asocian a complicaciones graves y potencialmente irreversibles en la población neonatal, especialmente en el gran prematuro¹. La hipocapnia produce vasoconstricción cerebral con reducción del flujo sanguíneo cerebral, factor implicado en la patogenia de la leucomalacia periventricular (LPV) y la parálisis cerebral². La hipercapnia, por su parte, se relaciona con hemorragia intraventricular (HIV) grave, displasia broncopulmonar (DBP) y alteraciones del neurodesarrollo a largo plazo¹,³.
El estándar de referencia para la determinación de la PaCO2 continúa siendo la gasometría arterial. Sin embargo, este método es invasivo, doloroso, necesita extracciones sanguíneas repetidas, que en el neonato prematuro pueden contribuir a la anemia iatrogénica, y solo proporciona una información puntual en el tiempo que no permite detectar las fluctuaciones rápidas de CO2 que con frecuencia se producen en el neonato ventilado⁴. La necesidad de un método no invasivo, continuo y fiable para la monitorización del CO2 en neonatos ha impulsado el desarrollo y la progresiva implantación de la capnografía transcutánea.
La monitorización transcutánea de CO2 (tcpCO2) se basa en la medición de la presión parcial del gas que se difunde a través de la piel arterializada por el calor generado por un sensor térmico. Esta técnica, que existe desde los años 80 del siglo XX, ha experimentado en la última década una notable evolución tecnológica con los dispositivos digitales de nueva generación, que han mejorado significativamente la fiabilidad de las lecturas, reducido la necesidad de calibraciones frecuentes y disminuido el riesgo de lesiones cutáneas térmicas⁵.
La enfermería pediátrica ocupa un papel central e imprescindible en el manejo de esta tecnología. La correcta implantación de un protocolo de monitorización tcpCO2 requiere un equipo de enfermería específicamente formado en los principios del método, el manejo del equipamiento, la colocación y rotación del sensor, la vigilancia de la piel y la interpretación clínica de los valores y las alarmas del monitor⁶.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa durante el año 2024 en las bases de datos PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, SciELO, Dialnet, CUIDEN y Anales de Pediatría. Los términos de búsqueda empleados, en español e inglés, fueron: «capnografía transcutánea», «monitorización transcutánea CO2», «neonato», «prematuridad», «UCIN», «cuidados de enfermería neonatal», «hipercapnia», «hipocapnia», «transcutaneous capnography», «tcCO2 monitoring», «preterm infant», «NICU nursing», «skin integrity», «sensor placement» y «mechanical ventilation neonates». Se combinaron mediante los operadores booleanos AND y OR. Se incluyeron artículos originales, revisiones sistemáticas, metaanálisis, documentos de consenso y protocolos publicados entre 2000 y 2025, en español e inglés. Tras la aplicación de criterios de selección, se incluyeron 14 referencias bibliográficas.
DESARROLLO
FUNDAMENTOS FISIOPATOLÓGICOS: RELEVANCIA DEL CO2 EN EL NEONATO:
La hipocapnia y la hipercapnia pueden conllevar consecuencias graves e irreversibles en el neonato, por lo cual, mantener la PaCO2 dentro de los rangos de normalidad (35-45 mmHg en el neonato a término, con hipercapnia permisiva de 45-55 mmHg aceptable en el prematuro ventilado) es un objetivo terapéutico prioritario. La gasometría arterial no permite detectar las oscilaciones de CO2 que ocurren entre extracciones y es la monitorización tcpCO2 continua la que cubre este vacío, proporcionando una información en tiempo real que permite ajustar precozmente los parámetros ventilatorios y evitar tanto las crisis de hipocapnia como de hipercapnia⁴,⁵.
- Hipocapnia (PaCO2 < 35 mmHg): produce vasoconstricción cerebral con reducción del flujo sanguíneo cerebral. En el neonato prematuro esta reducción del flujo puede condicionar isquemia de la sustancia blanca periventricular, con el consiguiente riesgo de leucomalacia periventricular (LPV). La LPV es una de las lesiones cerebrales más frecuentes en el gran prematuro y la causa más habitual de parálisis cerebral y discapacidad del neurodesarrollo en esta población². Asimismo, la hipocapnia prolongada se asocia a retinopatía del prematuro y a un mayor riesgo de displasia broncopulmonar⁷.
