AUTORES
Milagros de la Caridad Horrutiner Cobos. TCAE en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
Silvia Marina Sánchez Vergara. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
Jairo Romero Ruiz. TCAE en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
Natalia Huguet Gracia. TCAE en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
Laura Mediel Cabeza. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
Rocío Pedrola Foz. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
RESUMEN
Los pacientes oncológicos presentan un alto riesgo de sufrir alteraciones cutáneas debido a los tratamientos antineoplásicos. Estas complicaciones, como la radiodermitis o el síndrome mano-pie, afectan directamente a la calidad de vida y a la adherencia terapéutica. El presente artículo revisa las principales manifestaciones dermatológicas inducidas por quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia, ofreciendo estrategias de prevención, tratamiento y seguimiento desde la práctica clínica, con especial énfasis en el rol del personal sanitario en el abordaje integral.
PALABRAS CLAVE
Oncología, cuidados cutáneos, radiodermitis, quimioterapia, efectos secundarios.
ABSTRACT
Oncological patients are at high risk of skin complications due to antineoplastic therapies. Reactions such as radiodermatitis or hand-foot syndrome can significantly impact quality of life and treatment adherence. This article reviews common dermatological manifestations caused by chemotherapy, radiotherapy and immunotherapy, providing prevention, treatment, and monitoring strategies, with a focus on the healthcare team’s role in comprehensive care.
KEY WORDS
Oncology, skin care, radiodermatitis, chemotherapy, side effects.
DESARROLLO DEL TEMA
Los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia, la radioterapia y la inmunoterapia, generan frecuentemente efectos adversos en la piel, que pueden ir desde xerosis y prurito hasta dermatitis severas, aumentando el riesgo de infecciones y disminuyendo la calidad de vida del paciente. Estas toxicidades también pueden condicionar la adherencia al tratamiento y, por tanto, la eficacia del mismo. El conocimiento de estas manifestaciones y su abordaje temprano es esencial para un enfoque integral del paciente. Estas alteraciones no solo tienen implicaciones clínicas, sino también emocionales y sociales, ya que afectan la imagen corporal, la autoestima y las relaciones interpersonales del paciente. Por ello, su abordaje debe integrarse como parte fundamental del plan terapéutico oncológico. El tratamiento precoz, la anticipación de los efectos adversos y la comunicación efectiva entre profesionales de salud y pacientes son claves para minimizar su impacto1,2,3.
Tipos de toxicidad cutánea según el tratamiento oncológico:
La radioterapia provoca comúnmente radiodermitis, caracterizada por eritema, descamación seca o húmeda y, en casos graves, ulceraciones. La quimioterapia puede inducir síndrome mano-pie, erupciones acneiformes, hiperpigmentación, alopecia, entre otros efectos. En el caso de las inmunoterapias y terapias dirigidas, pueden presentarse reacciones autoinmunes o exantemas generalizados. La variabilidad de estos efectos depende de múltiples factores como la dosis, el tipo de agente y el estado general del paciente. También se han descrito casos de urticaria crónica inducida por inmunoterapia y fenómenos de reacciones cruzadas entre tratamientos combinados. La identificación del agente causante y la diferenciación entre una toxicidad leve y una reacción inmunomediada grave es crucial para establecer el tratamiento correcto. El diagnóstico precoz facilita la reducción de dosis o el cambio de esquema terapéutico antes de que la toxicidad comprometa la continuidad del tratamiento oncológico4,5,6,7.
Estrategias de prevención y cuidado diario:
Se recomienda el uso de productos dermocosméticos suaves, libres de alcohol y fragancias. La hidratación debe ser intensiva, aplicando emolientes dos o tres veces al día. Durante el tratamiento debe evitarse la exposición solar directa, usar ropa de algodón, mantener una higiene suave y realizar autoexploración periódica de la piel. Estas medidas preventivas deben iniciarse antes del comienzo del tratamiento oncológico. Además, es fundamental valorar factores individuales como el fototipo, la edad, la presencia de dermatitis previa o el estado nutricional, ya que influyen en la aparición y evolución de las lesiones. Se recomienda fomentar la educación sanitaria del paciente desde la primera consulta, brindándole folletos, instrucciones escritas y seguimiento continuo para reforzar las medidas preventivas en casa8,9,10. En algunos casos, el uso de aceites naturales como el de almendras dulces o aguacate puede complementar la hidratación, siempre que no existan heridas abiertas. También es aconsejable utilizar humidificadores en ambientes secos y evitar fuentes de calor directo como estufas o radiadores, que resecan aún más la piel. La implementación de programas educativos sobre autocuidado cutáneo, coordinados por enfermería, ha demostrado ser efectiva para reducir la incidencia de lesiones cutáneas asociadas al tratamiento oncológico8,9,10.