- Hipercapnia (PaCO2 > 50-55 mmHg): produce vasodilatación cerebral e incremento de la presión intracraneal, que favorece el desarrollo de hemorragia intraventricular (HIV) y leucomalacia periventricular¹. La HIV grave (grados III y IV) puede asociarse a hidrocefalia, infarto hemorrágico periventricular y alteraciones importantes del neurodesarrollo. Además, la hipercapnia prolongada o las oscilaciones bruscas de la PaCO2 se relacionan con displasia broncopulmonar (DBP), la enfermedad pulmonar crónica más frecuente en el prematuro que sobrevive⁸. Las fluctuaciones rápidas de CO2 son especialmente perjudiciales, pues alteran la autorregulación vascular cerebral y aumentan el riesgo de lesión neurológica³.
LA CAPNOGRAFÍA TRANSCUTÁNEA:
La capnografía transcutánea se basa en la alta solubilidad y difusibilidad del CO2 a través de los tejidos y la piel. Un sensor electroquímico se aplica sobre la superficie cutánea y calienta la piel hasta una temperatura predeterminada (habitualmente entre 38 y 43 °C según la edad gestacional). Este calentamiento induce una hiperemia local que arterializa la sangre de los capilares dérmicos, lo que permite que el CO2 difunda desde la sangre capilar a través de la piel hasta el sensor, donde es medido. La tcpCO2 así obtenida se corrige matemáticamente para estimar la PaCO2⁶.
La temperatura alta del sensor provoca que los valores de tcpCO2 sean sistemáticamente algo mayores que los arteriales (efecto de la disolución del CO2 a alta temperatura), lo que se corrige mediante un factor de corrección incorporado en el software del dispositivo. Los sistemas modernos, como el SenTec Digital Monitor (con sensor V-Sign) o el Radiometer tCOM+, incorporan esta corrección automática y ofrecen tiempos de permanencia del sensor de hasta 8 horas en neonatos, con sistemas de alarma automática para la protección cutánea⁹.
Los sistemas de monitorización tcpCO2 empleados actualmente en las UCIN constan de los siguientes elementos⁶˒⁹:
- Monitor digital: unidad de procesamiento que muestra en tiempo real los valores de tcpCO2 (y en la mayoría de los sistemas también la saturación de oxígeno, SpO2, y la frecuencia cardiaca). Incorpora alarmas visuales y sonoras configurables para los límites de CO2 y temperatura.
- Sensor transcutáneo: electrodo electroquímico con sistema de calentamiento controlado por termostato. Se fija a la piel mediante un anillo adhesivo (multizona). Requiere calibración periódica en una cámara de calibración que contiene una concentración de CO2 conocida.
- Cámara de calibración (estación de calibración): dispositivo donde se introduce el sensor para su calibración antes del uso. Los sistemas modernos realizan la calibración automática en pocos minutos.
- Cable del sensor: cable que conecta el sensor al monitor. Debe manipularse con cuidado para evitar tracciones que puedan dañarlo.
- Anillos adhesivos (multizona): adhesivos de un solo uso que fijan el sensor a la piel del paciente. Deben adaptarse al tamaño y la fragilidad de la piel del neonato, siendo especialmente importantes los diseñados para piel frágil o muy inmadura.
La monitorización tcpCO2 está especialmente indicada en los siguientes grupos de pacientes neonatales⁶˒¹⁰:
- Recién nacidos prematuros (especialmente < 32 semanas de edad gestacional) en ventilación mecánica invasiva o no invasiva (CPAP, VMNI, cánulas de alto flujo).
- Neonatos en estado crítico e inestables respiratoriamente, que requieren ajustes frecuentes de los parámetros ventilatorios.
- Recién nacidos con patología respiratoria grave: síndrome de dificultad respiratoria (SDR), neumonía neonatal, hipertensión pulmonar persistente del recién nacido.
- Neonatos con sospecha o riesgo de hipercapnia o hipocapnia, en quienes la monitorización intermitente mediante gasometría puede ser insuficiente.
- Transporte inter o intrahospitalario del neonato crítico ventilado, donde la realización de gasometrías es difícil.
- Procedimientos que requieran sedoanalgesia o en los que se pueda alterar la ventilación del recién nacido.
- Durante el destete de la ventilación mecánica, para detectar precozmente el fracaso del destete.
Las contraindicaciones para el uso de la capnografía transcutánea en el neonato incluyen⁶:
- Pérdida de integridad de la piel en las zonas de medición: epidermólisis bullosa, lesiones cutáneas extensas, quemaduras, grandes áreas de dermatitis exfoliativa.
- Vasoconstricción periférica grave o shock con hipoperfusión cutánea marcada, situaciones en las que la medición transcutánea puede ser poco fiable.
- Edema cutáneo importante que altere la difusión del CO2 a través de la piel.
- Hipotensión arterial severa o necesidad de altas dosis de vasopresores.
- Contraindicaciones relativas en neonatos extremadamente prematuros (< 24 semanas) en los que la piel es especialmente frágil, aunque los dispositivos modernos con temperaturas de 38 °C ofrecen una alternativa más segura.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN LA COLOCACIÓN:
Preparación del material y del equipo
Antes de iniciar la monitorización, el personal de enfermería debe preparar el siguiente material y verificar el estado del equipamiento⁶:
- Comprobar el estado de la membrana del sensor antes de cada uso. Sustituir la membrana si se observan deterioros, roturas o contaminación.
- Limpiar el sensor con isopropanol al 70% u otra solución especificada por el fabricante y dejar secar antes de la calibración.
- Calibrar el sensor en la cámara de calibración. Los sistemas modernos realizan la calibración automática: introducir el sensor en la estación y esperar el mensaje «Listo para usar». La calibración tarda habitualmente entre 2 y 10 minutos.
- Seleccionar el anillo adhesivo adecuado a la edad gestacional y el peso del neonato: anillos de menor tamaño y menor adhesividad para neonatos extremadamente prematuros.
- Preparar la zona de piel seleccionada: verificar que está íntegra, limpia y seca, libre de cremas o tratamientos tópicos que puedan alterar la difusión del CO2.
Selección del sitio de colocación del sensor:
La elección del sitio de colocación del sensor es uno de los aspectos más importantes del procedimiento, ya que determina la calidad y fiabilidad de las lecturas⁶:
- Se deben elegir zonas de piel íntegra, bien perfundida y lo más plana posible. Las zonas centrales son preferibles a las periféricas por su mayor perfusión y menor influencia de la vasoconstricción periférica.
- Zonas de aplicación recomendadas en neonatos: tórax anterior, zona subclavicular, zona esternal, abdomen superior y frente (zona frontal, especialmente en prematuros muy pequeños). En el lóbulo de la oreja, aunque es eficaz en adultos y niños mayores, no es habitual en neonatos por el tamaño.
- Evitar zonas con prominencias óseas marcadas, zonas con escasa perfusión o con edema importante, zonas en contacto con electrodos de electrocardiograma u otros adhesivos, y zonas próximas a vías intravenosas.
- Verificar que la piel bajo el adhesivo no presente pliegues. Presionar suavemente el anillo por todo su perímetro para garantizar una adherencia uniforme que evite lecturas erróneas por fugas de CO2.
Temperatura de calentamiento según la edad gestacional:
La temperatura del sensor es el parámetro más crítico para el equilibrio entre la fiabilidad de la lectura y la seguridad cutánea. Las recomendaciones actuales son⁶:
- Recién nacidos extremadamente prematuros (< 28 semanas de EG): temperatura del sensor de 38 °C. Estudios recientes han demostrado buena concordancia entre los valores transcutáneos y arteriales con esta temperatura, sin reportes de lesiones cutáneas.
- Recién nacidos pretérmino (28-36 semanas de EG): temperatura de 41-42 °C. Existen evidencias de que 41 °C no muestra diferencias significativas con 42 °C en términos de concordancia con la gasometría arterial, con menor riesgo cutáneo.
- Recién nacidos a término (> 36 semanas): temperatura estándar de 42-43 °C.
El tiempo de estabilización necesario para obtener una lectura fiable tras la colocación del sensor oscila entre 2 y 10 minutos, según las especificaciones del fabricante.