Tratamiento de lesiones cutáneas inducidas:
Para lesiones leves, como xerosis o eritema, se utilizan cremas hidratantes y corticosteroides tópicos de baja potencia. Las erupciones acneiformes pueden requerir antibióticos tópicos o sistémicos. El síndrome mano-pie se trata con descanso, enfriamiento, cremas de urea y, en casos graves, reducción o suspensión del tratamiento. La correcta evaluación del grado de toxicidad y la intervención precoz son claves para prevenir complicaciones.En casos de onicopatías dolorosas, puede requerir intervención quirúrgica menor o tratamientos tópicos antifúngicos. Asimismo, el uso de apósitos siliconados o almohadillas antirrozaduras mejora la tolerancia de zonas sometidas a fricción. Es importante monitorizar la evolución de las lesiones en cada ciclo de tratamiento, ajustando los cuidados según la respuesta clínica y la tolerancia individual11,12,13,14.
Educación y rol del personal sanitario:
El personal de enfermería y TCAE tiene un papel fundamental en la prevención, identificación precoz, tratamiento y educación del paciente. Deben capacitarse en el uso correcto de productos tópicos, registrar adecuadamente las lesiones, brindar soporte emocional y coordinar con el equipo multidisciplinar. Además, deben proporcionar información accesible sobre cuidados en domicilio, signos de alarma y medidas preventivas personalizadas.La educación debe adaptarse al nivel cultural del paciente, empleando recursos visuales, talleres prácticos o sesiones grupales en unidades de hospital de día. El seguimiento telefónico o por aplicaciones móviles puede ser útil para resolver dudas, identificar efectos adversos tempranamente y fortalecer la comunicación entre el paciente y el equipo asistencial15,16,17.
CONCLUSIONES
Las toxicidades cutáneas en pacientes oncológicos son frecuentes y afectan tanto a nivel físico como emocional. El enfoque proactivo en prevención, el tratamiento oportuno y el seguimiento estrecho por parte del equipo de salud permiten mejorar la calidad de vida y favorecer la continuidad del tratamiento oncológico. La capacitación del personal sanitario y la educación al paciente son pilares clave para una atención efectiva. Asimismo, la implementación de protocolos específicos para la vigilancia dermatológica y la inclusión de estos cuidados en guías clínicas hospitalarias fortalecería la estandarización de la atención. El abordaje debe centrarse en el paciente, considerando sus preferencias, necesidades y contexto sociocultural. El compromiso institucional y la formación continua del personal son fundamentales para garantizar la calidad y equidad en el cuidado cutáneo oncológico.
BIBLIOGRAFÍA
- Lacouture ME. Mechanisms of dermatologic toxicities to EGFR inhibitors. Nat Rev Cancer. 2006. https://doi.org/10.1038/nrc1970
- Chan A, et al. Impact of dermatologic adverse events on quality of life. Oncologist. 2015. https://doi.org/10.1634/theoncologist.2014-0235
- Bensadoun RJ, Humbert P. Skin reactions to anticancer drugs. Support Care Cancer. 2020. https://doi.org/10.1007/s00520-020-05315-7
- Sekine I, et al. Dermatologic toxicities in oncology. Cancer Sci. 2009. https://doi.org/10.1111/j.1349-7006.2009.01147.x
- Robert C. Cutaneous side-effects of immunotherapy. Lancet Oncol. 2005. https://doi.org/10.1016/S1470-2045(05)70240-6
- Belum VR, et al. Multinational study of skin toxicities. JAMA Dermatol. 2016. https://doi.org/10.1001/jamadermatol.2015.4239
- Kuroi K, et al. Severe skin reactions in cancer immunotherapy. J Dermatol. 2019. https://doi.org/10.1111/1346-8138.15008
- Ruiz-Genao DP, et al. Cuidado dermocosmético en oncología. Actas Dermosifiliogr. 2017. https://doi.org/10.1016/j.ad.2016.09.012
- Stanway S, et al. Management of skin toxicities. Breast Cancer Res Treat. 2011. https://doi.org/10.1007/s10549-011-1835-3
- Gupta A, et al. Photoprotection in cancer patients. Clin Dermatol. 2021. https://doi.org/10.1016/j.clindermatol.2020.11.002
- Velasco FM, et al. Radiodermatitis: clinical guide. Rev Enferm Dermatol. 2020. https://doi.org/10.1016/j.rederm.2019.11.005
- Lalla RV, et al. Supportive care guidelines for dermatologic effects. Support Care Cancer. 2014. https://doi.org/10.1007/s00520-013-2028-0
- Choi JN, et al. Palmar-plantar erythrodysesthesia. Arch Dermatol. 2010. https://doi.org/10.1001/archdermatol.2010.15
- Gutiérrez A, et al. Protocolo de cuidados cutáneos. Rev Enferm Oncol. 2022. https://revistaenfermeriaoncol.org/protocolo-cuidados
- Calderón W, et al. Educación y vigilancia en toxicidad dérmica. Enferm Global. 2019. https://revistas.um.es/eglobal/article/view/371761
- Baselga E, et al. Abordaje interdisciplinar en efectos dermatológicos. Derm Oncol. 2016. https://doi.org/10.1016/j.dermonc.2016.06.007
- Morera R, et al. Educación terapéutica y calidad de vida. Cuidados Avanzados. 2018. https://cuidadosavanzados.org/articulo/educacion-terapeutica