Rotación del sitio de colocación del sensor:
La rotación periódica del sitio de aplicación es el cuidado enfermero más importante para prevenir las lesiones cutáneas térmicas. Las recomendaciones de tiempo máximo de permanencia del sensor en el mismo sitio son⁶:
- Neonatos a término: máximo 4 horas en el mismo sitio.
- Neonatos pretérmino (28-36 semanas): máximo 2-3 horas.
- Neonatos extremadamente prematuros (< 28 semanas): máximo 2 horas (especialmente importantes dado el riesgo de lesión cutánea por la inmadurez de su piel).
Algunos sistemas modernos (como el SenTec) permiten tiempos de permanencia de hasta 8 horas cuando se trabaja a temperaturas más bajas (38-40 °C) con modos específicos de UCIN que vinculan automáticamente el tiempo de monitorización a la temperatura del sensor. La enfermera debe conocer las especificaciones del dispositivo utilizado en su unidad y aplicar el protocolo de rotación establecido por su centro.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA DURANTE LA MONITORIZACIÓN:
Vigilancia de la integridad cutánea:
La piel del neonato prematuro es extremadamente frágil. La capa córnea, que actúa como barrera protectora, es muy delgada o prácticamente inexistente en los grandes prematuros, lo que los hace especialmente vulnerables a las lesiones térmicas y mecánicas producidas por el sensor y el adhesivo del anillo⁶. Los cuidados de enfermería para proteger la integridad cutánea incluyen:
- Inspección cuidadosa de la zona de contacto en cada rotación del sensor: buscar eritema, vesículas, erosiones, lesiones de aspecto quemado o cualquier signo de intolerancia cutánea.
- Si se observa eritema leve y transitorio (eritema fisiológico por el calor del sensor), registrarlo y vigilar su evolución. Suele desaparecer en 1-2 horas sin consecuencias permanentes.
- Si se observan lesiones de mayor entidad (vesículas, erosiones, necrosis cutánea), suspender la monitorización en esa zona, notificar al equipo médico y aplicar los cuidados cutáneos indicados por el protocolo de la unidad.
- Documentar en la historia clínica la zona de colocación, la temperatura del sensor, el tiempo de permanencia y el estado de la piel en cada rotación.
- En neonatos extremadamente prematuros, considerar el uso de apósitos barrera de hidrocoloide delgado o láminas de silicona como interfaz entre el anillo adhesivo y la piel, si el protocolo de la unidad así lo contempla.
Comprobación de la fiabilidad de las lecturas:
La monitorización tcpCO2 puede verse afectada por múltiples factores que alteran la fiabilidad de las lecturas. El personal de enfermería debe estar alerta a las siguientes situaciones que pueden generar valores erróneos⁵˒¹⁰:
- Hipoperfusión o vasoconstricción periférica: en situaciones de shock, hipotensión o uso de vasopresores, la vasoconstricción cutánea reduce la cantidad de CO2 que llega al sensor, generando lecturas falsamente bajas. En estos casos, la correlación con la gasometría arterial puede perderse.
- Mala adherencia del sensor o fuga del anillo: si el anillo no está bien fijado, puede producirse una fuga de CO2 ambiente que altere la lectura. Verificar regularmente que el adhesivo esté correctamente aplicado y que no existan pliegues bajo el anillo.
- Sensor fuera del tiempo de estabilización: los valores registrados durante los primeros 2-10 minutos tras la colocación del sensor no son fiables.
- Sensor sucio o con membrana deteriorada: verificar el estado de la membrana en cada cambio de sensor y sustituirla cuando sea necesario.
- Posición del sensor en zonas de baja perfusión o edematosas: reubicar el sensor en una zona con mejor perfusión.
Ante cualquier discrepancia entre el valor de tcpCO2 y la situación clínica del paciente, la enfermera debe comunicarlo al equipo médico. La tcpCO2 es una herramienta de tendencia y no debe emplearse como único criterio para la toma de decisiones clínicas sin la validación periódica mediante gasometría⁵.
Calibración periódica y mantenimiento del equipo:
Para garantizar la fiabilidad del sistema de monitorización, enfermería debe:
- Calibrar el sensor antes de cada nuevo uso o cada vez que se retire del paciente para inspección. La calibración automática en la estación de calibración dura habitualmente entre 2 y 10 minutos.
- Revisar y registrar la fecha de caducidad de la cámara de calibración, que contiene CO2 a una concentración conocida. Sustituirla cuando esté próxima a su vencimiento.
- Inspeccionar el estado de la membrana del sensor en cada uso. Sustituirla según las indicaciones del fabricante (cada pocas semanas o si hay deterioro).
- Mantener el cable del sensor limpio y sin acodamientos que puedan dañarlo. Evitar tracciones bruscas del cable.
- Realizar el mantenimiento periódico del monitor según el protocolo del servicio de electromedicina del centro.
Configuración y respuesta a alarmas:
La correcta configuración de las alarmas del monitor es una responsabilidad enfermera clave para la seguridad del paciente⁶:
- Configurar los límites de alarma de tcpCO2 según las indicaciones del equipo médico y el protocolo de la unidad, adaptados a la edad gestacional y la situación clínica del neonato.
- Los rangos habituales de referencia son: PaCO2 35-45 mmHg en neonatos a término, con límites de hipercapnia permisiva de hasta 50-55 mmHg en prematuros ventilados, según el protocolo del centro.
- Ante una alarma de tcpCO2 elevada: valorar la clínica del neonato (saturación, frecuencia respiratoria, esfuerzo respiratorio), verificar la posición del tubo endotraqueal, valorar la necesidad de aspiración de secreciones y comunicar al equipo médico para posible ajuste de parámetros ventilatorios.
- Ante una alarma de tcpCO2 baja: valorar la adecuación de los parámetros ventilatorios, descartar hiperventilación iatrogénica y comunicar al equipo médico. La hipocapnia puede ser una emergencia en el neonato.
- Ante alarmas de temperatura del sensor: verificar el sitio de colocación y el tiempo de permanencia. Si el sensor ha alcanzado el tiempo máximo programado, proceder a la rotación inmediata.
- Registrar en la historia clínica todos los episodios de alarma, los valores de tcpCO2, las correlaciones con gasometría y las intervenciones realizadas.
INTEGRACIÓN DE LA CAPNOGRAFÍA TRANSCUTÁNEA EN LOS CUIDADOS CENTRADOS EN EL DESARROLLO
La filosofía de los Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD) y la práctica de los cuidados agrupados (clustering) son estándares de atención en la UCIN moderna. La capnografía transcutánea se integra de forma natural en este modelo, permitiendo optimizar el bienestar del neonato prematuro¹¹:
- La monitorización tcpCO2 continua permite conocer el impacto de cada procedimiento de enfermería sobre los niveles de CO2 del neonato: aspiraciones traqueales, reposicionamientos, cambios de ropa, manipulaciones en la incubadora. Esta información posibilita adaptar el ritmo y la frecuencia de los cuidados para minimizar las oscilaciones de CO2.
- El sensor, cuando se coloca correctamente, permite mantener la técnica de cuidado madre canguro (método canguro) sin necesidad de retirar el dispositivo, ya que los sistemas modernos pueden funcionar durante la práctica de la lactancia materna o el método canguro.
- La posibilidad de reducir el número de gasometrías reduce el número de procedimientos dolorosos a los que se somete el neonato, contribuyendo al objetivo de los CCD de minimizar el dolor y el estrés en la UCIN.
- La información en tiempo real que proporciona la tcpCO2 permite adoptar estrategias de cuidados más precisas e individualizadas para cada paciente, mejorando la calidad de la atención y los resultados clínicos.
COMPLICACIONES ASOCIADAS A LA MONITORIZACIÓN TRANSCUTÁNEA DE CO2 Y SU PREVENCIÓN:
Las principales complicaciones descritas en relación con el uso de la capnografía transcutánea en neonatos son⁶˒¹⁰:
- Lesiones cutáneas térmicas: Constituyen la complicación más relevante, especialmente en neonatos extremadamente prematuros. Incluyen eritema persistente, vesículas, erosiones y, en casos graves, quemaduras de espesor parcial. Los sistemas de monitorización de primera generación (con temperaturas de 44 °C) se asociaban a mayor incidencia de estas lesiones. Los equipos modernos, con temperaturas de 38-42 °C y modos de protección cutánea, han reducido notablemente este riesgo¹⁰. La rotación estricta del sitio de colocación cada 2-4 horas según la edad gestacional es la principal medida preventiva⁴.
- Eritema fisiológico: Un eritema leve y transitorio en la zona de contacto del sensor es un hallazgo esperado y generalmente benigno, consecuencia del calor local. Debe diferenciarse de las lesiones térmicas patológicas por su transitoriedad (desaparece en 1-2 horas) y la ausencia de vesículas o erosiones.
- Lecturas erróneas: Como se ha descrito, diversas situaciones clínicas pueden alterar la fiabilidad de las lecturas de tcpCO2. La mala adherencia del sensor, la vasoconstricción periférica, la hipotensión o el edema cutáneo son los factores más frecuentes que generan discrepancias con la gasometría arterial. Enfermería debe correlacionar siempre los valores de tcpCO2 con la clínica del paciente y solicitar una gasometría de comprobación ante cualquier duda.
- Complicaciones relacionadas con el adhesivo: En neonatos extremadamente prematuros, el despegado del anillo adhesivo puede provocar erosiones cutáneas o lesiones por desgarro de la piel frágil. Utilizar adhesivos diseñados específicamente para piel neonatal inmadura, humedecer el adhesivo antes del despegado si es necesario, y aplicar el anillo en zonas con la piel más madura o sobre apósito protector cuando esté indicado.
EQUIPO DE ENFERMERÍA:
La implantación de la monitorización tcpCO2 en una UCIN requiere un programa específico de formación del equipo de enfermería. La educación continuada y el soporte entre compañeros son factores clave para superar las barreras iniciales a la adopción de esta tecnología¹¹. Los contenidos formativos esenciales incluyen:
- Fundamentos fisiopatológicos de la monitorización de CO2 en el neonato: relevancia clínica de la hipocapnia y la hipercapnia, y consecuencias a corto y largo plazo.
- Principio de funcionamiento de la capnografía transcutánea y diferencias con la capnografía de CO2 al final de la espiración (EtCO2).
- Manejo del equipo: encendido, calibración, configuración de parámetros y alarmas, y mantenimiento del sensor.
- Técnica de colocación del sensor: selección del sitio, temperatura adecuada según la edad gestacional, fijación del anillo adhesivo y tiempo de permanencia.
- Vigilancia de la integridad cutánea y detección de complicaciones térmicas.
- Interpretación de los valores de tcpCO2 y correlación con la gasometría arterial. Factores que pueden alterar la fiabilidad de las lecturas.
- Respuesta adecuada ante las distintas alarmas del monitor.
- Documentación en la historia clínica de los cuidados relacionados con la monitorización tcpCO2.
CONCLUSIONES
La capnografía transcutánea o monitorización tcpCO2 es una técnica no invasiva, continua y cada vez más fiable que ha adquirido un papel esencial en la atención del neonato crítico, especialmente del gran prematuro. Permite detectar precozmente los episodios de hipocapnia e hipercapnia, con las graves consecuencias neurológicas y pulmonares que implican si no se corrigen oportunamente, y orienta los ajustes de la ventilación mecánica de forma continua y en tiempo real, reduciendo la necesidad de extracciones sanguíneas dolorosas e invasivas.
La enfermería pediátrica ocupa un lugar central en el éxito de esta monitorización. La correcta calibración y colocación del sensor, la elección de la temperatura adecuada según la edad gestacional, la rotación periódica del sitio de aplicación, la vigilancia activa de la integridad cutánea, la interpretación de las alarmas y la correlación de los valores con la clínica del paciente son cuidados enfermeros que determinan directamente la fiabilidad de los datos y la seguridad del neonato.
La formación específica del equipo de enfermería, la protocolización de los procedimientos y la cultura de mejora continua son los pilares sobre los que debe construirse la implementación de esta tecnología en cualquier UCIN. La integración de la capnografía transcutánea en el modelo de Cuidados Centrados en el Desarrollo representa una oportunidad para mejorar la calidad de la atención al neonato crítico y de minimizar el impacto de las intervenciones sobre su bienestar.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses relacionado con el presente artículo.
BIBLIOGRAFÍA
- Alvarado Ortiz D, Villegas Becerra R, Flores García N, Martínez Ríos C, Quiñones Serrano D. Capnografía en recién nacidos en ventilación mecánica y su relación con la medición de CO2 en muestras sanguíneas. An Pediatr (Barc). 2022,97(4):262-70. doi: 10.1016/j.anpedi.2022.01.006
- Rodríguez Miguélez JM, Figueras Aloy J. Ventilación mecánica neonatal. An Pediatr Contin. 2009,7(1):6-16. doi: 10.1016/S1696-2818(09)70090-5
- Bruschettini M, Romantsik O, Zappettini S, Ramenghi LA, Calevo MG. Transcutaneous carbon dioxide monitoring for the prevention of neonatal morbidity and mortality. Cochrane Database Syst Rev. 2016,(2):CD011494. doi: 10.1002/14651858.CD011494
- Hermida González B, Gallo Pérez Y. Monitorización transcutánea continua de dióxido de carbono en recién nacidos. Rev Fundasamin [Internet]. 2023 [citado 2024]. Disponible en: https://www.revista.fundasamin.org.ar/revisando-tecnicas-monitorizacion-transcutanea-de-co2-en-recien-nacidos/
- Bhatt P, Rangan S, Bhatt M, Lim Ah Tong J. Non-invasive carbon dioxide monitoring in neonates: methods, benefits, and pitfalls. J Perinatol. 2021,41(11):2540-53. doi: 10.1038/s41372-021-01134-2
- Hermida González B, Corradino G. Validación de la medición transcutánea de la presión parcial de dióxido de carbono en el paciente crítico pediátrico. An Pediatr (Barc). 2010,72(3):156-62. doi: 10.1016/j.anpedi.2009.10.007
- Sociedad Española de Neonatología. Recomendaciones para la asistencia respiratoria en el recién nacido. An Pediatr (Barc). 2013,78(1):55.e1-55.e19. doi: 10.1016/j.anpedi.2012.09.009
- Analesdepediatria.org. Displasia broncopulmonar y prematuridad. Evolución respiratoria a corto y a largo plazo. An Pediatr (Barc). 2009,71(4):285-94.
- Sentec AG. Manual de instrucciones Monitor y sensores transcutáneos tCOM+ [Internet]. Therwil: Sentec, 2024 [citado 2024]. Disponible en: https://www.sentec.com/fileadmin/2024/10/HBQ-219-V1-tCOMInstruction-Manual_ES.pdf
- Surenthirakumaran R, Jayasooriya S, Narangoda S, Wimalaratne T. Transcutaneous CO2 Monitoring in Extremely Low Birth Weight Premature Infants. Children (Basel). 2023,10(9):1471. doi: 10.3390/children10091471. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10488371/
- Donnelly A, Erkinger J. Transcutaneous Monitoring in the NICU: Overcoming Challenges and Driving Consistent Implementation. Respir Ther [Internet]. 2021 [citado 2024]. Disponible en: https://respiratory-therapy.com/disorders-diseases/critical-care/icu-ventilation/transcutaneous-monitoring-nicu/
- van de Geer RM, Miedema M, Baljer SM, Te Pas AB. Improving the Clinical Interpretation of Transcutaneous Carbon Dioxide and Oxygen Measurements in the Neonatal Intensive Care Unit. Neonatology. 2023,120(4):439-48. doi: 10.1159/000529720. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10389786/
- Cochrane.org. Monitorización transcutánea del dióxido de carbono para la prevención de la morbilidad y la mortalidad neonatal [Internet]. Cochrane Library, 2016 [citado 2024]. Disponible en: https://www.cochrane.org/es/CD011494/NEONATAL_monitorizacion-transcutanea-del-dioxido-de-carbono-para-la-prevencion-de-la-morbilidad-y-la
- SciELO Argentina. Parte 1: Monitorización no invasiva del recién nacido. Arch Argent Pediatr. 2013,111(4). Disponible en: https://www.scielo.org.ar/img/revistas/aap/v111n4/html/v111n4a22.htm